Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2007

Corrupcin bancaria y especulacin financiera, o democracia.

Juan Torres Lpez y Alberto Garzn Espinosa
Altereconomia.org


Las entidades financieras y bancarias son cada da ms protagonistas de la vida social. Pero no principalmente por su contribucin a la financiacin de las actividades econmicas que crean riqueza y bienestar social.

En las ltimas semanas algunos de los grandes bancos espaoles han hecho ostentacin de su inmenso poder patrocinando y poniendo nombre a algunas de las competiciones deportivas ms importantes, como la copa americana de ftbol "Copa Santander Libertadores" (1), o la espaola "Segunda Divisin BBVA de Ftbol Profesional" (2).

Un lavado de cara que no es casual que se produzca cuando aumentan las crticas, denuncias y pruebas de su actividad corrupta e incluso directamente delictiva.

La compra de voluntades polticas, el blanqueo de dinero, las cuentas secretas o el financiamiento de empresas contaminantes y de armamento son slo algunas de las acusaciones que recaen continuamente sobre las entidades bancarias y financieras ms conocidas.

Quieren aparentar que son generosas y ejemplos de mecenazgo desinteresado pero, en realidad, lo que buscan es solamente ganar ns y ms y ms dinero a cuenta de lo que sea. Por eso estn implicadas tambin en una soterrada lucha (no siempre leal) para lograr quedarse con fondos sociales ahora bajo control pblico como los de las pensiones, o para introducirse torticeramente en la vida acadmica para quedarse con la rentabilsima gestin de los ingresos de las universidades, de los de sus estudiantes y profesores

En las ltimas semanas hemos podido comprobar una vez ms cmo las entidades financieras han estado en el origen de la ltima crisis hipotecaria, provocando una situacin de debilidad e inestabilidad que con toda seguridad no ha acabado y que terminar afectando al conjunto de las economas y de la actividad econmica.

Todo ello es la consecuencia directa de dos factores. Por un lado, del carcter parasitario y pernicioso que han adquirido las instituciones financieras cuando no quedan sometidas a otra lgica o estrategia distinta al afn de lucro. Y por otro, a la cada vez ms evidente y peligrosa falta de controles institucionales que pudieran impedir las actividades inmorales, despilfarradoras o simplemente ilegales que vienen realizando continuamente en la casi total impunidad.

La burbuja burstil de los 90 transform las costumbres empresariales y consolid a la especulacin y a la corrupcin como un alimento preferente de las grandes empresas, como demostr el paradigmtico caso de la multinacional elctrica Enron. Ahora, la reciente crisis financiera ha puesto de relieve que, lejos de disminuir, esta deriva de las corporaciones hacia lo ilcito no ha hecho sino profundizarse a lo largo del tiempo.

Ante este grave proceso los bancos centrales se han limitado a mirar hacia otro lado, en un vergonzoso y cmplice ejercicio de irresponsabilidad. Apenas si se han dado modestsimos pasos aparentemente dirigidos al fomento de la transparencia y de la llamada "responsabilidad social de las empresas", que la realidad ha demostrado insuficientes, cuando no totalmente intiles.

En lugar de apagar fuegos y evitar que se produzcan, las autoridades monetarias y financieras los avivan por su complicidad e inoperancia. En lugar de advertir, denunciar y controlar, mantienen un silencio doloso orientado a salvaguardar los intereses de los grandes poseedores de recursos financieros.

De hecho, es ya verdaderamente vergonzosa la forma en que ocultan a los ciudadanos lo que est pasando, el peligro financiero que suponen los balances artificialmente hinchados de los bancos, su solvencia amenazada, sus cuentas que no cuadran sino por medio de artificios contables... Y, sobre todo, la inutilidad social de sus operaciones financieras, cada vez ms lejos de la economa real y de las necesidades efectivas de las empresas y los consumidores.

La actividad financiera y bancaria es cada vez ms inmoral, ms inapropiada para crear riqueza, ms especulativa y peligrosa para la economa en su conjunto, menos beneficiosa para el conjunto de la sociedad y slo ms rentable para las grandes fortunas.

Hoy da es ya una urgencia impostergable proponer y adoptar medias contra el desorden financiero y contra la conversin de las finanzas en un gran y corrupto casino global.

Hay que redefinir la fiscalidad actual, estableciendo tasas a las transacciones financieras, e implantar controles mucho ms estrictos a los movimientos de capital. Es urgente que los gobiernos recuperen el terreno perdido en cuestin de poder y capacidad de decisin econmicas. Es imprescindible democratizar las decisiones econmicas.

La vergonzosa y criminal existencia de parasos fiscales, donde los controles de los capitales son exiguos o nulos, resulta imprescindible para que las entidades puedan legalizar dinero procedente de actividades ilegales e incluso criminales. Por eso, su supresin debera ser un objetivo prioritario para los gobiernos y las organizaciones internacionales que de verdad defiendan un mnimo de legalidad y moralidad en la economa mundial.

La prdida de poder real de los gobiernos en materia econmica ha venido acompaada de un consecuente deterioro de la democracia, puesto que equivale de hecho a una transmisin de poder desde los rganos representativos hacia entidades donde los mecanismos democrticos simplemente no operan. Y paralelamente, los dueos de estas entidades se han convertido en las personas ms influyentes de nuestras sociedades, adquiriendo unos roles de extraordinaria importancia en la toma de decisiones en la vida social y econmica.

Si realmente creemos en la democracia es hora de reconocer que el nico camino posible para implantarla pasa necesariamente por una reestructuracin del sistema financiero internacional. Se trata de impedir que las grandes entidades procedan de forma mafiosa y se hagan con un poder que nadie les ha otorgado. Los bancos y las grandes corporaciones financieras son hoy da los mayores enemigos de la libertad real, de la democracia y del bienestar social.

NOTAS:

(1) Diario El Pas, 27 Septiembre 2007.
(2) Diario El Pas, 16 Agosto 2007.

Juan Torres Lpez y Alberto Garzn Espinosa son coordinadores de Altereconomia.org


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter