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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2007

Juicio a Aznar, un caso de urgencia

Manuel F. Trillo
InSurGente



Hace algn tiempo, Iaki Errazkin (editor de InSurGente.org) me pregunt si haba causa suficiente desde el punto de vista del Derecho -y de la legalidad interna e internacional- para proceder contra Jos Mara Aznar Lpez. Este sujeto fue Presidente del Consejo de Ministros desde 1996 a 2004, y en ese tiempo orden que las tropas del ejrcito espaol intervinieran -en misin humanitaria (?)- en Irak en marzo de 2003 apoyando la invasin del territorio soberano de Irak. De todos es conocida la foto de las Azores, en que Bush-Blair-Aznar se confabulan contra un pas soberano e independiente, porque suponen o se inventan para la masa, para la chusma, para los ignorantes, y para los creyentes- y afirman taxativamente que en ese pas se albergaban "armas de destruccin masiva". La intervencin en sede internacional, ONU, de Colin Powell, mostrando con imgenes trucadas unos camiones y hangares en que se afirmaba la existencia de ese material criminal, fue vista por cientos de millones de personas en todo el mundo. Result que era una patraa. Pero la mentira no est penada, ni siquiera castigada en el cdigo tico de los seres humanos, mucho menos por las leyes. Mentir no es delito.

Quiero de todos modos dejar claro que no es mi intencin descalificar otras iniciativas para juzgar a Aznar, sino argumentar en la medida que me sea posible para que ese juicio tenga visos de realizarse ciertamente, y que no se queden en agua de borrajas las iniciativas que estn en marcha. Enriqueta de la Cruz, novelista ("Testamento de la Liga Santa" y "Nada es lo que parece"), est desesperanzada porque supone que la iniciativa que se ha tomado, lo que pretende en realidad, es el fracaso de esa incriminacin de Aznar. Ella misma podra explicarlo mejor, porque sus argumentos son contundentes y descorazonadores. Del mismo modo pensamos otros, con ms prudencia por que estamos contaminados por el Derecho y vemos los vericuetos procesales de otra manera. Por eso esta exposicin es un "aadido" a las iniciativas que estn en marcha. De todos modos, desde aqu animo a las personas decentes que particular y colectivamente tomen en consideracin los elementos que aqu se exponen para fundamentar una querella que realmente pueda ser admitida a trmite.

La invasin por parte de los ejrcitos de varios pases liderados por USA, Gran Bretaa, y Espaa, se realiz contra el Derecho Internacional, sin amparo alguno de la ONU, y decidido en el despacho de la Casa Blanca. En Londres y en Madrid, los respectivos Gobiernos se suman a la agresin que realiza el Gobierno de los EE.UU. Saben que vulneran las normas bsicas del DI, pero su desprecio a las normas es propia de los delincuentes. Se ven impunes, son gente de orden, y cuentan adems con la connivencia de otros 27 gobernantes y con la cobarda de quienes s podran actuar contra ellos creando un Tribunal Penal de Crmenes en Irak, al modo en que se instituy el Tribunal Penal Internacional de Yugoslavia (por citar uno, hay ms). Deseara ver a una Del Ponte defendiendo el Derecho Internacional en el caso de la invasin de Irak, pero me parece que eso no se dar en ningn caso, pues esta mujer menstra normas y dicterios contra los criminales de los Balcanes, pero jams aceptara que Bush, Blair, y Aznar se sentaran en el mismo banquillo de Milosevic. Aadamos que los que promueven el juicio a Aznar no lo hacen ante los tribunales internacionales, sino que apelan a la legislacin penal interna.

Partiendo de esta realidad, en la que el cinismo es imperante, debemos atacar penalmente a Aznar ante los tribunales de justicia en Espaa, y para ello contamos con los tipos especificados en el Cdigo Penal. No creo que sea oportuno entrar detalladamente en los presupuestos y fundamentos jurdicos de aquellos que ya han presentado su querella contra Aznar basndose en los crmenes contra el Derecho de Gentes y contra el Derecho Internacional. Pues es de necios rechazar lo que otros hacen cuando se hace de buena fe (aunque algunos suponen que esta querella est planteada para que fracase de entrada, tan de entrada, que no sea ni tan siquiera aceptada a trmite, el tiempo y las resoluciones y autos judiciales lo dirn). Lanse los fundamentos de las querellas ya presentadas y que cada cual haga el anlisis que corresponda, y advierta de los peligros que supone que fracase tal iniciativa, pues a partir de ese momento tendramos a un "supuesto" delincuente (Aznar) yndose de rositas y sin que nadie le pueda rechistar en el futuro. El peligro de una querella fracasada es que se deja al supuesto criminal limpio como la patena. Por eso creo que hay que ser muy cuidadoso a la hora de tomar una decisin que embarca a muchos y entusiasma a muchos ms. Quien quiera hacer una valoracin ajustada creo que tiene su oportunidad en este medio.

Por qu puede ser encausado Aznar

Tngase en cuenta lo dicho anteriormente, esta es una aportacin para ampliar las querellas presentadas, o para interponer una nueva por otros colectivos implicados en este menester. Por eso entrar exclusivamente a exponer lo que a mi juicio podra dar lugar a una condena en firme, y por tanto a la crcel, no slo a J.M. Aznar Lpez (en aquel momento Presidente del Consejo de Ministros) sino a todo el Consejo de Ministros en cuanto que son partcipes de una decisin que les inmiscuye en un acto criminal.

Veamos lo que dice el Cdigo Penal y luego saque cada cual sus conclusiones.
Art. 588: "Incurrirn en la pena de prisin de quince a veinte aos los miembros del Gobierno que, sin cumplir con lo dispuesto en la Constitucin, declararan la guerra o firmaran la paz"
Para que se materialice el tipo debe llevarse a cabo la declaracin formal- de guerra, cosa que no se ha dado por el Gobierno. Pero todos pueden suponer, y los magistrados tambin, que USA tampoco declar en ningn momento la guerra a Irak. Tampoco lo hizo el Gobierno britnico. Aqu nos encontramos con una paradoja como tantas que se producen en el CP- debido a la insolvencia intelectual y gramatical- de los legisladores del momento. El Gobierno de Espaa participa en una guerra abierta, como es la de Irak, hecho incontrovertible, pero como no le declar la guerra formalmente- no puede ser reo de tal crimen. Para que se entienda en sus justos trminos, es como si hubieran redactado el artculo 138 y lo tipificaran del modo siguiente: "Es necesario que el que matare a otro deber declararlo previamente y ser castigado, como reo de homicidio, con la pena de prisin de diez a quince aos". Es tan absurdo el tipo as redactado que nadie creera que estamos ante el Derecho, sino ante una broma de los legisladores. Pues eso es lo que se tipifica en el 588, dado que el Gobierno y todos sus miembros de modo colegiado pueden cometer un crimen participar en una guerra obviando la declaracin formal para no ser reos del delito. Dudo que se les pudiera aplicar el precepto tal como est redactado, pero an as se usara convenientemente para obligar al Legislador a que reforme el CP, e incluya el delito de participacin en un conflicto guerra de alta o baja intensidad- armado que ponga en peligro a los ciudadanos. Y viendo que cualquier accin irresponsable caso de Afganistn- puede dar lugar a represalias sobre la poblacin, las consecuencias son evidentes para todos, incluso para los magistrados.
Artculo 590 :1. El que, con actos ilegales o que no estn debidamente autorizados, provocare o diere motivo a una declaracin de guerra contra Espaa por parte de otra potencia, o expusiere a los espaoles a experimentar vejaciones o represalias en sus personas o en sus bienes, ser castigado con la pena de prisin de ocho a quince aos si es autoridad o funcionario, y de cuatro a ocho si no lo es. 2. Si la guerra no llegara a declararse ni a tener efecto las vejaciones o represalias, se impondr, respectivamente, la pena inmediata inferior.
El Gobierno que presidi Aznar careci de la autorizacin para la participacin en una guerra o conflicto militar, adems realizado contra el Derecho Internacional y la ONU como organizacin multinacional. Jams cumpli ese Gobierno con lo preceptuado en su momento para la participacin en la guerra de Irak. Y como el pez muere por la boca, ahora los que entonces eran Ministros Zaplana, Acebes, Rajoy, Michavila, Pastor, Piqu, Caete, Arenas, etc.- todos ellos dirigentes del PP cuatro despus, hablan de que las tropas espaolas en Lbano y Afganistn "estn en un escenario de guerra, y que el Gobierno de Zapatero, claro- reconozca que est en guerra". De este modo quieren librarse de las responsabilidades en las que ellos han incurrido, responsabilidades criminales, sea dicho de paso. Ciertamente alguna razn les asiste, pues guerra hay en Afganistn y guerra en Irak, por lo que los Gobiernos de Espaa participan en guerras declaradas o encubiertas-, pero con la salvedad de que actualmente esa participacin cuenta con la autorizacin del Congreso de los Diputados y respeta el Derecho Internacional. Guste o no, desde la perspectiva del Derecho no se puede reprochar que forman parte de una "banda" dirigida por USA con el respaldo del DI. Que se empee la ultraderecha "aznarista" en reivindicar que Espaa est en guerra abierta, supone para ellos ni ms ni menos que librarse de las consecuencias que supone el artculo que mencionamos ms arriba.

Este artculo tipifica claramente que existe causa para enjuiciar a todos los miembros del Gobierno de marzo de 2003. El tipo expone claramente que son reos "quien expusiere a los espaoles a experimentar vejaciones o represalias en sus personas o en sus bienes". Las represalias fueron ejecutadas de modo palmario con la muerte de 192 personas el 11-M. Las declaraciones de los imputados en tales atentados el atentado es un modo irregular de guerra, como tambin lo eran las acciones de El Empecinado, y no por ello se puede decir que no guerreara-, las razones que les llevaron a tomar represalias sobre la poblacin espaola, y contra los bienes personales y pblicos- y las declaraciones concurrentes durante el juicio de los hechos que se mencionan, nos conducen indefectiblemente a pensar que hay base suficiente para encausar a J. M. Aznar Lpez y a todos los miembros del Consejo de Ministros que l presida. En el apartado 2 del 590 nos aclara que es indiferente que se declare o no la guerra, o que se lleguen o no a producir las vejaciones o represalias. De lo que se induce que el supuesto 1 es el que hay que aplicar a todo ese Gobierno que orden a las tropas a participar en la guerra por nadie declarada, pero efectivamente realizada- de Irak.
Artculo 591. Con las mismas penas sealadas en el anterior ser castigado, en sus respectivos casos, el que, durante una guerra en que no intervenga Espaa, ejecutare cualquier acto que comprometa la neutralidad del Estado o infringiere las disposiciones publicadas por el Gobierno para mantenerla.
El Gobierno presidido por Aznar se empe en todo momento en dejar muy claro que Espaa no estaba en Irak en misin de guerra, y si aceptramos tal presupuesto a cierra ojos, y dogmticamente se aceptara este aserto seran igualmente imputados por este artculo. Espaa no interviene en la guerra de Irak porque van en misin humanitaria y logstica- pero ejecutaron actos que comprometieron la "neutralidad del Estado". Lo hizo Aznar en Azores, momento en que se adverta al mundo que en el plazo de 48 horas se atacara el territorio soberano de Irak. Y se volvi a comprometer cuando se decide enviar barcos de guerra a la zona en conflicto, conflicto dicha sea de paso, ilegal ante el DI y al margen de la ONU, con lo que se estaba dando apoyo logstico a un acto de agresin contra un Estado soberano. Se comprometi gravemente la neutralidad del Estado, y por ello, si no fueran encausados por cualquiera de las disposiciones penales mencionadas, lo tendran que ser por este motivo, dado que en el tipo no se especifica que el sujeto tenga que ser necesariamente un particular, sino que establece taxativamente la singularidad, "el que ejecutare", sin precisarse las distinciones entre personaje pblico o privado.

Espaa form parte de una coalicin agresora a un Estado soberano, y bien lo hubiera hecho motu propio, o de modo colectivo tal como ha ocurrido, los individuos que tomaron la decisin de participar en esa guerra comprometieron gravemente la neutralidad del Estado, tal como se pudo comprobar con los acontecimientos del 11-M, y otras actuaciones y declaraciones de quienes se consideran parte enemiga en el conflicto, demostrando esa enemistad en la muerte de miembros y funcionarios espaoles en Irak en una accin armada de la resistencia iraqu, y de los actos llevados a cabo por los "muyahidines" en Madrid el 11 de Marzo de 2004.

