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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2007

Un socialismo a la venezolana

Haiman el Troudi
Punto Final


Existen muchos escpticos que habindose alejado del socialismo, ahora observan con desdn las iniciativas y el inters de muchos pueblos por retomarlo. Desde los lugares comunes de la crtica que amplifica errores y omisiones de las experiencias "socialistas" del pasado reciente, se preguntan: Se volver al lugar donde se le abandon, o a otro sitio? Cules son los enfoques renovados y cules sus reivindicaciones? Tales interrogantes han sido abordadas por la revolucin venezolana tras la activacin de su fragua socialista.

El socialismo bolivariano del siglo XXI preserva la voluntad emancipadora de los socialismos precedentes, pero se plantea no repetir sus errores, intenta construirse a la luz de la enseanza del pasado sin adoptar estereotipos ortodoxos y predefinidos.

Es un socialismo que ha preferido sintetizar la herencia cultural, social, histrica y poltica de sus races y fuentes originarias -el socialismo indoamericano, la resistencia cimarrona afroamericana, la teologa de la liberacin, el bolivarianismo y la gesta independentista de nuestros libertadores, el marxismo, el ecosocialismo, la perspectiva de gnero, la democracia de la calle y la revisin crtica de los postulados del socialismo real- antes que cavilar en la ya conocida incertidumbre de extrapolar disciplinas fundamentadas en visiones eurocntricas o asiticas de la organizacin de la sociedad. Se trata del Calibn de Fernndez Retamar reinterpretado como nuestro smbolo, como emblema de la Latinoamrica multicultural, hbrida e insumisa frente a toda forma de colonizacin, edificadora de sus propios referentes sociales y polticos, capaz de integrar su diversidad y de trascender los modelos occidentales y los del campo socialista del siglo XX.

No se sabe an con certeza qu ser el socialismo del siglo XXI ("SSXXI"), pero puede saberse qu no ha de ser: ni capitalista de Estado, ni populista-paternalista, ni mesinico, ni estatista, ni armamentista, ni ateo, ni unipartidista, ni totalitario, ni extrapolador de modelos forneos, ni practicante de un excesivo centralismo "democrtico", ni auspiciante de la divisin entre dirigentes y dirigidos, ni dogmtico, ni estrictamente productivista-economicista, en el sentido de abandono de la revolucin cultural.

Como puede apreciarse, frente a concepciones anteriores el socialismo bolivariano tiene el privilegio -a poco ms de una dcada del derrumbe del muro de Berln y a poco menos de la capitulacin ideolgica de quienes alucinaban con el fin de las ideologas y la historia-, de haber acumulado la experiencia histrica de la explotacin y la exclusin, y fundamentalmente de asumir la obligacin de inventar, de alejarse de las soluciones sencillas y las lgicas lineales; se sabe emprendedor y flexible, por ello se alimenta de los enormes talleres de la creatividad popular.

El SSXXI reconoce de la tradicin marxista un legado no dogmtico y secular inspirador de los procesos emancipatorios de la humanidad. El ideal socialista y su prctica social ven en Marx, Engels, Lenin, Lukacs, Bujarin, Gramsci, Rosa Luxemburgo, Maritegui, el Che, Trostsky, Salvador de la Plaza1 una veta que lejos de agotarse multiplica sus riquezas. Retomar el marxismo no sectario aviva la espiral histrica que nos trae de vuelta al punto donde se abandon, pero habiendo avanzado un peldao ms. Recomenzamos como quien aeja vinos para festejar la vida y sus enseanzas.

Estos esbozos iniciales, lejos de ser meros acomodos semnticos, adquieren una dimensin concreta en la agenda de trabajo para Venezuela, la cual centra su campo de actuacin en la confianza plena en los ciudadanos organizados, conscientes y movilizados, antes que en estatutos imperturbables interpretados por clrigos de la teora poltica que, por lo comn, siempre distorsionan o canonizan las fuentes originales, tal como nos lo ensean los horrendos episodios de la era estalinista, infelizmente justificados en la miope lectura del pensamiento socialista. Una vez ms, como en casi todas las revoluciones, los pueblos no se sientan a esperar a los tericos. En Venezuela se ha iniciado la marcha gramsciana de la filosofa de la praxis, y en el molino del "inventamos o erramos" de Simn Rodrguez se vierten los granos de la entusiasta y protagnica vinculacin directa de las comunidades en las cuestiones pblicas.

Pocos aos han transcurrido desde la proclama socialista de Porto Alegre, en enero de 2005. Como bien sabemos, y tambin lo sabe Hugo Chvez, no basta con decretar el signo socialista de la revolucin para que se concrete. Har falta la adopcin de diversas medidas de gobierno y polticas pblicas para echarle a andar; pero fundamentalmente, har falta la disposicin colectiva y la voluntad de la sociedad en su conjunto, reflejada en actuaciones, formas, conductas, hbitos de vida, relaciones sociales y en la reorientacin de las fuerzas productivas.

GESTION BOLIVARIANA

Puede resultar interesante dar un vuelo rasante sobre la amplia llanura de logros preliminares y actuaciones emprendidas rumbo al SSXXI en Venezuela. A tal fin, sirva el presente resumen que slo enuncia algunos puntales:

1) La participacin protagnica del poder popular como factor promotor centrado en la ciudadana, como sujeto planificador, decisor, gestor y contralor de los asuntos pblicos y no espectador pasivo de las funciones del Estado. Vanse los Consejos Comunales, los presupuestos participativos, los Consejos Locales de Planificacin.

2) El carcter pacfico de la revolucin.

3) La marcha hacia la plena inclusin social. Vanse los resultados de las Misiones Sociales en alfabetizacin, educacin, sistema pblico de salud, alimentacin, proteccin social, capacitacin productiva y organizacin para el trabajo colectivo, etc. Revsense tambin los resultados en el cumplimiento anticipado de las metas del milenio, el incremento en la capacidad de ahorro y consumo de los estratos ms bajos de la sociedad y el logro sublime de garantizar tres comidas por da a ms del 92% de la poblacin.

4) El inicio de la revolucin agraria y el desarrollo rural integral, la guerra al latifundio y el otorgamiento de tierras a asociaciones de campesinos desde una perspectiva colectiva y no individual; a lo que se suman polticas de capacitacin, asesoramiento tcnico, financiamiento a bajo intereses

5) El desarrollo de un nuevo modelo productivo, en el que se rompe con la explotacin, la divisin tcnica y la enajenacin del trabajo. Vanse los ejercicios cogestionarios; las Empresas de Produccin Social; la gestin de empresas recuperadas; la corresponsabilidad social empresarial; la diversificacin y masificacin del trabajo cooperativo; el despliegue de un sistema microfinanciero; la adopcin de un modelo endgeno de desarrollo; la activacin de una nueva estructura territorial; la redistribucin de la riqueza nacional en favor de las mayoras.

6) El reconocimiento de los derechos originarios de los pueblos indgenas y comunidades afrodescendientes; la abolicin de cualquier forma de discriminacin: racial, de gnero, a minoras sexuales, discapacitados.

7) El impulso de un sistema multipolar y el freno al imperialismo.

8) El carcter internacionalista y la determinante opcin por la integracin latinoamericana. Vanse el Alba, la Misin Milagro internacional, el Banco del Sur, TeleSur, Petrocaribe, la poltica "Petrleo para los pobres del mundo", como signos inequvocos de la solidaridad desinteresada de dar a quien lo necesita, sin esperar nada a cambio.

9) La democratizacin de la informacin y la comunicacin, y la ruptura de la hegemona de los empresarios de medios de comunicacin privados. La apertura a medios libres, comunitarios y alternativos que conciben la informacin como un bien pblico y no como una mercanca.

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y PROTAGONICA

Todo ello, y otro tanto que no alcanzamos a mencionar en este artculo, se ha venido haciendo en democracia, slo que en el SSXXI el modelo de democracia es participativo y protagnico. A diferencia de los socialismos del siglo XX, la democracia reside en un nuevo sujeto social colectivo que emerge de las propias dinmicas histricas del mbito donde se determina su especificidad: en comunidades organizadas, trabajadores, campesinos, mujeres, ecologistas, estudiantes, etc. No radica en una cpula corrupta y burocratizada que se abroga el control poltico de la sociedad bajo modalidades de intermediacin, representacin o "dictadura del proletariado".

La democracia es directa, el sistema en que los ciudadanos participan directamente en el proceso de toma de decisiones, pero no es excluyente de implementar poderes legislativos y ejecutivos (combinacin de democracia directa con representativa).

En la mayora de los casos, o en tantos como sea posible, se han de implementar dispositivos de accin y participacin directa de la ciudadana: delimitacin de presupuestos locales, municipales, estatales y nacionales; administracin de entidades crediticias tales como los bancos comunales; diagnsticos comunitarios; formulacin de proyectos, programas y planes; ejecucin de obras; delimitacin y administracin de actividades productivas, etc.

UNA PROPUESTA
EN CONSTRUCCION

El SSXXI no puede confinarse tras la rgida atadura de definiciones tempranas. Es preferible ir acundolo de modo que a la postre vaya dando asiento a un sistema de rasgos caractersticos. Su definicin ir construyndose progresiva y colectivamente, a partir de ciertas ideas fundacionales.

1) La sociedad socialista pide a cada uno de acuerdo a su capacidad y le entrega a cada cual de acuerdo con su necesidad real.

2) Ha de salvaguardar las premisas de igualdad, libertad y fraternidad, tambin ha de suponer pluralismo, cooperacin, bienestar, paz, utopa y amor, como contrato social para la convivencia.

3) Busca fundar una nueva sociedad con igualdad material y cultural para la vida digna, en bsqueda del desarrollo integral de los seres humanos.

4) Procura en lo poltico lograr el propsito de la democracia infinita y el poder popular; en lo social, plena inclusin, seguridad y proteccin social; en lo territorial, ecodesarrollo armnico descentralizado y desconcentrado; en lo internacional, internacionalismo solidario, cooperacin y complementacin entre los pueblos; en lo cvico-militar, autodeterminacin, independencia y soberana; y en lo econmico, durante la transicin, economa mixta con nuevas relaciones de produccin.

El capitalismo, en su marcha histrica, se ha caracterizado por romper los lazos sociales, desintegrar las comunidades, arruinar los recursos naturales y proletarizar continentes enteros. Por el contrario, el socialismo busca homologar las condiciones de vida de todos y todas, fundar un clase promedio que asuma la solidaridad entre las personas como un acto reflejo, con todas las necesidades reales cubiertas, felicidad suprema y exaltacin subjetiva del potencial creador de los individuos, en el que se imponga la supremaca del trabajo al capital.

LA COYUNTURA

Tras el triunfo electoral de Hugo Chvez en las elecciones presidenciales de 2006, con el 63% de los votos en unos comicios de amplia participacin electoral (73%), Venezuela y su revolucin han avanzado con solidez en la direccin de cumplir la promesa electoral: el socialismo.

Las primeras medidas rumbo al socialismo adoptadas por el presidente Chvez se denominaron Los Cinco Motores Constituyentes, esto es, cinco lneas programticas orientadas a ordenar el nuevo entramado sociopoltico.

1) "Ley habilitante", para la actualizacin de la legislacin vigente, casi toda signada por la lgica capitalista: ley del trabajo, seguridad social, cdigo de comercio.

