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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2007

Nigeria: lucha de clases
En el corazn de las tinieblas

ngeles Maestro
Rebelin

Ponencia presentada en las II Jornadas Internacionales Civilizacin o Barbarie, Serpa (Portugal), 5, 6 y 7 de octubre de 2007


A Osamuyia Aikpitanhi, nigeriano, de 23 aos de edad, muerto a manos de la polica espaola el 12 de junio, en el vuelo de Iberia en el que iba a ser deportado.


Qu entiende usted por historia? Slo cuentan los que entraron aqu como vencedores? Djenos contarle un poco esta historia que parece conocer usted tan mal. Nuestros padres, por sus luchas, entraron en la historia resistiendo a la esclavitud; nuestros padres, con sus rebeliones, obligaron a los pases esclavistas a ratificar la abolicin de la esclavitud; nuestros padres, con sus insurrecciones, empujaron a los pases colonialistas a abandonar la colonizacin. Y nosotros, que luchamos desde esas independencias contra estos dictadores, sostenidos entre otros por Francia y sus grandes empresas
Sabe usted al menos cuntos jvenes africanos han cado en manifestaciones, huelgas y levantamientos durante cuarenta aos de dictaduras y atentados a los derechos del hombre?
Forma uno parte de la historia cuando cae en un rincn de una calle de Andavamamba, mientras botas militares pisotean tu cuerpo y quedas a merced de los perros?...
Carta de varios escritores africanos a Nicols Sarkozy [1]

El capital viene al mundo chorreando sangre y lodo, de la cabeza a los pies, por todos sus poros. La dinmica del capital es desmedida y su hambre devoradora de plusvala, insaciable.
Carlos Marx


Introduccin

Las grandes empresas mediticas rodean a frica de un pesado silencio que de vez en cuando se interrumpe para hablar de hambrunas, sequas, poblaciones desplazadas, mortandad por enfermedades infecciosas o guerras tribales incomprensibles. Ni siquiera ante la presencia creciente de inmigrantes africanos en la Unin Europea se produce una informacin que merezca tal nombre, acerca la situacin de los pases subsaharianos, sobre su historia, mucho menos sobre los intereses en juego y, sobre todo, nada que relacione la emigracin con la instalacin en ellos de empresas multinacionales de los pases a los cuales llegan en busca de trabajo.

Para anestesiar el desasosiego que pudiera producir la noticia de que una de cada tres personas que intentan llegar por mar a las costas espaolas muere en el intento, o que las que logran llegar son encerradas en centros de internamiento y que desde all, o bien escapan y consiguen trabajo en condiciones de semiesclavitud, o son deportados a sus pases de origen, o simplemente son abandonados en tierra de nadie hacia una muerte casi segura, los media hablan de sus lugares de origen en un totum revolutum: pases subsaharianos, les tratan de pases desgraciados y sin futuro de los que salen, desesperados, miles de seres humanos, engaados por mafias.

La cooperacin internacional del Estado espaol, que casi se ha triplicado desde la llegada al gobierno del PSOE a travs del Plan frica, sigue la misma frmula de crditos al gobierno del pas destinatario para la compra de mercancas a empresas espaolas. La situacin de la poblacin no se ha modificado, como era previsible. Por un lado porque en pases como Nigeria el problema no es la falta de recursos econmicos, sino la propiedad de los mismos y su distribucin, y por otro, porque la concepcin de la supuesta ayuda no parte de las necesidades populares, sino de la penetracin en el mercado del pas destiatario de las mercancas producidas por las empresas espaolas.

Los informes elaborados por ONGs analizan el problema de la emigracin relacionndolo de forma confusa con la globalizacin, apuntando a la deuda externa, al retroceso en la soberana alimentaria o a problemas medioambientales. Nada que tenga que ver directamente con los pases a los que llegan. Slo tragedias impenetrables, maldiciones bblicas; es decir, asunto, all o aqu, de ONGs, de misiones religiosas o de departamentos de asuntos sociales de los sindicatos.

Es hora de que la izquierda revolucionaria aborde el ncleo central de la lucha de clases y de los mecanismo concretos de intervencin del imperialismo en esos pases, la complicidad en el expolio de sus recursos de nuestros estados y sus multinacionales, la estrategia militar en curso para aplastar la resistencia de sus pueblos, la complicidad de nuestros gobiernos en el mantenimiento de gobiernos tteres y corruptos, que reprimen ferozmente las luchas sociales y con quienes, adems, adoptan acuerdos de colaboracin para deportar a quienes llegan a los pases de origen de las empresas que les roban sus recursos.

En este trabajo se analiza a grandes rasgos la situacin de Nigeria, como pas paradigmtico y ojo del huracn en el que se juegan bazas estratgicas del imperialismo en frica, del que procede el 25% de la emigracin africana hacia la Unin Europea, con ingentes recursos naturales de todo tipo, en el que empresas energticas espaolas y de otros pases se reparten el botn del petrleo y sus derivados, y, sobre todo, con una larga y dura historia de lucha y de resistencia popular.

Para el internacionalismo, la solidaridad slo reconoce un camino legtimo en las antpodas de cualquier paternalismo: identificar como propias las luchas de otros pueblos y trabajar para coordinar y fortalecer las resistencias mutuas, especialmente cuando nos enfrentamos a los mismos enemigos. La globalizacin capitalista, el imperialismo, nos plantea hoy con nuevas exigencias, la necesidad de convertir en prctica poltica la consigna central de la lucha revolucionaria: workers of all lands, unite! [2]

Nigeria, rasgos demogrficos e indicadores de salud

La Repblica Federal Nigeria, que integra 36 estados, es el pas ms poblado de frica con 131.500.000 habitantes, la quinta parte de la poblacin de todo el continente. Tiene una elevada tasa de crecimiento anual, 2,8%[3] que har duplicarse el nmero de habitantes para 2050.

Est situada en el Golfo de Guinea, sobre el que desemboca, formando un delta, el ro Nger. La parte norte del pas es rida y seca por la influencia del Sahara, en contraste con la zona sur, hmeda y frtil, en la que se concentra la mayor parte de la poblacin.

Su ndice de Desarrollo Humano (IDH) ocupa el lugar 159, incluido en el grupo de los 30 pases con un ndice ms bajo, de entre los 177 para los que ofrece datos el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)[4].

El IDH es un indicador sinttico elaborado a partir de la Esperanza de Vida al nacimiento, varios ndices relativos al nivel educativo y el Producto Interno Bruto(PIB) per cpita. El PIB per cpita de Nigeria, 1.154$, es relativa mente alto y expresa una equidad que nada tiene que ver la realidad y el indicador relativo al nivel educativo es intermedio con respecto a los de otros pases del grupo. Si se prescinde de estos indicadores y se toma en cuenta exclusivamente su Esperanza de Vida al nacimiento, 43,4 aos, el puesto de Nigeria en la clasificacin desciende hasta el lugar nmero 171, por detrs incluso de Nger, el ltimo pas del mundo en Desarrollo Humano, pero con una Esperanza de Vida superior, 44,6 aos.

El IDH, aunque es el ms difundido, tiene como se ha visto, importantes limitaciones para expresar el desarrollo humano. Los indicadores de salud materno-infantil, al referirse al grupo de poblacin ms vulnerable, son considerados como la mejor expresin sinttica del impacto de las condiciones socioeconmicas sobre la vitalidad de un pueblo. Expongo a continuacin los datos ofrecidos por la Organizacin Mundial de la Salud en su ltima actualizacin de 2007 para Nigeria, comparndolos con los correspondientes para Espaa para que puedan ser adecuadamente valorados.


NIGERIA

ESPAA

Tasa de Mortalidad Infantil (muertos < 1 ao, por mil nacidos vivos)

101

4

Tasa de Mortalidad de < de 5 aos (por mil nacidos vivos)

194[5]

5

Tasa de Mortalidad Materna[6] (por cien mil nacidos vivos)

800

5

Dado que la OMS considera que la cobertura del registro de fallecimientos en Nigeria es inferior al 25%[7] es obligado considerar que las Tasas reales son mucho mayores, sobre todo en el caso de las dos primeras.

La Tasa de Mortalidad Materna (TMM) es de las ms altas del mundo y refleja el dramtico coste en vitalidad humana, en muerte prematura de mujeres jvenes, por causas perfectamente evitables, como puede verse comparndola con la correspondiente a Espaa. En 2003 se reportaron 37.000 mujeres muertas en Nigeria, el segundo pas del mundo, por complicaciones relativas al embarazo y al parto, en una zona la regin subsahariana en la que la mortalidad materna se incrementa cada ao[8]. Se desenmascara as el cinismo de pomposos programas de Naciones Unidas como los Objetivos del Milenio, enunciados en 2005, y que en el caso de la TMM se proponen una reduccin del 75%, con ayuda al desarrollo, sin tocar ni un pice la estructura de poder.

Pero estos indicadores son generales. Las dimensiones del impacto de los factores socioeconmicos sobre el riesgo de morir, puede valorarse mejor a travs de los siguientes datos:

NIGERIA

Tasa de mortalidad de menores de 5 aos

En el 20% de la poblacin con mayor nivel de riqueza

79 por cada mil nacidos vivos

En el 20% de la poblacin ms pobre

257 por cada mil nacidos vivos


NIGERIA

Tasa de mortalidad de menores de 5 aos

Con alto nivel educativo de la madre

107,2 por cada mil nacidos vivos

Con bajo nivel educativo de la madre

269,4 por cada mil nacidos vivos


NIGERIA

Nacimientos atendidos

por personal sanitario adiestrado (I)

En el 20% de la poblacin con mayor nivel de riqueza

84,5%

En el 20% de la poblacin ms pobre

13%

NIGERIA

Nacimientos atendidos

por personal sanitario adiestrado (II)

Con alto nivel educativo de la madre

75%

Con bajo nivel educativo de la madre

13,8%

Los indicadores anteriores muestran con claridad el impacto acumulado de las desigualdades sociales sobre el riesgo de morir de madres y nios y, en consecuencia, el efecto determinante del factor clase social sobre las condiciones de salud de la poblacin.

Para apreciar mejor la trascendencia del impacto socioeconmico, es til comparar la diferente repercusin de cada uno de los factores: pobreza/riqueza, mayor o menor nivel educativo de la madre y poblacin rural/urbana, sobre la Tasa de Mortalidad de menores de 5 aos y el % de nacimientos atendidos por personal sanitario adiestrado.

NIGERIA

Rural/urbano

</> educacin madre

</> riqueza

Ratio TM <5 aos

1,6

2,5

3,3

Ratio sin/con atencin sanitaria

2,2

5,4

6,5

Como puede observarse el efecto de la mayor o menor riqueza, que refleja la pertenencia de clase, determina el riesgo de morir y el acceso a los servicos sanitarios de forma ms rotunda que el medio rural o urbano o indicadores tan sensibles como el nivel de educacin de la madre.

La OMS informa de resultados semejantes para otros indicadores para los que estudia estas diferencias, como la cobertura vacunal contra el sarampin o el retraso en el crecimiento en menores de 5 aos.

Debo aadir que, aunque las diferencias sociales ante la enfermedad y la muerte se encuentran, sin excepcin, en todos los pases del mundo, excepto en Cuba donde se dan muy atenuadas, el caso de pases como Nigeria es especialmente demoledor al darse de forma conjunta elevadsimas tasas de mortalidad e ingentes recursos naturales, como se ver a continuacin. Se ponen de manifiesto as de forma rotunda, las terribles consecuencias que sobre la vitalidad humana tienen la explotacin de clase y la pobreza.

La violencia social, ejercida de forma inexorable y cotidiana por el capitalismo y el imperialismo, se mide objetivamente en saldo de enfermedad y de muerte de millones de personas y les constituye como las ms poderosas armas de destruccin masiva de los pueblos del mundo.

Economa. Saqueo de las petroleras y destruccin de la vida

Nigeria, considerado en el Informe del Banco Mundial para 2005 uno de los 20 pases ms pobres del planeta, es la 2 potencia econmica del continente africano, por detrs de Sudfrica.

Es el sexto mayor exportador de petrleo del mundo con una produccin de 2,451 millones de barriles da y unas reservas comprobadas de 36.000 millones de barriles. El petrleo y el gas constituyen el 97,3% de sus exportaciones [9].

En ese pas el 70.8% de la poblacin vive con menos de un dlar al da y el 92,4% con menos de dos [10]

En 1958, fecha en que se inicia la explotacin del petrleo en Nigeria, que irnicamente casi coincide con su independencia de Gran Bretaa en 1960, comienza el drama de los pueblos de Nigeria, muy especialmente de los que habitan el delta de ro Nger.

Hasta que la produccin de hidrocarburos alcanz todo su apogeo en la dcada del 70, el pas tena una agricultura prspera, precisamente asentada sobre las frtiles tierras y el propicio clima del delta del Nger, que no solo aseguraba la alimentacin de su poblacin sino que constitua su principal rubro exportador.

La industria petrolera ha supuesto la desaparicin de las tierras cultivables. Se calcula que el vertido de txicos ha inutilizado la cuarta parte de los terrenos frtiles, destruyendo zonas agrcolas y la mayor parte de los 23 sistemas fluviales y manglares del delta.

