Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2007

Las ONG y el imperialismo

Yves Engler
Foreign Affairs/ ZNet

El modelo de ONG para el desarrollo que se postula para el tercer mundo en las dos ltimas dcadas implica la destruccin de los servicios gubernamentales y que se encarguen de ellos las ONG que estn dispuestas a participar en esta socavamiento de la democracia


Test casero

A cualquier persona que trabaje para una organizacin de ayuda humanitaria se le exige que apruebe este examen y tiene que conseguir una calificacin de notable alto o superior para ser considerado de izquierdas.

Por favor, escriba 500 palabras para contestar a cada una de las siguientes preguntas:

1)De verdad la gente se siente mejor cuando su gobierno electo es derrocado en aras de la promocin de la democracia, en lugar de la subversin?

2) Proporcionar a un pas armas de destruccin masiva debera calificarse de ayuda o ayuda e incitacin?

3)Por qu se denomina ONG a una organizacin que obtiene la mayor parte de su financiacin de los gobiernos?

4)Por qu la gente progresista, que cree que la privatizacin de los servicios mdicos y de bienestar social en sus propios pases desarrollados es un complot de la derecha, da dinero a organizaciones que en los pases pobres sustituyen a los gobiernos en la prestacin de servicios que deberan realizar aquellos?

5)Son realmente algunas ONG occidentales slo un brazo del imperialismo?

Si contesta a las cinco preguntas, se le conceder una calificacin especial...

Abordar la realidad de que la mayora de las ONG para el desarrollo dependen casi en exclusiva de la ayuda de los gobiernos occidentales que, por lo general, se dirige hacia los pases de importancia geopoltica para los dirigentes del capitalismo, puede resultar molesta para algunos progresistas, pero es la verdad.

Uno de los principios fundamentales de la ayuda exterior canadiense, por ejemplo, ha sido que cuando Estados Unidos blande el garrote, Canad lleva una porra de polica y ofrece una zanahoria. El principal receptor de la ayuda canadiense en 1999-2000 fue la antigua Yugoslavia; Iraq y Afganistn fueron los dos principales receptores en los aos 2003-2004; hoy Afganistn y Hait ocupan el primero y segundo lugar. El principio de que la ayuda equilibra la intervencin [militar] tambin existe en otros pases occidentales.

El Hait posterior al golpe de Estado ha sido una bendicin para las ONG canadienses (la mayora con sede en Qubec), que han recibido decenas de millones de dlares del gobierno canadiense.

Alternatives, con sede en Montreal, que habitualmente se encuentra a la izquierda en mundo de las ONG, no es ms que un ejemplo. Sin que tuviera actividad alguna antes de 2004, la afluencia de dlares canadienses en ayuda tras el golpe era una ocasin demasiado buena para desaprovecharla. El expediente de Hait se le dio a un empleado de Alternatives que tena dificultades para conseguir dinero para sus programas en frica. El imperialismo canadiense demostraba una clara preferencia por trabajar con los medios de informacin en Hait en lugar de Ghana, y Alternatives se vio recompensada por hacer ese favor. (Alternatives hizo lo mismo en Afganistn) Segn la pgina web de la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional (CIDA), Alternatives ha recibido 2.100.000 dlares para trabajar en Hait en los dos ltimos aos. Casualmente, Alternatives ha repetido como un papagayo las informaciones de los neoconservadores sobre Hait. Su portavoz sobre Hait en el reciente Foro Social de Qubec fue Jean-Baptiste Chavanne, consejero en la fallida campaa presidencial del candidato de la derecha empresarial Charles Henry-Bakers ( Se ha dicho que la organizacin de Baptiste apoy a los ex militares que capitanearon el asalto contra el gobierno electo en febrero de 2004). Otro de los principales invitados haitiano de Alternatives fue Rene Colbert, editor de AlterPresse, quien me asegur en una conversacin privada que no hubo golpe de Estado en febrero de 2004 ya que Jean Bertrand Aristide nunca haba sido elegido.

Muchas otras ONG canadienses que se han beneficiado del golpe pidieron el derrocamiento de Aristide. Concertation for Hait (CPH), un grupo informal constituido por media docena de ONG, tildaron a Aristide de tirano, a su gobierno de dictadura y de rgimen de terror ,y a mediados de febrero de 2004, hizo un llamamiento para la destitucin de Aristide. Este llamamiento se hizo al mismo tiempo que las pandillas entrenadas por la CIA asolaban el pas para echar a Aristide.

La histrica oposicin de las ONG de Qubec (y de las haitianas) sin duda estaba influenciada por las polticas de sus donantes gubernamentales. Tambin pudo influir el comprender que la intervencin llevara a aumentar la ayuda. La invasin estadounidense de 1994, que repuso a Aristide en su puesto, dio lugar a un boom de las ONG en Hait (convirtindolo, segn algunos, en el lder mundial en ONG por kilmetro cuadrado). Pero, asegurar la financiacin resultaba cada vez ms difcil cuando la inversin internacional se vio reducida por la presencia de tropas extranjeras (y de instructores estadounidenses para la polica) a finales de los aos 1990, y con la eleccin del intransigente Aristide en 2000. Hasta que se fue Aristide, y Estados Unidos instal un gobierno tras el golpe, Francia y Canad no volvieron a abrir la espita de la ayuda para las ONG canadienses y haitianas.

Hait no fue un caso nico ya que en otras zonas del mundo las ONG apoyaron intervenciones humanitarias. Diana Johnstone denuncia en su libro Fools Crusade [La cruzada de los imbciles] el apoyo de ciertas ONG al imperialismo occidental en la antigua Yugoslavia: Cuando como en los casos de Bosnia-Herzegovina o Kosovo, una intervencin militar da lugar a un protectorado internacional, a las ONG occidentales se les concede un papel destacado en la administracin local y reciben grandes cantidades procedentes de donaciones pblicas y privadas.( Fools Crusade, p. 13)

Por supuesto, el imperialismo no se reduce a las intervenciones militares. William I. Robinson en Polyarchy: Globalization, US Intervention and Hegemony [ Poliarqua: Globalizacin, Intervenciones estadounidenses y Hegemona] opina que la promocin de la democracia es un elemento importante del imperialismo moderno y supone un cambio en la poltica exterior estadounidense desde las estrategias anteriores para contener las movilizaciones sociales y polticas mediante el control del aparato del Estado y del Gobierno a un proceso en el que Estados Unidos y las elites locales se infiltran en la sociedad civil y desde all, se aseguran el control de las movilizaciones populares y de los movimientos de masas....

Las revoluciones de color en Europa oriental son ejemplos recientes caractersticos de la promocin de la democracia al servicio de los intereses occidentales. Tambin en Hait, se crearon diversas ONG para promover la idea que Estados Unidos y Canad tienen de la democracia. Politics Without Soveregnty lo explica as: Desde 1998, la USAID [Agencia estadounidense de Cooperacin para el Desarrollo] y el DFID [Departamento britnico para el Desarrollo Internacional], entre otros, empezaron de forma sistemtica a subcontratar a ONG internacionales, entre ellas CARE, ActionAid, Save the Children, Oxfam y Concern International, para poner en marcha las capacidades de la sociedad civil

Segn un reciente artculo publicado en el Vancouver Sun, casi una quinta parte del presupuesto de la Agencia canadiense de Ayuda Internacional al Desarrollo [CIDA], unos 600 millones de dlares, se invierte ahora en iniciativas dirigidas a promover la democracia. El pasado octubre, la CIDA cre un departamento para el buen gobierno democrtico. Desde luego, Estados Unidos es el principal donante para la promocin de la democracia con el National Endowment Democracy a la vanguardia. Su base de datos de proyectos democrticos coordina 6.000 proyectos en todo el mundo.

Los agentes econmicos y sociales del imperialismo tambin benefician a las ONG. El neoliberalismo, impulsado por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la USAID, CIDA, etc. alimentan a las ONG. Cuando los estados obligados a un reajuste estructural desmantelan los servicios sociales, se ven inundados de ONG.

Tomemos a Ghana como ejemplo. Desde finales de los aos 1980, una serie de programas de ajuste estructural, han empequeecido el papel del Estado en la economa. Los pases donantes que impulsan el neoliberalismo alegan que si bien las reformas pueden acarrear problemas sociales, su ayuda y las ONG ayudarn a reparar esos efectos colaterales.

Volviendo a finales de los 1980, la ex presidenta de la CIDA, Margaret Catley-Carlson, expona a los ghaneses: Sabemos que si adoptan este programa de reformas [del FMI] tendr costes para ustedes. Los precios de sus productos alimentarios va a subir y en las zonas urbanas va a resultar muy desestabilizador. Por ello, pondremos en marcha un programa de ayuda alimentaria (probablemente gestionado por ONG) y les ayudaremos durante este perodo muy difcil.

El proceso de prescindir del Estado ha tenido como consecuencia una dependencia cada vez mayor. Con cierto orgullo, Jeanine Cudmore, de la Social Enterprise Development Foundation, financiada por la CIDA, recientemente declar al Montreal Gazette que en el norte de Ghana el Gobierno depende de las ONG.

Cuando en 1994, Estados Unidos repuso en el poder a Aristide fue con la condicin de que pusiera en marcha un programa cuya prioridad era reducir el Estado. Las instituciones internacionales de crdito adujeron que el reverso de la reduccin del aparato gubernamental sera el aumento de la ayuda, en particular a travs del sector privado de las ONG. Esta ayuda monetaria sera canalizada hacia proyectos como escuelas y hospitales gestionados por ONG privadas no lucrativas.

Un informe de la CIDA publicado en 2005 afirmaba que en 2004 los agentes no gubernamentales (lucrativos y no lucrativos) estaban a cargo del 80 por ciento de los servicios bsicos en Hait. Si bien es cierto que una escuela dirigida por una ONG puede ser mejor que no tener escuela, una serie de escuelas dirigidas por ONG no constituye un modelo ideal de desarrollo.

La Agencia canadiense para el Desarrollo as lo ha reconocido. Segn ella, apoyar a las ONG contribuye al establecimiento de unos sistemas de prestacin de servicios paralelos... En el caso de Hait, estos agentes (ONG) han servido para salvar las dificultades de trabajar con el Gobierno... lo que ha contribuido al establecimiento de una red de prestacin de servicios paralela, que afecta a la legitimidad, capacidad y voluntad del Estado para la prestacin de servicios bsicos.

Las ONG se benefician significativamente del moderno imperialismo: suavizan las aristas del neoliberalismo y, al mismo tiempo, la promocin de la democracia y las intervenciones militares producen una serie inesperada de contratos. Quizs la pregunta que debe plantearse sea: Son compatibles las ONG para el desarrollo con la verdadera democracia?

En Canad y muchos otros pases, la mayora de la gente, incluidos quienes se sienten de izquierdas, se oponen a las clnicas privadas por considerarlas una amenaza a nuestro sistema universal de salud, gestionado por el Gobierno. Todo el mundo considera que las escuelas pblicas son un elemento fundamental de la democracia. Los ciudadanos del primer mundo exigen que sus gobiernos presten los servicios sociales.

Sin embargo, el modelo de ONG para el desarrollo que se postula para el tercer mundo en las dos ltimas dcadas implica la destruccin de los servicios gubernamentales y que se encarguen de ellos las ONG que estn dispuestas a participar en esta socavamiento de la democracia.

Si usted encuentra algo progresista en ello, obtendr malos resultados en el test planteado al principio.


* Yves Engler es autor de dos libros: Canada in Haiti: Waging War on the Poor Majority (con Anthony Fenton) and Playing Left Wing: From Rink Rat to Student Radical, ambos publicados en RED/Ferwood y disponibles en www.turning.ca

Traducido del ingls para La Haine por Felisa Sastre




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter