Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2007

Anatoma de una crisis financiera de alcance planetario

Michael R. Krtke
Sin Permiso


Hace cuatro semanas el mundo todava pareca en orden: la economa mundial y los mercados financieros estaban en apogeo. Ahora tenemos un crac burstil a plazos que desemboca en una crisis del mercado monetario: los bancos centrales no dejan de inyectar capital a los mercados financieros. En Alemania, la Banca Regional de Sajonia est particularmente en un brete y ha tenido que ser rescatada por cajas de ahorros y otras bancas regionales con una dosis de supervivencia de 17,3 mil millones de euros. El Estado de Sajonia garantiza esta extremadamente desusada suma, que sobrepasa su presupuesto anual.

La clase poltica se ejercita en conjuros de buena salud, pero todos los concernidos saben que lo peor est por llegar. Como muy tarde, cuando estallan otras burbujas especulativas. Por ahora, el bello nuevo orden de los mercados financieros internacionales liberalizados se ve sometido a una dura prueba. El popular dogma, conforme al cual los mercados financieros y la economa mundial son tanto ms eficientes y estables, cuanto ms desregulados y liberalizados estn, esa fe del carbonero, qued en suspenso.  Por doquier se escucha el clamor de imponer reglas y bridas a los agentes de los mercados financieros.

Ms de 5 millones de casas est a la venta en EEUU

Qu ha pasado? En EEUU ha estallado una gigantesca burbuja inmobiliaria. Bajos intereses, precios inmobiliarios en constante incremento (hasta un 20% anual en los mejores emplazamientos), un mercado hipotecario en hiperblica expansin han mantenido al trote la economa de EEUU. El boom  alimentaba el consumo privado, el endeudamiento de los hogares estadounidenses suba desaforadamente hasta llegar, de media, al 120% del ingreso anual, constituido en sus tres cuartas partes por deudas hipotecarias. Los bancos hipotecarios y los fondos inmobiliarios ofrecan de barato crdito a la gente, incluso a quienes nunca habran podido permitirse poseer casa propia. La previsible ruina de un sinnmero de pequeos propietarios de viviendas no representaba el menor problema, siempre, claro es, que se mantuviera el boom. Los bancos y las sociedades financieras ganaron fabulosamente con ello, lo mismo que la muchedumbre de gestores inmobiliarios.

Desde hace meses crece la morosidad, y las ventas forzadas suben astronmicamente; ms de 5 millones de viviendas estn a la venta en EEUU. Por vez primera en diez aos comienzan a bajar los precios, y se disparan los intereses. La crisis ha estallado como no poda ser de otro modo en el segmento subprime del mercado, entre las familias ms pobres con pocos (y en trminos reales, descendentes) ingresos. Ms de dos millones de norteamericanos han perdido sus casa, hay ms de 500 mil millones de dlares acumulados en morosidad: un tsunami de hipotecas fallidas arrasa el pas.

Con la espectacular quiebra en junio pasado de dos hedge funds multimillonarios pertenecientes al quinto mayor banco estadounidense de inversiones Bear Stearns se perdieron, por lo pronto, 1.600 millones de dlares. Adems, las acciones de Bear Stearns se desplomaron, los mismo que las de muchos otros fondos de inversiones, bancos y aseguradoras: ms de 200 mil millones de dlares se perdieron de la noche a la maana. Wall Street se estremeci, y el resto de los mercados de valores del mundo reaccionaron de inmediato. Pues el colapso de los dos fondos hedge era una seal de alarma para todos los iniciados. Los bolsistas reaccionaron pnica pero lgicamente: pues los crditos morosos se hallan por doquier, y son bombas de tiempo colocadas, no slo en el sistema financiero estadounidense, sino distribuidas por el mundo entero. Porque la burbuja inmobiliaria slo poda crecer en la medida en que los financieros siguieran creyendo en la posibilidad de poner a la venta en cualquier momento hasta los peores y ms arriesgados crditos hipotecarios. Esos crditos, lo mismo que todos los dems tipos de deuda, as como los pagos futuros de intereses y las amortizaciones a futuro, se han transformado en mercancas comerciables. De manera que hasta los crditos flojos y aun tambaleantes servan de base a una vertiginosamente  expandida sobrestructura de derivados crediticios en manos de especuladores profesionales. Crditos hipotecarios y de otros tipos fueron empaquetados en masa y usados como garanta para nuevos ttulos: los bancos hipotecarios vendan esos ttulos respaldados por hipotecas (mortgage backed securities) traspasando as su riesgo crediticio a otros, a bancos, fondos de inversiones y aseguradoras. stos no se preocupaban de la calidad de la deuda hipotecaria originaria, porque tambin ellos pretendan vender a su vez esos ttulos.

Mientras se mantiene un boom inmobiliario, esos ttulos son lucrativas inversiones monetarias, los hedge funds se los disputan, la securitization de todo tipo de deudas y la emisin de esos ttulos hipotecariamente respaldados se convierte en una rama en auge, a la que se abalanzan fondos especiales. El comercio a escala planetaria con esos derivados se da al margen de las bolsas, la concurrencia entre los grandes hedge funds  dispara sus precios, de manera que, sobre la burbuja inmobiliaria, se forma una nube de ulteriores burbujas de derivados.

Qu ocurre, empero, cuando todos los crditos que se hallan en la base fallan en masa? Entonces se hace imperiosamente claro para los concernidos que estn cabalgando sobre una ola de valores ficticios generada por ellos mismos. Puesto que las garantas no lo son de nada, se desvanece el valor de los ttulos garantizados, los bancos quieren la devolucin de los dineros prestados a corto plazo, los hedge funds no pueden seguir vendiendo sus ttulos y entran en bancarrota. Con lo que tambin aquellos bancos, aseguradoras y fondos de inversiones que financiaron la especulacin con esos derivados se ven en muy serios aprietos. Puesto que esos derivados fueron comercializados a escala planetaria, se ven tambin sbitamente en dificultades bancos que jams financiaron una hipoteca en EEUU. Pero participaron como la IKB, como la Westdeutsche y el Banco Regional de Sajonia y muchos otros en hedge funds, cuando no crearon los propios, que especulaban con tales derivados crediticios. Sus prdidas repercutieron a travs de las cotizaciones de los mercados de valores; en todo el mundo, los valores financieros se desplomaron, y, esperando una ola de quiebras, los inversores huyeron en masa. Tambin los bancos que juegan en primera divisin, y que nada tienen que ver con la especulacin inmobiliaria, se ven ahora en aprietos.

Las economas exportadoras china y alemana y el fin de los mercados estadounidenses

Cados los primeros bancos, como en EEUU, o penosamente rescatados, como en Alemania, comienza el siguiente acto del drama: la crisis del mercado monetario. Puesto que los bancos saben que todos los dems estn empantanados, pero no con qu profundidad, ponen lmites severos al prstamo interbancario, exigiendo muy elevados intereses para crditos a corto plazo. En otras palabras: el sector ms estable de los mercados financieros, el trfico crediticio interbancario, se contrae sbitamente. Slo los bancos centrales pueden entonces intervenir como lender of last resort como prestamistas ltimos, lo que han hecho masivamente durante das.

El Banco Central Europeo (BCE) inyect ms de 200 mil millones de euros para crditos a corto plazo en el mercado monetario, la FED estadounidense abri la espita crediticia menos generosamente, pero bajo claramente los intereses y alarg el plazo de los crditos a corto plazo. En todo el mundo se ha seguido el ejemplo. Aun si con eso pareciera al pronto superada la crisis del mercado monetario, lo cierto es que la crisis financiera mundial no ha hecho sino comenzar.

Para cubrir prdidas, los hedge funds y los bancos venden los ttulos que an conservan algo de valor; ttulos petrolferos o ttulos de metales. No tardan entonces en caer el precio del petrleo y los precios de los metales por doquier. Muchos inversores conservadores del mundo entero huyen buscando refugio en ttulos seguros, es decir, en bonos estatales. Simultneamente, se interrumpe la ola de fusiones y tomas de control empresariales que en lo que va 2007 se elevaba ya, en el conjunto del planeta, a ms de 3 billones de dlares, puesto que los bancos restringen drsticamente sus condiciones crediticias. Puesto que ahora  resulta arriesgado y muy caro conducir con la marcha larga del crdito, muchos megadeals previstos o ya en marcha, cuando no rotos, aplazados; los bancos experimentan enormes dificultades a la hora de seguir suministrando crditos multimillonarios ya concedidos. Las operaciones en los mercados de valores se aplazan, el mercado de nuevas emisiones se viene abajo, el segundo motor del rallye bolsstico entra en tremolina, adis a las acciones en alza.

El final del tnel dista an por mucho de estar a la vista. Los mercados de valores sealan actualmente el descenso de las cotizaciones ms abrupto desde hace aos. Bancos y hedge funds en el mundo entero siguen quitndose de encima derivados crediticios preados de riesgo que haban financiado con dinero japons barato; los crditos tienen que ser devueltos en yenes, al pronto se dispara hacia arriba el cambio del yen y se hunden las cotizaciones en Tokio. Vendr ahora la crisis del dlar, y con ella, la crisis del comercio mundial, as que a las economas exportadoras china y alemanas se les acaben los mercados estadounidenses.

Michael Krtke estudi economa y ciencia poltica en Berln y en Pars. Actualmente es profesor de ciencia poltica y de economa en varias universidades alemanas y en el extranjero, desde 1981 principalmente en Amsterdam. Coeditor de la revista alemana SPW (Revista de poltica socialista y economa) y de la nueva edicin crtica de las Obras Completas de Marx y Engels (Marx-Engels Gesamtausgabe, nueva MEGA). Investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social en Amsterdam. Autor de numerosos libros sobre economa poltica internacional.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter