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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2007

Teatro Africano
Dieudonn Niangouna: Autorretrato del artista en clandestino

Henri Belin/Susana Arbizu
eutsi.org


Dieudonne ninagouna 2.JPG Con motivo de la apertura africana impulsada por Frdric Fisbach, artista asociado este ao a la programacin del Festival, Avin decidi abrir las puertas de su edicin 2007 a Dieudonn Niangouna, una de las plumas ms aceradas de la joven literatura dramtica africana. A sus 31 aos, este autor, apenas conocido fuera de las fronteras de la Repblica Popular de Congo, acept el reto de presentar un espectculo con la misma audacia que caracterizan sus textos y montajes escnicos. Lejos de sentirse intimidado por la fama o el peso institucional del evento, interpret en solitario cada noche en los Jardnes de Mons, uno de sus textos ms radicales -Actitud Clando- apoyndose en un dispositivo cuyo minimalismo aqu elevado a la categora de manifiesto esttico- contrast con algunas de las macro-producciones del festival.

Nada ms apagarse las luces, la voz de Dieudonn Niangouna brota con fuerza y rabia en la oscuridad, en medio del lecho de brasas ardientes donde se ha colocado el artista, convertido as en superviviente annimo de un mundo en descomposicin. Mientras una luz cenital va recortando en la penumbra caldeada su rostro fantasmagrico, el fuego de la hoguera recorre y abrasa literalmente el monlogo del personaje interpretado por Niangouna, hasta transformarlo en mensajero rescatado de los infiernos.

Actitud Clando parece en efecto resurgir de las cenizas mal apagadas de un pas asolado por la corrupcin endmica, la pobreza y las guerras civiles que en los 90 ensangrentaron Brazzaville, la capital de la Repblica del Congo donde vive y trabaja el autor. Dieudonn Niangouna sabe lo que es ser un superviviente. En diciembre de 1998, cuando estall la tercera guerra civil congolesa, los rebeldes del pastor Ntoumi que peinaban la capital, lo detuvieron sin motivo y se lo llevaron a la selva. All vivi recluido durante ms de ao y medio, sometido como los dems presos a las privaciones y a los bombardeos del ejrcito del presidente Sassou Nguesso. Cuando pens que haba llegado su hora frente al pelotn de ejecucin, se produjo el inesperado milagro que le salv la vida: uno de los milicianos le reconoci por haberle visto actuar en el escenario del Centro Cultural Francs de Brazzaville, con la compaa que Niangouna dirige desde 1997 junto a su hermano Criss, Les bruits de la rue (Los ruidos de la calle). Aquel miliciano logr convencer a los dems de que no le ejecutaran y as se salv. Hoy,  pese a todas las dificultades que acarrea un contexto de posguerra nefasto para la cultura, el dramaturgo ha conseguido levantar entre las ruinas de Brazzaville, un festival de teatro contemporneo llamado Mantsina sur scne clando.jpg(Mantsina a escena) que existe desde 2003 y que constituye una verdadera vitrina de la vanguardia teatral africana en torno al que gravitan otras compaas de teatro y de danza contempornea. Algo de esa misma energa y de esa rabia de superviviente se cierne indudablemente sobre el espectculo que transmite, en una hora escasa, toda la furia y la frescura de un teatro que se construye y genera en la urgencia de la supervivencia.

En Actitud Clando, Niangouna se centra en la figura del inmigrante clandestino y en la posicin marginal que ocupa entre las capas ms ocultas y relegadas de nuestras sociedades. El clando del ttulo remite al  argot de la palabra clandestino. Para Niangouna, este concepto constituye la gran invencin del siglo XX, y sobrepasa el simple marco de las fronteras o de los continentes. Se ha creado una nueva categora de individuos con cuerpos y cerebros distintos que siempre me hacen pensar en una frmula a la que nos referimos a menudo en Congo :Estoy muerto, no me queda ms que pudrirme. La accin se sita a veces en Francia y en otros momentos, entre las paredes coronadas de alambres de un espacio ambiguo que bien podra ser un hospital, una crcel o cualquier centro de retencin de inmigrantes. Todos ellos son espacios de reclusin con los que nuestro clando mantiene un largo historial de evasiones y consecutivos re-internamientos. Una situacin que le enfrenta a lo largo del monlogo a un interlocutor ausente real o imaginario-, un mdico, responsable paradjico de su reclusin y contra el que dirige toda la ira de su diatriba. 

 

El clando, en el texto de Niangouna, aparece por tanto como un fugitivo en situacin de inseguridad permanente que lucha por acceder a la visibilidad y al reconocimiento de la existencia que se le niega. Esta lucha contra todas aquellas estrategias de control y de exclusin elaboradas para eludir la realidad de la emigracin y de las causas que la motivan, se transforma as en la materia prima de una obra que pretende rescatar del olvido y del silencio la figura del que no tiene derechos ni papeles, del que soporta toda la violencia econmica y deshumanizada de nuestra poca en la indiferencia generalizada de la mayora. Niangouna nos enfrenta literalmente al fantasma que no queremos ver, a esa otra cara de la prosperidad econmica y de la escandalosa opulencia en la que se mueve el primer mundo frente a la miseria que empuja los clandos a emigrar. Una denuncia que acaba tomando evidentemente un relieve mucho ms amplio al hacer tambin eco al olvido y al desinters en los que se ve sumido el continente africano en particular el frica subsahariana- con su interminable lista de desgracias.

 

Pero segn se despliega el discurso del Clando, Niangouna da la vuelta al concepto y a la situacin de exclusin que conlleva, para recuperar el vocablo y reivindicarlo como base de un autntico manifiesto libertario. Lejos de reclamar cualquier tipo de regularizacin o de integracin: Niangouna lleva la paradoja al punto de mostrar la absoluta necesidad de mantenerse en los mrgenes de la regularidad para poder ser libres. La Actitud Clando acaba de este modo transformndose en una oda radical a la libertad del individuo que rehuye de toda identidad social o nacional impuesta, y que reafirma el sinsentido de toda frontera. Ser un clando significa entonces no tener papeles, olvidar su nombre y su firma, sobre todo no tener trabajo ni horarios, tampoco mvil, ni direccin fija, an menos tarjeta visa, ordenador, ni ninguna de todas aquellas necesidades creadas por nuestra sociedad que nos convierten en esclavos catalogados, numerizados, y clasificados, hasta perder la verdadera identidad de cada uno. Esos son los tipos reglos (correctos, legales) que Niangouna opone a lo largo de todo el monlogo a todos aquellos que son clandos:


Porque un tipo reglo es el que se mete cuatro peridicos en el desayuno, []el que utiliza cuatro frmulas de cortesa para decir una palabrota, un tipo reglo nunca tira de la cadena despus de las 22h, []consume todos los productos plsticos y no bebe ms que bebidas lights, ve pelis pornos a partir de las tres de la maana para no molestar a sus vecinos, [] calcula el PNB para tener un cro, es el que no fuma en su coche, el que tiene un perro o dos gatos que se comportan como humanos, es el que denuncia a sus vecinos a la polica[] 

Me gusta la gente asquerosa, pero no puedo trabajar sino me van a encontrar, clasificar, dosificar, encasillar, para a fin de cuentas convertirme en un tipo reglo, pero un tipo reglo curra 24 horas al da,[]y ha aceptado la lobotomizacin de las razas infectas. (Extractos de Actitud Clando)

brasas_de_dieudonne_2.jpg

Toda la violencia de esta pugna interior que cada uno debe librar consigo mismo por deshacerse de todo lo que limita nuestra individualidad, se expresa a travs de un texto potico que no vacila en maltratar la sintaxis y el vocabulario. Niangouna inventa una lengua que se despliega con lirismo ms all de las fronteras acadmicas y estilsticas habituales, ofrecindonos un autntico trance verbal cuyo ritmo hipntico envuelve a los espectadores en un raudal de palabras catrtico y renovador. Las cenizas humeantes de los escombros de la historia que rodean al artista se transforman entonces en hoguera purificadora que devuelve al individuo a su esencia y a su verdadera identidad, liberado por el fuego de una palabra incandescente, de todas las escorias discursivas que le condicionan. El minimalismo reivindicado en el juego escnico,  donde predominan un hieratismo del cuerpo, ajeno a toda gesticulacin corporal naturalista, y los escasos pero acertados efectos de iluminacin, ofrecen un contrapunto que da todava ms relieve a la fuerza del discurso. La oscuridad en la que se mantiene voluntariamente el escenario durante toda la funcin adquiere rpidamente una polisemia que supera la simple representacin de la situacin en la que evolucionan los clandos o el desinters en el que se ve sumergida el Africa negra, simbolizando tambin la parte oscura del alma que nos habita y sin la que el individuo no puede aspirar a realizarse del todo, conjugando de este modo la preocupacin social y poltica con la condicin universal del hombre.

La Actitud Clando segn Dieudonn Niangouna aparece entonces como el nico mtodo, la nica tabla de salvacin a la que puede agarrarse el hombre moderno para recuperar algo de su identidad perdida. Un mtodo que el artista se aplica a s mismo, proponindonos un explosivo autorretrato donde el autor/actor pone literalmente toda la carne en el asador, soportando las altas temperaturas de la hoguera, entregndose fsica y psicolgicamente al espectculo para reivindicar tambin la necesaria clandestinidad de la identidad inasible del artista en perpetuo devenir, siempre en busca de algo novedoso que por definicin no puede identificarse con ningn movimiento para poder seguir siendo subversivo, reivindicando en suma la marginalidad como fundamento del acto artstico.

http://www.eutsi.org/kea/Cultura/Teatro-Africano-Dieudonne-Niangouna.Autorretrato-del-artista-en-clandestino.html


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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