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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2007

Introduccin a la Cultura de Alienacin Universal (CAU)

Jon E. Illescas Martnez (Jon Juanma)
Rebelin


 

 

Por todos es sabido que el capitalismo no slo es un determinado sistema econmico, sino el conjunto de esa misma estructura econmica ms la superestructura que de la misma se deriva. Esto es, no es solamente un sistema que se caracteriza por el dominio de los individuos con ms capital y por la propiedad privada de los medios de produccin, distribucin y acumulacin, sino el conjunto de todo el enjambre judicial, social y cultural que subyace y garantiza su reproduccin.

 

La clase obrera y el gnero humano se hallan no slo esclavos de este sistema genocida de acumulacin y destruccin, sino tambin presos de su dictadura jurdica, moral, social y cultural. En este artculo, esbozar la situacin cultural de ultracapitalismo, globocolonizacin e imperialismo cultural que padecemos y explicar los medios por los que esta cultura que llamo la CAU (Cultura de Alienacin Universal) se introduce en las mentes de las clases populares, paralizndolas y dominndolas para que se comporten parecido (que no igual) a como la oligarqua mundial del capital desea que se comporte. Advertir al amigo lector que el anlisis que efectuo de la CAU puede pecar de un cierto eurocentrismo, no porque yo sea un partidario de esta doctrina chovinista sino porque es la realidad que mejor conozco. Aun as mucho de lo que aqu se dice es en ms de un 90% vlido para Latinoamrica, Amrica del Norte y Australia debido a que en verdad siguen los mismos patrones genocidas de desarrollo capitalista. En menor pero importante medida, la CAU es vlida para las naciones rabes, asiticas (en especial desde que China se apunt al capitalismo y no hablemos de la India con su Bollywood ) Al mismo tiempo, propugnar construir entre todos una nueva cultura que nos permita cimentar sobre slidas bases, ese nuevo sistema ms avanzado, democrtico, igualitario y humano que se llama socialismo.

 

Situacin actual

 

La concentracin inaudita en toda la historia de capital (y por tanto de poder) en muy pocas manos que padecemos actualmente, hace que, a causa del vaciado de contenido que han sufrido conceptos progresistas y humanistas como democracia, libertad, paz, etc en manos de los tteres de la burguesa (los polticos liberales) stos estn adulterados cuando no absolutamente invertidos respecto a su significacin genuina. Es una tarea de los socialistas revolucionarios renovar el uso de estas palabras para devolverles su significado radicalmente revolucionario. As mismo, la citada concentracin de capital hace que no sean ms de 500 familias de ultracapitalistas aproximadamente las que controlen el devenir de nuestro mundo y por tanto tambin y en ltima instancia, de nuestras vidas. Respecto al control cultural al que intentan que nos sometamos, no slo hay que contar la censura informativa que nos inyectan mediante su control de los canales de televisin, las agencias de noticias y las frecuencias de radiodifusin, sino su avanzadilla en la construccin de la Cultura de la Alienacin Universal (CAU). La vanguardia de esta cultura de alienacin y disociacin est actualmente representada por los medios productores culturales que son consumidos por un mayor nmero de personas como: la televisin, la publicidad, los videojuegos, los videoclips, la revistas, la msica, el cine y los libros best-sellers entre otros por citar slo algunos de los ms importantes. Aqu radica su autntica dominacin cultural, en el arte ms popular consumido por el grueso de las masas. Puesto que un anlisis detallado de cada una de estos medios propagadores de cultura CAU me llevara a escribir un libro, esbozar slo algunos ejemplos de cada medio para ilustrar someramente el proceder de la CAU en las clases trabajadoras.

 

Si en la Edad Media, la Iglesia y la Aristocracia potenciaban, por ejemplo, la idea de un Dios castigador y riguroso por medio de la figura pictrico-icnica del Pantocrator dentro de las rigurosas iglesias romnicas para mantener su poder feudal, ahora son los ultracapitalistas (clase superior de la burguesa), los que mediante un servicio de tcnicos mercenarios influyen a la ciudadana con sus productos culturales de control. Mediante ellos y al igual que en otros perodos histricos, las clases dominantes intentan controlar lo que las clases dominadas piensan y ms importante an, desean. A travs de entretenimientos aparentemente ajenos a cualquier ideologa, machacan y deforman profundos sentimientos progresistas, humanistas y altruistas inherentes al gnero humano. Utilizan la televisin como medio para hipnotizar, adulterar y embrutecer a los trabajadores y hacerles creer que la nica sociedad posible es la que tienen, y que en todo caso, la nica manera de mejorar sus difciles vidas es por medio de la autopromocin individual (subir en la empresa, ser mi propio jefe y montar un pequeo negocio) cuando no la suerte (la lotera, los tele-concursos, etc...) La oligarqua capitalista tambin intenta destruir los lazos de cooperacin entre las personas que conforman la clase trabajadora y substituir sentimientos tales como justicia social, igualdad, fraternidad, amor, compaerismo, empata, internacionalismo y substituirlos a su vez por los impulsos que le son convenientes fomentar entre la clase obrera para la actual fase neoliberal de su sistema capitalista: competitividad, egosmo, envidia, miedo, desconfianza respecto a los de su propia clase, etc...

