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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2007

Resistencia y estado de excepcin en Mxico
El regreso de los brbaros

Claudio Albertani
Rebelin


La tradicin de los oprimidos nos ensea que el estado de excepcin en el que vivimos es la regla.

 

Walter Benjamin


El totalitarismo moderno puede ser definido como la instauracin por medio del estado de excepcin de una guerra civil legal que permite la eliminacin fsica no slo de los adversarios polticos, sino de todas las categoras de ciudadanos que, por alguna razn, no resultan integrables en el sistema poltico.

 

En un librito de gran importancia para entender los tiempos actuales, el filsofo italiano Giorgio Agamben analiza la figura paradjica e inquietante del estado de excepcin.1 Rasgo tpico del nazismo, el estado de excepcin es la respuesta violenta de los poderes constituidos a los conflictos extremos, el espacio vaco que marca la suspensin del orden jurdico y de la relacin usual entre norma y autoridad. Agamben lo define como una franja de indeterminacin en donde se esfuman las diferencias tradicionales entre democracia, absolutismo y dictadura; la grieta por la que se desliza la barbarie. Lejos de desaparecer con la derrota de los totalitarismo clsicos, el estado de excepcin se insina a finales del siglo XX como paradigma de poder, llegando hoy a su mxima expansin planetaria. En todas partes, la violencia gubernamental puede al fin ignorar el derecho internacional y sus aspectos normativos en una total impunidad.

El espectro de la guerra sucia

El anlisis de Agamben se dirige principalmente a los Estados Unidos de George Bush. Promulgada a finales de 2001, la Ley Patriota suprimi el habeas corpus e introdujo una cultura de la sospecha que es tpica de los regmenes totalitarios. Quien recibe el estigma de enemigo, pierde automticamente los derecho ms bsicos en primer lugar el derecho a la vida- y es tratado como un paria expuesto a la tortura, las crceles clandestinas, el asesinato y la desaparicin forzada. Con diferentes grados de intensidad, el modelo se est generalizando al mundo entero. En Amrica Latina, se ha aplicado principalmente en Colombia y, ltimamente, en Mxico. Veamos.

Segn una reconstruccin periodstica, el 24 de mayo de 2007, la Unidad policial de Operaciones Especiales del Estado de Oaxaca lleg en las inmediaciones del hotel Del rbol por la presunta presencia de un grupo armado.2 Acto seguido, se hizo presente el ejrcito. Un boletn inform de la aprehensin de cuatro personas, supuestamente unos policas ministeriales de Chiapas que no haban entregado su oficio de comisin a la procuradura estatal. Pronto, las organizaciones de derechos humanos concluyeron que no se trataba de policas, sino de guerrilleros y precisamente de dos militantes del EPR, Gabriel Cruz Snchez (tambin conocido como Raymundo Rivera Bravo) de 55 aos y Edmundo Reyes Amaya de 50 aos, detenidos y desaparecidos desde entonces.3

El 1 de junio, el Comit Estatal del Partido Democrtico Popular Revolucionario, PDPR, Comandancia Militar de Zona del Ejrcito Popular Revolucionario, EPR, dio a conocer un comunicado en donde reclamaba la presentacin con vida de sus militantes.4 La edad de ambos (unos cincuenta aos) indicaba que no eran nefitos ni cuadros medios, sino militantes de larga trayectoria. Otros comunicados siguieron, pero, salvo contadas excepciones, gran parte de los medios impresos y electrnicos los ignoraron.

El 20 de junio, Alejandro Cerezo, integrante del comit Cerezo (organizacin dedicada a la defensa de los Derechos Humanos de los presos polticos y de conciencia5), recibi algunos mensajes de amenazas en su telfono celular (otorgado por la Secretara de Gobernacin, cuyo nmero al igual que el de sus hermanos Francisco y Emiliana, es confidencial). El 26, le lleg un correo electrnico que vale la pena citar en su integridad:

From: tiburcio loxicha  

To: <[email protected]>, <[email protected]>

Subject: DE PAP

Date: Tue, 26 Jun 2007

como estn? calientitos? que pedo con los desaparecidos? familia? adorado to? fabuloso padre? As son las cosas de la vida otra vez en pedos la family, ni modos los ni modos los tenemos bien cercas a ustedes tres, a los de la palma y a tu querida familia, y a tu tiito cara de culito y a su amiguito habladorcito que no para y el otro tambin habla y habla, pero a lo mejor ya no hablan ya se quedan calladitos o ya les cargo la verga. Solo diosito sabe, y tambin marxito y leninito culito. Dile a papito y a mamita que nos sean cobardes que hagan sus mamaditas para que vean como los vamos a poner a ustedes desnuditos y bien cojiditos. Pobre de to y zapatito se crean muy chingoncitos y cayeron como palomitas del sur. Hasta luego amorcitos. Desde la sierra del sur. Sus verdaderos padres".6

La Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (LIMEDDH) seal lo siguiente: a) el nombre Tiburcio Loxicha alude a Tiburcio, nombre que segn rganos de inteligencia corresponde a Tiburcio Cruz Snchez, dirigente histrico del EPR (en libertad), supuesto padre de los afectados y hermano de uno de los detenidos; b) Loxicha es la regin que los rganos de inteligencia mencionan como de influencia del EPR; c) misserezos es una alusin a los mensajes de la madre de los jvenes. La frase: como estn? calientitos? que pedo con los desaparecidos? familia? adorado to? fabuloso padre? remite claramente a los desaparecidos de Oaxaca del 24 de mayo; d) zapatito podra ser una alusin a Gabino Flores Cruz, detenido el 14 de junio 2007, en Ixhuatln de Madero, Veracruz y vinculado a la otra campaa.7

Las amenazas tenan la marca inconfundible de la guerra psicolgica; ostentaban, adems, un alto nivel de informacin de manera que, muy probablemente, procedan de los rganos de inteligencia. La conclusin es que el Estado mexicano considera a los hermanos Cerezo Contreras como rehenes, susceptibles de ser castigados en cualquier momento, a pesar de que su nica culpa es la de ser activistas de los derechos humanos.

El 27 de junio, un nuevo y angustiado comunicado del EPR preguntaba: Qu necesitamos hacer para ser considerados noticia? Ya son 33 das los que llevan nuestros camaradas () en calidad de detenidos desaparecidos por este gobierno criminal; 33 das de estarse ensaando los torturadores mientras los hombres del sistema siguen buscando las argucias legaloides para presentarlos como delincuentes o terroristas.8

Una vez ms, las autoridades callaron y los medios tambin. Entre el 5 y el 10 de julio, tuvieron lugar 8 explosiones en gasoductos y oleoductos de PEMEX, ubicados en Celaya, Salamanca y Valle de Santiago, Guanajuato; y en la comunidad Presa de Bravo, municipio de Corregidora, Quertaro, afectando seriamente al corredor industrial centro-norte.

Aunque la procedencia era obvia, en un primer momento, las autoridades mexicanas hablaron de incidentes. El da 10, el EPR declar que los atentados eran una represalia por la desaparicin de sus militantes. El comunicado detallaba que las acciones de hostigamiento no pararn hasta que el gobierno de Felipe Caldern y el de Ulises Ruiz presenten con vida a nuestros compaeros.9 En las semanas sucesivas, el EPR llev a cabo otros atentados de carcter demostrativo en Chiapas y en la propia ciudad de Oaxaca, en los das anteriores a la celebracin de los comicios para elegir alcaldes y diputados locales.10

No es mi intencin hacer una defensa del EPR. Sin contar los daos que las explosiones ocasionan en el ya deteriorado medio ambiente mexicano, es claro que atentar contra PEMEX en estos tiempos neoliberales es por decir lo menos- intempestivo, pues para esto ya estn el PAN y la iniciativa privada. Asimismo, los bombazos de Oaxaca fueron usados por el gobierno local como propaganda electoral para justificar su poltica represiva. Aun as, es necesario reconocer que el EPR volvi a poner sobre la mesa el tema candente de los desaparecidos.

Al respecto, la postura del gobierno tanto oaxaqueo como federal- es escalofriante: no hay desaparecidos; las personas buscadas no estn en ninguna de las crceles del sistema penitenciario nacional.11 Despus de realizar una visita al Campo Militar No. 1, la Comisin Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inform, por su parte, que no se hall a los dos eperristas presuntamente desaparecidos.12 Es fcil observar que, aun cuando hayan estado ah (y no en mazmorras clandestinas), difcilmente los militares los hubieran entregado.

La Procuradura General de la Repblica (PGR) dependencia federal- aleg que nadie reclam a los desaparecidos, pero Nadn Reyes Maldonado, hija de Edmundo Reyes Amaya, report que la delegacin oaxaquea de la PGR se neg a recibir la denuncia por la desaparicin de su padre.13

Y la izquierda? En gran parte, hizo caso omiso. Particularmente torpe fue el silencio de la Otra Campaa ya que, como sealado, las amenazas involucraban a los propios neozapatistas.

Por su parte, el presidente legitimo, Andrs Manuel Lpez Obrador, consider que se trataba de auto-atentados del gobierno para tapar los muchos escndalos que enfrenta. Segn AMLO, la verdadera guerra sucia es la que el gobierno libra contra l y la coalicin de centro-izquierda que lo sostiene, el Frente Amplio Progresista.14

Pocos, muy pocos exigieron lo elemental: la desactivacin de los mecanismos de la guerra sucia y la presentacin con vida de los dos eperristas desaparecidos. Hacerlo no implicaba aprobar los atentados, ni adherirse a la estrategia de los grupos armados, mucho menos compartir su perspectiva marxista-leninista. Implicaba, nicamente, un acto elemental de justicia y un mnimo de percepcin poltica. Por lo pronto, la ofensiva se desat contra los grupos terroristas, pero podran seguir los militantes pacifistas y hasta los ciudadanos comunes

Hechos desligados?

Con sus sesenta millones de pobres ms de la mitad de los cuales vive en una situacin de miseria extrema- Mxico hace alarde dos rcord inusuales: el hombre ms rico del mundo -el magnate de las telecomunicaciones, Carlos Slim15- y el decomiso de dinero en efectivo ms grande de la historia de la humanidad -dos cientos cinco millones de dlares atestados en bolsas de lona en una apacible villa de un barrio exclusivo de la Ciudad de Mxico.16

As las cosas, el control social es una prioridad estratgica ya que el pas es como una olla de presin, lista para estallar en cualquier momento y en cualquier lugar. Esto explica por qu el gobierno mexicano est negociando con el de los Estados Unidos un Plan Mxico, equivalente al Plan Colombia que tantos estragos ha causado en el pas sudamericano. Bajo el pretexto de combatir la produccin de enervantes, el crimen organizado y el terrorismo, de lo que se tata es acabar con toda oposicin poltica al sur del ro Bravo.17

Igualmente preocupante es el Acuerdo para la Prosperidad y la Seguridad en Amrica del Norte (ASPAN) que el gobierno norteamericano impulsa desde los atentados a las torres gemelas. Firmado el 23 de marzo de 2005 en Waco, Texas, por los entonces presidentes George Bush, Vicente Fox y Paul Martin y refrendado el 21 de agosto de 2007 en Montebello, Canada, por Harper, Caldern y el propio Bush, el acuerdo busca en primer lugar fortalecer la seguridad de Estados Unidos y secundariamente el comercio, la economa y el sector energtico en la senda marcada por el TLCAN.18

El ASPAN escribe Carlos Fazio- se inscribe dentro de la tendencia hacia la militarizacin y trasnacionalizacin de la guerra a las drogas, fabricada e impuesta por Estados Unidos en todo el continente, a la que se suma, ahora, como parte de un mismo paquete de tipo contrainsurgente, la guerra al terrorismo. Tal tendencia contribuye al reforzamiento y a la relegitimacin del papel domstico de las fuerzas armadas y los cuerpos policiales militarizados, similar al cumplido durante las dictaduras del cono sur y que provoc su desprestigio y condena por la dramtica incidencia sobre los derechos humanos.19

El ASPAN es pues una suerte de TLCAN militarizado planificado por el gobierno de Washington y el Consejo para la Competitividad de Amrica del Norte (CCAN), organismo empresarial integrado por los principales hombres de negocios de Mxico, Estados Unidos y Canad. Uno de sus objetivos es derogar la ley mexicana de no intervencin abriendo paso a la participacin de tropas mexicanas en las guerras imperiales y, sobre todo, a la intromisin directa del ejrcito norteamericano en los asuntos internos del pas, tal y como sucede en Colombia.20

Por su parte, el gobierno de Felipe Caldern ya est dando pasos significativos en esa direccin. En marzo, el Senado aprob una Ley contra el terrorismo que criminaliza la protesta social y posibilita que luchadores sociales sean acusados de ser terroristas.21

El 9 de mayo de 2007, el Diario Oficial de la Federacin, public un decreto -firmado por el presidente Caldern y el secretario de la Defensa Nacional, general Guillermo Galvn Galvn- por el que se crea el Cuerpo Especial del Ejrcito y Fuerza Area denominado Cuerpo de Fuerzas de Apoyo Federal con el propsito de restablecer el orden pblico y el Estado de derecho en donde sea necesario, lo cual se configura como un nuevo instrumento de represin al servicio directo de la presidencia de la repblica.22

En total sintona con el modelo impulsado por Estados Unidos, la Secretara de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretara de Seguridad Pblica (SSP) plantean que la justicia civil no podr juzgar a militares que cometan violaciones a derechos humanos y otro tipo de delitos, mientras acten como policas federales. 23

En junio, se produjo un hecho inslito: la destitucin de todos los mandos de las dos principales instancias represivas del Estado mexicano: la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y la Polica Federal Preventiva (PFP).24 La medida se plante como necesaria para combatir la corrupcin y evitar que el crimen penetre en los cuerpos de seguridad del Estado pero es claro que en el contexto actual tiene implicaciones en la estrategia contrainsurgente.

Al mismo tiempo, se da una reestructuracin del Centro de Investigacin y Seguridad Nacional (Cisen) cuyo objetivo principal es trasladar las funciones de inteligencia al ejrcito.25

Otros dos sucesos son dignos de consideracin: la liberacin del general Mario Arturo Acosta Chaparro y el amparo concedido al ex presidente Lus Echeverra.26 Juzgado por delitos contra la salud (por los cuales pas seis aos y 10 meses en el Campo Militar Nmero Uno), el primero es uno de los mximos responsables de la guerra sucia de los aos setenta. La sentencia le restituye todos sus derechos y el grado de general.

Rosario Ibarra de Piedra, fundadora del Comit Eureka!, denuncia que esa resolucin es signo de una injusticia enorme, pues numerosos testimonios prueban que el militar fue responsable de muchas desapariciones forzadas y actos de tortura en el Estado de Guerrero.27

A su vez, Echeverra fue juzgado por las matanzas de Tlatelolco (1968) y del Jueves de Corpus (1971), pero esas acusaciones han ido cayendo una tras otra. Obra maestra de incongruencia jurdica, el ltimo fallo establece que los hechos considerados configuran, en efecto, el delito de genocidio pero, al mismo tiempo, exonera de toda responsabilidad a su principal organizador.

La impunidad de Echeverra y otros funcionarios por ejemplo, el siniestro torturador Miguel Nazar Haro, ex jefe de la Direccin Federal de Seguridad, quien tambin sali libre- fue avalada incluso por la Suprema Corte de Justicia de la Nacin al resolver que, aun cuando fueron cometidos, los delitos por los que se les juzgaba ya haban prescrito segn las leyes mexicanas.

El afn de rehabilitar a los peores represores de la historia reciente de Mxico se embona con los constantes llamados del presidente Felipe Caldern a las fuerzas armadas para que combatan las amenazas de quienes pretenden afectar la seguridad del pas con acciones criminales lo cual transmite la idea que el ejrcito es el mejor defensor de la legitimidad republicana. 28 

Es evidente que tales sermones dan va libre a los atormentadores de Cruz Snchez y Reyes Amaya -y a todos los torturadores que actan en las crceles clandestinas del pas- para que sigan operando en la ms total impunidad.29

Segn el general disidente Jos Francisco Gallardo quien purg ocho aos de prisin por haberse atrevido a exigir un ombudsman militar en Mxico -, Felipe Caldern gobierna en los Estados mediante los comandantes militares. () Estamos en los albores de llegar a un Estado de guarnicin, donde el Ejrcito est en permanente confrontacin con la sociedad civil y la tiene permanentemente bajo el miedo. Eso ocurre ya, cotidianamente, en el sur y la zona fronteriza..30

Slo en este cuadro desconcertante -que corresponde al estado de excepcin descrito por Agamben-, se entiende la detencin, desaparicin y tortura de los dos militantes del EPR. No se trata nicamente de un acto de barbarie, sino de una maniobra contrainsurgente ejecutada al ms alto nivel. El objetivo es claro: forzar al EPR a cometer actos desesperados para despus criminalizar al movimiento social.

Recordemos que el intento de vincular a los movimientos sociales con la guerrilla no es nuevo. En el transcurso del levantamiento protagonizado el ao pasado por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), la entonces Procuradora General de Justicia de Oaxaca, Lizbeth Caa Cadeza denunci a esta organizacin por su actuacin con tcticas guerrilleras y subversivas.31

Quienes ejecutaron los secuestros el EPR denuncia directamente al general Juan Alfredo Oropeza Garnica, titular de la octava regin militar con sede en Oaxaca y experto en lucha contrainsurgente 32- pensaban, con toda probabilidad, que la respuesta de los guerrilleros sera local. Si esto fuera as, los atentados contra PEMEX fueron una desagradable sorpresa para los arquitectos de la guerra sucia, lo cual explica las discordantes declaraciones al respecto de los funcionarios gubernamentales.

Como parte de la misma campaa de intimidacin, en los ltimos meses se han multiplicado las filtraciones de inteligencia militar a periodistas complacientes que relacionan a ex presos polticos con el EPR abriendo el paso a la represin.33 Uno de esos, Vladimir Galeana, escribi que en el Distrito Federal el grupo armado celebra sus reuniones en la sede del Centro Social Libertario Ricardo Flores Magn, una colectivo de carcter pblico y abierto que no tiene absolutamente nada que ver con la lucha armada y que no comparte la ideologa del EPR, pero tiene la gran culpa de haber llevado a cabo actividades solidarias con los presos polticos.34 Aun cuando se trata de falsedades evidentes, el intento es claro: criminalizar la disidencia.

Y es que la definicin de subversivo ya no incluye nicamente a quienes practican la lucha armada, sino que, segn las necesidades, puede hacerse extensiva a militantes polticos, a periodistas incmodos (dos de ellos cayeron el ao pasado en Oaxaca 35), a fastidiosos defensores de los derechos humanos

Es evidente que vincular a la APPO y a sus simpatizantes con la guerrilla proporciona una excusa inmejorable para justificar la represin contra el movimiento social. As las cosas, cuando los grupos armados no actan el ao pasado no lo hicieron- es necesario inventarlos.36 Esto explica primero la aparicin de guerrilleros postizos en Oaxaca y despus la abierta provocacin de secuestrar-desaparecer a dos dirigentes del EPR. Ahora como antes, el objetivo es, principalmente, la APPO que los rganos de inteligencia consideran una amenaza mucho ms grave precisamente por ser incontrolable.

Una Guelaguetza ensangrentada

La Guelaguetza que se celebra oficialmente en Oaxaca es ms una simulacin que una fiesta popular. La tradicin, sin embargo, es autntica. Se remonta a la poca prehispnica, cuando los pueblos del valle central rendan tributo a Centotl, -diosa del maz - en un templo situado en el actual cerro del Carmen Alto y dedicado a Tlloc, el seor de la lluvia. Con la conquista, el ritual se convirti en la conmemoracin de la Virgen del Carmen que se celebraba el domingo siguiente al 16 de julio y se repeta ocho das despus en la llamada octava.

Consumada la ceremonia religiosa, el lunes -llamado Lunes del Cerro- iniciaba la fiesta profana con sus sincretismos y transgresiones carnavalescas. Los indgenas de la ciudad y de los pueblos vecinos acudan a bailar e intercambiar regalos al son de pitos, tambores y chirimas. El mezcal, el aroma de las comidas, el humo del copal y del cigarro se fundan en la comunin colectiva, el xtasis y el tiempo destinado a la regeneracin de la comunidad.

A partir de los aos treinta, la tradicin sufri una nueva mutacin al transformarse en un ritual laico, al servicio del Estado posrevolucionario. De lo que se trataba, ahora, era rendir un homenaje racial a los oaxaqueos de abajo lo cual -como seala Hermann Bellinghausen- era de por s una idea racista.37

La fiesta empez a incluir delegaciones de las siete regiones (los Valles Centrales, la Sierra Jurez, la Caada, Tuxtepec, la Mixteca, la Costa y el Istmo de Tehuantepec) que desfilaban con sus trajes tpicos, msica y danzas ante la mirada complacida de la clase dominante local. Pronto, se le llam Guelaguetza, palabra zapoteca que remite a la idea de cooperacin y reciprocidad. Guelgues significa, literalmente, milpa de cigarro ya que el trabajo de la milpa implica al apoyo muto y el cigarro evoca un aspecto ceremonial y por lo tanto sagrado. 38

En los ltimos aos y particularmente a partir de los noventa-, la Guelaguetza se ha convertido en un gran negocio en provecho de la industria hotelera, los restaurantes, las agencias de viajes y las tiendas para turistas refrendndose, al mismo tiempo, el aspecto poltico de apoyo al gobernante en turno. En el Auditorio de la Guelaguetza, los caciques regionales se pelean los lugares mejores para retratarse junto al mandatario en turno y a la burocracia estatal.

En 2006, la APPO boicote con xito la fiesta oficial obligando al odiado gobernador, Ulises Ruiz Ortiz (URO), a suspenderla. Acto seguido, organiz una fiesta alternativa en el Estadio del Instituto tecnolgico de Oaxaca con la participacin de danzantes indgenas provenientes de las siete regiones -ms una octava, la Sierra Sur, en homenaje a la lucha de los pueblos loxichas- acompaados de cohetes, bandas musicales y miles de personas que coreaban demandas polticas entre las que destacaba la destitucin del tirano. A pesar de que unos das antes, desconocidos guerrilleros haban quemado el entarimado del Auditorio oficial, el evento fue un xito.

Este ao, la APPO volvi a impulsar una Guelaguetza no comercial. Sin embargo, las circunstancias eran ahora mucho ms difciles. Envalentonado por el clima de represin que prevalece en el pas, URO buscaba vengarse. Despus de la represin de 2006, la presencia policial se haba vuelto al mismo tiempo espectral y aterradora. Las detenciones eran ms selectivas -como la de David Venegas, concejal de la APPO quien sigue preso a pesar de que le fue concedi un amparo- y la militarizacin ms discreta, pero el estado de terror segua.39

Con el Operativo Guelaguetza 2007, volva el estado de sitio lo cual, paradjicamente, daaba a la industria del turismo ms que las manifestaciones, pues es sabido que los turistas no aprecian la violencia. El domingo 15 de julio, los danzantes alternativos desfilaron por las calles de Oaxaca, listos para la celebracin. Mientras tanto, la tensin suba: varias caravanas que pretendan ingresar a la ciudad fueron interceptadas y sus integrantes expulsados de la entidad, sin el menor apego a la legalidad. En esta situacin, el magisterio opt por celebrar la fiesta en la Plaza de la Danza y no en el tradicional auditorio ubicado en cerro del Fortn, territorio a todas luces enemigo.

Mientras tanto, URO aguardaba. La ocasin que esperaba se present el lunes 16. Hacia las 11 de la maana, unas 10 mil personas -entre maestros, danzantes y simpatizantes de la APPO- marchaban del zcalo a la Plaza de la Danza. A la altura de la calle Crespo, enfilaron hacia el cerro del Fortn, en donde se ubica el auditorio oficial. A un kilmetro de ese lugar, se toparon con un retn instalado por cientos de policas preventivos, auxiliares y municipales auxiliados por elementos del ejrcito. Durante una media hora, los manifestantes intentaron dialogar con las autoridades hasta que un cohete estall en las inmediaciones del Hotel El Fortn. Era la seal. De repente, policas municipales, preventivos, bancarios, PFP y hasta militares en divisa (novedad ominosa) lanzaron un ataque de gran envergadura.

Volva la pesadilla. La polica masacr sin reparos y los manifestantes se defendieron como pudieron, dando lugar a un enfrentamiento que se prolong durante 4 horas y dej un saldo de ms de 70 personas detenidas y unas 40 heridas. Entre los vapuleados se hallaba el maestro Emeterio M. Cruz, quien permaneci varias semanas en estado de coma y todava padece las secuelas de la paliza.40 Si bien hay fotos del momento en que los policas lo golpean con saa, el secretario de Proteccin Ciudadana, Sergio Segreste Ros, declar, imperturbable, que existe un procedimiento interno abierto, pero no hay ninguna prueba sobre quines pudieron haber sido los responsables.41

Como ya haba sucedido en la represin del 25 de noviembre del ao anterior, nadie estuvo a salvo y las fuerzas del orden se enfurecieron contra los transentes y los reporteros, varios de los cuales resultaron heridos, a pesar de haberse identificado como informadores.42

