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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2007

El prefecto Reyes Villa no se avergenza por ser un ttere del separatista Branco Marinkovic

Wilson Garca Mrida
Rebelin


Cada vez que el Prefecto de Cochabamba abre la boca para atacar a Evo Morales pidiendo la renuncia del Presidente o acusndolo de promover su asesinato, Manfred Reyes Villa retorna de Estados Unidos o va de viaje a Washington llevando y trayendo las consignas de un separatismo en marcha que es alentado por organizaciones fascistas acuarteladas en la ciudad de Santa Cruz. En ese plan, Reyes Villa aleja a Cochabamba del rol integrador y articulador de la unidad nacional que le corresponde desempear a este Departamento central de Bolivia, pas intervenido ya por fuerzas balcanizadoras y delictivas encabezadas por latifundistas ilegales como Branco Marinkovic. Y en esa misma onda destructiva y disociadora, cae como anillo al dedo que la ciudad de Cochabamba, el centro del pas, tenga un Alcalde manchado por la corrupcin, por el nepotismo y la ineficiencia, y mucho mejor si ese Alcalde es frontalmente apoyado por el MA

En vsperas del paro cvico que un bloque de regiones liderizadas por empresarios orientales protagoniz el pasado 28 de agosto exigiendo incorporar en la agenda constituyente el tema de la capitala plena a favor de la ciudad de Sucre, varios cochabambinos intentaron persuadir al prefecto Manfred Reyes Villa desista de apoyar ese paro, buscando evitar que Cochabamba se convierta, otra vez, en la oficiosa quinta rueda de aquella media luna (cuatro departamentos que optaron por el s a la autonoma departamental en el referndum vinculante del 2006) que viene llevando a Bolivia al borde de la balcanizacin en un acelerado proceso de polarizaciones y ausencia de consensos.

Aquellos cochabambinos entre ellos algunos concejales vinculados al gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), as como periodistas y dirigentes gremiales buscaron infructuosamente convencer a Reyes Villa sobre la impertinencia de apoyar el movimiento sedicioso en que se hallan enfrascados los prefectos y lderes cvicos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando (la media luna), hoy con el pretexto de devolverle a la ciudad de Sucre, capital del departamento de Chuquisaca, el rango de Sede de Gobierno que esta regin perdi durante la Revolucin Federal de 1898 en favor de La Paz.

Manfred Reyes Villa, sin embargo, se neg a desactivar el paro del 28 de agosto en su jurisdiccin prefectural y opt por jugrselas en pro de la capitala plena para Sucre.

EL FALSO DEBATE

Chuquisaca, al igual que Cochabamba, vot mayoritariamente por el no a las autonomas departamentales; pero los estrategas de la media luna a la cabeza del latifundista y lder cvico cruceo Branco Marinkovic involucraron a estos departamentos en la movida anti-gubernmental; en el caso de Cochabamba corrompiendo a su dirigencia cvica ligada a la masonera (Oscar Zurita) y cooptando a su Prefecto (Reyes Villa) de una manera tan perversa que produjo la razzia racista del 11 de enero tras el cabildo autonmico del 14 de diciembre en la trgica Plaza de las Banderas, cuando Manfred Reyes desconoci los resultados del referndum del 2 de julio del 2006 (es decir el no de Cochabamba a la autonoma departamental).

Por su parte el Departamento de Chuquisaca cay en el juego sucio de los separatistas cruceos dejndose tentar con la idea de que la ciudad de Sucre podra volver a ser capital plena del nuevo pas autonmico, creando un conflicto de intereses regionales con el Departamento de La Paz, actual y cuestionada sede poltica y administrativa de Bolivia. A mediados de julio, el Prefecto de Cochabamba declar pblicamente que la cuestin de la capitalidad es un falso debate. La racionalidad con que Reyes Villa enfoc el problema se debe en gran parte a que esta autoridad prefectural de Cochabamba naci en la ciudad de La Paz, de donde migr a la ciudad del valle a fines de los aos 80 para iniciar su carrera poltica en este municipio. En los hechos, Manfred Reyes Villa, como ciudadano nacido en La Paz, pretende cuidar su imagen ante el electorado paceo no comprometindose frontalmente con la exigencia de Chuquisaca para devolver a Sucre la sede del gobierno nacional; pero a la vez su fuerte compromiso con la media luna y el grupo de Marinkovic le obligan a asumir un doble discurso que est convirtiendo a Cochabamba regin de la que es su principal autoridad electa en una zona franca de indefiniciones e incertidumbres.

