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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2007

Ernesto "Che" Guevara en el siglo XXI

Gilberto Lpez y Rivas
La Jornada


Ernesto *Che* Guevara y sus ideas continan teniendo una vigencia imprescindible para el anlisis de la realidad actual. Su trayectoria revolucionaria, las peculiaridades de su personalidad, su actuacin como ministro y dirigente del Estado cubano, su paso por frica y su prematura muerte en Bolivia constituyen una fuente de enseanzas que orientan las actuales luchas de resistencia al capitalismo neoliberal. No se requieren iconos en altares reverenciales ni afiches con su imagen vaciada de todo contenido libertario por la cultura meditica del consumo masivo; es necesario comprender las coordenadas que guiaron su vida para con ellas continuar las luchas de liberacin de nuestros pases.

Uno de los principios fundamentales que rigieron los destinos del *Che* fue el internacionalismo; rasgo definitorio de la propia revolucin cubana en la que surge como dirigente y se forma como terico de una visin del socialismo marcada por una perspectiva ajena al localismo en los afanes de transformacin social. Para el *Che* la construccin del socialismo tena que ser a *escala mundial*, por lo que si el revolucionario se olvida del internacionalismo, afirmaba:* "la revolucin que dirige deja de ser una fuerza impulsora y se sume en una cmoda modorra, aprovechada por nuestros enemigos irreconciliables, el imperialismo, que gana terreno".*

Aqu surge un interrogante ineludible: cmo compaginar la consolidacin de un proceso revolucionario en el mbito nacional con la exigencia internacionalista, especialmente cuando histricamente se registra un cerco sanitario de las potencias imperialistas a los pases que logran romper con la dominacin de las clases dominantes capitalistas? Recordemos la revolucin rusa en 1917 y la intervencin militar de numerosos estados en su contra a la toma del poder por los bolcheviques.

Tambin, en el interior de las revoluciones burguesas y anticapitalistas es posible notar dos tendencias: una universalista o internacionalista, y otra particularista o de afianzamiento nacional. Robespierre representaba la tendencia universalista de la revolucin francesa al considerar que la lucha por *igualdad, libertad y fraternidad *tena que darse por encima de toda frontera; mientras Dantn expres la tendencia opuesta que pugnaba por la consolidacin sostena l de "nuestro cuerpo poltico y la grandeza francesa". El *patriotismo universalista* de los primeros aos de la revolucin, que incluso contribuy a la independencia de las 13 colonias americanas de Inglaterra, se fue trasformando en *patriotismo nacional de Estado*. La lucha contra los tiranos y los reyes ms all de las fronteras fue sustituida por la "no intervencin en los asuntos de otros estados". En la revolucin rusa Trotsky insiste en la "revolucin mundial" en contraposicin a la tesis de Stalin de "socialismo en slo pas".

En la ruta del *Che* tenemos que en sus tres experiencias como dirigente revolucionario hay una exitosa, la cubana, y hay que decirlo dos fracasadas: el Congo y Bolivia. En Cuba triunfa la revolucin porque constituye un proceso firmemente enraizado en la realidad nacional. El Movimiento 26 de Julio supo apropiarse de la herencia martiana y aplicarla a una lucha antidictatorial con articulaciones en organizaciones obreras, campesinas, estudiantiles y con una intelectualidad orgnica incorporada en el movimiento. La llegada de los sobrevivientes del *Granma* a la Sierra Maestra no fue la implantacin de un "foco guerrillero", sino la continuacin de una lucha de aos y el establecimiento de una fuerza poltica nativa que se desarroll entre el campesinado con la ayuda de frentes urbanos consolidados. En el Congo y en Bolivia, en cambio, hay una suerte de "incursin fornea" con relaciones equvocas con los grupos guerrilleros locales (frica), e incluso cierta hostilidad y mezquindad de dirigentes importantes del Partido Comunista de ese pas por la presencia del *Che *en tierra boliviana.

Esto obliga a un anlisis ms profundo y crtico de la llamada *cuestin nacional.* Si no existe una base firme de los sectores y grupos que aspiran a transformar el pas, una continuidad histrica con las luchas seculares del pueblo de que se trate, un conocimiento profundo de los problemas vitales de los diversos sectores sociales, una unidad de accin de los distintos agrupamientos democrticos y revolucionarios, y una relacin estrecha de carcter orgnico entre todos ellos en extensin y profundidad del territorio, el movimiento revolucionario esta destinado a fracasar. El * Che*, aun en sus adversidades, muestra los peligros de una accin internacionalista con una base nacional no asegurada ni articulada.

A pesar del tiempo trascurrido desde su muerte hace 40 aos, es evidente la actualidad del *Che* en el siglo XXI. El comandante Guevara trasciende a sus asesinos y al odio de clase que despert en oligarcas y crculos imperialistas; a la desaparicin de la Unin Sovitica y el restablecimiento del capitalismo en la patria de Lenin, Europa del este y China; a las interpretaciones maniqueas sobre su gesta y su persona de bigrafos y * analistas* *objetivos* como Jorge Castaeda. El *Che *permanece porque hoy como ayer encarna la lucha intransigente y sin concesiones contra el capitalismo y el imperialismo, contra toda forma de dominacin y opresin; perdura en el tiempo por su posicin crtica a las desviaciones burocrticas y autoritarias del socialismo; por el apego estricto a los principios, la honestidad y la congruencia. l persevera en la memoria popular por el humanismo de rebelda y justicia social que representa. Cunta razn asiste a las generaciones de educados en la consigna:* Seremos como el Che! *





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