Ah tienes, para que no sigas defendiendo a esos pinches appos, espet un rabioso polica antimotn al abogado Jess Alfredo Lpez Garca, quien yaca exnime en el asfalto con la cabeza cubierta de sangre, despus de haber sido golpeado con toletes y puntapis.43 Lo peor fue el trato que se le suministr a los presos. La violencia -en gran parte contra las mujeres, pero tambin contra los hombres- no es un exceso, sino una estrategia deliberada y planificada desde arriba como parte de la guerra psicolgica.44

Del estado de excepcin al estado de rebelin

Si el terrorismo es una tcnica dirigida a provocar miedo y zozobra en la poblacin, sin distinguir entre objetivos militares y vctimas civiles, lo que el gobierno mexicano est haciendo contra los movimientos sociales es terrorismo puro. Desapareci la divisin entre la violencia que funda y la violencia que conserva la ley y declar una guerra despiadada contra todas las categoras de ciudadanos que no resultan integrables en el sistema poltico.

Las escenas que contemplamos impotentes sangre en el pavimento, rostros inocentes aterrorizados, nios, mujeres y ancianos brutalizados, activistas arrodillados ante la mirada sdica de los represores- recuerdan al Chile de Pinochet o al Irak de nuestros das, ms que a un pas que se dice democrtico.

Ya sea por rabia, impotencia o ineptitud, las autoridades no quieren o no pueden actuar dentro del ordenamiento jurdico que supuestamente representan. La policia escribi Benjamin en los albores de la era nazi- interviene por razones de seguridad en casos innumerables en los que no subsiste una clara situacin jurdica, () como una vejacin brutal, sin relacin alguna con fines jurdicos.45

A un ao de la toma de posesin de Felipe Caldern, la represin se generaliza, los derechos laborales se encuentran prcticamente suspendidos y el Estado reprime a los mineros, a los maestros, a los sobrecargos, en fin a todos los trabajadores que reclaman sus derechos. Segn Rosario Ibarra, en siete aos de administraciones federales panistas han ocurrido cerca de cien desapariciones forzadas. Asimismo, continan las detenciones arbitrarias, las torturas, los cateos ilegales, las rdenes de aprehensin sin fundamento jurdico y una nueva modalidad, las violaciones sexuales, que no se presentaban en los aos 70 y 80.46

Todos los hechos examinados -la detencin-desaparicin de los militantes del EPR, la militarizacin de los cuerpos policiales y de inteligencia, la rehabilitacin de los arquitectos de la guerra sucia, el ASPAN, el Plan Mxico, la suspensin de las garantas individuales y la brutalizacin de manifestantes indefensos- se explican en el marco de un estado de excepcin latente. Experimentado en Oaxaca, el modelo se va extendiendo a todo el pas, incluso a las Estados en donde gobierna el Partido de la Revolucin Democrtica, PRD.

En la regin de la Montaa, Guerrero, se multiplican los ataques del gobernador Ceferino Torreblanca (PRD) contra la polica comunitaria, el cuerpo de vigilancia y ayuda que crearon los pueblos mephaa, na savii, nahuas y mestizos para defenderse de los caciques y de los talamontes.47

Un activista, David Valtierra, fundador de Radio omndaa (La Palabra del agua) fue detenido el 9 de agosto (que incidentalmente es el da internacional de las poblaciones indgenas). Su culpa? Defender los usos y costumbres de su pueblo, luchar a favor de la construccin del municipio autnomo Sulja (o Xochixtlahuaca), y mantener un espacio radiofnico donde se le da voz y opinin a los indgenas amuzgos, con el fin de contrarrestar los excesos de poder.48

En el sureste de Morelos, 13 comunidades indgenas luchan contra un proyecto de urbanizacin salvaje impulsado por el gobernador panista, Marco Adame, en alianza con empresas depredadoras. Los pueblos objetan la construccin de 50 mil viviendas en una reserva ecolgica y la perforacin de inmensos pozos que acabaran con los ya castigados manantiales de la regin. Ante la exigencia de frenar la especulacin edilicia y salvaguardar los recursos naturales (particularmente el agua), las autoridades morelenses iniciaron una campaa de desprestigio del movimiento popular, con el argumento de que es ilegtimo, buscando asimismo vincularlo con el EPR!49

En agosto la ofensiva contrainsurgente se extendi al Estado de Chiapas, gobernado por el PRD. El da 18, helicpteros de la polica federal y estatal arribaron a los poblados de San Manuel y Buen Samaritano en la Selva Lacandona para desalojar a sus habitantes bajo la estrafalaria acusacin de destruir las montaas de la reserva ecolgica de los Montes Azules.50 La razn es clara: los operativos son parte de la estrategia global de despeje del territorio de mayor biodiversidad, cubierta forestal y caudales de agua dulce no contaminada, del pas y de Mesoamrica, segn afirma la organizacin ambientalista Maderas del Pueblo del Sureste.51

El 28 de agosto, soldados federales incursionaron en el municipio de Venustiano Carranza, Chiapas, en busca de un campo de entrenamiento y de campesinos acusados de pertenecer al Ejrcito Popular Revolucionario (EPR). Al mismo tiempo, operativos similares se llevaban a cabo en Pinotepa Nacional, Oaxaca, y en Coyuca de Bentez, Guerrero. 52

En las comunidades donde no hay conflictos, pero si recursos naturales, son la propias autoridades que promueven la violencia. Es el caso un ejemplo entre muchos- de Santiago Xanica, comunidad zapoteca de la sierra sur de Oaxaca. En este pueblo de apariencia apacible y vegetacin lujuriosa, el gobierno del Estado ha estado provocando confrontaciones sangrientas entre campesinos que anteriormente eran vecinos solidarios. Cul es el objetivo? Acabar con una sociabilidad considerada incompatible con los valores dominantes y, sobre todo, apropiarse de sus recursos naturales, especialmente el agua y la biodiversidad.53

As las cosas: cmo detener la mquina infernal de la violencia?

La labor de denuncia que llevan a cabo los organismos de derechos humanos es muy importante. En el mes de agosto, se celebr en el zcalo de la Ciudad de Mxico, un juicio simblico contra Ulises Ruiz y Felipe Caldern en el que participaron personalidades del mundo acadmico, cultural, artstico y defensores de los derechos humanos. El veredicto de los jurados fue contundente: [en el curso de la represin] se infligieron dolor y sufrimiento fsico y psicolgico grave, tratos crueles, inhumanos y degradantes a detenidos y ciudadanos, con objeto de que dejen de participar en la movilizacin social.54

Tambin son de sealar los reiterados llamados de Amnista Internacional, de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de la Comisin Civil Internacional de Observacin por los Derechos Humanos (CCIODH) que de alguna manera han puesto al gobierno mexicano en la defensiva.55

Sin embargo, es preciso reconocer que, aun cuando las denuncias son muy necesarias, ya no son suficientes. Lo ms importante es que los movimientos sociales cobren conciencia de su propia fuerza y no se dejen amedrentar. Si los poderosos endurecen sus esquemas militares y de seguridad es por qu temen nuevas oleadas de luchas sociales.

Es necesario unificar las resistencias y construir un movimiento amplio, incluyente y no violento que luche a nivel nacional y tambin internacional defendiendo los derechos de los migrantes en las fronteras sur y norte- contra la militarizacin de la sociedad y la criminalizacin de la protesta.

Un movimiento as tendra como eje principal la construccin de un espacio autnomo e independiente de los partidos polticos que tendra como objetivo mnimo y eje unificador, el cese de la tortura, la vigencia de los derechos humanos, la liberacin de los presos polticos y de la guerra social, as como la aparicin de los detenidos-secuestrados. Podramos, por esta va, parar la guerra sucia y transformar el estado de excepcin en estado de rebelin .

septiembre de 2007

[email protected]

1 Giorgio Agamben, Estado de Excepcin, Pre-textos, Valencia, 2004.

2 Carlos Montemayor, EPR, La Jornada, 14 de julio de 2007. La versin de Montemayor se basa en la de Pedro Anstegui, columnista poltico oaxaqueo vinculado a inteligencia militar.

3 LIMEDDH, Detencin desaparicin de dos integrantes del Partido Democrtico Popular Revolucionario, PDPR, en Oaxaca, http://espora.org/limeddh/spip.php?article178

4 Vase: http://chiapas.indymedia.org/display.php3?article_id=146297

5 El 13 de agosto de 2001, los hermanos Alejandro, Hctor y Antonio Cerezo Contreras fueron detenidos y torturados en la Ciudad de Mxico a raz del estallido de algunos petardos en sucursales bancarias. Alejandro sali libre y exonerado el 01 de marzo de 2005 mientras que Antonio y Hctor siguen recluido el en el penal de Alta Seguridad de Almoloya de Jurez, Estado de Mxico.

6 LIMEDDH, http://espora.org/limeddh/spip.php?article194

7 Hermann Bellinghausen, La Jornada, 6 de julio de 2007. Vase tambin:

http://zapateando.wordpress.com/2007/07/25/no-estoy-desaparecido-aclara-gabino-flores-cruz/

8 Vase: http://www.estesur.com/categoria.jsp?categoriaid=4&id=5857

9 Vase: http://www.el-universal.com.mx/notas/vi_436125.html

10 La Jornada, 29 de julio y 2 agosto de 2007.

11 Niega la PGR captura de dos guerrilleros http://www.milenio.com/index.php/2007/07/12/92321/

12 La Jornada, 15 de agosto de 2007.

13 Carta de Nadn Reyes a Florentn Melndez, relator para Mxico de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos.

http://hastaencontrarlos.blogspot.com/2007/08/carta-de-nadin-reyes-maldonado-la-cidh.html

14 Alerta AMLO de guerra sucia contra l y el FAP, La Jornada, 21 de julio.

15 Francesc Relea, Entrevista con el hombre ms rico del mundo, El Pas, 12 de julio de 2007.

16 La Jornada, 17 de marzo de 2007.

17 U.S. Anti-Drug Aid Would Target Mexican Cartels, The Washington Post, 7 de agosto de 2007; Nydia Egremy, Plan Colombia para Mxico,

http://www.voltairenet.org/article149107.html

18 Tratado de libre Comercio de Amrica del Norte (NAFTA por sus siglas en ingls) que entr en vigor el primero de enero de 1994, da de la insurreccin zapatista.

19 Carlos Fazio, La sombra del ASPAN, La Jornada, 27 de agosto de 2007.

20 Para ms informacin sobre el ASPAN, vase: http://www.psp-spp.com/?q=es

21 La Jornada, 27 de abril de 2007. Todava no aprobada por el pleno del Congreso, la ley se encuentra en una surte de limbo legal.

22 Fuerza sin lmites,  http://revolucionesmx.blogspot.com/2007_05_18_archive.html

23 La Jornada, 29 de agosto de 2007.

24 Mxico releva a 284 mandos policiales para luchar contra la corrupcin, El Pas, 25 de junio de 2007.

25 Cambios en el CISEN,

http://www.poresto.net/content/view/8141/1/

26 La Jornada, 30 de junio y 13 de julio de 2007. Otro de los responsables de la guerra sucia de los aos setenta, Miguel Nazar Haro, haba sido liberado en los meses anteriores.

27 Aberrante, la liberacin de Acosta Chaparro: Rosario Ibarra http://www.notiver.com.mx/index.php?id=74632

28 Vase la carta del comit Eureka y las declaraciones de Rosario Ibarra a La Jornada, 29 de julio de 2007.

29 La persistencia de la tortura en Mxico ha sido denunciada por las principales organizaciones internacionales de derechos humanos incluyendo a Amnista Internacional y a Human Rights Watch. Vase: http://thereport.amnesty.org/esl/Regions/Americas/Mexico; Human Rights Watch urge a Ulises indagar y sancionar abusos policiacos, La Jornada, 25 de julio de 2007.

30 La Jornada, 30 de julio de 2007.

31 Comisin Civil Internacional de Observacin por los Derechos Humanos, Informe sobre los hechos de Oaxaca, febrero de 2007, http://cciodh.pangea.org

32 EPR, comunicado del 19 de julio,

http://www.estesur.com/categoria.jsp?categoriaid=4&id=5947&pagenum=1

33 Vase en particular el Reporte ndigo (http://www.reporteindigo.com), los artculos de Raimundo Riva Palacio en El Universal y los de Vladimir Galeana (http://www.rumbodemexico.com.mx).

34 Vladimir Galeana, Se activan nuevamente los grupos guerrilleros, 24 de agosto de 2007, http://www.rumbodemexico.com.mx/macnews-core00000/notes/?id=77048

35 Los 37 periodistas asesinados y desaparecidos en Mxico http://periodismodeesperanza.blogspot.com/2007/05/los-37-periodistas-asesinados-y.html

36 Supuesto comando armado hizo explotar tres petardos en Oaxaca, La Jornada, 3 de octubre de 2006.

37 Hermann Bellinghausen, La revancha de la Guelaguetza, La Jornada, 23 de julio de 2007.

38 Entrevista con Nicforo Urbieta, 30 de julio de 2007.

39 Para un anlisis de lo que sucedi el ao pasado, remito a mi artculo, El espejo de Mxico. Oaxaca un ao despus, www.rebelion.org/noticia.php?id=52119

40 En las dos semanas sucesivas, los prisioneros del 16 de julio fueron liberados a cuentagotas y no sin sufrir toda suerte de vejaciones. El 27 de agosto, Marino Cruz fue dado de alta pero sali en silla de ruedas, con sonda gstrica y respirador artificial.

41 Vase las fotos en: http://oaxacaenpiedelucha.blogspot.com/

42 Reconstruccin basada en: http://oaxacaenpiedelucha.blogspot.com/search/label/OAXACA%20REPRESION, correspondiente a los das 16 y 17 de julio de 2007.

43 La Jornada, 4 de agosto de 2007.

44 Vase el testimonio de algunos presos en: http://www.rojoynegro.info/2004/spip.php?article18985

45 Walter Benjamin, Para una crtica de la violencia, Ensayos escogidos, Ediciones Coyoacn, Mxico, DF, pg. 183.

46 La Jornada, 1 de septiembre de 2007

47 Guerrero: Ataca gobierno estatal a policas comunitarios, http://cml.vientos.info/node/10390

48 Vase: http://www.apiavirtual.com/2007/08/14/libertad-a-david-valtierra-arango-de-la-radio-nomndaa/

49 Andrs Barreda, Morelos: provocacin gubernamental vs. propuestas populares, La Jornada, 5 de agosto de 2007.

50 Vase la denuncia respectiva en: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/denuncias/795/

51 Documento citado por Hermann Belllinghausen, La Jornada, 29 de agosto de 2007.

52 La Jornada, 28 de agosto de 2007.

53 Vase: Informe de la Caravana de salud y resistencia contra la represin y marginacin de los pueblos indios de Oaxaca, http://www.lahaine.org/index.php?p=24253

54 Juicio popular contra Ulises Ruiz y Felipe Caldern. Zcalo de la Ciudad de Mxico celebrado los das 3 y 4 de agosto de 2007.

55 Vase, en particular, http://cciodh.pangea.org/index/index.shtml y el ltimo reporte de Amnista Internacional, Mxico Leyes sin justicia: Violaciones de derechos humanos e impunidad en el sistema de justicia penal y de seguridad pblica,

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAMR410022007


 



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