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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2007

Cuntas verdades fueron enterradas en los escombros del World Trade Center?
El oro de las Torres Gemelas

Juana Carrasco Martn
Juventud Rebelde


Hubo o no oro perdido y encontrado cuando se derrumbaron los edificios del World Trade Center de Nueva York? La pregunta sale a la palestra seis aos despus, cuando un reporte del Chicago Tribune, hizo referencia a una de las verdades expuestas por el Presidente cubano Fidel Castro en la Reflexin titulada El imperio y la mentira.

Fidel dice: Hoy se cumplen seis largos aos de aquel doloroso episodio. En la actualidad se conoce que hubo desinformacin deliberada. No recuerdo haber odo hablar ese da de que en los stanos de esas torres, en cuyos pisos superiores radicaban bancos de multinacionales junto a otras oficinas, haba depositadas alrededor de 200 toneladas de barras de oro. La orden era disparar a muerte contra todo el que intentara penetrar hasta el oro....

El diario de Chicago, en su edicin del 23 de septiembre pasado, dijo que la columna escrita por Fidel haba levantado preocupacin en la comunidad internacional sobre su lucidez, y se explicaba la publicacin con este prrafo: En esa columna, Castro avanza la teora extremista de que una conspiracin de EE.UU. est ocultando la verdad detrs de los ataques del 11 de septiembre, incluyendo la presencia de barras de oro en el stano del World Trade Center.

Advertidos de la intriga, desempolvamos archivos, ms fcilmente en esta era del ciberespacio, y una parte de la historia sale a flote, aunque nos deje todava sin responder la ms crucial de las interrogantes: A quines y a qu intereses representaban los que derribaron las Torres Gemelas de Nueva York?

El oro se abre paso

Secretos, armas, drogas, plata y oro fueron tesoros sepultados bajo toneladas de escombros, polvo y vigas de acero retorcidas el 11 de septiembre de 2001... Por tanto, no solo hubo equipos para el rescate de cuerpos entre las ruinas de los 15 millones de pies cbicos de espacio de oficinas obliteradas y las decenas de miles de metros de cable de telecomunicaciones o los miles de computadoras derretidas en el complejo de edificios del World Trade Center. Desde el primer momento se fue a la bsqueda de los tesoros, un hecho de muy poca repercusin en la prensa, dedicada por entero a llorar justamente a los muertos, y a servir de caja de resonancia a la turbia guerra que lanz desde entonces George W. Bush contra el terrorismo.

Sin embargo, en su ltima edicin del sbado 15 de septiembre de 2001, The New York Times publicaba un extenso reportaje, firmado por Jonathan Fuerbringer, bajo el ttulo Luego de los ataques: los bienes.

El diario neoyorquino revelaba la cantidad de oro y plata enterrados bajo el World Trade Center 4, su valor en el mercado: ms de 230 millones de dlares; y que perteneca a personas o firmas que estn comerciando contratos futuros en la bolsa de Intercambio Mercantil de Nueva York (Nymex)....

Nymex no poda darse el lujo de parar sus negocios habituales en el World Financial Center vecino de las Torres derrumbadas, as que trabajaba temporalmente en otra sede del centro de Manhattan y usaba un sistema de computadoras puesto a punto en la vecina New Jersey. En animada actividad poda mostrar que ese da se haban hecho 69 790 contratos por oro, plata, petrleo y muchos otros bienes, que cambiaban una y otra vez de manos, pero estaban en esos depsitos.

Millones de personas en Estados Unidos podan estar aterrorizadas o llorar a sus seres queridos, pero el capital se engrasaba con esa sangre y sufrimiento: el precio del oro saltaba siete por ciento (de 272.30 el lunes a 290.90 la onza, lo que elevaba en siete millones de dlares el valor de los metales sepultados desde el martes fatal en los stanos del WTC.

La onza de plata, revelaba The New York Times, ganaba 14 centavos (cotizndose a 4.33), mientras que el barril de petrleo suba 1.89 y alcanzaba el precio de 29.74, cifra que hoy en da parece irrisoria, pero reveladora de que mientras ms muertos pavimenten ese mercado ms alto se cotiza: las guerras de Bush en Iraq y Afganistn, y sus constantes amenazas a otras naciones por el tema energtico han llevado a ms de 84 dlares el barril del crudo en los das en que se cumplan seis aos de la fatdica fecha.

Los hombres del oro y la plata se dedicaron tempranamente a tranquilizar a los inversores, a pesar de las toneladas sepultadas de esos metales. Por ejemplo, James Newsome, presidente de la Comisin de Comercio de Bienes Futuros (Commodity Futures Trading Commission), haba dicho en una entrevista: Porque el metal est seguro y hay un amplio abastecimiento, esto no nos concierne. No haba que preocuparse por el oro del WTC. Philip Klapwijk, director ejecutivo de Gold Fields Mineral Services, una importante firma en metales preciosos, lo ratificaba al decir que las 12 toneladas enterradas en el WTC era solo el 0,3 por ciento del oro mundial del ao 2000. Hay oro en abundancia en Londres y Suiza, afirmaba.

Parecan estar demasiado seguros sobre las barras de 100 onzas (3,1 kilogramos) con el nmero de serie estampado como identificacin por la entidad de intercambio, aunque estuvieran bajo toneladas de escombros.

FBI al rescate

Haba en esos momentos dos depsitos para el oro y la plata aprobados por Comex (Commoditties Exchange), que regentea el mercado de los metales. Sometidos a una seguridad extrema, que inclua ocultar su existencia, el atentado del 11 de septiembre dio a conocer que el ScotiaMocotta, propiedad del Scotia Bank de Toronto, tena en sus bvedas del World Trade Center 4 una parte de ese oro.

Cuando entraba el mes de octubre y ya se haban iniciado las labores de demoler las ruinas en pie, en especial los World Trade Center 4 y 5, que haban sucumbido bajo el peso de las Torres Gemelas (WTC 1 y 2), el New York Daily News y la revista Fortune, as como diarios importantes de otras partes del mundo, entre estos los britnicos The Times y The Mirror; los distantes New Zealand Herald, The Australian y The Stateman de la India; los canadienses Globe and Mail y The Gazette, hablaban del plan de Wall Street para la recuperacin tras la catstrofe y, sobre todo, del rescate del oro...

Una noticia los pona eufricos y era publicada el 1ro. de noviembre: unos 375 millones de dlares en barras de oro y plata haban sido encontradas y reubicadas. La informacin la daba el Bank of Nova Scotia, custodio de los metales preciosos, porque anunciaba que se estaban moviendo los contenidos de las bvedas del ScotiaMocatta a otro lugar secreto por supuesto, por razones de seguridad pues el edificio deba ser demolido.

El oro est en prstinas condiciones, deca Pam Agnew, la vocera del Scotiabank, y no hay que dudar de la sonrisa en su rostro.

No se mencionaban las barras de plata ni otros metales preciosos, joyas o inversiones que podan haberse recuperado de la zona de desastre; pero se conoca tambin entonces que los ocho empleados de la cmara acorazada que guardaban el oro y la plata haban escapado ilesos de los sucesos del 11 de septiembre. Todo estaba a salvo.

El New York Daily News haba reportado la vspera que equipos de emergencia encontraron el oro en el bajo Manhattan y haban llenado al menos dos camiones blindados de la compaa Brinks Inc.

A las noticias felices se sumaba el entonces alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, quien confirmaba la presencia de los camiones de transporte de bienes y que la mayora del oro haba sido hallado. Un pequeo grupo de agentes federales fuertemente armados montaron guardia, mientras policas y bomberos cargaban los vehculos blindados.

Otros ladrones

El diario The Mirror habl incluso de que ladrones haban intentado robar oro y plata por 264 millones de dlares en las ruinas cuando se hicieron pasar por rescatadores, pues los guardias armados que cumplieron la orden de remover el tesoro del Bank of Nova Scotia, encontraron marcas de que haban entrado intrusos a los stanos.

Se habl entonces de la desaparicin de acciones y bonos certificados de otro depsito contiguo, pero fueron recuperados semanas despus.

El New Zealand Herald hizo referencia el 6 de octubre de 2001 a otros secretos: documentos, armas y otras evidencias guardadas por la CIA, el Servicio Secreto de Estados Unidos, y el Bur de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, agencias que tambin tenan oficinas en las torres destruidas, por lo que en algn lugar de los escombros estaran contenedores con armas, herona, cocana, xtasis y otras drogas, evidencias de crmenes que no podran ser ya procesados. Hasta por esa razn la CIA haba pedido a agentes del FBI que rodearan el lugar poco despus del colapso. El entierro incluy, adems, detallados planes de contingencia para la caravana presidencial en Nueva York, y archivos con los nombres de informantes sobre el crimen organizado y el terrorismo.

Todo el tiempo que dur el trabajo de los constructores y equipos de demolicin en la eliminacin de los escombros fueron estrechamente vigilados por los agentes del gobierno; sin embargo, ABC News report entonces la presencia de camiones y trabajadores de limpieza de firmas que tenan conexiones con la mafia, y que se haban robado muchas toneladas de chatarra, en lugar de llevarlas a los sitios establecidos para su inspeccin...

Pero volvamos al oro. En un sitio de Internet llamado America rebuilds: a year at Ground Zero, el tema del caudal dorado sali con fotos y detalles.

Se relata ah que los trabajadores que limpiaban un tnel de servicio en uno de los edificios del WTC se encontraron de pronto rodeados por ms de 100 agentes del FBI y personal del Servicio Secreto, pues Comex, la divisin de comercio de metales del Nymex, guardaba 3 800 barras de oro y 102 millones de onzas de plata en el Bank of Nova Scotia, y tambin tena metales preciosos en el Chase Manhattan Bank, el Bank of New York, y en el Hong Kong Shanghai Banking.

En la maana del mismo 11 de septiembre, el oro fue transportado a travs de los stanos del edificio, una rampa temporal fue construida para tener acceso al tnel y un pequeo buldzer fue utilizado para romper la pared. Entonces apareci un equipo de la polica y de los bomberos que pusieron el oro en un camin blindado. Ah fue cuando a uno de los obreros le dijeron que si bajaba le dispararan.

Las autoridades protegan al capital, pues cuando ocho aos antes el World Trade Center haba sido blanco de otro ataque terrorista con explosivos, haba en sus stanos oro por ms de mil millones de dlares propiedad del gobierno kuwait, y en un primer momento la polica crey que era un intento de robo de aquel tesoro.

Cuestin de lucidez

Ah estn los elementos sin nada de extremismos, por eso la presuncin del diario de Chicago mereci este comentario del profesor Nelson Valds en Cuba-L Direct: Esto solo muestra que: a) los reporteros no leen, b) los reporteros leen, pero no recuerdan, c) los reporteros leen y recuerdan, pero no nos lo dicen, d) los reporteros no saben cmo buscar en Lexis/Nexos, y e) los editores tampoco saben cmo investigar.

Entonces, parece que Fidel Castro lee, recuerda lo que lee, nos lo dice, sabe cmo usar Lexis/Nexos y tiene editores que lo ayudan a ello. Cul lucidez debe ser cuestionada?

El colofn de la historia

El 13 de octubre Chicago Tribune hizo un reconocimiento de su falta: Un artculo del 22 de septiembre desde Cuba cuestion la aseveracin del Presidente cubano Fidel Castro de que barras de oro estaban enterradas bajo el World Trade Center en el momento de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. De hecho, oro y plata fueron enterrados bajo los edificios en ese momento. El Tribune lamenta los errores.

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