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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2007

Conspiran contra la democracia

Antonio Peredo Leigue
Rebelin


Los poco menos de 20 meses del gobierno que preside Evo Morales, son de un importante avance en la inclusin de los sectores marginados y en la construccin de las bases econmicas. Pero tambin, este tiempo, ha sido ms que suficiente para que los grupos de poder muestren una enconada resistencia a cualquier cambio y ms an a la inclusin del pueblo.

La semana que concluye, la derecha ms recalcitrante, llev hasta el lmite sus ataques contra el gobierno, los sectores populares y la misma democracia.

Violencia desatada

Con absoluto desenfado, el Comit Cvico pro Santa Cruz que preside Branco Marinkovic, absorbi a sus similares de otros departamentos e impuso un paro que fue particularmente violento. Pandillas de la Unin Juvenil Cruceista grupos de choque armados de palos, cadenas, etc. causaron destrozos en vehculos y comercios, adems de herir a varias personas. Marinkovic, protestando inocencia personal y de su comit, ofreci pagar los daos causados.

Pero estas pandillas, tan conocidas en Santa Cruz por la brutalidad con que imponen los paros decretados por el Comit, esta vez fueron llevados a varias zonas. Estuvieron en Sucre, organizaron a sus pares en Cochabamba y provocaron ms violencia. Otras ciudades tampoco se salvaron de su presencia.

Por supuesto, la sede de la Asamblea Constituyente, que es precisamente la capital del pas, Sucre, fue escenario de los peores desbordes y tambin de los concilibulos.

Argumentos ftiles

A lo largo de este tiempo, desde enero de 2006, los grupos de poder que fueron desplazados por el empuje popular, han acudido a los ms variados recursos para oponerse a los cambios. Resulta ocioso referirse a todos, ya cuando comenzaron la campaa electoral contra Evo Morales y el Movimiento al Socialismo (MAS). Bastar recordar los ltimos: falsos rumores de inflacin descontrolada, estruendosas acusaciones de autoritarismo por el nombramiento de autoridades interinas, prepotentes desplantes de los prefectos opositores, abusiva utilizacin de la reivindicacin capitalina.

Todo esto, y ms, haciendo repercutir en forma constante sobre la Asamblea Constituyente, a la que no han dejado trabajar en su tarea esencial: dotar al pas de una nueva Constitucin Poltica del Estado.

Razones reales

El fondo sobre el cual actan los personajes, agrupados tras los comits llamados cvicos, es la defensa de los privilegios acumulados hasta ahora. Se trata del acaparamiento de las tierras frtiles, el manejo discrecional de los fondos pblicos, el monopolio de las construcciones de infraestructura, la tala indiscriminada de bosques, la reserva a nombre propio o de terceros de las riquezas naturales y otros ms.

Tan dueos eran de este pas que, cuando la produccin y los precios eran buenos, se llevaban la ganancia. Si no haba demanda o cuando haba inundaciones o sequa, el Estado los indemnizaba. Por supuesto, burlaban los impuestos; el nico que pagaban era el Impuesto al Valor Agregado (IVA), generalmente con mucho retraso.

Seguramente nada de esto es extrao. Ha sucedido en varios pases, y sigue sucediendo, cuando gobiernos populares llevan adelante programas de cambio. Recurren a la especulacin, al agio, al paro del transporte y los servicios, a la difusin de rumores. Siendo dueos de los medios de comunicacin, los utilizan en campaas de desprestigio, usando sin reparos distorsin, tergiversacin, engao y mentira; todo es vlido para defender sus mezquinos intereses.

Con estas armas declaran la guerra al gobierno y al pueblo, aunque esto suponga la destruccin del pas. Acaso no aplauden a los bellacos que proponen dividir Bolivia?

Debilidades y errores

De todo eso estamos y estbamos conscientes. Sabamos que reaccionaran as y lo comprobamos cada da. Es claro que la democracia no es propicia para ellos; su terreno natural es un Estado con dictadura, con tirana. En 1978, el pueblo derroc al dictador Banzer y confirm su vocacin tres aos despus, echando a Garca Meza y su asesino Arce Gmez. La derecha, casi de in mediato, complot contra Siles Zuazo, con el apoyo de miristas y motetistas. As, se apoderaron de la democracia para imponer el modelo impuesto por el imperio.

Miristas y motetistas, junto a adenistas, movimientistas y sus discpulos, estn ahora cavando zanjas para dividirnos en regiones, en ciudades, en barrios, en razas y hasta religiones. La estrategia es: divide para reinar.

Pero nosotros tenemos una buena cuota de culpa. En un afn incluyente y pacifista, hemos hecho concesiones, demasiadas concesiones. En el manejo poltico del pas, reconociendo atribuciones que no les competen, manteniendo estructuras que responden a sus intereses, accediendo a la imposicin de minoras. En el plano econmico se dispusieron fondos para satisfacer sus reclamos y exigencias, permitimos que manejen recursos sin establecer controles, mantenemos en suspenso la aplicacin de medidas que recortan sus prebendas.

Mientras tanto, los programas de mejoramiento del nivel de vida son tmidos an, no se concretan los planes de construccin de la infraestructura nacional, servicios estratgicos que el Estado debe recuperar siguen en manos de transnacionales y la generacin de empleo, no satisface todava los mnimos requeridos.

El pueblo tiene confianza en un gobierno que est combatiendo la corrupcin, que muestra transparencia en sus acciones y que prestigia la imagen internacional del pas. Con ese respaldo, debemos enfrentar a una derecha que traspasado los lmites de la convivencia democrtica y cree que puede recuperar sus privilegios. No hay por qu seguir esperando.
 



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