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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2007

La Moral de la Historia: adis a Andr Gorz

Nicols Gonzlez Varela
Mosca Cojonera


El 24 de septiembre de 2007, en una callejuela sin nombre en una pequea aldea llamada Vosnon de la regin del Ausbe, muri Gerhard Horst. Se suicid junto con su mujer de toda la vida, Dorine. Nos era familiarmente conocido en su dimensin filosfico-poltica con el seudnimo de Andr Gorz; cuando ejerca de periodista utilizaba al alias Michel Bosquet. Para llegar a Vosnon hacer falta separarse de las autopistas, tomar por carreteras secundarias y angostas, luego preguntar a los lugareos por al casa de Gorz y llegar a una casa slida, de ladrillos rojos, con un jardn guardado por dos rboles centenarios. La biblioteca est en la planta baja en un saln amueblado a lo Esparta: dos grandes sillones sin estilo reconocible, una mesa redonda, cuatros sillas rectas y un televisor pasado de moda. Prvenir la Gendarmerie (Avisen a la polica), un simple mensaje sobre la puerta indicaba el drama desatado. Otro filosofo desencantado que cumple esa tradicin inexorable de los intelectuales en situacin? Estremece el compararlo con otros casos trgicos famosos: Arthur Koestler, Nikos Poulantzas Como deca Bloy a propsito de Cervantes, Gorz fue un hombre recto y sabio, en el fondo, su vida fue trabajosa y sospechosa. Trabajosa porque desde su infancia fue un extrao, un sin-identidad; sospechosa porque su extrema autonoma lo haca en todo tiempo y lugar un renegado inclasificable.

Una epistemologa del exilio: Los hechos de la vida de Gorz son tan problemticos como su propia obra. Naci en la Viena postrevolucionaria en febrero de 1923. Hijo de un comerciante judo de maderas y de una madre catlica ultramontana antisemita. Era bsicamente un bastardo y un Entfremdung en los trminos socioculturales de la Europa Central. En el creciente clima antisemita su padre se convierte al cristianismo en 1930 y bautiza a Gorz. Educado en un milieu culto, recibi una tpica educacin Staatsvolk austroliberal, disfrut de la influencia del modernismo reaccionario de la Viena liberal-aristocrtica, incluida la riqueza del marxismo austriaco y las paradojas del freudismo. Viena, un laboratorio sociocultural que para Karl Kraus era el campo de pruebas para la destruccin del mundo, que se rega por ese principio divino de los Habsburgo: Ruhe und Ordnung (Ley y Orden). Viena era contradictoriamente burguesa y el xito financiero era la base de una sociedad patriarcal. El liberalismo haba fracasado en la vida poltica y su edad heroica haba concluido en 1848. Sin embargo por sobre el cadver liberal se imponan grupos polticos ms impetuosos como los movimientos de la clase obrera capitaneados por Vktor Adler (un judo bautizado cristiano) o las masas medias catlicas del demagogo antisemita Karl Lueger o el multiclasista movimiento pangermano de Georg Ritter von Schnerer, o el sionismo radical de Theodor Herzl. De Viena salieron tanto la poltica de la Solucin Final de los nazis como la ideologa del estado judo sionista. Pero igualmente era una capital burguesa. En la vieja Viena se podra en verdad decir, con Marx, que la burguesa haba arrancado de la familia su velo sentimental, y haba reducido la relacin familiar a mera relacin de dinero. En 1938 los austriacos deciden unirse voluntariamente a la Gran Alemania de Hitler, se produce el Anschluss. Ante la movilizacin general en 1939 en vsperas de lo que ser la Segunda Guerra Mundial, su madre lo interna en una institucin catlica en Lausana (Suiza). Gorz tena quince aos. Pas toda la guerra all. Se enter que su padre haba sido expropiado, que lo haban desalojado de su piso, que la edad y el matrimonio mixto con una aria lo haban salvado de los campos de la muerte. En el bachillerato suizo decide negar su identidad alemana y su idioma natal. Rompe con todo lo germano, abandona las tradiciones nacionales y culturales, renace intentando construirse libremente su propia identidad. Mayo de 1940: este adolescente inquieto, crtico y convulsivo es testigo de la ignominiosa derrota de Francia en pocas semanas. La humillacin nacional gala, pueblo representante del iluminismo y las mejores tradiciones democrticas, lo hacen identificarse con Francia. Adopta la nacionalidad y el idioma: no hablar ms en alemn durante 44 aos. Decide estudiar ingeniera qumica en la cole dIngenieurs, profesin que jams ejerci. Paralelamente devora libros de filosofa y de psicologa. Realiza cursos paralelos de filosofa en la universidad durante un semestre: Me pareci tan grotesco que me burlaba pblicamente de los profesores. Nunca volv. Hace pequeos trabajos, ensea ingls. Su primer trabajo serio y formal ser como traductor de las novelas americanas para una casa editora suiza. Publica sus primeros artculos en el diario de un movimiento cooperativo. Participa en crculos izquierdistas con estudiantes de Letras, se rene en clubes de estudio de la obra de un joven profesor de liceo llamado Jean Paul Sartre.

Momento sartreano: Sartre era todava un filsofo de culto, haba estudiado la fenomenologa en el mismo Berlin, incluso haba conocido a Heidegger. Tena publicado tres libros filosficos: La imaginacin (1936), Lo imaginario. Psicologa fenomenolgica de la Imaginacin (1940) y Bosquejo de una teora de las emociones (1939), todos eslabones hacia su opera magna: L'tre et le Nant. Gorz viaja en 1941 a Gnova para re-encontrarse con su madre. Casualidad o no, en una pequea librera repleta de literatura fascista descubre dos libritos de Sartre en francs: La Nausea (1938) y El Muro (1939). Gorz slo conoca sus libros de filosofa, ver a un filsofo escribiendo ficcin le pareci deslumbrante. Compra ambos libros, los lee y relee, le parecen fantsticos: Era exactamente lo que yo poda sentir, lo que poda gustarme, lo que poda seducirme intelectualmente. En 1943 aparece en Gallimard El Ser y la Nada. Ensayo de ontologa fenomenolgica, libro abrupto, compuesto de 722 pginas, a gran tamao, del que todos hablan y pocos han ledo cabalmente. Lo estudia con furia obsesiva durante tres meses. Lo asimila totalmente: Fui, creo, el primer sartreano convencido e incondicional. Cuando ya un Sartre famoso y polmico visite Lausana en 1946 para dar unas conferencias, Gorz se obliga a conocerlo en persona. Tambin a la eterna Castor, Simone de Beauvoir. Decide ir a Paris, porque era poder ir a donde trabajaba y viva Sartre. Se pone a escribir lo que para Gorz ser la continuacin lgica de El Ser y la Nada, la segunda parte que Sartre anunciaba al final de su obra (En particular, la libertad, al tomarse como fin en s misma escapar a toda situacin? O por el contrario, permanecer situada?... Todas estas preguntas slo pueden hallar respuesta en el terreno moral. Les dedicaremos prximamente otra obra) y que jams escribir. Le presenta a su maestro un asombroso manuscrito de 700 folios, l un absoluto desconocido, un marginal sin patria. Esa primera obra quedar en el anonimato durante veinte aos; ser publicada con el ttulo Fundamentos para una moral en 1977 por Galile. Hay tiempo para el amor: en la misma Lausana durante un baile popular en la plaza de Saint-Suplice un 27 de octubre de 1947 conoce a otra aptrida, la inglesa Dorine. Bailan toda la noche y jams se separarn. Se convertir en su mujer en 1949 y por libre decisin mutua no tendrn hijos. Ser su mejora lectora y confidente, su archivista y secretaria ocasional. Le dedica todos sus libros en ingls: A Dorine more than ever, A Dorine again, again and evermore

Mientras profundiza sus afinidades electivas y su compromiso militante al mejor estilo de Antoine Roquentin (Naturalmente, yo era revolucionario. Estaba en contra de esta sociedad de mierda que me rodeaba, contra la represin) se lanza a aplicar el ya llamado mtodo existencialista de autoanlisis a s mismo. Su motto ser una frase de Sartre: cualquiera que sean las circunstancias, en cualquier lugar que sea, un hombre es siempre libre de elegir si ser un traidor o no. El producto febril ser un libro, El traidor (1958), con un extenso prefacio de Sartre de cuarenta pginas, una obra poltica donde intenta se restituir tout, comme venant de lui-mme, considerada por Gorz como un travail de libration. Aplicando una fusin entre existencialismo y marxismo Gorz insiste sobre la potencialidad de la autoproduccin de nosotros mismos como emancipacin. Su uso de Marx es muy particular: abandona el texto cannico y utiliza para horror de la vulgata marxista los textos juveniles recin descubiertos en Occidente, en especial los as llamados Manuscritos de Paris (1844), La Sagrada Familia (1844) y La Ideologa Alemana (1845). Sin saberlo empalma con toda una contracorriente de crtica a la vulgarizacin de Marx y de crtica al modelo paleoleninista: el Marxismo Occidental. En el centro se encuentra siempre la cuestin de la autonoma del individuo como condicin sine que non de la construccin de un movimiento emancipatorio de masas. La liberacin individual y colectiva no se da en etapas, sino se condicionan, a pesar nuestro, mutuamente. Utiliza el seudnimo de Andr Gorz, Gorz por un pueblo de Austria donde su padre le regalo sus primeros anteojos. En junio de 1949 ingresa a trabajar en el secretariado internacional del Mouvemente des Citoyens du Monde, al mismo tiempo que es secretario de un attach militar de la embajada de la India. Su entrada en el Paris-Presse marca su debut como periodista con el nombre de Michel Bosquet (la traduccin al francs de su propio apellido, Horst, Bosquet: bosque). Aqu conocer a Jean-Jacques Servan-Schreiber, que en 1955 lo reclutar para un magazn econmico novedoso llamado LExpress. En 1959 edita su segundo libro, el primero en ser traducido al espaol: La Morale de lhistorie, editado por FCE de Mxico en 1964 como Historia y Enajenacin. Critica amargamente al Partido Comunista Francs (y con l al molde bolchevique), al posibilismo y a la Realpolitik disfrazada de socialismo factible, desarrolla una teora de la enajenacin y define al proletariado como vocacin a la libertad, ya que est condenado en su destino a actuar, a impugnar y a reivindicar en su propio nombre, sin fiador trascendente, en nombre de la existencia desnuda. Est destinado a la autonoma. Desmonta al marxismo trunco, una ideologa de segunda mano que slo encubre verdades de aparatos y relaciones de poder. Su posicionamiento a la vez anti-institucional, anti-economista, anti-estructuralista y anti-autoritario es radical y convulsivo. Su ruptura con Sartre ya estaba escrita all. Las ideas de Gorz participan, sin tener l conciencia de ello, de una amplia ruptura terico-prctica a escala mundial que intenta recuperar al verdadero Marx, tanto en espritu como en letra. Movimiento de autocrtica que se asemeja en sus contenidos tanto en Alemania (Marcuse, Dutschke, Krahl) como en Italia (Panzieri, Montaldi, Alquatti, Tronti) o los EE.UU. (tendencia Johnson-Forrest). Mientras tanto comienza a colaborar con la mtica Les Temps Modernes, la revista fundada por Sartre y Merleau-Ponty en 1945, se incorpora al comit de direccin en 1961 (en el figuran, aparte de Gorz y Sartre, Simone de Beauvoir, Jacques-Laurent Bost, Claude Lanzmann y Jean Pouillon); escribir en casi todos su nmeros entre 1967 y 1974 y abandonar la revista en 1983. El grupo de LTM pasar por varias escisiones y discusiones de ruptura: primero la agria polmica entre Sarte y Albert Camus, luego el fracaso de darle a la revista una forma organizativa militante (el Rassemblement Dmocratique Rvolutionnaire en 1948), finalmente el debate entre Sartre y Merleau-Ponty sobre el giro stalinista del grupo. En 1964 se va de LExpress (junto con un grupo formado por Jean Daniel, Serge Lafaurie, Jacques-Laurent Bost, K. S. Karol) para fundar Le Nouvel Observateur. Hacindose eco de ciertas crticas de Merleau-Ponty hacia la nueva posicin de Sartre, que aquel denominaba ultrabolchevismo (y donde no exista dialctica en la historia ni condicionamiento serio de lo material) se preocupa cada vez ms por cuestiones de economa poltica como via regia para construir una duradera y legitima direccin poltica de la clase obrera. Gorz sufre la influencia y la amistad de Herbert Marcuse, llegando en forma de eco algunas tesis de la Escuela de Frankfort, en particular el approche que supera el estrecho economicismo en el anlisis de lo social.

Autonoma, autogestin, control obrero: reformas revolucionarias, tal fue el nuevo giro copernicano en su libro Stratgie ouvrire et nocapitalisme (Editions du Seuil, 1964). Aqu intenta superar una falsa dicotoma instalada desde los tiempos de Kautsky en las izquierdas: la contradiccin entre la transformacin revolucionaria de la sociedad y las luchas diarias por la bsqueda de mejoras parciales, tan necesarias. Gorz afirmaba: Es una vieja pregunta: reforma o revolucin? Era (o es) primordial cuando el movimiento obrero tena (o tiene) la eleccin entre la lucha por reformas o la lucha armada. Pero ese ya no es el caso de Europa Occidental. Por lo tanto esa pregunta ya no es una disyuntiva: slo existe la posibilidad de reformas revolucionarias que tengan como objetivo la transformacin radical de la sociedad. Se disuelve a lo largo del libro la rigidez antinatural en la relacin reforma-revolucin; la reforma no slo puede ser un mecanismo de integracin hacia el hombre unidimensional. La revolucin y la transformacin del sujeto colectivo es un tortuosos camino de aprendizaje y accin. Gorz intercambia ideas y se empapa de la nueva izquierda italiana como Garavani, el comunismo neokeynesiano de Bruno Trentin, de sindicalistas libertarios como Victor Foa. En Francia Gorz es considerado le chef de file intellectuel de la tendente italienne de la novelle gauche (Contat), ejerce una influencia moderada en los militantes sindicales de la CFDT (Confederacin Francesa Democrtica del Trabajo) y en los estudiantes de la UNEF. Reflexionando sobre la realidad del control en la produccin y las formas de autogestin, escribir Le Socialisme difficile (Editions du Senil, 1967), donde resume diversas posiciones y cidamente desvela la verdad de la entonces de moda via yugoeslava al socialismo. En cuanto a la realidad de una nueva clase obrera integrada al sistema Gorz seala con visin estratgica: El capitalismo monoplico civiliza el consumo y las distracciones para no tener que civilizar las relaciones sociales, es decir: las relaciones de produccin y trabajo; aliena los individuos en su trabajo, lo cual le permite alienarlos mejor en el consumo; y a la inversa, los aliena en el consumo a fin de alienarlos mejor en el trabajo. La autogestin como proyecto poltico alternativo al pantano del paleoleninismo termina frente a las necesidad de las decisiones centralizadas nacionales y regionales, esos son sus limites objetivos y aunque tiene ventajas, no elimina el peligro de las esclerotizaciones burocrticas, ni impide que los trabajadores, individual o colectivamente, se consideren meros instrumentos de produccin. Gorz avisa a la nueva izquierda contra un intento de hacer de la autogestin otro fetiche ideolgico vaco. El ttulo seala la paradoja: el socialismo no est pasado de moda (ninguna de sus reivindicaciones histricas son realidad) pero es necesario abandonar las concepciones primitivas de traspaso de la teora a la prctica y viceversa, para dar un significado actual a ese concepto.

