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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2007

Espaa
Salarios precarios: periodismo precario

Mariana Vilnitzky
Pueblos


A Jacinto (nombre ficticio del periodista al que le sucedi) uno de los jefes de uno de los diarios con ms tirada de Espaa le ofreci trabajo. Las notas son fciles de hacer, le dijo el jefe al periodista postulante. Tienes que traer temas de Empleo. Siempre pedimos varios testimonios con fotos. Puedes hacer las entrevistas por telfono y pedir que te enven las fotos. As no te mueves de tu casa. Son colaboraciones pero podras publicar bastante y con el tiempo puedes ganar bastante pasta. Cunto pagan por artculo publicado?, pregunt Jacinto titubeante, con temor a que alguno de los miles de periodistas desempleados le quitaran la gran oportunidad. 40 euros por artculo, respondi el jefe.

Hacer una nota ms o menos bien hecha cuesta dinero: llamadas telefnicas (muchas veces a mviles), por lo general al menos un desplazamiento, uso de luz, ordenador, y tiempo. Como mnimo se tarda un da, cuando no ms.

Y cuntas notas puedo llegar a publicar? Tal vez una por semana?, pregunt Jacinto. Tal vez , respondi el jefe. Jacinto se qued dos minutos en blanco. Record que hasta no hace mucho, por un artculo de media pgina se pagaban unos 150 euros en cualquier medio pequeo. Hemos tenido que rebajar un poco, se apur a decir el jefe, que era casi tan joven como Jacinto y llevaba la marca de su peridico bordada en el corazn. Pero a vosotros no os iba tan bien? No sois uno de los peridicos ms ledos de Espaa?. Claro! Justamente por eso, respondi el jefe con una sonrisa de mueco inflable y creyendo que generaba empata. Te lo cuento en confianza, pero an es un secreto as que no lo comentes. Haremos un gran cambio en el diario. Pondremos televisin y todo un sistema unificado de Internet, prensa escrita y audiovisual. Seremos grandes. Ah..., contest Jacinto sin llegar a comprender. Y por eso, pues los propietarios quieren que ahorremos. Pinsatelo...

Difcil escribir temas de Empleo sin despotricar, cuando el propio est totalmente desvalorizado. Jacinto nunca regres, pero las pginas completadas con colaboraciones a 40 euros por nota en uno de los peridicos ms ledos de Espaa continuaron repletas de nombres de colaboradores.

La historia de Jacinto no es una ancdota. Pinta el terrible panorama de los nuevos medios de comunicacin. As se paga y as se escribe. Desde hace aos cada uno de los nuevos medios que salen a la calle, los gratuitos y los no gratuitos, lucha por ver quin paga peor. Y la calidad de lo que se produce es directamente proporcional.

Hubo un tiempo en que los sindicatos del sector tenan una fuerza notoria a la hora de evaluar las contrataciones. Los periodistas conseguan salarios ms o menos justos, vacaciones, dos das semanales de descanso, das libres extra por trabajar en festivos, 16 17 pagas... etc. Hoy, con cientos de profesionales que se gradan anualmente de la segunda carrera ms demandada de Espaa, la situacin ha cambiado. Actualmente, para evitar los convenios laborales, las empresas periodsticas crean empresas subsidiarias o simplemente terciarizan el trabajo sin ningn tipo de responsabilidad. Los tres grandes peridicos de Madrid: El Pas, El Mundo y el ABC, tienen estructuras empresariales similares: son parte de grandes grupos multimedia. En el diario El Mundo, los nuevos suplementos se hacen en el marco de la empresa grande, cuyo convenio reduce los derechos laborales: Unidad Editorial (recientemente adquirida por el grupo RCS Mediagroup). A los nuevos periodistas que escriben all bsicamente se les achina la mirada. El lugar de los chinos, es como se conoce al sector entre los periodistas de la casa, por las psimas condiciones laborales.

Paradjicamente, la empresa que hace el mismo trabajo en el grupo Prisa, duea, entre otras cosas, de El Pas y de Cuatro, se llama Progresa, tambin con condiciones laborales mucho peores que las de los antiguos contratados en la casa madre (en este caso, El Pas). Muchas de las revistas, en las que trabajan principalmente editores y diseadores, estn hechas por colaboradores, a limosnas por pieza publicada y sin ningn tipo de seguridad laboral.