 

Sus principales adaptaciones

 

La dominacin cultural debe adaptarse al nivel de sofisticacin que el producto CAU debe contener para influir/domesticar a los principales grupos a los que va dirigidos dentro de la clase trabajadora. Los principales grupos son los tres siguientes:

 

 

Grupos marginales por su poder de actuacin a nivel estructural, son los pequeos y medianos empresarios (ya que la mayora comulgan con facilidad con la cultura CAU ) y la poblacin no activa, ya sea por edad (pensionistas) o por enfermedad (discapacitados de mayor o menos grado). Entendiendo que cualquier esquema es reduccionista y tiene un valor orientativo ya que como es evidente, pueden y de hecho existen (afortunadamente) individuos que transcienden por convicciones sus estrechos intereses de clase, y si no que se lo pregunten a Friedrich Engels, empresario y posteriormente co-redactor del Manifiesto Comunista junto con su amigo Karl Marx! Pasar a analizar los tres grupos principales anteriormente citados:

 

Clase trabajadora menos cualificada.

 

Con menos estudios y menos herramientas de defensa intelectual, este grupo se compone de obreros poco o medianamente cualificados pero bajo nivel cultural, y de trabajadores autnomos.

 

En la televisin los agentes CAU fomentarn: programas de prensa rosa, reality shows, concursos para enriquecerse, la hipertrofia de la programacin deportiva (dividida en transmisiones de los deportes en s y prensa rosa de deportes adscrita a los informativos generales) y sobre todo mucha programacin de sucesos en donde se resalte: el asesinato, el robo, las drogas y en definitiva la llamada inseguridad ciudadana . La cobertura de estos sucesos siempre ser recalcando la maldad de los individuos y nunca, ni por asomo, indagando las causas estructurales de ests desgracias (hay acaso mayor inseguridad ciudadana que la inseguridad provocada por el Capitalismo con su paro estructural, la precariedad laboral, el cambio climtico, la contaminacin del aire, los mares y la Tierra y las bolsas de marginacin crnica que provoca, por poner slo un par de jemplos?). Adems, se enfatizarn todas las noticias en que un delicuente salga de la crcel por reduccin de condena y vuelva a delinquir para fomentar una postura reaccionaria entre la poblacin a favor de futuras legislaciones reaccionarias que endurezcan el Cdigo Civil y la reinsercin del preso. Tambin se recalcar pertinazmente todas las desgracias naturales habidas y por haber a lo largo y ancho de nuestro planeta. Todo ello, en definitiva para asustar al ciudadano y potenciar en l una actitud favorable a los recortes de libertades por parte del Estado para defenderle de futuribles peligros mayores tales como terrorismo masivo, delincuentes sedientos de sangre, violadores de sus hijas, etc.

 

En el cine por ejemplo, fomentaran la produccin de filmes de terror (ya que una parte significativa de este grupo posee ciertas dosis de supersticin) para atemorizarla y hacerla desconfiar de sus semejantes, de accin (para inmunizar a los trabajadores ante las imagenes de destruccin de las guerras imperialistas, fomentar la resolucin de conflictos mediante la violencia intraclase en lugar del uso de la razn y el dilogo, construir una imgen heroica de la polica y en especial del brazo armado imperialista de estos pases capitalistas: el ejrcito, etc) de comedias romntico-ftiles (muy provechosas para los agentes de la CAU al colar con la excusa de la narracin de una historia de amor una serie de lecciones ideolgicas de conductas reprobables, conductas aceptables y conductas deseables para el buen ciudadano/consumidor capitalista).

 

Clase trabajadora con mayor nivel formativo-cultural y econmico.

Pertenecientes en gran parte a la clase media, aunque no siempre, compuesta por trabajadores cualificados y medianamente bien remunerados, el nivel de sofisticacin del lenguaje y las formas aumentar. En el caso del cine, las pelculas fomentarn la misma ideologa reaccionaria pero con unas formas ms cuidadas, con un desarrollo no tan previsible del guin y del desenlace. Aqu nos podremos encontrar finales infelices al gusto de las paranoias esquizoides de la pequea burguesa llamada progresista que le gusta rebaarse en el vmito inherente de su propia mediocridad vital y ajustar el final de las pelculas a la justificacin de su pasividad poltico-social. Por ejemplo, los personajes que tienen buenas intenciones en estos largometrajes, que son buenas personas y desean ayudar a las dems, suelen acabar mal, humillados, traicionados, cuando no tambin muertos y/o asesinados. El mensaje implcito es el siguiente: si es que no se puede ser bueno, no te puedes dejar llevar por los sentimientos, porque si lo haces los dems te destruirn. De esta manera, disfrutan de cualquier guin reaccionario e inmovilista aderezado por ingeniosos fuegos de artificio y supuesta innovacin que les hacen sentir superiores a la masa a la vez que encuentran la justa y madura justificacin a su inmovilismo poltco-social crnico. Es una forma para solventar cualquier debate interno que pudieran tener un individuo de este grupo sobre su papel en un mundo que conocen mejor que el trabajador no cualificado debido a su mayor formacin intelectual, pero que gracias a esta propaganda cultural le ayudar a decantarse hacia el no hacer.

 

Los jvenes.

 

Los jovenes estudiantes (de 16 a 25 aos aproximadamente) y/o trabajadores dependientes econmicamente de sus padres conforman un grupo de mxima importancia para los ultracapitalistas, para la oligarqua mundial. Ello ocurre porque son un sector de la poblacin que muy bien podra ser uno de los motores de una revolucin (como pas en Mayo del 68), debido a que por un lado tienen la madurez intelectual para criticar la sociedad existente, y por el otro, estn receptivos a imaginar y a instruirse con doctrinas que hablen de la construccin de otra bien distinta. Adems tienen tiempo para hacerlo y no estn atados como los ms mayores por el sistema mediante hipotecas para pagar pisos, un trabajo del que no pueden marchar para mantener a la familia, etc.

 

En este sector de la poblacin son de una importancia clave los videoclips. Su funcin de control de las conciencias de la juventud de la clase obrera y su mantenimiento en los parmetros de correcto joven estudiante consumista y alienado del primer mundo es crucial y ayuda a que miles de jvenes permanezcan desactivados polticamente en la lucha de clases que se libra da a da en cada rincn del mundo. Por ejemplo, los videos de rap comercial, reggeton, etc...caracterizados por un fomento brutal del papel sexista de la mujer (esclava sexual del chulo de turno), el culto al poder, el dinero (salga de donde salga), los coches caros, etc se nos dibujan como la mxima propaganda procapitalista que absorben los jvenes de la clase obrera. Es ms, estos videos, dirigidos en los pases llamados desarrollados o del centro capitalista, hacia los hijos de la poblacin trabajadora inmigrante y de los trabajadores autctonos que comparten espacios y vidas con ellos, intentan incluso fomentar la imagen atractiva del traficante de drogas (cosa que como explicar en prximos captulos tambin potenciarn determinados videojuegos). Algo muy til, que funciona muy bien como mtodo de promocin rpida para una juventud obrera con una desesperada situacin de falta de oportunidades dignas laborales, y por tanto vitales, y como mtodo para perpetuar el negocio ilegal de la droga en los barrios populares y dividir a la clase trabajadora enfrentndola entre ella. Por otra parte, los videos para la llamada clase media enaltecen sentimientos (absolutamente normales pero repetidos de modo obsesivo y narcisista) de amor adolescente para los ms jvenes, o de infidelidad y promiscuidad sexual para los jovenes ms mayores.

 

En la actual fase capitalista neoliberal, la ofensiva cultural reaccionaria de la burguesa ultracapitalista intenta difundir, machacar y fomentar las siguientes mximas por medio de los videoclips:

 

 

 

Cmo lo hacen?, otra teora de la conspiracin ms?

 

Ni s, ni no, sino todo lo contario. Me explico. No, en el sentido de las teoras de la conspiracin que nos venden en los best sellers de la bibliografa liberal, que podemos encontrar en cualquier gran almacn, en donde un grupo de malos malosos intentan controlar a la gente con microchips detrs de las orejas porque simplemente son eso, malos malosos que quieren dominar el mundo. No. Pero s en el sentido en el que evidentemente, en un mundo polarizado, en el que unos pocos individuos concentran la mayor parte de la riqueza mundial mientras que 2/3 partes del mundo lo pasa realmente mal (llegando incluso a niveles de pesadilla), esta lite oligrquica se debe esforzar por mantener este Status Quo que tanto la beneficia y por tanto conspira constantemente no sea que la masa adormecida un da despierte y reclame lo que le pertenece.

 

Cmo lo hacen?, cmo toman estas decisiones? Existen dos niveles por los cuales la cultura CAU se produce y se emite. Por una parte est el nivel sinrgico y por otra el nivel consciente y/o conspirativo en la medida en que no sale a la luz y slo son ellos (los idelogos y productores CAU) los que saben que existen tales o cuales directrices para fomentar la CAU.

