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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2007

Tras la detencin de la cpula de Batasuna
De 23 en 23 hasta llegar a 187.000

Manuel F. Trillo
Insurgente



Cuntas reuniones se pueden suspender si tomamos a 187.000 de 23 en 23? Hechas las cuentas me salen 8.130 reuniones, 8.130 das y se acabara de detener a todos dentro de 22 aos, o si se prefiere, 8.130 direcciones de la organizacin poltica Batasuna que por ms ilegal que se la declare no deja de ser una organizacin poltica, al igual que lo eran el PCE y el PSOE durante el franquismo. El hecho de que en Espaa tengan que reunirse de forma clandestina un grupo de personas no es un agravante para los reunidos, es una losa para el Estado de Derecho. Reunidos pacficamente y sin armas, reunidos sin alharacas, con toda la discrecin de la que fueron capaces, reunidos para hablar de su pas, de la autodeterminacin, de la independencia, o si prefieren ustedes para hablar de las inundaciones en Alcal de Guadaira.

Una reunin de personas que tienen afinidades y simpatas ideolgicas comunes. Yo mismo hubiera ido a la reunin para hablar, debatir, interpretar, y en la medida de mi inteligencia y conocimientos, aportar cuanto pudiera para avanzar en la solucin de un conflicto vasco que dura demasiado tiempo. Y en este punto pregunto a Garzn, a Zapatero, a Rubalcaba, y a esa Mara Teresa cuyo discurso el mismo da de las detenciones era calcado del que pronunci Fraga Iribarne para justificar el asesinato de Julin Grimau-, si mi amistad personal con independentistas vascos me convierte en sujeto criminal. Todos estamos amenazados por la venalidad de los poderes poltico-judiciales, y del todo es ETA se va por intereses coyunturales a que los individuos no estn ilegalizados. Y ahora se vuelve al todo es ETA, y todo porque se acercan las elecciones y no quieren soltar la poltrona de la Moncloa. Eso lo ve un tonto, yo tambin.

No es la primera vez que escribo la frase genial de Quevedo sobre la judicatura: prefiero cien ladrones a un mal juez . Y en este caso el juez es un malandrn que se pasa el res sic stantibus por donde le parece oportuno. Encarcelar a quienes han negociado con Zapatero, a los que se han reunido con Patxi Lpez y Rodolfo Ares con quienes me solidaric en su da por las amenazas judiciales que pesaban sobre ellos- , a los que se reunieron con el lehendakari, y no encarcelar ahora que parece que las cosas han cambiado a estos interlocutores es una desfachatez jurdica. Pues todos saban que representaban lo mismo por lo que ahora se les encarcela. Hay poca consistencia en las acusaciones, y ms an cuando en ningn momento se presentaron como miembros de Batasuna, pues no existe, dado que est ilegalizado. Al fin y al cabo el Estado de Derecho al que apela ahora Mara Teresa F. de la Vega -40 aos antes Manuel Fraga- tiene dos varas de medir, un rasero para los amigos Ares y Lpez, y Zapatero y sus enviados- y otro para los interlocutores vascos. No es extrao que el Consejero de Justicia vasco diga que esto es un dislate y un error poltico jurdico de inmensas dimensiones.

Recuerdo a un hombre bueno, en el sentido machadiano, Simn Snchez Montero. Fue detenido y encarcelado por los lacayos del franquismo, es ms, mientras Fraga Iribarne era Ministro de Franco, y cada vez que lo detenan haca una declaracin, siempre la misma, de tal modo que la BPS (Brigada Poltico Social, hoy Comisara General de Informacin) ya tena redactados de antemano los trminos en que se expresara. Snchez Montero reconoca sin ambages y a las claras y no deca nada ms que era miembro del Comit Central del Partido Comunista. A partir de ah el silencio y las torturas. En la actualidad, con el Estado de Derecho del que se sienten tan ufanos los socialprogresistas, se ilegaliza tambin las ideas y los proyectos polticos, simplemente porque se supone que los miembros de tal o cual partido estn integrados y forman parte del todo es ETA. No entro a valorar la conducta de uno, dos o trescientos, sino en que una organizacin por s misma no puede delinquir, slo los individuos que la conforman, pero en este caso como en el franquismo- lo que se pretende eliminar es la idea misma y el proyecto de independencia del territorio vasco. De cuanto digo aqu hay una buena muestra en la persecucin que se hace mediticamente y por otro medios ms adelante ante la propuesta de consulta del lehendakari Ibarretxe.

No hay ninguna salida poltica desde Espaa. Eso lo vemos en Espaa y se ve en el Pas Vasco. Unos porque son miembros de Batasuna, porque son cmplices de la organizacin armada ETA. Y si es el lehendakari, hombre de derechas, un hombre de orden, defensor del capitalismo y de la moral catlica, tambin es rechazado. Los gobernantes del Estado central, de Espaa en Madrid, no estn dispuestos a que se discuta polticamente el derecho a la autodeterminacin de los pueblos, importando poco quin presente la cuestin, Batasuna por ser Batasuna, el lehendakari vasco por ser vasco. La idea espaolista de una, grande, y libre (del PSOE, y basta ver las declaraciones de Guerra mentando el art.155 de la CE), o la del PP un dios, una patria, un caudillo, es lo que conducir a un enfrentamiento cuyas consecuencias me temo que sern irreparables.

Hay quien ha dicho que la izquierda espaola est ya harta. Pues si es izquierda, supongo que defender el derecho a realizar una consulta entre los vascos para determinar en qu grado est asentada esa aspiracin a la independencia. Los espaoles dicen que quieren votar en un hipottico referndum, dnde se ha visto mayor dislate?. Ni en Canad se hizo una chapuza semejante. Ni los escoceses lo permitiran. Ni ha ocurrido en Irlanda. Espaa, por decirlo de este modo refiriendo con el nombre al Gobierno y a los aparatos del Estado, no permite ni por las malas ETA- ni por las buenas la propuesta del Gobierno vasco- que se realice un referndum. Esta es la desgracia y la paradoja en la que nos encontramos metidos, dada la cerrazn de los unitaristas. Los mismos que no se cansan de decir que por las vas polticas todo es posible. Sencillamente mienten, y as lo ven y lo perciben los ciudadanos de los territorios vascos, catalanes, gallegos...

El apresamiento de ciudadanos vascos cuyo nico crimen es la defensa de la independencia de su territorio, pues el resto de las imputaciones son pura entelequia y elucubracin de mentes sometidas al principio unitarista de los territorios de Espaa, significa una vuelta a un pasado que nadie deseaba, pues ha sido interpretado lgicamente- como una declaracin de guerra. Ah esta el problema encima de la mesa de nuevo con toda su crudeza. Cuando Zapatero dijo aquello, ser implacable, estaba diciendo que usara los poderes del Estado el judicial tambin- para vengar un fracaso que estaba cantado desde el momento en que sus enviados se desdecan un da de lo que haban firmado y afirmado en el anterior.

Que los polticos jueguen sucio es algo que tengo asumido, que los jueces se comporten como sealaba Quevedo es algo que no se puede soportar, por cuanto se acaba decididamente con el pilar que supone la seguridad jurdica. Y perdida esta, que dios nos coja confesados. Abran las crceles y campos de concentracin porque tendrn que encarcelar a cientos de miles de ciudadanos vascos. Pueden habilitar los que se utilizaron en el franquismo, empezando por el Valle de los Cados, y seguir por Albatera, Miranda de Ebro, Castuela, San Marcos de Len, o los Merinales en Sevilla, etc. Para empezar debieran de continuar con los otros 23 que se presentaron en rueda prensa y cuyas identidades no son desconocidas para el juez, y as hasta 187.000, como mnimo, pues yendo por el camino del absurdo jurdico en el que nos encontramos- hasta Ibarretxe y su Gobierno se vern entre rejas. Menudo panorama.


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