Portada :: Opinin :: Ctedra Che Guevara-Amauta
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2007

Che siempre Che

Homar Garcs
Rebelin


Esto lo dijo magnficamente Eduardo Galeano en 2004: "Por qu ser que el Che tiene esta peligrosa costumbre de seguir naciendo? Cuanto ms lo insultan, lo manipulan, lo traicionan, ms nace. l es el ms nacedor de todos. No ser porque el Che deca lo que pensaba? Y haca lo que deca? No ser por eso que sigue siendo extraordinario, en un mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen?" han transcurrido cuatro dcadas de su asesinato en una humilde escuelita de Bolivia y todas las pretensiones por trivializarlo, haciendo de su imagen un icono pop aparentemente inocuo, resultaron intiles, aun cuando su ideario poltico socialista ha permanecido -en algunos casos- opacado por su imagen guerrillera. No obstante, del Che Guevara hay muchas lecciones que extraer, especialmente en lo atinente a su persona como parte fundamental de la vanguardia revolucionaria de Cuba, tanto en su etapa insurreccional como en la etapa posterior de gobierno y de construccin de la nueva sociedad en su transicin hacia el socialismo. Quizs en ello, en su pensamiento crtico, rebelde y renovador, estriba la permanente presencia del Che.

Internacionalista, antiimperialista, radicalmente socialista, humanista, arriesgado hasta despreciar la muerte, antiburocrtico, solidario y dotado de profundos sentimientos de amor hacia la humanidad, Ernesto Che Guevara fue un impulsor decidido y modelo del hombre nuevo que deber emprender el trnsito al socialismo, dominando simultneamente la tcnica y la ciencia con las cuales romper la perniciosa dependencia con las naciones capitalistas industrializadas., en especial, con Estados Unidos. Fue uno de los que detect y critic las anomalas y contradicciones del sistema econmico socialista implantado en la Unin Sovitica y dems naciones bajo su rbita imperialista, cuestin que deriv en un interesante debate con quienes defendan dicho sistema, el cual sera de mucho provecho repasar y estudiar a propsito de la tendencia revolucionaria neosocialista que recorre a nuestra Amrica y tiene su epicentro en Venezuela. En este sentido, para el Che "la revolucin no es, como pretenden algunos, una estandarizadora de la voluntad colectiva, de la iniciativa colectiva, sino todo lo contrario, es una liberadora de la capacidad individual del hombre".

Che fue un acucioso observador de la realidad imperante en nuestra Amrica, habindola recorrido en gran parte desde sus tiempos juveniles, contrastndola con sus lecturas iniciales y el accionar de los movimientos polticos que se decan entonces revolucionarios. Esto le permiti comprender la necesidad imperiosa del poder para hacer la revolucin tantas veces postergada y traicionada. "El poder -segn lo expresado por l en 1962 en Tctica y estrategia de la revolucin latinoamericana- es el objetivo estratgico sine qua non de las fuerzas revolucionarias y todo debe estar supeditado a esta gran consigna". Hasta el triunfo -armas en mano- de la revolucin cubana, la mayora de estas fuerzas se contentaron con alcanzar algunas reformas parciales, legitimando as el orden burgus existente. Sin negar del todo la va electoral, el Che crea que "la misin de los dirigentes y de los partidos es la de crear todas las condiciones necesarias para la toma del poder y no convertirse en nuevos espectadores de la ola revolucionaria que va naciendo en el seno del pueblo". Tal tarea debiera cumplirse en todo momento en sintona con las masas, sin que ello significara un avasallamiento ni una manipulacin, menos una desconfianza en relacin a sus capacidades, ya que, de lo contrario, la revolucin degenerara en una caricatura, ocasionando frustraciones y retrocesos histricos imperdonables.

De igual manera, el Che cuestion mucho la sobrevivencia de los mecanismos del capitalismo, como la ley del valor y el inters material individual, en la economa socialista calcada del modelo sovitico. "Si a esto -afirmara- se agrega el escolasticismo que ha frenado el desarrollo de la filosofa marxista e impedido el tratamiento sistemtico del perodo, cuya economa poltica no se ha desarrollado, debemos convenir en que todava estamos en paales y es preciso dedicarse a investigar todas las caractersticas primordiales del mismo antes de elaborar una teora econmica y poltica de mayor alcance. La teora que resulte dar indefectiblemente preeminencia a los dos pilares de la construccin del socialismo: la formacin del Hombre Nuevo y el desarrollo de la tcnica". Che vea en tal contradiccin, en un sistema donde se supona eliminada la explotacin capitalista, el principio de la corrupcin, fundamentalmente de la dirigencia. Por eso mismo, estimul el trabajo voluntario como una forma de reforzar la conciencia revolucionaria, siendo l vivo ejemplo de lo predicaba, al margen de su condicin indiscutible de lder revolucionario, Ministro o Comandante de Cuba.

Por todo ello (y ms), el Che siempre ser el Che. La frescura y rebelda de su conviccin socialista, adems de su actuacin solidaria e internacionalista en contra del imperialismo donde quiera ste estuviera, logran que trascienda -siempre- el limitado marco referencial a que lo someten quienes slo se contentan con evocarlo de vez en cuando. En beneficio de la revolucin que habr de abarcar la extensa geografa de nuestra Amrica y, por qu no, tambin del mundo, su presencia permanecer siempre.-



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter