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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2007

La Corporacin Catalana de Radio y Televisin y Cristina Peri Rossi
Un disparate poltico-lingistico

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Mis padres tuvieron que emigrar de Aragn, de un pequeo pueblo de Huesca pegado a los Monegros. Ellos y sus familias haban perdido la guerra y el trabajo no abundaba. Barcelona fue su destino. Mi madre trabaj de criada en casa de unos seores de la zona alta (nacional franquista) de Barcelona y mi padre estuvo construyendo la estacin del metro de Marina de la lnea 1. Aos despus, mi madre trabaj en una fbrica cercana a casa, levantndose a las cuatro de la maana, y mi padre reparaba vagones de trenes en RENFE. Se levantaba una hora ms tarde. Mi hermana tuvo que dejar los estudios y empezar a trabajar en una fbrica sin haber cumplido los 13 aos. En casa faltaba dinero.

Vivamos en la calle Agricultura, en la barriada de Sant Mart de Provensals, cercana a Poble Nou. Una fbrica contaminaba sin cuidado la atmsfera circundante del barrio de xido de azufre. Las quejas de los vecinos nunca fueron atendidas. Al final de la calle donde vivamos estaba el Campo de la Bota. Mi abuelo paterno, junto con una treintena de compaeros ms, haba sido asesinado all a finales de noviembre de 1939.

Yo apenas saba de la existencia de otro idioma que no fuera el castellano. El espaol decamos entonces. Poco a poco fui entendiendo qu era el fascismo espaol. Mi padre me lo ense cuando, al cabo de los aos, frente al televisor, da tras da, lanzaba improperios con rabia e impotencia contra el general golpista. Su hermano haba muerto en la batalla del Ebro. Mi ta, adems, haba nacido en Barcelona y su compaero cenetista era y hablaba cataln.

A los 14 aos empec a trabajar en Banca Catalana. Permanec doce aos ms, sin interrupciones. El presidente del banco, o cargo similar, era entonces Jordi Pujol. Antes lo haba sido su padre Florenci. All, trabajando de botones y luego de auxiliar administrativo, oyendo, imitando, por ensayo y error, aprend el idioma. Como muchos otros jvenes de mis orgenes socioculturales, escuch a Raimon, Maria del Mar Bonet, Pi de la Serra, Serrat, Llach y empec leer a Espriu, Salvat Papasseit, Marti i Pol, Rodoreda, Manuel de Pedrolo, los autores que entonces transitbamos. Tambin como muchos otros, pero no tantos, acud a manifestaciones clandestinas del 11 de septiembre. Algunos compaeros se llamaban Vendrell o Cun; otros, no menos entusiastas, se apellidaban Martnez, Lpez o Fernndez.

Tengo un hijo de 15 aos. Daniel es su nombre. Nos hablamos en cataln. Podemos hacerlo en castellano, pero nos suena raro. En casa, con mi compaera y amigos, usamos indistintamente ambos idiomas, incluso en la misma conversacin o a veces en la misma frase.

Me enfado controladamente cuando algunas personas piden o exigen cambios de lengua sin ninguna necesidad. El ao pasado, por ejemplo, explicando derivadas parciales en la UNED, una alumna que llevaba ms de 35 aos viviendo en Barcelona, me pidi que cambiara de idioma y hablara en castellano. Lo hice inmediatamente, sin vacilar, pero le manifest que no acababa de ver su dificultad para entender la frase: La derivada del sinus de la funci, porque no slo se escriba casi igual que en castellano sino que sonaba como suena en castellano.

Tiene razn las personas que dicen que aunque quieren, y siendo muy educados en su hacer, no tienen forma de vivir un da completo en cataln en Barcelona u otras ciudades catalanas. Puede no importar, a mi, lo reconozco, no me importa mucho, pero entiendo que haya gente que pueda aspirar a ello y sentirse molesto por no conseguirlo. En la farmacia que est al lado de mi casa, la persona que a veces me atiende, una farmacutica joven de menos de 30 aos, que ha estudiado seis aos en la Universidad de Barcelona, nunca me ha dicho hasta la fecha un bon dia o un bona tarda. Jams, ni una sola vez. Yo le hablo en cataln para ver si se anima pero nunca he conseguido convencerla de que decir una palabra, una sola palabra, en cataln no es pecado ni perjudica gravemente a la salud.

Figuro, eso s, en un listado de fascistas que un grupo de Maulets colg en la red. Mi crimen: una vez firm un manifiesto que protestaba por determinados aspectos de la poltica lingstica que entonces segua el Departament dEnsenyament de la Generalitat de Catalunya.

Es risible, por no decir otra cosa, las campaas que aparecen y reaparecen sobre el peligro de extincin del castellano en Catalunya o sobre la prohibicin de hablar castellano en los centros de enseanza. Son 26 aos los que llevo impartiendo clases de filosofa, matemticas, metodologa e informtica y jams he tenido problema alguno. Mis alumnos de un instituto de secundario de Santa Colona hablan, en un 90% de los casos, fundamentalmente en castellano. Nadie le persigue ni les discrimina por ello. Creo que he dado cinco clases contadas exclusivamente en cataln. El resto, dominantemente en castellano. Mezclando ambos idiomas en la mayora de los casos.

Acaba el prembulo, acaso innecesario. Dicho lo anterior, voy a donde quera llegar. No es aceptable, se mire como se quiera mirar, lo que le ha pasado muy recientemente a Cristina Peri Rossi. Hace dos aos Gaspar Hernndez, inaugur un programa en Catalunya Rdio, Una nit a la Terra, Una noche en la Tierra en traduccin innecesaria. Se emita de la una a las tres de la madrugada. En cada programa haba una tertulia sobre temas intimistas o sociales en la que participaban editores, escritores, filsofos, poetas. Hernndez invit a Peri Rossi como tertuliana fija, una vez por semana. Todos los participantes hablaban en cataln, salvo ella. Nunca fue obstculo para nada ni para nadie. Peri Rossi, como se imaginan, entiende, lee y traduce del cataln desde hace muchos aos, pero se expresa mejor en castellano.

Cristina Peri Rossi sigui el segundo ao de programa con las felicitaciones de su conductor que consideraba que sus intervenciones eran muy importantes para el xito contrastado de audiencia.

Este ao, septiembre de 2007, empezaba su tercer ao en el programa. Gaspar Hernndez contaba ella. Sorpresivamente, la Corporaci Catalana de Rdio i Televisi decidi prescindir de su participacin porque sus intervenciones eran en castellano. Gaspar Hernndez, y tambin Joan Barril, lucharon contra el despido. No tuvieron xito. Se esgrimi como causa la carta de principios de 17 de julio de 2007, fruto de un acuerdo poltico entre CiU y los partidos del gobierno cataln, carta que recomienda la prioridad de invitados que hablen en cataln.

Dejando aparte la consideracin de ese punto, de hecho, suponiendo aunque no admitiendo su correccin, el programa, tal como se conduca hasta entonces, cumpla el requisito dado que slo Peri Rossi hablaba en castellano, pero una exigencia, esta oral, no escrita, parece que ha reclamado (id est, exigido) que slo se hable en cataln.

No importara, desde luego, que la poeta y traductora uruguaya-barcelonesa no fuera premio Ciudad de Barcelona ni tampoco importara que no hubiera luchado contra la dictadura franquista, pero da la causalidad que Cristina Peri Rossi es Premio Ciudad de Barcelona de Poesa en 1992 por un libro titulado Babel brbara, exaltacin de la diversidad y riqueza de lenguas, y que, adems, hace muchos aos Peri Rossi luch clandestinamente contra el franquismo y a favor del cataln desde Agermanament, cuando no eran muchos, incluyendo muchos catalanes-catalanistas, los que apostaban por ello. Desde luego, es innecesario decirlo, tampoco importa sus simpatas actuales o sus apoyos a tal o cual organizacin, que por cierto yo ignoro.

No es concebible que la izquierda catalana, que acaso sea catalanista en alguna de las variantes de este atributo difuso pero que, en ningn es o puede ser nacionalista excluyente y provinciana, dej pasar el caso como un suceso sin importancia, o histrica o polticamente necesario por los acuerdos contrados. No puede ocurrir que, sin atisbo alguno de protesta o colaborando con ello, permita un atropello as sean cuales sean sus compromisos con sus socios de gobierno. La izquierda no puede hacerse cmplice de un disparate as que, por otra parte y en primer lugar, perjudica a los oyentes del programa, al programa en s e incluso a la misma corporacin Catalana de radio y televisin. El amor a la lengua no justifica el extravo poltico o la idiotez con netos efectos colaterales.

Ya s que el mundo es ms grande y terrible que lo que este hecho puede significar pero sera lamentable que la izquierda se excusase en los grandes problemas del pas para no decir nada y transitar sin decir ni hacer ni po por este sendero de discriminacin por lo dems tan ridculo que produce bochorno.

El olor a podrido no tiene su origen esta vez en Dinamarca ni tampoco, una vez ms, en la capital del reino de Espaa. Est cerca de aqu, en la misma plaza Sant Jaume, antigua plaza de la Repblica durante la II Repblica.



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