 

El nivel sinrgico ocurre cuando algn productor de CAU, por ejemplo un guionista o director de cine, inconscientemente produce una pelcula con los valores CAU porque sencillamente est en el sistema, estos valores le parecen acrticamente naturales y entonces hacen la tpica pelcula en que no salen clases desfavorecidas, los protagonistas son de clase media-alta y todos son guapos. Lamentable, s, pero sinrgico. Se produce por la sinergia del sistema ya que ningn magnate le dijo explcitamente al guionista o al director que hiciera tal o cual producto CAU. Realmente ellos nunca tienen ni porqu saber que lo estn realizando. De hecho, cuantos menos individuos que participen en el proceso productivo tengan conciencia, mejor que mejor.

 

Entonces, llegados a este punto, quines s son conscientes de las directrices de produccin de la CAU dentro de sus mismos productores? Pues realmente el nivel consciente/conspirativo lo representan los magnates y el reducido grupo de tcnicos de los think-tanks (organizaciones privadas compuestas por intelectuales interdisciplinares que venden sus servicios de investigacin al mejor postor, en especial a multinacionales, Estados Mayores, grupos de presin y gobiernos en la sombra) que elaboraron las polticas a seguir conjuntamente con el reducido tambin grupo de directivos (que no dueos) de las corporaciones que las implementan por medio de sus decisiones referidas a la distribucin del presupuesto en tal o cual cadena de televisin, en tal o cual distribuidora de cine o prensa, en tal o cual empresa de videojuegos y as un largo etcetera. El capital decide. Slo una minora tiene el capital para formar una cadena de televisin (y los contactos polticos para que le den una frecuencia en el espectro radioelctrico nacional) o para hacer una pelcula o para montar una discogrfica que llegue a muchas personas. Dnde decide este capital las directrices CAU? En citas anuales que en su mayora no conocemos la mayor parte de los mortales, pero s en otras como el Club Bilderberg, el Foro Econmico Mundial de Davos, el Club de Roma, lugares en que un grupo de magnates multimillonarios se juntan con directores de las corporaciones de otros magnates multimillonarios y con directivos de los medios de CAUmunicacin masivos (o desinformacin) y all, (adems de hacer negocios entre ellos) trazan las directrices de lo que van a difundir para manipular y adormecer a las masas en las prximas fechas. All encargan la confeccin de informes a tcnicos expertos para la consecucin de determinados objetivos que desean llevar a cabo (lase preparar una guerra meditica contra algn pas rico en petrleo y no sumiso a los intereses imperiales, preparar genocidios en el Cuerno de frica para reducir la poblacin y mejorar las ventas de sus empresas de armas, eliminar a lderes revolucionarios como Hugo Chvez y otras lincedes de este tipo) para el mantenimiento o ampliacin de sus intereses en el mundo.

 

Resumiendo...

 

La Cultura de Alienacin Universal (CAU) es la superestructura cultural del capitalismo en su actual fase neoliberal, fomentada por las lites del poder burgus (oligarqua de facto o ultracapitalistas) conjuntamente con tcnicos mercenarios que trabajan para ellas en diversos think tanks para dominar a las clases populares y mantener as el yugo capitalista sobre la humanidad en su beneficio. La CAU adopta diversas formas para adaptarse a los diferentes grupos culturales que componen las clases populares. La CAU divide a la clase obrera y la siembra de valores anti-socialistas y anti-humanistas que la enlodan en la infravida capitalista y no le permiten ni tan siquiera soar con un mundo mejor. Por tanto, es deber de todos los socialistas luchar contra esta cultura impuesta y dirigida a acabar con nuestras esperanzas y nuestra lucha. Boicotearla al mximo de nuestras posibilidades bajo los gobiernos burgueses y all donde accedamos o estemos en el poder aunque sea compartindolo con sectores reformistas y no plenamente revolucionarios (Repblica de Cuba, Repblica Bolivariana de Venezuela, etc) acabando con ella desde el Estado para substituirla por una autntica cultura socialista, humanista e internacionalista que nos permita crecer como individuos, como sociedad y llevar a la humanidad a merecer tal nombre en un futuro de fraternidad y libertad para todos.

 

 

 

* Jon Juanma es el seudnimo artstico/revolucionario de Jon E. Illescas Martnez, licenciado en Bellas Artes, artista plstico y terico del arte socialista.

 

Para cualquier comentario con el autor sobre el artculo:

[email protected]

 

Para ver una parte de la obra plstica del autor:

http://jon-juanma.artelista.com/

 

 

 

 



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