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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2007

Cmo los Estados Unidos influenciaron la transicin de la dictadura a la democracia en Espaa?

Vicen Navarro
CounterPunch

Versin revisada por el Profesor Vicen Navarro de la traduccin de su artculo realizada por Sinfo Fernndez y publicada en Rebelin el pasado 25 de septiembre, quien lamenta y pide excusas por haberlo editado antes de recibir las correcciones del Profesor Navarro


Tanto en Espaa como en Estados Unidos, es popularmente sabido que durante la transicin espaola de la dictadura de Franco a la democracia fue el rey Juan Carlos, con ayuda del gobierno estadounidense (primero la administracin Ford y ms tarde la administracin Carter), quien llev la democracia a Espaa. Segn esa interpretacin de los hechos acaecidos desde 1975, ao en el que el dictador muri, hasta 1978, cuando lleg al poder el primer gobierno elegido democrticamente, el gobierno estadounidense apoy activamente el desarrollo de la democracia en Espaa.

Sin embargo, la realidad fue bien distinta. Como se documentaba en un reciente libro de Nicols Sartorius y Alberto Sabio, El Final de la Dictadura, el gobierno estadounidense no era muy partidario de que hubiera una democracia total en Espaa. La principal, si no exclusiva, preocupacin del gobierno de Estados Unidos en Espaa era preservar sus intereses econmicos y militares. Lo ltimo en lo que pensaban era en apoyar la democracia. En efecto, el gobierno de EEUU habra preferido que Franco y su rgimen dictatorial siguieran con vida y en perfecto estado de salud en vez de que se abriera un proceso democrtico de resultados inciertos. Como escribi en 1975 el Embajador estadounidense en Espaa, Sr. Stabler, al Secretario de Estado (bajo la Presidencia de Ford) Henry Kissinger: Sera mucho ms fcil llegar a un acuerdo con el gobierno espaol para renovar las bases militares en aquel pas si Franco siguiera en el poder. Pero l no va a durar mucho y la transicin a la era post-Franco ha comenzado ya (Archivos de la Fundacin Gerald Ford. Asesor de la Seguridad Nacional, Caja 12, Espaa).

A comienzos de 1945, el gobierno de EEUU consideraba Espaa como una base militar. Las fuerzas democrticas espaolas, que haban ayudado a los aliados a derrotar en Europa al rgimen nazi (el primer batalln en liberar Pars estaba integrado por republicanos espaoles), confiaban en que el colapso del rgimen de Hitler ira seguido del de uno de sus principales aliados en Europa: el rgimen de Franco. Para potenciar ese colapso, las fuerzas democrticas espaolas necesitaban el apoyo de EEUU y de los aliados. Pero la administracin Truman tena otros pensamientos. Incluso aunque la Guerra Fra no hubiera comenzado an oficialmente, el gobierno estadounidense valoraba la postura anti-comunista de Franco como un activo importante, y su disposicin a complacer a las fuerzas aliadas (para hacer olvidar su apoyo a Hitler) le hizo mostrarse muy amable con las demandas de EEUU. La ms importante de esas demandas, expresada en un estudio del Pentgono publicado el 19 de abril de 1945, era la necesidad que tena el gobierno estadounidense de establecer su propio Gibraltar en Espaa. Y eso fue lo que hizo: no slo una base (Rota) sino que en Espaa se establecieron seis bases militares estadounidenses equivalentes a Gibraltar.

Fue Truman quien dio luz verde para que se redimiera al rgimen de Franco, y fue Eisenhower quien visit Espaa para dar al rgimen el reconocimiento internacional que Franco ansiaba. Desde entonces y en adelante, el gobierno de EEUU se constituy en el aliado ms importante de una de las dictaduras ms odiadas en la historia de Europa (Franco asesin a casi 200.000 personas inmediatamente despus de su golpe fascista en 1939). El gobierno estadounidense tambin presion para el rgimen de Franco formara parte de la OTAN, una propuesta que result inaceptable para los aliados europeos de EEUU. La vetaron.

En 1975, cuando los das de Franco estaban ya contados, fue necesario renovar los acuerdos por los que se haban establecido las bases militares estadounidenses. A la administracin Ford le preocupaba que el rgimen de Franco fuera tan impopular y de que tambin lo fueran el gobierno de EEUU y sus bases militares en Espaa. Incluso en una encuesta de opinin llevada a cabo durante la dictadura (que reprima todos los puntos de vista de la oposicin), la mayora de los espaoles indicaron que queran ver fuera de Espaa todas las bases militares estadounidenses. Durante el perodo 1974-1978, la clase trabajadora espaola se mostr inquieta. Su oposicin a la dictadura fue muy activa. Ningn otro pas de Europa presenci una agitacin popular tan fuerte contra su gobierno. De 1974 a 1977, Espaa vivi enormes agitaciones de las fuerzas de trabajo, las mayores en Europa Occidental desde la II Guerra Mundial. Esto preocup a la administracin Ford. Adems, Portugal estaba viviendo una revuelta popular y militar contra el mejor amigo de Franco en Portugal, el dictador Salazar. El Pentgono hizo planes incluso para el caso de que fuerzas polticas hostiles a los intereses de EEUU tomaran Portugal y Espaa: EEUU apoyara el establecimiento de un gobierno atlntico, aliado de EEUU, que incluyera a las islas Azores, Madeira e Islas Canarias. El Pentgono estaba an recuperndose de su derrota en Vietnam (Saign cay el 30 de abril de 1975) y en Europa la izquierda tena posibilidades de ganar las elecciones en Francia e Italia. La administracin Ford tena muy claro que por mucho que prefiriera que Franco permaneciese en el poder, las cosas en Espaa y en otros lugares se estaban poniendo muy difciles para los intereses del gobierno de EEUU; no podan permitirse perder Espaa. Y el Rey se convirti en la solucin. Franco haba nombrado sucesor a Juan Carlos y en su coronacin ste haba jurado lealtad al partido fascista (el Movimiento Nacional). Pero el Rey (y la administracin estadounidense) era consciente de que algo tena que cambiar en Espaa.

La Conversin Democrtica del Rey espaol: El Rey Juan Carlos design a Arias Navarro, un cercano confidente del dictador Franco, para dirigir su primer gobierno. Los ministros de este gobierno, presididos por el Rey, se unieron a los intereses econmicos estadounidenses y se sentan profundamente bien dispuestos hacia el gobierno estadounidense. El Ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Areilza, fue el embajador espaol en los EEUU durante la dcada que comenz en 1950 y estaba muy cercano a los intereses de la familia Rockefeller y del Chase Manhattan Bank. El Ministro de Justicia, Sr. Garrigues Daz-Caisabete, fue Embajador de Espaa en EEUU en la dcada de 1960 (y jug un papel clave en la renovacin de los acuerdos para el mantenimiento de las base militares en Espaa) y fue asesor de muchas corporaciones estadounidenses en Espaa. El Vice-Presidente, Sr. Osorio, fue durante un tiempo presidente de la filial espaola de Exxon. El Ministro de Economa, Sr. Vilar-Mirt, haba sido presidente de una importante compaa del acero de la United Steel Corporation. Fue este gobierno el que firm la renovacin de las bases militares estadounidenses. De la misma forma que Franco haba necesitado las bases militares para obtener el apoyo del gobierno de EEUU, de la misma forma el Rey necesitaba ahora el apoyo de EEUU para ganar legitimidad y reconocimiento internacional. Y el gobierno de EEUU le ofreci ambos con sumo gusto, aunque la brutalidad de aquel gobierno de la Monarqua rivaliz con la del rgimen de Franco. Torturas, asesinatos polticos y encarcelamiento de los opositores polticos fueron prctica comn bajo el gobierno de Arias Navarro y el gobierno de EEUU fue plenamente consciente de ello. Una recepcin ofrecida por la Cmara de Comercio estadounidense al Rey Juan Carlos en el Waldorf Astoria de Nueva York se encontr con manifestaciones en contra de la visita real que fueron organizadas por Amnista Internacional.

El mismo apoyo a la monarqua espaola vino de la administracin Carter y de su Secretario de Estado, el Sr. Cyrus Vance. La posicin profundamente anti-comunista del Rey le haca atractivo para el gobierno de Carter, que haba presionado a sus aliados europeos para que admitieran a Espaa en el Mercado Comn Europeo. El gobierno de EEUU pensaba que la entrada de Espaa en el Mercado Comn sera positiva para los intereses comerciales estadounidenses que tenan su campo de accin en Espaa. De nuevo, una vez ms, el gobierno estadounidense no expres preocupacin alguna por que Espaa fuera an una dictadura, ahora dirigida por un rey en vez de por un general. Sin embargo, los gobiernos europeos no estaban preparados para admitir la dictadura espaola en el Mercado Comn. El Primer Ministro alemn Helmud Schmidt, socialdemcrata, vet a Espaa. No as, eventualmente, el Secretario de Asuntos Exteriores alemn, el liberal Sr. Gensher, que le mostr su apoyo. El era precisamente el representante de los partidos liberales europeos (que son considerados como partidos de derecha en Europa), que haban puesto siempre sus intereses por encima de cualquier preocupacin liberal. Fueron los partidos gobernantes social-demcratas quienes vetaron la entrada de la dictadura espaola en el Mercado Comn Europeo.

Las continuas manifestaciones de los trabajadores forzaron la cada del gobierno de Arias Navarro y el establecimiento de un nuevo gobierno monrquico, dirigido por Surez, que haba sido anteriormente Secretario General del movimiento fascista y haba apoyado la mayor parte de las medidas represivas del gobierno de Arias Navarro. Surez, junto con el Rey, saba que la situacin poda llegar a ser explosiva en efecto, el primer ao del gobierno de Surez vio la mayor movilizacin de los trabajadores- a menos que se pusiera en marcha un proceso de apertura con la legalizacin de todos los partidos, incluido el Partido Comunista. Sin embargo, las normas electorales se disearon para discriminar a la clase trabajadora y en contra de las zonas progresistas del pas, normas electoras que siguen en vigor actualmente. Por ejemplo, la provincia de Segovia, un baluarte conservador, necesita slo 30.000 votos para elegir a un miembro del parlamento espaol. Barcelona, un bastin de fuerzas progresistas, necesita 150.000 votos. Y aunque la alianza de fuerzas de izquierdas Izquierda Unida (situada a la izquierda del Partido Socialista), que incluye al Partido Comunista de Espaa- es el tercer partido ms numeroso en el voto popular, slo ocupa el quinto lugar en el Parlamento, reducido a un pequeo grupo parlamentario.

Este pequeo trozo de la historia explica por qu las encuestas de opinin celebradas en Europa muestran que, entre las poblaciones europeas, la poblacin espaola es la que siente mayor rechazo hacia la poltica exterior estadounidense. Sin embargo, leyendo correctamente la situacin poltica en EEUU, el pueblo espaol no ha identificado nunca al gobierno estadounidense y a sus polticas con la mayora de la poblacin que vive y trabaja en EEUU. Segn esas mismas encuestas, comparado con gran parte de la Europa continental, la poblacin espaola tiene una mayor empata con la poblacin de EEUU: es decir, con la gente y la cultura popular. Comparten la opinin mantenida por la mayora de la poblacin estadounidense expresada en muchas encuestas de que el gobierno federal no representa fundamentalmente sus intereses

Vicen Navarro es profesor de Ciencia Poltica y Poltica Pblica en la Universidad Pompeu Fabra, Espaa, y en la Universidad Johns Hopkins, EEUU. En el ao 2002 gan el Premio Anagrama (el equivalente en Espaa al Premio Pulitzer en EEUU) por su denuncia de la forma en que se maquin la transicin de la dictadura a la democracia en su libro Bienestar Insuficiente, Democracia Incompleta, De lo que no se hable en nuestro pas.

Texto original en ingls:

http://www.counterpunch.org/navarro09152007.html



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