Finalmente Reyes Villa se neg a frenar el paro cvico del 28 de agosto arrastrando a Cochabamba, una vez ms, hacia la corriente separatista originada en Santa Cruz. Quienes se aproximaron a l pidindole conjurar el paro cvico en Cochabamba (entre ellos adems varios residentes paceos en esta ciudad) lo hicieron buscando tender un necesario puente de dilogo institucional entre la Prefectura de Cochabamba y el Gobierno Central, de cuya ruptura solo se beneficia el alcalde Gonzalo Terceros Rojas, un poltico surgido al amparo del propio Reyes Villa en la dcada de los noventa, hoy involucrado en varios hechos de corrupcin y nepotismo en su gestin pero a la vez protegido y socapado por la tendencia alvaradista (grupo del inefable ex presidente de YPFB Jorge Alvarado, encabezado en Cochabamba por el asamblesta Marco Carrillo) que predomina en el MAS, ya que el alcalde Terceros es el nico contrapeso poltico disponible ante la tensa relacin que persiste entre el presidente Evo Morales y el prefecto Reyes Villa. El directo y nico beneficiario de esta disputa es el alcalde Terceros, quien junto a su entorno probadamente prebendal se fortalece en su relacin con el MAS (faccin alvaradista) a medida que Reyes Villa ataca a Evo Morales.

Reyes Villa, que se niega obstinada y sistemticamente en tender puentes con Evo Morales, ha decidido, por lo visto, convertirse en uno de los arietes fundamentales de la arremetida separatista contra el actual gobierno; opta por traicionar a La Paz, su tierra natal, alentando la onda de forzar la discusin sobre la capitalidad plena de Sucre (que l mismo considera un falso debate); y lo que es ms preocupante e indignante para los cochabambinos, no ceja en su negligente afn de convertir a Cochabamba en una provincia lejana de Santa Cruz, en la quinta rueda de la media luna, en otro feudo ms de la mafia separatista de Branco Marinkovic, Rubn Costas, Marco Marino Diodato y Percy Fernndez, entre otros agentes de la balcanizacin de Bolivia alentada desde el eje Santiago de Chile - Miami.

Y en esa misma onda destructiva y disociadora, tambin cae muy bien que la ciudad de Cochabamba, el centro del pas, tenga un Alcalde manchado por la corrupcin, por el nepotismo y la ineficiencia, y mucho mejor si ese Alcalde es frontalmente apoyado por el MAS.

FANTASMAS DEL PASADO

Una vez cumplido el paro cvico de la media luna, y no contento con esa accin que paraliz a la mitad autonmica del pas, Manfred Reyes Villa sali a la palestra para rematar la accin desestabilizadora exigiendo la renuncia del presidente Evo Morales ante la eventualidad de disturbios en Chuquisaca, que afortunadamente no se dieron con la intensidad del 11 de enero en Cochabamba; sin embargo el pedido de renuncia del Presidente de la Repblica muestra, por parte de Reyes Villa, una seal de confrontacin y de sedicin orquestada y corporativizada desde los cenculos del separatismo fascistoide.

El Prefecto de Cochabamba se presta a jugar un papel vergonzoso en la estrategia balcanizadora brindndose para hostigar y hostilizar al gobierno de Evo Morales en una disputa personalizada entre Prefecto y Presidente. Reniega abiertamente de la vocacin cochabambina como centro integrador y articulador de la unidad nacional. Ha tenido en sus manos innumerables oportunidades de asumirse como un lder del equilibrio y del dilogo desde una sana perspectiva democrtica-liberal y centrista, al ser el Prefecto de la regin de Bolivia mejor ubicada (incluso geogrficamente) para desarrollar ese rol generador de las soluciones; pero sus compromisos con la CAINCO (Cmara de Industria y Comercio de Santa Cruz) y con las fuerzas internas y externas que buscan dinamitar al pas imponiendo un proceso autonmico separatista por la va de la autonoma departamental, hacen que Reyes Villa utilice a Cochabamba como el patio trasero de la media luna, en medio de una creciente polarizacin social, tnica y regional dentro el territorio boliviano. Para colmo, el 19 de septiembre, pocas horas antes de efectuar su ensimo viaje a Estados Unidos, el capitn Manfred Reyes Villa acus al gobierno de Evo Morales de estar tramando su asesinato. Dijo que en su condicin de ex militar conoce de inteligencia y que un grupo de espas prefecturales a sus rdenes habra obtenido pruebas, que no exhibi debidamente, sobre ese presunto afn gubernamental de eliminarlo fsicamente con ayuda de supuestos sicarios llegados de Cuba y Venezuela.

El prefecto Reyes Villa llegar a Estados Unidos llevando aquella insidia con el afn avieso de desprestigiar a la democracia boliviana, como lo hizo ya en otras ocasiones. La respuesta oficial no se dej esperar por todos los medios: no tiene autoridad moral un ex militar que fue edecn de los narcodictadores Garca Meza y Arce Gmez, para fingirse vctima y acusar a un gobierno democrtico y popular de intentar cometer crmenes como se cometan en sus tiempos de paramilitar.

Por lo visto, Manfred Reyes Villa no quiere romper con ese ominoso pasado en su historial poltico. Una pena para la democracia boliviana, siempre frgil.


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