2) "Reforma constitucional", para cerrar las fisuras de la Constitucin Bolivariana de 1999, la cual otorg concesiones a la frmula neoliberal, tales como la independencia del Banco Central y el aliento a determinadas privatizaciones.

3) "Moral y luces", a fin de incrementar la conciencia ciudadana y la adopcin de valores humanos fundados en la regulacin social.

4) "Nueva geometra del poder", con profundo arraigo ecolgico, persigue el reordenamiento de la geopoltica nacional, especficamente repensar el territorio desde la perspectiva de la identificacin de los mbitos ms apropiados para el despliegue participativo del poder popular.

5) "Exposicin del poder comunal", como va de fortalecer el sistema de consejos comunales, instancias de participacin ciudadana a las que se les transfiere progresivamente poder de decisin, planificacin, gestin y control sobre los asuntos pblicos.

Asmismo, en el marco de las primeras acciones, se adelanta un empuje renacionalizador de sectores estratgicos de la economa: la Telefnica Nacional (CANTV); la explotacin petrolera en la Franja del Orinoco, y la estatizacin de la porcin del sector elctrico no controlada por el Estado.

Por otra parte se cancelan todos los compromisos con el Banco Mundial y el FMI. Por tanto, se concreta la independencia frente a las principales instituciones que administran la globalizacin neoliberal.

Finalmente, se activa la constitucin del Partido Socialista Unido de Venezuela, al que ya se han incorporado ms de cinco millones y medio de aspirantes a militantes. Todo est por hacerse: bases programticas, perfil de la militancia, estatutos, congreso constituyente, etc. Sin embargo, tal como lo ha sealado el presidente Chvez, se trata de un instrumento poltico democrtico, cuyas autoridades sern elegidas por la base, un partido de masas que ir formando cuadros, sin programas maximalistas, capaz de movilizar a la sociedad en torno a su liberacin; un partido para el agrupamiento revolucionario con profunda insercin en los movimientos sociales, sin que stos sean cooptados.

REVOLUCION PACIFICA

En la ruta del capitalismo al socialismo habr de producirse una larga transicin que permita la instauracin de nuevas relaciones sociales (superestructura), una nueva base econmica (modo de produccin) y la permanente revisin crtica de gestin (materialismo dialctico); estamos hablando quizs de un salto generacional.

El reto en esa transicin est en mediar consensos. Recordemos que la revolucin bolivariana es pacfica, y transformar a Venezuela en paz supone dilogo de saberes y respeto a la pluralidad de pensamiento. Qu sucedera si se decidiese abruptamente estatizar o nacionalizar todas las empresas privadas? Adems, en alusin a la permanente crtica formulada por el propio presidente Chvez al burocratismo, la ineficiencia y la corrupcin en el mbito estatal y la carencia de servidores pblicos capacitados tcnica y polticamente: estn dadas las condiciones para que el Estado pase a tomar el control de todas las empresas privadas? Esto no est planteado ahora ni para mucho tiempo.

Venezuela est desafiando, por vez primera desde la experiencia chilena de Salvador Allende, el entramado de poder que conden a Amrica Latina al abandono durante casi tres dcadas, blindndose, al tiempo, respecto de lo que tradicionalmente fueron respuestas a tales muestras de soberana: una invasin exterior o un golpe apoyado desde Estados Unidos. Si Allende y la Unidad Popular fueron en su momento considerados un peligro "mayor que Cuba", por el efecto devastador del ejemplo de un proceso democrtico y pacfico para la regin, el proceso bolivariano, ahora socialista, es considerado por el imperio todava ms peligroso. A esto se aade la sui gneris condicin de ser una revolucin con apreciables riquezas, lo cual permite ampliar el radio de su accin emancipatoria fuera de sus fronteras


1 Abogado y economista venezolano nacido en 1896 y fallecido en 1970. Uno de los fundadores del Partido Revolucionario Venezolano, precursor del Partido Comunista.




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