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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2007

Sociedad globalizada y medios de comunicacin

Miguel Guaglianone
Alterzoom



Que los medios de comunicacin de masas son muy tiles para concentrar y manejar el poder sobre grandes conglomerados humanos es algo que fue evidente desde su invencin, desarrollo e imposicin en una Sociedad Occidental que durante todo el siglo XX se fue constituyendo como urbana y de masas.

William Randolph Hearst acumul mucho poder usando sin restricciones morales la influencia proporcionada por sus 38 peridicos, lo que le sirvi entre otras cosas (adems de para amasar una inmensa fortuna) para llegar hasta la cmara de Representantes de los Estados Unidos, aunque no le fuera suficiente (Gran Depresin por medio) para culminar con sus aspiraciones polticas hacia el Senado y la Presidencia de ese pas. Paul Joseph Goebbels descubri, desarroll y us el poder de la radio (y el de los espacios, eventos e imgenes) como una eficiente herramienta para adoctrinar y orientar al pueblo alemn que acompa fervorosamente al nazismo en su proyecto de 1000 aos de dominio mundial germano. La naciente televisin se inici (luego de la Segunda Guerra Mundial) convirtindose en el mejor medio de promocin y difusin del "American Way of Life" y la sociedad de consumo.

Alrededor de un siglo despus de sus inicios, los medios se han convertido en un factor estructural de la sociedad globalizada, una red coherente a travs de la cual se canaliza el control y el ejercicio del poder mundial.

Esta no es una afirmacin gratuita. En una sociedad heterognea y global como la nuestra, la persuasin constituye un factor tan o ms importante que la fuerza para mantener el control de unas pequeas minoras sobre grandes masas humanas. En la actualidad la persuasin se produce y ejerce fundamentalmente a travs de ese sistema coherente y globalizado en que se han ido convirtiendo los medios.

La penetracin -sobre todo de la televisin- en la vida cotidiana de grandes grupos humanos, permite la existencia de algo as como un "sistema de educacin continua", que transmite, no slo una informacin parcializada de acuerdo a los intereses de quienes manejan los medios sino tambin un sistema de valores que determina en estos contingentes de seres humanos, no solamente sus patrones de consumo, sino tambin los distintos aspectos de su modo de vida, su visin tica y esttica, el planteo de sus relaciones, sus objetivos de vida, sus aspiraciones, etc.. En el caso de la televisin, este proceso se realiza a travs de un lenguaje audiovisual de altsimo impacto perceptivo cuyo objetivo -ms que el sistema racional al cual formalmente apela- va directo a los sistemas emocional e intuitivo-sensible de los individuos, a los cuales afecta y altera sobre todo de manera inconsciente.

La estructura de la red comunicacional global

La situacin se torna ms grave, cuando analizamos la existencia actual de dos factores estructurales que son parte de este sistema globalizado de "comunicacin".

El primero es la concentracin . Un grupo de alrededor de una docena de grandes corporaciones (en su mayora de origen norteamericano) poseen y manejan hoy ms del 90% de la comunicacin mundial.[1]

Esa concentracin es un fenmeno relativamente nuevo, ya que si bien la comunicacin tradicional haba estado en Occidente siempre en manos privadas, se caracterizaba porque los propietarios de los medios disfrutaban de una cierta autonoma (ejemplificada en su etapa final en el caso Watergate, dnde la independencia del Washington Post provoc la renuncia de Richard Nixon), moderada autonoma sta que en un tiempo permiti llamar a la prensa el "Cuarto Poder"

Esta no es una caracterstica exclusiva de los medios de comunicacin, es un sntoma ms del proceso de corporativizacin que se ha ido tornando una caracterstica fundamental del neocapitalismo. La progresiva concentracin del capital y el poder en un ncleo cada vez ms reducido de grandes corporaciones (fenmeno que fue previsto por Carlos Marx en el siglo XIX) ha venido avanzando a nivel global desde el final de la Segunda Guerra Mundial y se refleja hoy en todas las facetas de la sociedad.

La concentracin y la interdependencia corporativa, permitieron al gobierno de Bush influir en forma directa sobre todo el conglomerado que maneja la comunicacin para dar a su guerra en Irak un perfil particular. A diferencia de lo sucedido cundo Vietnam, en la que la libertad de informacin de que disponan los medios constituy uno de los factores para lograr una opinin pblica opuesta a la guerra en los EE.UU., el absoluto control que hoy ejercen la Casa Blanca y el Pentgono sobre toda la comunicacin que se relaciona con esta nueva guerra, ha mantenido a ese pblico alejado e ignorante de la realidad cotidiana de esa confrontacin.

El segundo factor es que la concentracin y la comunidad de intereses entre las corporaciones estimulan y aceleran el proceso de estandarizacin de la comunicacin . El punto de vista desde el cual se comunica y lo que se comunica tienden a ser nicos e unidimensionales. Un ejemplo de esto es la paulatina implantacin del concepto de "terrorismo" a nivel mundial. Este concepto, que ha sido utilizado por los poderes hegemnicos a lo largo de la historia para descalificar a los movimientos de resistencia que se oponen al poder imperial, se globaliza a partir de los sucesos de las Torres Gemelas, cuando el gobierno de Bush plantea su cruzada contra este nuevo enemigo. Toda informacin o comunicacin que se realiza en adelante sobre cualquier movimiento de resistencia, est de alguna manera categorizada por los medios corporativizados como una informacin sobre terrorismo. Inclusive los esfuerzos del gobierno colombiano del presidente Uribe por lograr una calificacin generalizada de terroristas a los movimientos insurreccionales que existen en ese pas desde hace muchos aos, confirman la progresiva imposicin meditica del concepto.

Contenidos y consecuencias de la comunicacin globalizada

Finalmente, veamos en detalle algo de lo que "comunican" e "informan" los medios:

En principio proporcionan "informaciones", pero esas informaciones estn seleccionadas y presentadas de tal manera que responden directamente a los intereses de quienes estn detrs (dueos de medios, poder poltico, poder econmico). Existen acontecimientos cotidianos que no tienen cabida en los medios (como por ejemplo la degradacin ecolgica en toda su magnitud, o las epidemias endmicas en zonas como frica o Asia, o an la promocin de datos tan sencillos de la ONU, como que la mitad de la poblacin del mundo nunca ha hecho una llamada telefnica en su vida). Toda la informacin que proporcionan los medios est basada en la produccin de "noticias". Acontecimientos puntuales que llaman la atencin del pblico, pero que en general no son ms que eso, hechos puntuales presentados de la forma ms llamativa posible. Es casi una misin imposible hacer a travs de los medios el seguimiento de los procesos que estn detrs de cada "noticia". Nunca hemos podido enterarnos por ejemplo que sucedi despus con los habitantes, las infraestructuras y los parajes que fueron devastados hace algunos aos por el gran tifn que sacudi Asia, ya que la reconstruccin o el abandono no generaron noticias "de inters". Igualmente, sufrimos la repeticin sistemtica de noticias "fabricadas" a partir de esos mismos intereses (por ejemplo las que tienen que ver con la industria de la farndula, los paparazzi, los chismes, etc.).

Pero lo ms importante es que adems los medios estn transmitiendo constantemente patrones de conducta (originados por un sistema de valores implcito) que cubren todos los aspectos de la vida de los receptores.

En principio determinan -y esto es lo que se aprecia a nivel ms superficial- los patrones de consumo, mostrando cuales son los productos que hay que consumir (creando la necesidad cuando ella no existe), y asociando el consumo de esos productos a confort, popularidad, status, fama, triunfo, etc. Pero tambin estn determinando los patrones de conducta ticos , ya que en cada uno de sus mensajes est implcito (y a veces explcito) que es lo que est bien , y que es lo que est mal, cuales son los comportamientos adecuados y cuales los no adecuados. An ms, determinan completamente los patrones estticos (no solo cmo debemos actuar, sino tambin cmo debemos vernos). Por ejemplo, el prototipo de la mujer caucsica de pelo rubio liso y con un maquillaje impuesto por la moda dictada por las grandes corporaciones de cosmticos, se va imponiendo gradualmente a todos los otros patrones estticos (basta con ojear los canales de TV del Oriente para apreciarlo).

En el mismo paquete, los medios estn determinando los patrones de conducta social, que pertenecen sobre todo al modo de vida blanco anglosajn de los pases del primer mundo. Estos patrones cubren desde como se imparte la justicia (el sistema de leyes, de polica y el derecho consuetudinario, temas recurrentes en los seriales producidos en EE,UU. se convierten en la propuesta global de justicia) hasta el ritmo de la conducta cotidiana de vida que se parece sospechosamente a la vida de los suburbios en ese mismo pas. Proporcionan as los medios, no slo las normas de comportamiento, sino los objetivos de vida "deseables" a grandes masas humanas, aunque ellas pertenezcan a una matriz cultural diferente.

El "Gran Hermano" est entre nosotros

George Orwell imagin en "1984" un infierno particular, una sociedad cerrada con control absoluto de la vida de las personas por medio de una televisin de doble va. A travs de ella, el "Gran Hermano" vigilaba y diriga la vida cotidiana de cada uno de los habitantes de la ciudad.

La realidad actual es bastante menos espectacular pero quizs no por sutil menos terrible. Los medios de comunicacin de masas estn proporcionando a grandes conglomerados humanos -en su gran mayora apiados en inmensos centros urbanos[2]- una "realidad virtual" que puede no tener nada que ver con la realidad "real", pero que est construida al gusto y necesidad de los estamentos que manejan el poder global. Para los individuos atrapados en la rutina diaria y el aislamiento de las megalpolis, esta realidad virtual se convierte en su realidad. Es el ms efectivo sistema de control: lograr que los dominados piensen y vean el mundo con los mismos ojos de los dominadores .

Los efectos colaterales son del orden de la tabula rasa . Del mismo modo como los productos transgnicos patrocinados por las grandes corporaciones tienden a eliminar la variedad vegetal del planeta, el mensaje hegemnico y nico de los medios tiende a eliminar la diversidad cultural. El habitante de Bangkok y el de Montevideo se van convirtiendo, no slo en consumidores de los mismos productos de las mismas marcas, sino que van adoptando un sistema de vida estndar proporcionado por los medios.

Si esto puede sonar a apocalptico o exagerado, vea como ejemplo los informativos de las cadenas Al Jazeera y Telesur, dos loables intentos de los habitantes del Sur por quebrar la hegemona del sistema comunicacional globalizado. Estudie el formato de estos informativos y analice la esttica escenogrfica y la personal de quienes informan (generalmente una pareja de hombre y mujer) y constate hasta que punto, una televisora ubicada en Qatar y otra en Caracas utilizan un patrn de formato y un esttica estndares creados en los centros de dominacin y que no estn relacionados con el patrn cultural de los comunicadores (ni tampoco con el de los receptores).

Las esperanzas

En realidad, este panorama que mostramos no es tan desolador como pareciera. La diferencia entre el arte de Orwell y la realidad, es que ni el sistema de comunicacin global ni la sociedad mundial son sistemas cerrados, por ms intentos que realicen para lograrlo las minoras dominantes.

La lgica del neocapitalismo deja fuera cada vez ms grandes grupos humanos. Las cifras respecto a los telfonos, deben ser muy similares respecto a los televisores (y no hablemos de la palabra escrita). De esta manera, el sistema de control de los medios funciona eficientemente en un nmero limitado de habitantes del planeta (el de aquellos que pertenecen o son perifricos al primer mundo), nmero que adems tiende a disminuir.

Y es precisamente desde esas masas humanas excluidas desde donde hoy estn naciendo los movimientos de resistencia al sistema globalizado. Basta dar una ojeada por Latinoamrica para ver como son precisamente los grupos tradicionalmente marginados quienes estn presentando nuevas alternativas de poder. Y esto no es exclusivo de esta regin, an la pauperizada frica, o las masas de Medio Oriente cobijadas por el Islam, estn agitando las aguas del poder impuesto desde los centros hegemnicos. Ms an, en esos propios centros se van acumulando estallidos de resistencia.

Y esto proporciona nuevas alternativas al sistema de control hegemnico, aunque la tarea (y este es el objetivo de estas reflexiones) es hacer cada vez ms conciente como funcionan los medios como mecanismos de control y como podemos enfrentar estos mecanismos ocultos.



[1] Ver artculo de Ernesto Carmona "Medios, los amos de la informacin" publicado en www.aporrea.org el 07/08/07

[2] Las cifras de la UNESCO proporcionadas por la prensa hace pocos das, dicen que este ao hemos cruzado las aguas, y que ya vive en nuestro planeta un nmero mayor de personas en las ciudades, que en otros sitios.



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