Para la realizacin y consumacin del tipo penal es preciso que se produzca un acto que comprometa la neutralidad del Estado, y a todas luces es evidente que esa circunstancia se ha dado suficientemente. Los hechos objetivos son inapelables, y obviamos cualquier otra consideracin moral, tica o poltica, que en nada afecta a la aplicacin del Derecho.
Artculo 592:1. Sern castigados con la pena de prisin de cuatro a ocho aos los que, con el fin de perjudicar la autoridad del Estado o comprometer la dignidad o los intereses vitales de Espaa, mantuvieran inteligencia o relacin de cualquier gnero con Gobiernos extranjeros, con sus agentes o con grupos, Organismos o Asociaciones internacionales o extranjeras
En este caso lo que nos dice el tipo penal es que es preciso que acte alguien en este caso Aznar como individuo y usando para tal fin el cargo de Presidente del Gobierno- para actuar en connivencia con un Gobierno extranjero EEUU y Gran Bretaa- perjudicando "los intereses vitales" de Espaa o "comprometieran su dignidad". En este segundo supuesto la cuestin es demasiado oscura, difusa, imprecisa, porque lo que para unos es "digno" para otros es "indigno", y no saldramos de ese crculo cerrado. Pero otra es la cuestin cuando se habla de "intereses vitales", y aqu hemos de decir que la vida de los militares y miembros del espionaje muertos en Irak, y los 192 ciudadanos muertos el 11-M, as como la destruccin de los bienes pblicos el transporte es un bien vital- es la muestra clara de que actuaron Aznar y sus Ministros- perjudicando ese bien que quiere proteger el precepto mencionado. Respecto a la "inteligencia o relacin de cualquier gnero" con Gobiernos extranjeros, no se le escapa a nadie que ese hecho ha sido tan evidente que incluso lo hemos podido ver televisado y fotografiado.

Spase que por este precepto tambin puede se encausado el Gobierno que preside J.L. Rodrguez Zapatero, por su implicacin en las guerras de Afganistn y Lbano, pues se materializa el tipo al "comprometer los intereses vitales de Espaa", y en ningn momento hay exculpacin por el hecho de que forme parte de una alianza militar o internacional. El bien protegido son los intereses vitales, y aqu se podra discrepar, y pensar que la muerte de espaoles en Espaa o en el extranjero directamente relacionadas con tales conflictos y la participacin en guerras de "baja intensidad" son obligaciones internacionales, y por ello tales muertes quedaran necesariamente justificadas. De ningn modo, el tipo penal es taxativo. Si hay un "inters vital" es la proteccin de la vida de los ciudadanos. Un bien material destruido se repara o se repone, la vida humana no tiene repuesto.
Artculo 595: El que, sin autorizacin legalmente concedida, levantare tropas en Espaa para el servicio de una potencia extranjera, cualquiera que sea el objeto que se proponga o la Nacin a la que intente hostilizar, ser castigado con la pena de prisin de cuatro a ocho aos.
En este caso se produjo el hecho, de todos conocido, de que tropas espaolas fueron a Irak obedeciendo rdenes del Gobierno, con lo que tales tropas quedan exentas de responsabilidad. No as quienes abusando de su autoridad las levanta al servicio de los EEUU y Gran Bretaa para hostilizar a un pas soberano y amparado por el Derecho Internacional y los tratados existentes en la ONU. La vulneracin del DI de modo tan grosero y explcito no deja dudas sobre el carcter criminal tipificado en este artculo. No se requiere conocer el motivo, pues el tipo penal dice claramente que se materializa "cualquiera que sea el objeto", pues no deja de haber quien justifica tal sumisin a una potencia extranjera amparndose en valores o principios de carcter tico, religioso, o poltico.

Hasta aqu mi aportacin al deseable juicio a Aznar y su Gobierno. Obvio entrar en la consideracin de los artculos en que se basan las querellas presentadas, pues todas ellas hacen referencia a "delitos contra la comunidad internacional" (605), "delitos contra las personas y bienes en caso de conflicto armado" (608 a 616). Su anlisis, consideraciones, y posible aplicacin ante los tribunales es cuestin que en este caso corresponde a quienes han planteado la acusacin contra Aznar sobre esa base jurdica.

Mi posicin es diferente. Ha sido expuesta claramente en las pginas anteriores. Los delitos que a mi juicio se cometieron se hallan tipificados en otro lugar del CP, pues pongo el acento en la defensa de aquello que tiene una proteccin absoluta, y en la que no caben disquisiciones y elucubraciones que puedan servir para que unos sujetos, a los que considero responsables penales por su actuacin en el Gobierno y como miembros del mismo, se escapen de su responsabilidad.



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