Sus diferencias con el sartro-marxismo comienzan sintomticamente despus del Mayo del 68 pero parece que el fracaso y reflujo tambin influy en la obra del propio Gorz: abandonar para siempre la bsqueda de una solucin para el orden social capitalista centrada en la emancipacin humana. Le impacta el espontanesmo y la lucha contra la forma estado: las instituciones. En 1969 publica Rforme et revolution (Le Seuil), vuelve a considerar la idea de una organizacin o de la forma-partido, surge la dimensin poltica sin la cual ni siquiera puede imaginarse una estrategia ofensiva: este instrumento es el partido revolucionario. Ahora Gorz desconfa del trabajo de hormiga en el movimiento obrero, del tacticismo y la paciencia revolucionaria, de la acumulacin de reformas cuantitativas hacia el gran salto. De ahora en ms, como escribe en LTM la transicin del capitalismo al socialismo no ser progresiva y casi imperceptible, sino producto de una lucha final La clase obrera no concretar su unidad poltica y no protestar con violencia por conseguir un 10% de aumento salarial o 50.000 viviendas obreras ms El problema fundamental de una estrategia socialista es, por tanto, crear las condiciones objetivas y subjetivas que posibiliten acciones revolucionarias de las masas y hacer lo posible para que estas luchas con la burguesa puedan sostenerse y ser ganadas. Su visin existencialista y fuertemente subjetiva le hace preocuparse por todo aquellas mquinas institucionales que limitan la libertad del hombre. Lo influyen las ideas maostas tan populares entre la intelectualidad francesa de esa poca. Conoce a Ivan Illich y sus tesis sobre el fin de la educacin formal, la muerte de la familia, etc. que se imponen en el centro de su trabajo. Publica varios textos de Illich desde 1969 y en 1974 lo visita en California. Al mejor estilo Gorz abandona los viejos pertrechos, que haba defendido con pasin y abraza lo nuevo con una radicalidad productiva. En LTM sus relaciones se degradan, intenta publicar en abril de 1970 un texto casi anarquista, Dtruire lUniversite, que produce una discusin interna que termina con la salida de Pontalis y Pingaud; finalmente en 1974, con la excusa de un desacuerdo sobre un nmero especial dedicado al grupo de la izquierda italiana Lotta Continua, dimite. Despus de la muerte de Sartre en 1980, como en una promesa, no colaborar nunca ms.

Ecologa, Politica: los diversos adioses: ya en Le Nouvel Observateur Gorz (ahora Bosquet) paralelamente realizaba un viraje hacia la cuestin ecolgica, modificando sus textos de economa hacia una campaa contra la energa nuclear. Pero sus artculos de fondo sobre el tema encontrarn en la revista ecolgica mensual Le Sauvage, fundada por Alain Herv, su lugar de difusin ideal. Varios de esos artculos se unirn en forma de libro bajo el ttulo de cologie et politique (Galille, 1975), en el cual el seminal cologie est libert constituir segn los especialistas uno de los textos fundadores de la problemtica ecolgica tal como la conocemos hoy. A travs de un pensamiento antieconomicista, antiutilitarista y anti productivista Gorz desarrolla la idea de la autolimitacin como proyecto social subversivo: Sin una lucha por tecnologas diferentes, la lucha por una sociedad diferente ser en vano. El productivismo es la otra cara de la bsqueda incesante de beneficios y del totalitarismo en la vida poltica. La crisis ecolgica no es ms que el epifenmeno de la crisis de superproduccin. Su apelacin es a una revolucin ecolgica, social y cultural qui abolisse les contraintes du capitalismo.