En la actualidad la produccin agrcola est abandonada por las polticas gubernamentales y aunque el 70% de la produccin se destina al autoconsumo, Nigeria importa la mayor parte de los alimentos que necesita. Un tercio del arroz, elemento bsico de la dieta popular se compra en el exterior y su precio subi un 30% en los ltimos aos, con lo que dej de ser accesible para la inmensa mayora. La FAO plante en 2001 que slo un 20% de la poblacin tena asegurada su alimentacin. El hundimiento de la agricultura implica tambin la extincin de los empleos, el despoblamiento de las aldeas y la huida de los jvenes hacia los arrabales de las ciudades o, si se puede, hacia el extranjero.

Las empresas petroleras y la poltica corrupta de los sucesivos gobiernos nigerianos han contaminado la tierra y el agua hasta hacerlas inutilizables. Nigeria es el pas del mundo en el que se quema al aire libre la mayor cantidad de gases excedentes de los pozos de petrleo desde hace 40 aos. La combustin que se realiza diariamente de estos gases en el delta del Nger equivale al 40% del consumo total de toda frica y es uno de los ms importantes contribuyentes al efecto invernadero, causa del recalentamiento planetario.

En 2005 comunidades de todo el delta del Nger interpusieron una demanda ante el Tribunal Supremo Federal de Nigeria contra la empresa estatal Corporacin Nacional Petrolera Nigeriana y contra el consorcio formado por las mayores petroleras del mundo: la britnica-holandesa Shell, las estadounidenses ExxonMobil y Chevron Texaco y la italiana AGIP. En ella se detalla como desde la instalacin de las petroleras se han disparado las muertes prematuras, las enfermedades respiratorias y determinados tipos de cncer. Una de las personas que presentaron la demanda en la que se exige la detencin inmediata de la quema de gas y la paralizacin de nuevas exploraciones petroleras expresaba as el drama cotidiano que late bajo las cifras de los indicadores de salud: Trabajamos duro para plantar, pero segamos poco. Nuestros techos estn corrodos, nuestro aire est contaminado y nuestros nios estn enfermos. Incluso el agua de lluvia que bebemos est contaminada con holln de las llamaradas de gas[11]. De la demanda no se conoce resultado alguno.

El escritor Ken Saro-Wiwa, del pueblo ogoni de Nigeria, lo denunci en un libro publicado en 1992: "Lo que la Shell y la Chevron han hecho al pueblo ogoni, a sus tierras y a sus ros, a sus arroyos, a su atmsfera, llega al nivel de un genocidio. El alma del pueblo ogoni est muriendo y yo soy su testigo".

El drama se hace esperpento ante la constatacin de que en un pas que calcula en 5 mil billones de metros cbicos sus reservas de gas, que quema impunemente como residuos altamente contaminantes 762 millones de metros cbicos cada da, el 70 % de la poblacin depende de la madera para satisfacer sus necesidades domsticas de energa.

Si se recuerda que el 92,4% de la poblacin vive con menos de 2 dlares al da, el precio de 21 dlares por cada bombona de gas, slo disponible en las ciudades, es absolutamente inaccesible.

La tala de rboles con fines comerciales unida al uso masivo de lea como combustible, sita otra vez a Nigeria segn la FAO como el pas con el mayor ndice de prdida de bosques primarios del mundo, habiendo perdido desde 1990 a 2005 el 37,5% de sus bosques[12].

Beneficios de las petroleras y corrupcin poltica

Nigeria fue protectorado britnico desde 1901 y colonia desde 1914. El mismo nombre del pas no responde a tradicin histrica alguna: fue propuesto por el periodicoTimes en 1897. La instalacin de la petrolera britnico-holandesa Shell en Nigeria precede en dos aos a la independencia del pas y este hecho refleja exactamente la relacin jerrquica que ejercen las multinacionales petroleras sobre los gobiernos militares que se suceden -tras los correspondientes golpes de estado- o civiles ganadores de elecciones.

Han sido y son gobiernos intervenidos y corrompidos por las potencias neocoloniales en representacin de sus multinacionales respectivas, negociadores fciles de la venta de las riquezas de su pueblo cuyos beneficios permiten a una exigua oligarqua nadar en la abundancia, mientras la casi totalidad de su poblacin se hunde en la miseria ms absoluta. El analista poltico nigeriano Ike Onyelwere lo resume El aventurero militar elevndose a s mismo al poder y el poltico desesperado por amaar las elecciones, tienen un solo objetivo en la mente: hacerse con el dinero del petrleo. Para ellos nunca cuenta la gente ordinaria.

Algunos datos permiten valorar la situacin de uno de los pases ms corruptos del mundo. Slo un 1% de la poblacin controla las riquezas producidas por el petrleo y se calcula que de 300.000 a 400.000 millones de dlares han sido robados por gobiernos corruptos desde la independencia.

La situacin del Estado de Bayelsa, lugar emblemtico de la trata de esclavos, productor del 25% del petrleo nigeriano, analizada recientemente por el periodista Jean Chirstophe Servant en su interesante artculo Au Nigeria, le ptrole de la colre, es ilustrativa. Su gobernador, miembro del Partido Democrtico del Pueblo (PDP) Diepreye Alamieyeseigha, con un sueldo oficial de 1.000 euros mensuales, ha adquirido una refinera de petrleo en Ecuador y est acusado por la Comisin Nigeriana de Lucha contra los Crmenes Econmicos y Financieros de haber blanqueado hasta 11 millones de euros. Este Estado, con un presupuesto anual de 470 millones de euros, destin 7 millones a construir dos residencias oficiales y 19.330 euros a un Comit para la Erradicacin de la Pobreza cuyas actividades se desconocen. La Shell en grandes vallas publicitarias declara destinar cada ao 60 millones de dlares a proyectos de desarrollo. Marc Antoine Prouse de Monclos, investigador del Institut de Recherche pour le Dveloppement (IRD) afirma que: las compaas petroleras impiden el acceso a sus archivos a los investigadores y no responden a preguntas comprometidas. De los 60 millones de dlares que Shell dice haber destinado a proyectos de desarrollo en el ao 2000, ms de 33 se destinaron a la construccin de carreteras que servan a las operaciones de explotacin[13].

La parte principal de los beneficios del gas y del petrleo se los llevan las multinacionales extranjeras. Las ms importantes son las siguientes: Shell, Exxon Mobil, Chevron-texaco, TotalFinaElf, ENI/Agip, etc. Para ilustrar las dimensiones del negocio basta con ver los datos globales para la Shell en el segundo trimestre de 2007: beneficios de 5.600 millones de euros, un 20% ms que el ao pasado. Exactamente 2,25 millones de euros a la hora.

El petrleo africano, materia de seguridad nacional para EE.UU

Antes de que EE.UU y Gran Bretaa se enfangaran en la invasin de Iraq, incluso antes del 11 de septiembre, las grandes petroleras norteamericanas Exxon Mobil y Chevron Texaco plantearon en la Cmara de Representantes la necesidad de identificar al petrleo africano como prioridad geoestratgica. Como destaca Jean Christophe Servant[14] esta posicin fue firmemente defendida por el Institute for Advances Estrategic and Political Studies (IASPS), entidad creada en 1984 en Jerusaln y tan cerca del likud, tradicional partidario de prescindir del petrleo saud, como de los neoconservadores estadounidenses.

Tras la victoria de George W. Bush esta estrategia se encarna en la administracin republicana, apoyada en esto sin fisuras por el Partido Demcrata, a travs de su vicepresidente Richard Cheney quien afirma en 2004 que el petrleo africano por su alta calidad y su baja tasa de petrleo representa un mercado en crecimiento para las refineras de la costa Este. De hecho, proyecciones recientes realizadas por The Petroleum Supply Monthly concluyen que en 2015, EE.UU. importar el 25% del crudo de frica Subsahariana.

Adems de su calidad, el petrleo del Golfo de Guinea tiene otras ventajas: mientras el petrleo del Golfo Prsico tarda 6 semanas en llegar a EE.UU., desde frica Occidental puede hacerlo en dos y adems, en caso de conflicto, es accesible directamente para las fuerzas navales norteamericanas.

La posicin de Nigeria como primer expotador de crudo de frica, con una produccin que podra llegar a alcanzar en el ao 2010 los 4 millones de barriles diarios -igualando a Mxico-, con sus avanzadas infraestructuras tecnolgicas y los continuos descubrimientos de nuevos yacimientos marinos[15], es determinante. Tiene reservas y tecnologa para incrementar sustancialmente la produccin, sino fuera por las limitaciones impuestas por su pertenencia a la OPEP. Las presiones de EE.UU. para que Nigeria abandone esta organizacin de pases -y aumente la produccin de hidrocarburos en funcin de las necesidades de las grandes potencias- han sido recurrentes y podran estar detrs de campaas que gozaron de amplia popularidad y aliento en los grandes medios de comunicacin como la que tuvo lugar contra la lapidacin de Amina.

El puo de hierro: el AFRICOM Y LA OTAN

La declaracin de una zona del mundo por parte de EE.UU. como prioridad estratgica para la seguridad energtica nacional conlleva una escalada en la intervencin militar, sobre todo si est servida la competencia directa con una gran potencia como China que no forma parte de las alianzas occidentales.

China importa ya casi el 25% del petrleo que consume del continente africano y tiene intercambios comerciales con casi todos los pases africanos en varios sectores algunos especialmente sensibles como el farmacutico o el de armamento que le han convertido el tercer socio econmico de frica. La importancia de estas relaciones econmicas se ha reflejado en el firme apoyo de China a Nigeria y a Sudfrica para ocupar un puesto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Exactamente una semana despus de que el presidente chino Hu Jintao realizara en febrero de 2006 una visita a ocho pases africanos, EE.UU. anunci la creacin del AFRICOM, que deber estar operativo en septiembre de 2008. Aunque pudo tratarse de una coincidencia, porque la escalada de la presencia militar de EE.UU. en frica viene de ms lejos, sin duda es significativo.

El Comando Africano, como en otros lugares del mundo tiene como objetivo esencial la contrainsurgencia es decir enfrentar la lucha popular por su soberana sobre los recursos expoliados, aunque no desdee la importancia de mostrar su podero militar frente a potencias competidoras.

En frica, como en otros escenarios, la estrategia militar de EE.UU. responde a dos grandes principios: asegurar el ms amplio acceso a fuentes de energa y materias primas esenciales, y garantizar el control de oleoductos y en general de las vas de transporte de los recursos anteriores. En un escenario de incremento importante del consumo energtico mundial, satisfecho en un 80% por hidrocarburos y con dificultades crecientes en Iraq, es probable que las prximas guerras por el petrleo se desarrollen en frica[16].

EE.UU. as lo haba previsto y la implicacin militar norteamericana en frica se incrementa sustancialmente desde la dcada de los 90. Los piadosos objetivos publicitados con motivo de la creacin en 1996 de la Iniciativa de Respuesta a las Crisis Africanas (ACRI) -la ayuda humanitaria y el mantenimiento de la paz- eran difcilmente compatibles con el historial de su jefe de operaciones, el coronel Nstor Pino-Marina, pero sirve muy bien para mostrar los fines reales: este personaje es exiliado cubano, participante en el intento de invasin de Cuba desde Baha de Cochinos, miembro de las fuerzas especiales en Vietnam y Laos, organizador de la contra nicaragense y acusado de trfico de drogas para financiar acciones de contrainsurgencia[17].

En 2002, ya en plena vorgine antiterrorista, el ACRI fue transformado en ACOTA (African Contingency Operation Training Asistence), se dot a las tropas de armamento ofensivo y se inici una intensa actividad de formacin militar de cuadros militares africanos de cuarenta y cuatro pases, transferencia de tecnologa armamentstica y realizacin de ejercicios conjuntos.

El espectacular aumento de la intervencin militar de EE.UU. en frica ha culminado en la creacin de una nueva estructura militar, el US frica Command (USAFRICOM), comando militar unificado de las Fuerzas Armadas USA en frica con el objetivo de reorganizar y centralizar de las capacidades pre-existentes, as como de coordinar y reforzar la capacidad operativa de los varios pases africanos[18].

Como explica el documento del Comando Europeo, hasta su creacin, desde el punto de vista militar, la gestin del continente africano se lleva a cabo por tres mandos: US European Command (USEUCOM), US Central Command (USCENTCOM) y US Pacific Command (USPACOM). Bajo la responsabilidad del USCENTCOM estara la regin del Cuerno de frica (Egipto, Eritrea, Etiopa, Yibuti, Kenia, Seychelles, Somalia y Sudn). El USEUCOM coordina las actividades en el resto de los pases de frica continental, mientras que el USPACOM mantiene la gestin de las islas Comores, Madagascar, Repblica de Mauricio, y el rea del ocano ndico a lo largo de las costas africanas[19]. A partir de la entrada en funcionamiento del AFRICOM, el lenguaje imperial es concluyente, todo frica y sus islas quedarn bajo su control, excepto Egipto, que quedara bajo el control del USCENTCOM dada su estrecha conexin con el escenario medio-oriental[20].

