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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-09-2007

De cmo el Tercer Mundo no controla lo que produce
Corporaciones, especuladores y agrocombustibles

APM

Un peridico colombiano y otro argentino revelan como las transnacionales y los fondos de inversin manipulan en su favor los precios y los mercados de las materias primas.


La disparada del precio de los granos se explica por mayores precios del transporte y especulacin. La mayor demanda de carga martima de China y otros pases emergentes ha significado la escasez de naves, asegur este mircoles Juan Carlos Domnguez, de la redaccin Economa y Negocios del diario colombiano El Tiempo, segn se desprende de su edicin electrnica.

China est importando minerales (carbn, acero y hierro), demandando as ms espacio en los buques y, por ende, disparando los precios de transporte martimo, dice Carlos Leao Concha, gerente de Bunge Colombia, una de las cuatro grandes compaas que controlan el comercio mundial de granos.

Colombia import en el 2006 un total de 6 millones de toneladas de granos, de las cuales 3,21 millones de toneladas fueron de maz amarillo; 93.000, de maz blanco; 1,36 millones, de trigo; 370.000, de soya; 705.000, de torta de soya, y 222.000 toneladas, de cebada, destac El Tiempo.

Al corte de agosto de este ao la cifra de importaciones de cereales importados que efectivamente han entrado a los puertos colombianos es de 3,97 millones de toneladas.

Dentro de las economas emergentes que tambin tienen una creciente demanda de carga estn India y Corea del Sur, destinos que se convirtieron en negocios atractivos para las compaas navieras, desviando as los flujos de transporte martimo hacia esos destinos y, de paso, descuidando el transporte de granos.

Si bien en Colombia contina el artculo reproducido en esta entrega de APM- el ndice utilizado corresponde al pas con el cual se tiene el mayor flujo comercial en la importacin de granos (Estados Unidos), para el resto del mundo opera el llamado `Baltic Dry Index` (`BDI`), un indicador para el flete de granos secos en tres tipos de buques graneleros.

Este ndice es un promedio ponderado para cada una de las rutas que son importantes para cada tipo de buque.

El BDI tambin ha venido en constante aumento desde el primer trimestre del 2003, cuando marc un promedio de 1.349 puntos. Al cierre del mes de agosto de este ao, el ndice super los 7.000 puntos.

El BDI explica la nota de Juan Carlos Domnguez -se construye con la informacin de los contratos de fletes de 24 rutas martimas y tres tipos de buques graneleros:

Capesize: son barcos destinados principalmente al transporte de minerales que no pueden transitar por el Canal de Panam debido a su tamao, y deben hacerlo por frica del Sur u otras arterias o pasos. Algunos `capesize` se usan para el transporte de granos.

Panamax: Son los barcos ms grandes que pueden transitar por el diseo actual del Canal de Panam. La eslora es de alrededor de 275 metros y el desplazamiento medio supera las 70.000 toneladas.

Handy: son los menores del grupo, con desplazamientos de 25.000 a 50.000 toneladas, utilizados habitualmente para el transporte de granos y derivados.

Pero ese aumento de los costos de transporte es an mayor para toda la carga que llega a Buenaventura porque a las tarifas se le agrega una prima por las demoras en ese puerto.

El costo de la importacin de una tonelada de cereales, desde Nueva Orleans, en Estados Unidos, hasta Buenaventura pas de 22,25 dlares por tonelada en enero del 2006, a 59,88 dlares, es decir, 269 por ciento, mientras que para los puertos en el Caribe, subi de 18,17 dlares a 38,25, algo ms del cien por ciento.

A lo anterior se suma que el diferencial, de 4,08 dlares por tonelada en 2006 pas a 21,63 entre los dos puertos, lo que quiere decir que las empresas navieras estn `castigando` a quienes quieren entrar sus cereales por Buenaventura, pues encuentran sobrecostos como los peajes del canal de Panam, la congestin del puerto y la escasez de naves, entre otros.

Otros actores que presionan el precio han sido varios fondos de especulacin que han entrado al mercado de las bolsas de granos de Chicago, Kansas y Minneapolis, asegur El Tiempo.

"Esa gente negocia en `commodities` (maz, soya y trigo, entre otros) y le ponen un piso falso al precio mundial de los granos; as compran y venden contratos de futuros, especulando con el precio, en espera de lograr utilidades, pero solo en papeles.

"Este es un mercado lquido y atractivo, con grandes capitales en espera de muchas ganancias", concluy Leao.

Tambin vale la pena destacar que otra parte de la cuota en el aumento del precio lo ponen las cuatro grandes compaas que viven del negocio (Cargill, Bunge, ADM y CHS), que adems de contar con toda la logstica de transporte multimodal, desde las reas de cultivo hasta los puertos de destino, incluso, cuentan con reas sembradas., concluy el artculo del medio colombiano.

En tanto, desde Buenos Aires, un diario que suele expresar los intereses empresarios Infobae- afirmo este mircoles en su pgina electrnica que con commodities que aumentan sus precios internacionales, cosechas rcord y un promisorio negocio en el mercado de los biocombustibles, los valores y arrendamientos de los campos vienen aumentando sin freno desde la devaluacin y no parece que vayan a cambiar su tendencia, al menos en el corto plazo.

Los precios de propiedad de los campos tuvieron tasas de crecimiento de hasta tres dgitos. Por ejemplo, la zona ncleo maicera (noreste de Buenos Aires, sur de Santa Fe, sudeste de Crdoba y parte de La Pampa), que es la de mayor produccin agrcola, creci 260 por ciento desde 2002: en ese entonces, la hectrea vala 2.500 dlares y hoy est en 9.000, sostuvo Infobae.

Lo que ocurri es que el alto valor internacional de los cereales y oleaginosas revalorizaron los campos y atrajeron la atencin de los inversores, sumado a las actuales cosechas rcord (pese a las retenciones y reglamentaciones que traban el mercado) y el negocio a mediano plazo que prometen los biocombustibles, destac el peridico argentino.

Y a tanto lleg esta escalada que, desde 2005, la valorizacin de la hectrea fue superior a la del m2 de las propiedades urbanas, en porcentajes de 43 por ciento contra 30 por ciento.

Segn varios analistas, esta fuerte demanda fue impulsada por grandes grupos econmicos y fondos de inversin estadounidenses, europeos y argentinos, que buscaban campos subexplotados para ponerlos a producir granos y ganado. Un ejemplo es Adecoagro, que recientemente adquiri 18.000 hectreas en Bandera, Santiago del Estero, resalt Infobae.

Y se estima que la demanda de estos grupos seguir creciendo, como dijeron desde el fondo Cresud a un matutino: "Prevemos que nuevas compaas, entre ellas algunas internacionales, se conviertan en participantes activos de la adquisicin y alquiler de tierra sembrada, lo que incorporar competidores en los prximos aos".

Los motivos que impulsan a unos a entrar al rentable negocio, son similares a los que quieren quedarse en l, seal Infobae: "Los precios crecen porque los propietarios retienen los campos en espera de mayor demanda, sumado a que es una inversin rentable de bajo riesgo cuyo capital, la tierra, se valoriza cada ao", afirm el ingeniero agrnomo Ral Talento, de la inmobiliaria local.


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