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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2007

Reflexiones ideolgicas sobre el Socialismo del siglo XXI
Qu es la ideologa?

Francisco Umpirrez Snchez
Rebelin


La ideologa es un sistema de ideas o conceptos donde un partido poltico o fuerza social da expresin a su concepcin del mundo. Esa concepcin del mundo debera incluir en la actualidad dos partes: por un lado, la concepcin del mundo existente o capitalista, y por otro lado, la concepcin del mundo futuro o socialista. Muchas veces se falla en una errnea concepcin del capitalismo. Se est ms pendiente de indicar sus males que de representar cientficamente la ley de su desarrollo. Pero Marx lo que hizo fue lo segundo. No me canso de sealar que para conquistar el socialismo avanzado es necesario conocer muy a fondo el capitalismo. La voluntad no es suficiente. Tampoco la ilusin. Lo fundamental y decisivo es el conocimiento, tanto el prctico como el terico. De ah que no se pueda despreciar ni dejar de lado con dos palabras la experiencia del socialismo sovitico o del socialismo chino. Muchos de los promotores del socialismo del siglo XXI creen que van a crear un socialismo superior slo con la voluntad de que as lo pretenden. Pero hay que ser ms humildes, reconocer las limitaciones, y aprender de las experiencias ajenas.

Para algunos pueblos, como el cubano o el chino, el mundo futuro, el mundo socialista, es tambin un mundo existente. Pero hoy da todas las economas del mundo, incluidas las economas de las sociedades socialistas, son mixtas, esto es, se componen de una parte privada y de una parte pblica. De ah que todas las economas deban concebirse como economas de transicin y en todas est presente la contradiccin entre capitalismo y socialismo. Y lo que es ms notable y no deberamos perder de vista: la contradiccin entre capitalismo y socialismo, sobre todo en los pases ms avanzados, tambin se refleja en el seno de la propia burguesa. Este reflejo es tan notable que tiene su manifestacin partidista, como es el caso de Espaa o de Francia, donde hay un partido de la burguesa que se denomina socialista. Todos estos hechos son importantes destacarlos puesto que ponen de manifiesto que la contradiccin principal en el mundo actual es la existente entre capitalismo y socialismo.

La ideologa, adems de ser una concepcin del mundo, es tambin un sistema de juicios y argumentos donde un partido poltico o fuerza social da expresin a sus posiciones ante los diversos y mltiples problemas del mundo. De ah que la ideologa sea algo en continua elaboracin y correccin. Sucede en ocasiones que se elaboran ideologas por parte de partidos de izquierda sin que respondan o tomen posiciones sobre cuestiones cruciales, como pueden ser, por ejemplo, las siguientes: Puede haber un mercado socialista? Es el plan un rasgo sustancial del socialismo? Debe una sociedad socialista permitir que la burguesa tenga un partido propio y representacin en el parlamento? Debe el socialismo promover una mayor libertad de pensamiento y opinin? Si la ideologa de un partido de la izquierda radical no toma posturas claras con respecto a estas cuestiones, entonces dicha ideologa carecer de actualidad y, por consiguiente, de factualidad.

Las cuestiones antes planteadas como bsicas en el programa ideolgico de un partido socialista les he dado respuesta en un trabajo titulado Principios de la izquierda radical. Por supuesto que no est todo dicho, porque sobre todo nunca est todo dicho, pero al menos estn dichas algunas cuestiones principales. De ah que en el trabajo que presento hoy al lector aborde otros temas de la ideologa que tambin son muy importantes y decisivos: 1) Ideologa y libertad de pensamiento, 2) Ideologa y verdad, 3) La ideologa como conjunto de principios, 4) La ideologa como dogma y atadura, 5) El hombre como ser social, y 6) Intereses individuales e intereses comunes. Tal vez de todas ellas las reflexiones ms importantes para un militante socialista sean las dos ltimas: son llamadas a la libertad del individuo frente a la coercin colectiva y a la no enajenacin del inters individual por el inters colectivo. El socialismo no puede ser concebido como la primaca de lo colectivo frente a lo individual, puesto que el inters colectivo no es ms que el desarrollo del inters individual. Y slo con un alto desarrollo de la individualidad se aseguran los intereses colectivos. Sobre este respecto, sobre la relacin entre el inters individual y el inters general, hay mucha confusin en el seno de las filas de la izquierda. Pero basta fijarse en Fidel Castro y Hugo Chvez, por ponerles dos ejemplos muy cercanos, que son personas con un altsimo desarrollo de su individualidad, para comprender que el desarrollo de la individualidad no menoscaba el inters general de una clase social ni el cumplimiento se su tarea histrica.

Son los burgueses y sus representantes tericos quienes presentan los intereses colectivos como medios para menoscabar los intereses individuales, y por reaccin los representantes tericos de los trabajadores han presentado los intereses individuales como medios para menoscabar los intereses colectivos. Pero nada de eso es cierto. Se confunde el desarrollo de la individualidad con el individualismo. Se ignora que en ocasiones personas con muy poco desarrollo individual slo son capaces de pensar en s mismos, mientras que personas con un gran desarrollo de su individualidad y una gran conciencia de sus intereses individuales son los ms capaces de representar y desarrollar los intereses colectivos.

Ideologa y libertad de pensamiento

Uno de los aspectos ms admirables del partido bolchevique que lider Ilch Ulianov fue la gran libertad de pensamiento que exista en sus congresos y en sus rganos de expresin. De ah el alto nivel terico que se daba en sus cuadros y principales dirigentes. Desgraciadamente esa libertad de pensamiento ha desaparecido en buena parte en lo crculos marxistas, pero no tanto por las fuerzas que impiden la libertad de pensamiento, sino por el miedo que tienen muchos marxistas a equivocarse y a incomodar a los grandes lderes. No se puede hablar con miedo a ser tildados de burgus, pequeo burgus o reaccionario. Hay que abandonar el mtodo de las etiquetas de clase, que tanto se practic en las filas de los partidos comunistas y que tanto dao e injusticias provoc. Todo el mundo debe decir lo que siente y lo que piensa. Y lo que no vea claro, aunque lo diga Chvez, Fidel Castro o el ms ilustrado de los marxistas, debe decir que no lo ve claro.

El fortalecimiento terico de un partido poltico es directamente proporcional a la libertad de pensamiento que se d en ese partido. Aunque un militante de un partido de izquierda defienda una concepcin burguesa del mundo, siempre se le debe permitir que piense y se exprese con total libertad. Nada de eso es perjudicial para la ideologa socialista, todo lo contrario: la beneficia y la fortalece. Puesto que es ms importante tener un militante de izquierda con un alto nivel terico, aunque est escorado hacia la derecha, que otro muy fiel a los dirigentes pero incapaz de pensar por s mismo los problemas ms elementales. Esto hay que decrselo muy alto y muy claro a todos los militantes de izquierda: Di siempre lo que piensas y sientas. Di no cuantas veces tengas que decirlo. No tengas miedo a equivocarte y al error. Lo fundamental es que te sientas libre y pienses en libertad.

Ideologa y verdad

La verdad no es una cuestin de pertenencia de clase o de adscripcin ideolgica. El hecho de que una persona sea marxista, representante de los trabajadores o revolucionario, no le asegura que la verdad est de su parte. La verdad es una cuestin de conocimiento; y quien ms sepa, dir ms verdades que quien sepa menos. Pero la izquierda radical y todas las fuerzas de vanguardia que luchan por el socialismo necesitan de las verdades de la ciencia, necesitan de verdades econmicas, de verdades sociolgicas y de verdades polticas. Y esas verdades muchas veces vienen desde las filas de la burguesa. Ser revolucionario no puede implicar volverse sordo a las palabras de los representantes tericos de la burguesa. Todo lo contrario: ser revolucionario significa tener los odos muy abiertos a todas las ideas que se producen en el mundo, vengan de donde vengan. Y los revolucionarios deben quedarse, no con aquellas ideas que provienen de los marxistas o de los revolucionarios, sino con aquellas que contengan mayor grado de verdad y de certeza.

La ideologa como conjunto de principios

Tener ideologa significa tener principios o guiarse por principios. Para la persona con ideologa todo no vale ni todo est permitido. Sin embargo, para algunos polticos que slo buscan obtener un puesto en el Estado la ideologa es un estorbo, porque determina de antemano ciertas reglamentaciones y conductas. Defienden el pragmatismo: lo que es til en cada caso. Estas personas no son fiables, no podemos dejar el destino de un pas en sus manos, porque no siempre lo ms til es lo ms til para todos. Tampoco lo ms til a corto plazo es lo ms til a largo plazo. Los pragmticos suelen pensar en intereses particulares y no en intereses generales. Slo se atienen a intereses generales las personas de principios. Y personas de principios las hay en las filas socialistas y en las filas capitalistas.

La ideologa como dogma y atadura

Para algunas personas, sobre todo de la izquierda radical, las ideas son inamovibles. Ya se puede abrir el mundo bajo sus pies que ellos no cambian de ideas. Para este tipo de personas las ideas parecen preexistir a la realidad: son idealistas extremos, aunque lo ignoren. Cuando triunf la revolucin sovitica se necesitaba mucho dinero para comprar maquinarias y alimentos. Pero el poder sovitico no dispona de ese dinero. Tuvo que solicitar un crdito y le fue concedido por un financiero estadounidense. Los dogmticos, como era de suponer, pusieron el grito en el cielo y se preguntaban cmo era posible que un Estado socialista se permitiera tal concesin, tal prdida de principios. Si el partido bolchevique se hubiera plegado a las demandas de esos extremistas, el poder sovitico se hubiera derrumbado en cuestin de meses. No se debe ser idealista. Sin dinero no hay avance industrial ni se pueden satisfacer las necesidades alimentarias de los trabajadores. Es cierto que por el dinero prestado hay que entregarle al prestamista una buena suma de dinero en concepto de inters, pero no hay otro remedio.

Hay que decir siempre la verdad: el estado socialista sovitico necesitaba del capital financiero internacional. No hay que mentir y decir que el capital financiero internacional estaba practicando el socialismo. No: el capital financiero internacional slo quera que le devolvieran el dinero prestado incrementado con un inters. Pero no deja de ser cierto que gracias a ese prstamo el poder sovitico pudo mejorar su industria y dinamizar as su maltrecha economa. Por lo tanto, hay que tener principios, pero nunca debemos permitir que esos principios se conviertan en una atadura que nos impida avanzar.

El hombre como ser social

Escuchemos a Marta Harnecker en el punto uno de su ponencia en el foro La construccin del estado socialista desde la base del poder popular en Venezuela, titulado Once ideas sobre el socialismo y el autogobierno del pueblo: 1) El punto de partida: el hombre como ser social. La concepcin socialista de la sociedad no parte, como lo hace el capitalismo, del hombre como ser individual, del hombre aislado, separado de los dems, sino del hombre como ser social, del hombre que no puede desarrollarse a s mismo si no se desarrolla con otros.

No existe el ciudadano abstracto, como dice el filsofo francs, Henry Lefebvre: alguien que est por encima de todo, que no es rico ni pobre, ni viejo ni joven, ni macho ni hembra o lo es todo a la vez. Y como es absolutamente libre, obedece slo a normas morales de hermandad, igualdad y democracia.

Lo que existe son personas concretas que viven y dependen de otras personas, que se asocian y organizan de diferentes maneras con otras personas en comunidades y organizaciones en las cuales y por medio de las cuales realizan sus intereses, sus derechos y sus deberes.

El hombre como ser social no es un concepto sobre el socialismo ni un concepto que expresa lo que desean los socialistas. El hombre como ser social es una determinacin del hombre en general. El hombre es un ser social en el esclavismo, en el feudalismo, en el capitalismo y en el socialismo. El esclavo es un ser social como lo es el esclavista, lo es el siervo como lo es el seor feudal, lo es el obrero asalariado como lo es el capitalista. Desde que nace hasta que muere el hombre existe por medio de otros: su lenguaje o su conciencia tiene un carcter social, pero tambin lo tienen su educacin, trabajo y familia. No hay actividad humana que no sea social. Hasta Robinsn Crusoe abandonado en su isla demostraba con cada cosa que pensaba y haca que era un ser social, porque todo su conocimiento terico y prctico tena un origen social. Por lo tanto, es errneo presentar una determinacin universal del hombre, la de que es un ser social, como un objetivo especfico de los socialistas o un rasgo esencial de la sociedad socialista.

Tambin lo afirmado por Henry Lefebvre es un error. Marx lo dej suficientemente claro en su trabajo titulado La cuestin juda. El hombre burgus, ya sea trabajador o capitalista, lleva una doble vida: como miembro de la comunidad poltica, donde es un hombre abstracto, y como miembro de la sociedad civil, donde es un hombre particular. En la sociedad civil un rico se distingue de un pobre y un religioso de un ateo, pero como miembros de la comunidad poltica el rico, el pobre, el religioso y el ateo valen lo mismo y tienen los mismos derechos. Esta conquista de la burguesa y que cristaliza en el Estado derecho evita que el Presidente del Gobierno y el ms rico entre los ricos estn por encima de la ley.

Pero escuchemos a Marx en el texto antes referido: El Estado como Estado anula, por ejemplo, la propiedad privada, el hombre declara la propiedad privada como abolida de un modo poltico cuando suprime el censo de fortuna para el derecho de sufragio activo y pasivo, como se ha hecho ya en muchos Estados norteamericanos. Hamilton interpreta con toda exactitud este hecho, desde el punto de vista poltico, cuando dice: La gran masa ha triunfado sobre los propietarios y la riqueza del dinero. Acaso no se suprime idealmente la propiedad privada, cuando el desposedo se convierte en legislador de los que poseen? El censo de fortuna es la ltima forma poltica de reconocimiento de la propiedad privada.