Tras la designacin del general William E. Ward, de raza negra, como jefe del AFRICOM, que no se espera que est plenamente operativo antes del otoo de 2008, la actividad militar se ha disparado. Trece pases (Estados Unidos, Argelia, Burkina Faso, Canad, Francia, Gran Bretaa, Marruecos, Mauritania, Nger, Nigeria, Pases Bajos, Chad y Tnez) llevan a cabo desde el 20 de agosto a mediados de septiembre unas gigantescas maniobras militares, denominadas Flinlock 2007 y que se desarrollan en las afueras de Bamako (Mal).

Segn analistas africanos estas maniobras, dirigidas por la armada estadounidense, y destinadas supuestamente a coordinar esfuerzos contra el terrorismo y el contrabando, se consideran una demostracin de fuerza destinada a eliminar las reticencias de los pases africanos a marcar el paso del AFRICOM.

Hasta ahora EE.UU. ha sufrido la humillacin repetida del rechazo de Botswana, Zambia, Argelia, Libia y Marruecos a instalar en su territorio la sede del Comando Africano. Especialmente contundente fue la respuesta del Ministro de Asuntos Exteriores argelino quien declar en marzo pasado que su pas no permitir el establecimiento de bases militares extranjeras en su suelo, por ser incompatible con su soberana e independencia. La extraa y contundente escalada terrorista en la ex-colonia francesa es caracterizada as por el politlogo alemn Werner Ruf, especialista en Argelia y profesor de la Universidad de Kassel La Al Qaeda del Magreb se fund en enero()Para m, el trasfondo de todo es la inminente creacin del AFRICOM.Aqu se trata, simple y llanamente, de petrleo[21].

La zona del Golfo de Guinea es objeto de planes militares especficos por parte del EUCOM que sern transferidos al nuevo mando unificado para frica. En 2006, en el marco del West African Training Cruise se realizaron maniobras conjuntas entre ejrcitos africanos, marines norteamericanos y, 18.000 efectivos de las Fuerzas de Accin Rpida de la OTAN, entre ellos la infantera de marina espaola[22].

El ltimo paso, por ahora, en el notable incremento de la actividad militar en el continente ha culminado este ao con la constitucin de la primera Agrupacin Naval Permanente de la OTAN y la circunnavegacin de frica[23] que se est llevando a cabo en estos momentos. La misin de la Alianza Atlntica, publicitada en la rueda de prensa realizada a finales de julio en la Base de Rota (Cdiz), es conocer la situacin martima y ensayar los sistemas de intervencin rpida; se especifica que el despliegue se har patente en el Golfo de Guinea, en varios de cuyos pases ribereos como Nigeria se han producido secuestros de empleados de compaas petroleras extranjeras. No hay datos pblicos sobre la participacin de militares espaoles, pero es altamente probable en funcin de su importante presencia en las maniobras de la Alianza en junio de 2006, en Cabo Verde, a las que aport 1.800 de los 7.000 efectivos participantes[24], el inters del gobierno en impedir la llegada de inmigrantes a las costas canarias y la creciente presencia de empresas espaolas en Nigeria.

Resistencia popular nigeriana, pese a todo

La historia de Nigeria es la de la lucha de sus pueblos. La lucha contra las petroleras que vampirizan sus recursos y arrasan su suelo, su mar y su aire, rompi la barrera de silencio de los medios de comunicacin internacionales con las denuncias del Movimiento por la Supervivencia del Pueblo Ogoni (MOSOP). Esta organizacin, creada en 1991 y liderada por Ken Saro Wiwa, destacado escritor, llev una lucha pacfica por los derechos sociales y ecolgicos de su pueblo y present sus denuncias de los atropellos de la Shell y la Chevron en diferentes foros de derechos humanos y medioambientales.

Ken Saro Wiwa fue ahorcado en noviembre 1995 junto a ocho compaeros en cumplimiento de la sentencia de un tribunal designado por el gobierno militar, en un juicio cuestionado internacionalmente que supuso la expulsin de Nigeria de la Commonwealth.

Las movilizaciones en Nigeria desde su detencin en la primavera de 1994 fueron muy amplias y sangrientas. La Shell solicit en varias ocasiones la intervencin de la siniestra Mobile Police Force que dispar en varias ocasiones contra la multitud y vendi armas al dictador Abacha durante el embargo internacional decretado tras el crimen. El gerente general de la Shell en Nigeria, Naemeka Achebe, explic as el apoyo de su empresa a la dictadura militar : "Para una empresa comercial que se propone realizar inversiones, es necesario un ambiente de estabilidad... Las dictaduras ofrecen eso"[25].

En Nigeria la conmocin por el asesinato colectivo di lugar al surgimiento de diversos movimientos armados, que han gozado y gozan del apoyo popular y que tienen como objetivo central el ataque a las petroleras. Desde que entr en accin en 2005, el ms destacado es el Movimiento por la Emancipacin del Delta del Nger (MEND), que asume las reivindicaciones del MOSOP. Perteneciente a la etnia Ijaw, su objetivo declarado, es arrancar a las petroleras el control de los hidrocarburos y exigir reparaciones por los desastres medioambientales producidos. En enero de 2006 miembros del MEND asaltaron una instalacin de la Shell y secuestraron a cuatro empleados. Sus exigencias eran: la liberacin de dos lderes, 1.500 millones de dlares como indemnizacin por la contaminacin del delta y destinar el 50% de los beneficios de las petroleras al desarrollo de las pobrsimas aldeas de la regin. No fueron atendidas y en febrero del mismo ao realizaron nuevos secuestros, bombardearon dos oleoductos, un gaseoducto y una terminal de carga, forzando a la Shell a interrumpir la exportacin de sus casi medio milln de barriles diarios. El pasado mes de agosto, el semanario britnico The Observer ha publicado un amplio artculo sobre la situacin en Nigeria, analizando la actividad del MEND en su corta existencia y en el que se incluye una entrevista con un dirigente que finaliza con estas palabras: La primera etapa no era ms que una fase del rodaje del material. Pronto la autntica violencia caer sobre el Delta. Esperamos las rdenes y no perderemos un minutoCuando un nigeriano se pone en marcha nada puede pararle[26].

Esta situacin de tensin en Nigeria, que est en el fondo de la escalada militar de EE.UU. y la UE en frica, ha llevado a las grandes compaas a explorar bolsas de petrleo marinas, aunque el encarecimiento de la produccin del barril que pasa, de dos dlares en tierra firme, a siete dlares en el mar, hace que la primera se siga practicando, ocurra lo que ocurra.