Aunque se diga adis al proletariado en cuanto a sustancia metafsica (porque se reconoce que la fuerza transformadora que se le haba atribuido a la forma-partido no es capaz de construir una nueva sociedad) Gorz considera que esta tesis es transferible, sin ms, a todo el movimiento obrero. Esta es la conclusin de su libro ms polmico Adieux au proltariat (Galile, 1980) y el de ms suceso: la primera edicin vendi ms de 20.000 ejemplares. El tema central ser la liberacin del tiempo de trabajo y la abolicin del trabajo asalariado. Influenciado por Louis Dumont que acusaba a Marx de partir de la misma matriz ideolgica que el liberalismo (el homo oeconomicus, un individualismo metodolgico egosta-hedonista), Gorz se despacha con un ataque virulento contra el culto a la ontologa proletaria, contra la herencia hegeliana, contra la dialctica, contra el contexto histrico del socialismo, contra la centralidad de la fbrica y en especial contra todas las categora de la sociedad salarial. La clase obrera occidental clsica ya no puede provocar un salto, una Aufheben, una superacin: se ha mostrado incapaz de convertirse en una Gestalt unificada de un sujeto dotado de voluntad y conciencia, de ser futuro. Con la crisis de las figuras del trabajo fordista, Gorz reclama la nueva y potencialmente subversiva figura del No-clase, que define como una capa que vive del trabajo como una obligacin exterior la que llamo como una no-clase de no-trabajadores: su objetivo no es la apropiacin sino la abolicin del trabajo y del trabajador. Y por esto es portadora de futuro. La alternativa se modifica en un giro copernicano: est entre la abolicin liberadora y socialmente controlada del trabajo o su abolicin opresiva y antisocial. En Les Chemins du paradis (Galile, 1983) replica a muchas sensibilidades marxistas vulgares heridas, e identifica tanto a la ortodoxia de la izquierda institucional como a la Realpolitik como las dos caras de la misma moneda. El cambio de la relacin entre capital y trabajo (el fin del fordismo se asemeja la agona de un Orden que an, durante mucho tiempo, puede sobrevivir a su propia muerte sepultndonos bajo sus aparatos inertes), es el fondo de este trabajo escrito en forma de veinticinco tesis, algunas de las cuales atacan el sancta santorum del progresismo y las verdades reveladas. La abolicin de la relacin salarial, la disolucin del lazo del dinero (vieja aspiracin de sus primeras obras: eliminar la enajenacin entre lo hombres) y la particular separacin entre riqueza y ley del valor ocuparan sus ltimos libros polticos: Misres du prsent, richesse du posible (Galile, 1997), ampliamente elogiado por Toni Negri, y en especial su anlisis del capitalismo cognitivo en Limmatriel (Galile, 2003). Sus ltimas posiciones critican el nuevo trabajo autnomo del posfordismo as como el derecho a una renta bsica universal de existencia, supuesto punto de ruptura ms all del capitalismo.

El filsofo y su mujer: su ltimo libro es una obra de amor. Se titula: Lettres D. Histoire dun amour (Galile, 2oo6). Ser su ltimo texto, setenta y seis pginas de devocin a su compaera. Comienza con una confesin muy bella: Acabas de cumplir 82 aos. Sigues siendo tan bella, graciosa y deseable como cuando te conoc. Hace cincuenta aos que vivimos juntos; y te amo ms que nunca. Hace das te dije que haba vuelto a enamorarme de ti. Y tu vida desbordante me hace feliz, abrazando tu cuerpo contra el mo. Gorz recuerda su vida en comn, sus condiciones de desterrados, su soledad fruto de la moral y la autonoma. Su descubrimiento de una identidad inmaterial en el amor que supera a la muerte. Sufren de enfermedades largas y crueles. Ninguno podr soportar la carga de sobrevivir al otro. Si el individuo lleva su hybris autnoma, reconoca Gorz, el resultado tiene que ser necesariamente la soledad, en el sentido existencial, o sea la conciencia de que es imposible hacer compartir mis certezas personales por los dems. Podremos compartir la decisin de quitarse la vida desde su propia moral? Nunca fueron tan sartreanos como ese fatdico 24 de septiembre cuando descubrieron que la muerte transforma la vida en destino. Como deca Simone de Beauvoir: Mi muerte no detiene mi vida sino cuando ya estoy muerto, y para la mirada del otro. Pero, para m vivo, mi muerte no es; mi proyecto la atraviesa sin hallar obstculos. No hay barrera alguna contra la que venga a tropezar en pleno mpetu mi trascendencia; muere de s misma, como el mar que viene a lamer una playa lisa, y que se detiene y no va ms lejos

http://fliegecojonera.blogspot.com/2007/10/la-moral-de-la-historia-adis-andr-gorz.html


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