Surge una pregunta: Esta doble vida que llevan las personas en la sociedad burguesa deben seguir llevndola en la sociedad socialista? Sin duda que s. Hay ciertas conquistas de la burguesa que la sociedad socialista debe conservar y mejorar, y una de ellas es el Estado de derecho. En las sociedades socialistas muchos de los mximos dirigentes del Partido Comunista as como algunos altos funcionarios del Estado socialista actan como si estuvieran por encima de la ley y cometen un sinfn de injusticias. En la sociedad socialista es fundamental que las personas que no sean comunistas y tengan una concepcin burguesa del mundo puedan defenderse de los atropellos y abusos de los comunistas. Y para lograr este objetivo es necesario que todas las personas sean iguales ante la ley. Por lo tanto, en la sociedad socialista todas las personas seguirn llevando una doble vida: como miembros de la comunidad poltica, donde todas las personas deben de ser iguales, desde el secretario general del Partido Comunista hasta el mayor de los reaccionarios anticomunistas, y como miembros de las sociedad civil, donde cada persona es distinta a la otra por su profesin, sus ingresos econmicas, su conciencia e ideologa.

Intereses individuales e intereses comunes

Empecemos escuchando a Daro L. Machado Rodrguez, en la primera pgina de su trabajo Problemas del papel de la ideologa en la transicin socialista cubana: Se necesita, por tanto, formar una cultura socialista que permita no solamente producir de un modo socialista sino vivir de un modo socialista. Esa cultura empieza a gestarse en forma embrionaria, potencial, dentro del propio sistema capitalista. Se expresa con diferentes intensidades y formas en las luchas populares, en la solidaridad entre los desposedos, en los hbitos de organizacin y coordinacin de acciones, en un aprendizaje que incluye la dejacin de intereses particulares e individuales en funcin de objetivos comunes, en el desarrollo y apropiacin de una ideologa, de una cultura del cambio revolucionario. En el proceso de transicin al socialismo esa ideologa adquiere una importancia primordial debido a su papel en la concertacin de los esfuerzos sociales ante las enormes tareas de la construccin, por lo que necesita ser impulsada, desarrollada, potenciada, multiplicada, extendida de un modo consciente, como componente inseparable de la opcin socialista de construccin social.

No creo que sea correcto proponer que deba hacerse dejacin de los intereses individuales en funcin de objetivos comunes. Despus detallar tericamente por qu no estoy de acuerdo. Pero puedo adelantar, y de acuerdo con la experiencia sovitica, que en muchas ocasiones el trabajador individual era extremadamente sacrificado en aras de intereses socialistas generales. Por ejemplo, para desarrollar la industria pesada o hacer grandes obras de infraestructura las necesidades bsicas de los trabajadores soviticos eran satisfechas muy por debajo de lo que eran satisfechas las necesidades de los trabajadores de la Europa occidental capitalista. As que hay que mirar con lupa eso de que pertenece a la ideologa socialista hacer dejacin de los intereses individuales en aras de alcanzar objetivos comunes. Y tampoco es acertado hablar de hbitos de organizacin y coordinacin de acciones como algo especfico de los que luchan por el socialismo, cuando es una necesidad y prctica comn a todas las clases, desde los esclavistas, pasando por los seores feudales y llegando a los modernos capitalistas.

Escuchemos a Marx a este propsito en La ideologa alemana, en la seccin titulada El egosta uno consigo mismo o teora de la justificacin: Cmo explicarse que los intereses personales se desarrollen siempre, a despecho de las personas, hasta convertirse en intereses de clase, en intereses comunes, que adquieren su propia sustantividad frente a las personas individuales de que se trata y, as sustantivados, cobran la forma de intereses generales, enfrentndose como tales a los individuos reales y pudiendo, en esta contraposicin, determinados ahora como intereses generales, aparecer ante la conciencia como intereses ideales, e incluso religiosos, sagrados?

Varias tesis debemos destacar en lo dicho aqu por Marx. Primera tesis: en todas las sociedades y para todas las clases los intereses individuales se desarrollan hasta convertirse en intereses comunes o de clases. As que no se puede hacer pasar como un concepto socialista la primaca o importancia de los intereses comunes, puesto que donde hay clases, y estas las ha habido en el esclavismo, en el feudalismo y en el capitalismo, hay intereses comunes.

Segunda tesis: los intereses comunes se sustantivan. Las organizaciones empresariales es uno de los modos en que los intereses comunes de los capitalistas se sustantivan, al igual que los sindicatos es uno de los modos de sustantivacin de los intereses comunes de los trabajadores. Los partidos polticos y el propio Estado son otros modos de sustantivacin de los intereses comunes.

Tercera tesis: una vez que los intereses comunes se sustantivan, quedan enfrentados a los intereses individuales como intereses generales. No siempre coinciden los intereses generales que defienden las organizaciones empresariales con los intereses individuales de cada capitalista. Igual ocurre entre los intereses generales defendidos por los sindicatos y los intereses individuales de los trabajadores. Hay veces, y a esto hay que prestar mucha atencin, que en aras de la defensa de los intereses generales de unas clases se sacrifica en exceso los intereses individuales de determinados sectores de esas clases. La clave aqu es considerar normal el conflicto entre los intereses individuales de los miembros de una clase y los intereses generales defendido por las organizaciones que representan los intereses comunes de aquellos.

Cuarta tesis: los intereses generales de una clase, una vez sustantivados, se presentan ante la conciencia como intereses ideales e incluso religiosos. La religin idealiza al mximo los intereses, pero tambin los partidos comunistas han idealizado en exceso los intereses de los trabajadores. Esta idealizacin puede llegar al extremo de que los miembros de una clase puedan no verse reflejados en esa idealizacin de sus intereses comunes. Y este divorcio puede llevar a los miembros de una clase, por ejemplo, a los de la clase trabajadora, a buscar su reflejo en un partido burgus, como as ocurre en la mayora de las sociedades capitalistas.

Escuchemos por segunda vez a Marx en el mismo texto y en la misma seccin: Incluso bajo la absurda forma pequeoburguesa alemana en que Sancho concibe la contradiccin entre los intereses personales y los generales, tendra que ver, por lo dems, que los individuos, como no poda ser de otro modo, parten y han partido siempre de s mismos, razn por la cual los dos lados que l pone de manifiesto son dos lados del desarrollo personal de los individuos, engendrados ambos por condiciones igualmente empricas de vida de los individuos, y simples expresiones, ambos, del mismo desarrollo personal de los hombres y entre los que slo media, por tanto, una aparente contraposicin.

Aqu hay dos tesis muy importantes que destacar. Primera tesis: los intereses personales y los intereses generales son dos lados del desarrollo personal de los individuos. Ocurre en ocasiones que hay individuos que tienen sus intereses generales muy poco desarrollados. Esto ocurre tanto con individuos que pertenecen a la clase capitalista como con quienes pertenecen a la clase de los trabajadores. Esta falta de desarrollo de los intereses generales perjudica gravemente los intereses comunes de la clase en cuestin y la debilita. Pero tambin ocurre lo contrario: en ocasiones hay individuos que tienen muy poco desarrollados sus intereses individuales. Esta circunstancia se ha dado mucho en el socialismo. Las personas han tenido muy pocas oportunidades para desarrollar sus intereses individuales. Puesto que se tena la idea, todava se tiene, que quien defiende sus intereses individuales es un egosta y un burgus. Pero esto es un tremendo error: es necesario que el individuo pueda desarrollar libremente tanto sus intereses individuales como sus intereses generales. Y a mayor desarrollo de los intereses individuales, mayor desarrollo tendr sus intereses generales. Puesto que como muy bien advierte Marx, es una aparente contradiccin la que existe entre los intereses individuales y los intereses generales de una misma persona.

Segunda tesis: los individuos siempre han partido de s mismos. Esta es una idea clave. Ha sido tradicional en la militancia de la extrema izquierda enajenar los intereses individuales por los intereses generales del partido. Pero de este modo los intereses individuales quedan truncados y los intereses generales no se presentan como el desarrollo de los intereses individuales hasta convertirse en intereses comunes. Esto genera un tipo de militantes frustrado y peligroso, puesto que al cabo de cierto tiempo termina pasndose a las filas de la burguesa y renegando por completo del marxismo.

Es conveniente insistir en que todo el mundo parta de s mismo, de sus propios intereses personales, y de forma natural y libre se desarrollarn sus intereses individuales y sus intereses generales. Si entendemos los intereses generales como aquellos intereses respecto a los cuales debemos sacrificar los intereses individuales, estamos concibiendo una sociedad socialista no libre, atada a los dictados de un partido, que sera el encargado de determinar cules son los intereses generales de los individuos que constituyen la clase a la que representan.



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