Arreglarse un salario como freelance no vale tanto la pena como en otros tiempos. Hace apenas unos aos, por una nota publicada en El Pas, de una media pgina, podan cobrarse fcilmente 250 euros. Ahora por esa misma nota podran pagarse 100, y la mayor parte de los periodistas jvenes estaran soltando eufricos alaridos de satisfaccin por haber publicado en el gran diario.

Convendra entrar en una plantilla? Depende. Si es bajo el paraguas del viejo convenio, s. De otro modo, no tanto. La mayor parte de los periodistas que entran a trabajar en las nuevas publicaciones escritas son mileuristas. Si el trabajo es en un diario, la relacin tiempo-salario es todava ms desigual. Dependiendo de la seccin, una gran mayora entra a conferencias de prensa a las 10 de la maana, o antes, y termina de trabajar entre las 21.30 y las 22 horas, o incluso ms tarde. Todo eso, por el mdico precio de 1.000 a 1.200 euros al mes. Para llegar a la gran meta han hecho masters (muchas veces pagando a la misma empresa que luego los explota), estudiado idiomas, pasado pruebas.

Los periodistas que eligen esta va lo hacen por pura vocacin, algo que las empresas han sabido aprovechar bastante. El grupo Prisa aument sus beneficios un 49 por ciento en 2006; Vocento, propietaria del diario ABC, baj sus beneficios en un 24 por ciento, pero sigui teniendo unas ganancias netas de 77 millones de euros en el ltimo ao; Unedisa, propietaria de El Mundo, que ahora es Unidad Editorial con la adquisicin de Recoletos (que tambin imprime, entre otros, el Marca, el diario ms vendido de Espaa), aument sus resultados en un 19,8 por ciento del ao 2005 al 2006.

Pero si pensbamos que la cosa no poda ir a peor para los periodistas, nos hemos equivocado. Las publicaciones regionales son todava un poco ms precarias y normalmente las semanas laborales son de 6 das o ms. A veces se libra un fin de semana cada dos. El grupo de La Voz de Galicia y Radio Voz, que en 2004 recibi la ddiva de 1.865.420 euros de Manuel Fraga, paga un promedio de 900 euros al mes a sus periodistas, trabajando fines de semana, maana, tarde y noche.

En el mundo televisivo la tendencia es parecida. En primer lugar los grandes reportajes suelen terciarizarse. El canal hace gala de su nombre. Es un canal que conecta las producciones, hechas de forma independiente y con bajo presupuesto, con la pantalla de los televisores. Los periodistas que trabajan directamente en informativos cada vez cobran menos. Los 200 nuevos contratados por TVE -que reemplazan a los 4.000 prejubilados-, cobrarn 1.800 euros por mes, menos impuestos. Parece mucho porque, de hecho, es mucho comparado con el periodismo escrito, pero mucho menos de lo que se pagaba hasta ahora habitualmente en televisin.

Escribir con los dientes

Muy a pesar de todos los estudios realizados y las pruebas finalmente pasadas, habiendo devorado al resto de mortales que no tendrn trabajo, a pesar de haberse credo el eslogan de los postgrados que te sacarn experto, famoso y trabajando en un gran medio de comunicacin, la infraestructura periodstica y los gastos que la empresa est dispuesta a invertir para hacer los artculos es tan bsica que la gran vocacin periodstica se convertir, la mayor parte de las veces, en un puro y duro trabajo de escritorio.

La ya afincada costumbre de que un mismo periodista haga el trabajo de tres y la necesaria rapidez que exige la falta de mano de obra har que muchas veces los periodistas terminen prcticamente copiando y pegando (o como mucho cambiando comas y sinnimos) artculos pensados sigilosamente, con tiempo, desde las oficinas de los gabinetes de prensa y marketing.

Los periodistas escriben con los dientes, ni con las manos ni con el cerebro. Apenas les da tiempo de masticar un poco lo que se les ofrece. No hay tiempo para reinterpretar la informacin, para buscar ms datos, para descartar datos. Los gabinetes de prensa cada vez se ren ms de los periodistas. Colocan cualquier informacin con la clara certeza de que nadie cotejar su veracidad ni har preguntas incmodas, no porque no quieran sino porque no tienen ni tiempo para hacerlas.

Buscamos una persona que desde la redaccin escriba sobre las diferentes Comunidades Autnomas, ofreca una vez ms el diario a Jacinto, te gustara?. Si el trabajo se hace por telfono para las distintas regiones espaolas, mejor no hablar ya de lo que sucede con la informacin internacional.

Medios de comunicacin antao amigos de la izquierda estn actualmente obstinados en sacarse de encima a la vieja guardia de mayo del 68 para sustituirla por flexibles y carnosos jvenes que costarn poco y lo darn todo por una causa ajena: la de la empresa. Para coberturas internacionales, cada euro gastado y cada da en el exterior es contabilizado por la empresa con lujo de detalles. Aun ms, si la nota puede hacerse por telfono desde la redaccin, pues qu mejor. En este mbito los gratuitos sacarn todo de las agencias de noticias (que normalmente sacarn mucho de los medios nacionales).

El dinero es el que dictamina muchas veces qu es noticia y qu no lo es. Y esto no sucede necesariamente por la presin que puedan ejercer los anunciantes con la amenaza de quitar las publicidades que colocan en el medio, sino principalmente por el poco dinero que los grupos empresariales invertirn para que los periodistas conciban sus artculos. Este sistema, de hecho, es aprovechado por las grandes compaas de coches, cosmticos, productos electrnicos (etc, etc...) que desembolsan mucho menos de lo que gastaran en anunciarse, para pagar viajes a los periodistas que normalmente publicarn al menos un artculo por el buen trato recibido y para volver a ser invitados a volar y salir del escritorio.

Por otro lado, si un peridico tiene a un corresponsal en un pas determinado, como la inversin en ese periodista ya est hecha, cualquier cosa que escriba podr ser ms valorada a la hora de llenar las pginas que si la noticia est en algn lugar ms inaccesible geogrficamente. Y casi nunca hay vuelta atrs en estas decisiones editoriales, a menos que la noticia haya sido publicada antes por un peridico de referencia para los espaoles: normalmente un peridico anglosajn.

Ingls vs. espaol

Por qu las grandes noticias y los grandes escndalos mundiales se publican en diarios de habla inglesa? Espaa nunca se caracteriz por el despliegue de recursos. Los pases anglosajones s. Ms all de los intereses ideolgicos, con los cuales se puede o no estar de acuerdo, los grandes peridicos como The Washington Post o The New York Times, pagan unos 500 dlares por colaboracin en una media pgina publicada.

Los periodistas de investigacin de los peridicos de habla hispana nunca han vivido las posibilidades de los anglosajones. El gran escndalo de las farmacuticas que probaban medicamentos con africanos fue sacado a la luz pblica por The Washington Post. Y no fue el resultado de una consulta por Internet sino el trabajo de cinco periodistas dedicados a tiempo completo durante un ao a viajar por el mundo buscando datos que enriquecieran la historia. Una vez que The Washington Post public la serie de reportajes amplios sobre el tema, el resultado fue masticado y escupido por distintos medios de comunicacin en el mundo hispano.

Sindicatos cada vez ms dbiles

Poco han podido hacer los sindicatos para cambiar la tendencia a la baja del periodismo espaol. En Espaa los grandes grupos mediticos cubren la falta de personal durante el perodo de verano con una idea redonda. Unos 30 alumnos que durante un ao fueron moldeados en un master -que cuesta entre 3.000 y 6.000 euros-, hacen sus prcticas en las empresas del grupo, en verano (en Prisa logran que les paguen unos 800 euros al mes). La tradicin anglosajona, una vez ms, le gana el pulso a la hispana. En la televisin pblica canadiense, la Canadian Broadcasting Corporation (CBC), el sindicato es tan fuerte que slo permite contratar a cuatro becarios por ao. Las decisiones corporativas primero se consultan con el sindicato.

Por qu los periodistas de la vieja guardia espaola, que han conseguido tantos avances, no se han preocupado para que las generaciones futuras, ms dbiles, no terminaran permitiendo que a ellos mismos los echaran a patadas? Eso podr ser ya carne para otro artculo.

Mariana Vilnitzky es periodista. Este artculo ha sido publicado en el n 28 de la edicin impresa de Pueblos, septiembre de 2007.



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