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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-09-2007

La hora de la verdad para EEUU

Joseph Stiglitz
Sin Permiso


Parece que finalmente los pesimistas que durante mucho tiempo han predicho que la economa de Estados Unidos estara en problemas tendrn razn.

Por supuesto, no hay alegra al comprobar que los precios de las acciones se vienen abajo como resultado de la explosin de las hipotecas no pagadas. Pero eso era muy predecible, como lo son las posibles consecuencias tanto para los millones de estadounidenses que se enfrentarn a problemas financieros como para la economa global.

Todo se remonta a la recesin de 2001. Con el apoyo del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, el presidente George W. Bush impuls un recorte fiscal diseado para beneficiar a los estadounidenses ms ricos, pero no para sacar a la economa de la recesin que vino despus de que se reventara la burbuja de Internet. Ante ese error, la Reserva no tena muchas opciones si deseaba cumplir su mandato de conservar el crecimiento y el empleo: tena que rebajar los intereses, cosa que hizo de una forma sin precedentes hasta llegar a 1 por ciento.

Funcion, pero de una manera fundamentalmente distinta a como funciona normalmente la poltica monetaria. Generalmente, las tasas de inters bajas hacen que las empresas pidan ms prstamos para invertir, y el crecimiento del endeudamiento se ve igualado con activos ms productivos.

Pero dado que el exceso de inversin de los aos noventa fue parte del problema que provoc la recesin, las tasas de inters reducidas no estimularon una gran inversin. La economa creci, pero principalmente debido a que las familias estadounidenses decidieron endeudarse ms para refinanciar sus hipotecas y gastar parte del excedente. Y, mientras los precios de las viviendas aumentaron como resultado de las tasas de inters ms bajas, los estadounidenses pudieron ignorar su endeudamiento creciente.

De hecho, ni siquiera eso estimul lo suficiente a la economa. Para lograr que ms personas pidieran prstamos, se redujeron las condiciones de los crditos, lo que promovi el crecimiento de las llamadas hipotecas basura. Adems, se inventaron nuevos productos que rebajaron los montos de los enganches, lo que facilit a las personas solicitar hipotecas mayores.

Algunas hipotecas incluso tenan amortizacin negativa: los pagos no alcanzaban a cubrir los intereses, de forma que cada mes la deuda creca ms. Las hipotecas fijas, a tasas de inters del 6 por ciento, fueron sustituidas por hipotecas de tasa variable, cuyos intereses estaban ligados a las letras del Tesoro de corto plazo. Las llamadas tasas seuelo permitan pagos aun ms bajos durante los primeros aos. Eran seuelos porque partan del hecho de que muchos deudores no eran sofisticados financieramente, y no entendan en realidad en lo que se estaban metiendo.

Y Alan Greenspan los alent a que se arriesgaran promoviendo estas hipotecas de inters variable.

El 23 de febrero de 2004, seal que en la ltima dcada, muchos propietarios de viviendas podran haberse ahorrado miles de dlares si hubieran contratado hipotecas de tasa variable en lugar de hipotecas de tasa fija. Pero, esperaba realmente Greenspan que las tasas de inters se mantuvieran permanentemente al 1 por ciento una tasa de inters real negativa? No pens qu les sucedera a los estadounidenses pobres con hipotecas de tasa variable si los intereses se elevaban, como era casi seguro que lo haran?

Por supuesto, la conducta de Greenspan signific que durante su administracin la economa tuvo un mejor desempeo del que habra tenido de otra forma. Pero solo era cuestin de tiempo antes de que ese desempeo se hiciera insostenible.

Afortunadamente, la mayora de los estadounidenses no siguieron el consejo de Greenspan de cambiar a hipotecas de tasa variable. Pero aun cuando las tasas de inters a corto plazo comenzaron a aumentar, la hora de la verdad se pospuso, ya que los nuevos deudores podan obtener hipotecas de tasa fija con intereses que no estaban aumentando. Sorprendentemente, cuando las tasas de inters a corto plazo aumentaron, las de plazo medio y largo no lo hicieron, algo que result enigmtico. Una hiptesis es que los bancos centrales extranjeros que estaban acumulando billones de dlares finalmente se dieron cuenta de que era probable que seguiran teniendo esas reservas durante aos y que podan situar al menos parte del dinero a mediano plazo en bonos del Tesoro de Estados Unidos que dieran (inicialmente) dividendos mucho mayores que los de las letras del Tesoro.

La burbuja de los precios de la vivienda finalmente se revent y, con la cada de los precios, algunas personas se han encontrado con que sus hipotecas son superiores al valor de sus casas. Otros descubrieron que, con el aumento de los intereses, sencillamente ya no podan hacer sus pagos.

Demasiados estadounidenses no crearon un colchn en sus presupuestos y las compaas hipotecarias, concentradas en los derechos que generaban las nuevas hipotecas, no los instaron a que lo hicieran.

As como fue predecible el colapso de la burbuja inmobiliaria, tambin lo son sus consecuencias: la construccin de viviendas y los precios de las existentes estn disminuyendo y los inventarios estn aumentando. Segn algunos clculos, ms de dos terceras partes del aumento de la produccin y el empleo en los ltimos seis aos han estado relacionadas con los bienes races, lo que refleja tanto las nuevas viviendas como los crditos obtenidos con viviendas como garanta para utilizarlos en excesos de consumo.

La burbuja inmobiliaria indujo a los estadounidenses a vivir con ms de lo que tenan el ahorro neto ha sido negativo desde hace un par de aos. Al apagarse este motor del crecimiento, es difcil imaginar que la economa estadounidense no sufra una desaceleracin. Un regreso a la salud fiscal ser bueno a largo plazo, pero reducir la demanda agregada en el corto plazo.

Hay un viejo adagio que dice que los errores de las personas perduran mucho despus de que ellas ya no estn. Eso es muy cierto en el caso de Greenspan. En el de Bush, estamos empezando a sentir las consecuencias incluso antes de que se vaya.

Traduccin: Kena Nequiz

Joseph Stiglitz es premio Nbel de Economa. Su ltimo libro es Making Globalization Work ("Cmo hacer que funcione la mundializacin").


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