La otra dimensin de la lucha popular es el movimiento sindical, que ha sido capaz de llevar a cabo importantsimas huelgas generales, que han crecido en fuerza y extensin desde que el Fondo Monetario Internacional impuso la desregularizacin del precio de los combustibles, adems de privatizaciones diversas, y que han hecho temblar los mercados internacionales.

Desde 1999 se han sucedido las luchas obreras y movilizaciones sociales convocadas por el Congreso Nigeriano del Trabajo (NLC) -con 5 millones de afiliados- la mayor parte de ellas motivadas por subidas espectaculares del precio de la gasolina para la poblacin. Desde 1999 a 2004 pas de 20 a 100 nairas. La huelga general que tuvo lugar en julio de 2003, tras el anuncio de un incremento de la gasolina del 50%, se sald con 14 trabajadores asesinados en manifestaciones a manos de la polica. Nuevas huelgas generales se sucedieron en 2004 tras la decisin de la Shell de llevar a cabo despidos masivos de trabajadores nigerianos para sustituirlos por extranjeros, menos molestos, en el marco de una gran reestructuracin que prevea inversiones de 6,5 mil millones de dlares y aumentar de la produccin a un milln y medio de barriles por da.

Ms huelgas generales se han producido en 2005, 2006 y 2007, la ltima el pasado mes de julio, motivadas por nuevas subidas de la gasolina como consecuencia de incrementos de impuestos, y por la venta de dos de las cuatro refineras estatales a empresas extranjeras.

La complicidad del ejrcito y la polica con las petroleras, que a su vez mantienen sus propias bandas paramilitares, forma parte de la historia de Nigeria. En febrero de 2005, durante una manifestacin pacfica de unas 300 personas para denunciar las promesas incumplidas de la estadounidense Chevron, el ejrcito dispar contra los manifestantes desde la terminal de dicha petrolera en Escravos. Mat a uno de ellos e hiri al menos a 30[27].

Dos semanas despus el ejrcito asalt Odioma, comunidad de la etnia ijaw, de la que procede el MEND, mat a 17 personas y destruy el 80% de las viviendas. El pretexto del ataque era capturar a miembros de un grupo paramilitar de la Shell, pero no se detuvo a ningn sospechoso. Del resultado de la investigacin judicial ordenada por el gobernador del estado, curiosamente el de Bayelsa, no se tiene noticia segn el citado documento de Amnista Internacional.

El Estado, al servicio de las multinacionales espaolas

En julio de 2005, en ese brutal escenario de matanzas y represin se produce la visita a Nigeria del Secretario de Estado para Asuntos Exteriores del gobierno espaol, para instar a Nigeria a poner en marcha proyectos que atraigan a empresas espaolas. Bernardino Len, el mismo personaje que se reuni con los mercenarios cubanos en el marco de la Cumbre de Pases No Alineados y manifest su preocupacin por los derechos humanos en la isla, fue a Nigeria a remover obstculos para las inversiones espaolas, es decir, para presionar para la disminucin de los aranceles, de los impuestos, para la facilitacin de infraestructuras y, obviamente, para obtener garantas de seguridad. No pronunci ni una palabra sobre las masacres recientes, ni sobre la situacin de su pueblo, ni sobre los tan socorridos derechos humanos.

Un ao despus, en abril de 2006, Repsol YPF y Gas Natural creaban la Joint Venture Stream, la tercera compaa mundial del ramo, y firmaban un acuerdo marco con el gobierno de Nigeria para la construccin y explotacin de una gran planta para la licuefaccin de gas natural; esta planta tendr capacidad para transformar 7 millones de toneladas anuales, la tercera parte del consumo anual de gas del Estado espaol[28]. A ello hay que aadir el anuncio realizado por el Comisario Europeo de Energa el pasado mes de julio del proyecto de construir un gasoducto transahariano de 4.300 kms, que ser el mayor del mundo y estar terminado en 2015. Partir del delta del Nger y llegar hasta Beni Saf (Argelia) y podra conectar con el gasoducto Medgaz que unir Argelia con Almera y que estar activo en 2009.

Estos intereses son los que protege la Fuerza de Accin Rpida de la OTAN y la participacin militar de cada pas es como ocurre con los accionistas de una empresa directamente proporcional al valor de los intereses en juego de sus multinacionales. En el caso espaol como se ha visto tanto las inversiones realizadas, como el compromiso militar, son muy importantes. Con todo desparpajo, las grandes agencias de noticias estn agitando ya el espantajo de Al Qaeda. El terrorismo a la carta est siendo utilizado en colaboracin con las cloacas de los Estados (Sudn, Argelia, etc) como muestra genialmente Graham Green en El americano tranquilo- para doblegar voluntades o, en ltima instancia, justificar intervenciones militares.

La ltima pieza del engranaje: la persecucin del inmigrante

Las grandes potencias de la OTAN saben muy bien los desastres que su nuevo orden engendra. En abril de 1999, mientras Yugoslavia era devastada por los bombardeos de la OTAN, la Alianza celebraba su trascendental Cumbre en Washington. All se adoptaron decisiones que inauguraron la escalada de intervenciones ofensivas, adaptando a la guerra global permanente ese preciado instrumento que organiza militarmente los imperialismos europeo y estadounidense, bajo la hegemona de este ltimo. En esa reunin se identificaron las cuatro principales amenazas al orden mundial que justificaran una intervencin militar. Entre ellas se defina con claridad la siguiente: Los movimientos migratorios masivos son considerados un grave riesgo para la estabilidad regional que puede amenazar seriamente y ser un peligro para las propias fronteras de los pases de la OTAN"[29].

Las personas ms fuertes, con ms formacin y con ms recursos de entre los pobres, emprenden el incierto camino de la emigracin que suponen ms esperanzador que el futuro que les aguarda en su pas. Nigeria aporta la cuarta parte de los inmigrantes a la Unin Europea y de all proceden la mayor parte de las personas que llegan en cayucos a las Islas Canarias. El viaje entraa objetivamente ms riesgo de muerte que la ruleta rusa: uno de cada tres perecen. Se calcula que alrededor de 7.000 murieron en 2006 en la fosa comn en que se han convertido las aguas del Atlntico[30].

Aunque la mayor parte de las muertes son por ahogamiento, el peligro mayor no es simplemente el mar, sino el alargamiento injustificado del trayecto para intentar escapar de fragatas y aviones militares del FRONTEX (Agencia de la UE para el control de fronteras), de helicpteros y patrulleras de la Guardia y Civil, y de las frecuentes maniobras militares en la zona de la OTAN y de la marina estadounidense. En caso de ser interceptados en aguas internacionales se les obliga a volver hacia atrs, envindoles, ya s, a una muerte segura.

Exactamente los mismos gobiernos, cuyas empresas exhiben beneficios insultantes procedentes de inversiones en los pases de los que huyen desesperados sus habitantes expropiados, son los que levantan siniestras vallas como en Ceuta y Melilla u organizan caceras de pobres embarcaciones para impedir a los emigrantes entrar.

Las personas que a pesar de todo consiguen llegar con vida son confinados en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) dependientes del Ministerio del Interior, a travs de la Direccin General de la Polica. El funcionamiento de los CIE, a diferencia de las crceles, carece de reglamentacin alguna. All las condiciones de vida se degradan a medida que el nmero de ingresados aumenta. La mayor opacidad caracteriza su funcionamiento, slo rota por las denuncias contra los CIE por deficiencias sanitarias, abusos sexuales por parte de la polica, mala alimentacin, falta de traductores que imposibilita a los extranjeros conocer su situacin , la vulneracin de derechos del detenido, el hacinamiento y la incomunicacin, realizadas por diversas organizaciones, as como por la ausencia de normativa que regule las sanciones a los internos por posibles infracciones y la total arbitrariedad con la que se utiliza la fuerza fsica para restaurar la normalidad[31].

Del destino de miseria en Nigeria y del confinamiento en Madrid pretendi escapar Osamuyia Aikpitanhi. Sali de su ciudad, Benn (Estado de Edo, al sur de Nigeria) con 23 aos y consigui llegar a Canarias tras recorrer miles de kilmetros por tierra y un terrible viaje de tres das en un cayuco. Sobreviva vendiendo el peridico La Farola ante el Hospital de La Paz de Madrid. No pudo regularizar su situacin en su momento al exigrsele, como al resto de los nigerianos, certificados de antecedentes penales legalizados por el Consulado espaol en Nigeria, que se niega sistemticamente a hacerlo[32]. Fue detenido en el metro por no tener billete y ordenada su repatriacin. Muri el 9 de junio en el vuelo de Iberia que le devolva a Nigeria.

Segn el testimonio de viajeros del avin a Osamuyia se le haban colocado esposas, se le haban sujetado las piernas con cadenas y se le haba amordazado con cinta adhesiva de uso industrial, antes de echarle un saco por encima de la cabeza para que no se le viera. Luego, los agentes espaoles lo aporrearon y le inyectaron tranquilizantes, lo cual tuvo como consecuencia que se muriera de asfixia, sucio de vmito y excrementos. Los dos policas que le custodiaban estn imputados por el delito de homicidio imprudente. Tras el interrogatorio la juez les puso en libertad. An no se conoce la sentencia.

El Reino de Espaa firm un Acuerdo con la Repblica de Nigeria en materia de inmigracin en su capital Abuja, el 12 de noviembre de 2001[33]. En su artculo XX Garantas de los derecho humanos, apartado 2ii, se lee lo siguiente: Cada parte contratante (sic) se compromete a no someter a la persona detenida a fuerza indebida, tortura ni tratos crueles, inhumanos o degradantes. En las Normas de Seguridad en las repatriaciones establecidas por el Ministerio del Interior el 20 de julio de 2007[34], se habilita a los agentes de polica para utilizar lazos de seguridad, prendas inmovilizadoras (camisas de fuerza), cascos protectores, esposas o similares para reducir a la persona que se resista a su expulsin. Estas Normas tienen carcter de documento interno y no han pasado siquiera por Consejo de Ministros. Como seala la organizacin Ecologistas en Accin en un comunicado en el que solicita su retirada[35], por considerar que violan derechos fundamentales reconocidos en la Constitucin Espaola, a un inmigrante se le aplican medidas radicalmente diferentes si es africano que a cualquier ciudadano de la UE que tenga un comportamiento violento durante un vuelo, a quien se detiene, se le baja del avin y se le aplica la Ley que corresponda.

Llama poderosamente la atencin que la publicacin de estas Normas, que han producido importante escndalo al ser difundidas por los medios de comunicacin, se realice tras la muerte de Osamuyia Aikpitanhi y estando dos policas procesados por homicidio. Cabe preguntarse, si esto es lo que se regula ahora, qu mtodos se estaban utilizando hasta este momento? La respuesta es dramticamente simple: los que han llevado a la muerte en menos de una hora[36] a un hombre joven, fuerte y sano.

Se cierra as el crculo que condena a la muerte y al subdesarrollo a millones de personas del pueblo nigeriano y de los pueblos de todos los pases con grandes recursos naturales apetecidos por las grandes multinacionales de los imperialismos europeo y estadounidense y cuyos intereses protegen poderossimas alianzas militares ante el riesgo de insurgencia popular. Este engranaje se apoya en gobernantes corrompidos hasta el delirio y en Estados que slo existen y sirven para la represin.

Los datos que en este trabajo se han aportado sobre la situacin de Nigeria, que se reproducen con ms o menos intensidad en los pases de la periferia del sistema, reflejan el grado de desarrollo del imperialismo en este momento y sus consecuencias para los pueblos. Es el reflejo de la situacin actual de la lucha de clases. No valen discursos morales, ni lamentos intiles. Lo que es necesario y acuciante hacer es intervenir desde la nica forma til, desde planteamientos de clase, para fortalecer el grado de informacin, de lucha y de coordinacin, entre organizaciones polticas y sindicales de todos los pases, entre la clase obrera de pases imperialistas y pases expoliados.

Las palabras de Marx en el Manifiesto Inaugural de la Asociacin Internacional de Trabajadores tienen, si cabe, ms vigencia y urgencia que cuando fueron pronunciadas. Muestran el nico posible camino a seguir, ahora ms que nunca, tras derrotas inconcebibles para generaciones anteriores, en momentos en que el imperialismo muestra contradicciones cada vez ms difciles de resolver y cuando su garra ms feroz oprime a los pueblos. Las reproduzco a continuacin:

La experiencia del pasado nos ensea cmo el olvido de los lazos fraternales que deben existir entre los trabajadores de los diferentes pases y que deben incitarles a sostenerse unos a otros en todas sus luchas por la emancipacin, es castigado con la derrota comn de sus esfuerzos aisladoslas inmensas usurpaciones realizadas sin obstculo por esa potencia brbara[37] han enseado a los trabajadores el deber de iniciarse en los misterios de la poltica internacional, de vigilar la actividad diplomtica de sus gobiernos respectivos, de combatirla, en caso necesario, por todos los medios de que dispongan; y cuando no se pueda impedir, unirse para lanzar una protesta comn y reivindicar que las sencillas leyes de la moral y de la justicia, que deben presidir las relaciones entre los individuos, sean las leyes supremas de las relaciones entre las naciones.La lucha por una poltica exterior de este gnero forma parte de la lucha general por la emancipacin de la clase obrera.

Proletarios de todos los pases, unos! [38]


Notas:

[1] Carta abierta del escritor malgache Raharimanana y otros escritores y escritoras africanos a Nicols Sarkozy tras su reciente visita a varios pases del continente. Traduccin propia.

http://www.iacd-news.org/pageID_3650006.html

[2] Proletarios de todos los pases, unos! Frase escrita con grandes letras doradas en la tumba de carlos Marx en el cementerio de Highgate, Londres.

[3] Todos los datos demogrficos, as como los indicadores de salud han sido tomados de WHO Satistical Information System (WHOSIS) y pueden consultarse en www.who.int/whosis/database/core/core/_select_process.cfm

[4] El informe puede obtenerse en ingls, francs y espaol en http://www.undp.org/spanish/publicaciones/informeanual2006/crisis.shtml

[5] El incremento observado en la mortalidad de menores de 5 aos, con respecto a la de menores de 1ao, sensiblemente ms vulnerables estos ltimos, refleja la importante funcin protectora de la lactancia materna, tanto con respecto a deficiencias nutricionales, como a enfermedades transmitidas por el agua, y que disminuye sensiblemente a partir del primer ao de vida.

[6] La Tasa de Mortalidad Materna recoge las muertes de mujeres relacionadas directamente con el embarazo y el parto.

[7] WHO Statistical Information System, referida en la cita 3.

[8] Segn la OMS Las mujeres africanas tienen una probabilidad 175 veces ms alta de morir en el parto que las mujeres de las regiones desarrolladas y mientras entre las primeras aumenta, entre las segundas, disminuye. El 70% de las muertes por esta causa se concentraron en slo 13 pases.

http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2003/pr77/es/index.html

[9] Un anlisis comparado de la estructura y la evolucin econmica de los 10 mayores exportadores de petrleo puede verse en www.bde.es/informes/bce/bm0707-4.pdf

[12] Toye Olori/IPS (2005) Gigante petrolero depende de la madera. http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=41603

[13] Citado por Jean Pierre Servant en Au Nigeria, le ptrole de la colre. Le Monde Diplomatique, avril 2006. www.monde-diplomatique.fr/2006/04/SERVANT/13334

[14] Servant, Jean Christohe (2003) Ofensiva sobre el oro negro africano. Le Monde Diplomatique, Edicin Cono Sur. www.rebelion.org/africa/oronegro/130103.htm

[15] La Royal Dutch Shell revel el pasado mes de julio el hallazgo de un nuevo yacimiento en el delta del Nger, el pozo gata-1, donde encontr a una profundidad de 4.679 metros 245 metros de reservorios de hidrocarburos.

[16] En realidad la primera guerra por el petrleo se ha iniciado ya en Darfur (Sudn). Bajo las hipcritas preocupaciones sobre el genocidio se oculta el inters por la existencia de reservas de petrleo sin explotar equivalentes a 2.000millones de barriles. El lobby sionista ha promovido manifestaciones pidiendo la intervencin militar de EE.UU., que ya bombarde en 1998 la nica fbrica de medicamentos del pas bajo la acusacin absolutamente falsa de producir armas qumicas. http://www.workers.org/mo/2006/darfur-0511/

[17] Un importante anlisis del intervencionismo militar de EE.UU. en frica anterior al AFRICOM puede encontrarse en www.asodegue.org/djulio1404.htm

[18] AFRICOM: EEUU crear un mando militar para intervenir en frica. United Status European Command. www.eucom.mil/spanish/Operaciones%20e20Iniciativas.es

[19] Ibid

[20] Esta decisin confirma el decisivo papel de Egipto, tercer pas tras Israel y Colombia receptor de ayuda militar de EEUU, en la estrategia sioestadounidense en Oriente Medio.

[22] Garca Cantalapiedra, David (2007). La creacin del AFRICOM y los objetivos de la poltica de EEUU hacia frica: gobernanza, contraterrorismo, contrainsurgencia y seguridad energtica (ARI) ARI n 53/2007. http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/Elcano_es/Zonas_es/ARI+53-2007

[23] www.gara.net/paperezcoa/20070805/es/. El buque insignia es el estadounidense de la flotilla de guerra de la OTAN es el USS Normandy, y participan tambin las siguientes fragatas: la canadiense HMCS Toronto, la danesa HDMS Olfert Fisher, la alemana FGS Spesart y la portuguesa NRP Alvares cabral.

[25] Galeano, Eduardo. El petroleo: lecciones de impunidad http://members.tripod.com/~Mictlantecuhtli/politica/Galeano1.html

[26] El interesante y reciente artculo Caos en Nigeria: La guerra del petrleo ha comenzado puede consultarse en http://www.asodegue.org/septiembre0307.htm

[27] Nigeria: petrleo, pobreza y violencia. Amnista Internacional, enero de 2007. http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR440172006?open&of=ESL-NGA

[29] Un anlisis de la situacin internacional y la escalada militar que se iniciaba con la guerra de la OTAN contra Yugoslavia puede consultarse en Maestro, A. (2001) Estado de guerra http://lahaine.org/index.php?blog=4&p=17395

[30] La casa de la Cultura y la Solidaridad de Canarias publica el artculo FRONTEX: asesino poltico en http://canariassolidaria.blogspot.com/2007/05/frontex-asesino-poltico.html

[31] Un reciente e interesante estudio sobre la situacin se puede consultar en Machado, Decio (2007) Miles de emigrantes se hacinan en los CIE. Diagonal. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=43586

[32] Estas declaraciones fueron realizadas por la abogada de oficio de Osamuyia Aikpitanhi, Elena Garca Cazorla, que intent impedir su repatriacin., segn se informa en Duva, Jess (2007) Los sueos amordazados de Osamuyi. El Pas, 17 de junio de 2007.

[33] Acuerdo entre el gobierno del Reino de estaa y el gobierno de la Repblica federal de Nigeria en materia de inmigracin, hecho en Abujas, el 12 de noviembre de 2001. Boletn Oficial de las Cortes Generales, VII Legislatura, Seria A: Actividades parlamentarias, 21 de diciembre de 2001, Nm. 232.

[36] El avin de Iberia que realizaba el vuelo desde Madrid a Nigeria, tuvo que aterrizar en Alicante precisamente por el fallecimiento de Osamuyia Aikpitanhi.

[37] Se refiere a la ocupacin del Cucaso y el aplastamiento de Polonia por Rusia.



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