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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2007

Lenguas, mercados y globalizacin
Espaa, su apuesta mercantil iberoamericana, y las bazas educativas y latinoamericanas del Mercosur

Silvia Senz
Addenda et Corrigenda


[...] nuestra lengua [...] se constituir en el siglo XXI en el instrumento poltico por excelencia de la integracin, dentro del sueo de la Comunidad Iberoamericana de Naciones que alentamos desde el Congreso Anfictinico de 1826 en Panam, convocado por aquel soador que fue Bolvar. Se aprecia, as, cmo fue de acertada la decisin de los Reyes Catlicos de no or al Cardenal Ciosneros cuando les aconsejaba que divirtiesen sus miradas de Amrica para fijarlas en las posesiones africanas y europeas, segn Surez.

Belisario Betancur (ex-presidente de Colombia): La lengua es la patria, discurso de clausura del I Congreso Internacional de la Lengua Espaola, Zacatecas, 1997.

 

A la comprobacin entusiasta de Enrique Iglesias, en el II Congreso Internacional de la Lengua Espaola, acerca de que las elites latinoamericanas se estn socializando en el ingls como segunda lengua y en la condicin americana como segunda cultura, podemos plantear otra posibilidad: la formacin de nuestros jvenes en un bilingismo espaol/portugus y en su condicin de latinoamericanos como pertenencia cultural primera.

Elvira Narvaja de Arnoux ( Instituto de Lingstica ,   Buenos Aires):  El conocimiento del otro en el proceso de integracin regional. Propuestas para la enseanza media.  

 

 

A estas alturas del baile, que Espaa juega fuerte sus cartas en su posicionamiento geoestratgico y econmico, en Europa y en el mundo, sobre el tapete de Iberoamrica trmino que tan bien define aqu Tito Drago y con baraja espaola en mano, ya no es ningn secreto. Nada se oculta; es ms, se exhibe con total impudor. Y como despampanante puesta en escena glotopoltica, la campaa de expansin y promocin de la lengua espaola (y la cultura en espaol) como recurso econmico es, desde hace aos, objeto de estudio entre lingistas de todo el mundo.

Con la globalizacin todo se globaliza. El espaol ya no es espaol, a secas: es espaol global, total, internacional, multinacional... y sobre todo instrumento de integracin iberoamericana (1, 2, 3 y 4) pese a los compromisos de promocin de la diversidad que recoge la Carta Cultural Iberoamrica.

El sector editorial espaol se define ya preferentemente en espaol trasnacional y se formula en clave de espacio iberoamericano del libro.

Los medios de los grandes grupos de comunicacin espaoles ya no son simples medios de difusin estatal: son medios globales.

Y, en la base de todo ello, las polticas (y las normas) lingsticas han dejado de ser espaolas para ser panhispnicas, en una operacin, para muchos, de diplomtico maquillaje del eurocentrismo normativo, tambin analizada ya desde la perspectiva brasilea de la enseanza del E/LSE (espaol, lengua segunda y extranjera), y a la que se ha llegado, en palabras de Violeta Demonte, por esta va (las negritas son mas):

 

[...] el caso espaol sigue la regla segn la cual un estndar es una koin (Beninc 1999: 248), una variedad comn a un conjunto de dialectos, donde se elimina aquello que sea demasiado peculiar, particularmente en el terreno de la pronunciacin, y se buscan formas lxicas y morfolgicas transparentes y de consenso. Para llegar a esta situacin ha sido esencial el cambio poltico en Espaa y el inters econmico y cultural de la Espaa democrtica por la Amrica de habla espaola. La Real Academia Espaola y el Instituto Cervantes no ha dudado en sealar en numerosas ocasiones que el espaol del siglo XXI ser americano o no ser; una consideracin tal era simplemente impensable hace veinte aos.

[...]

Este supradialecto, a la vez que elimina rasgos fonticos y morfolgicos especficos, ampla y negocia el caudal lxico. Los lexicones de las lenguas del mundo reflejan la manera como los seres humanos conceptualizan las acciones, estados, cualidades y entidades de la realidad; codifican tambin los cambios que se producen en esa realidad: nuevos objetos y acciones sern nuevos nombres y nuevos predicados; ambas fuerzas no son incompatibles. Pues bien, si la globalizacin es el patrn de desarrollo poltico y econmico dominante en el mundo actual, es natural que exista una globalizacin lingstica y que la tendencia a la homogeneizacin contribuya a la mejor delineacin de un lxico estndar estable y bien definido.

 

Esta apuesta iberoamericana parece dominada, pues, por una filosofa globalizadora y mercantil, y en apariencia tiene un claro ganador que esconde diversos ases en la manga. Lo que no parece tan claro es quin o quines participan en esta liza y si es este el nico terreno de juego.

As, aunque algunos medios argentinos que tambin buscan su propia parcela de poder global dejan atisbar una supuesta disputa entre Espaa y Argentina por la idoneidad en la mano del E/LSE, en realidad una y otra (y con esta ltima, sus vecinos del Mercorsur) formulan sus intereses segn discursos y anlisis bien distintos (contrstese la clave eminentemente geoestratgica y mercantil de 1, 2, 3, 4, 5 y 6 con la clave predominantemente latinaomericana, de reciprocidad, de inclusin, de calidad acadmica y de integracin regional de 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7). Y, en la prctica, es slo Espaa quien traduce sus jugadas en resultados en efectivo, que presenta ante la opinin pblica como una continua cosecha de triunfos; triunfos que tienen por objeto superar las trabas a las que se enfrenta la lengua espaola, tambin definidas por Demonte:

 

El espaol es una lengua con un nmero de hablantes prximo a los cuatrocientos millones, es la tercera o cuarta lengua ms hablada en el mundo (tras el ingls, el chino y el hindi), y ha construido un estndar que asegura su coherencia interna y su unidad. Puede ser caracterizada como lengua internacional al menos en sentido geopoltico: es la tercera ms importante en cuanto al nmero de pases en que es lengua oficial (en 50 el ingls, en 27 el francs, en 20 el espaol, en 6 el alemn; cfr. Tamarn 1995: 267). Lo es tambin por su utilidad internacional ya que crece exponencialmente el nmero de personas que la aprenden como lengua extranjera. Ahora bien, estas caractersticas aseguran su difusin y permiten augurar que ser internacional en el sentido ms estricto de vehculo de comunicacin internacional y de lengua de influencia cultural sobre pases lingsticamente no hispanos?

La respuesta por el momento es negativa. Los razones ms habitualmente sealadas de la no difusin cualificada del espaol son dos: el que no sea lengua de la comunicacin y produccin cientfica internacional y la limitada presencia del espaol en la red de redes, Internet (donde se lo sita detrs del ingls, el alemn, el japons, el coreano y el chino y casi en igualdad con el francs).

 

Vanse algunas de las estrategias desplegadas por parte espaola y los ases cosechados recientemente para superar estos impedimentos. Y no se pierda de vista la retrica que se maneja al exhibirlos:

 

 

1. Triunfos tecnolgicos y financieros

El Instituto Cervantes se queda los dominios espaol.es y espaola.es

El Instituto Cervantes y la gran operacin de comunicacin del espaol Caffarel propone al Instituto Cervantes para liderar la difusin del espaol y su cultura a travs de Internet y las TIC

El Instituto Cervantes promueve la presencia del castellano en Internet

El Cervantes y RTVE lanzan un curso de espaol a travs de internet y televisin

El presupuesto del Cervantes crece un 30 %, hasta llegar a los 89 millones de euros

Instituto Espaol de Comercio Exterior (ICEX): El sector cultural contar para promocin exterior con 40 millones de euros

 

 

2. Triunfos en comunicacin

Nace TVEFE, el primer servicio informativo audiovisual del mundo en espaol

El Cervantes y RTVE lanzan un curso de espaol a travs de internet y televisin

 

 

3. Triunfos en planes y alianzas estratgicas

El Instituto Cervantes busca que Microsoft dote de ordenadores a las escuelas de Brasil para poder ensear espaol

El Instituto Cervantes y la Agencia EFE firman un acuerdo de colaboracin

Convenio de colaboracin entre el Instituto Cervantes y el Crculo de Lectores

El Instituto Cervantes y el Grupo Planeta promocionarn la cultura espaola

El Instituto Cervantes, el Santander y Universia se unen para fomentar la enseanza del espaol

Campus Comillas ser entidad preferente del Cervantes (vase tb., en relacin con este enlace y con el anterior: Patronato de la Fundacin Campus Comillas)

La Real Academia Espaola crear, con la ayuda del Santander, el Corpus del Espaol del siglo XXI

El ICEX y el Instituto Cervantes firman un convenio de colaboracin para la promocin de la internacionalizacin de las industrias culturales [en espaol] (vanse tb. las actividades del ICEX en torno al espaol como recurso econmico, en especial en el sector editorial)

ICEX y FGEE: Libros espaoles hasta en Pekn y El sector editorial sale a la conquista de nuevos mercados

 

 

4. Triunfos en liderazgo en la definicin de estndares de ELE

El Cervantes estandariza los niveles de conocimiento del idioma espaol

 

 

5. Triunfos acadmicos

La Universidad de Salamanca se ofrece como puente acadmico de Iberoamrica en Espaa

El rector de Salamanca viaja a Brasil para consolidar la enseanza del espaol

El Banco Santander y Universia presentan Oye!, el proyecto para ensear espaol a 45.000 profesores en Brasil (lase tambin, al respecto: Botn destaca importancia Latinoamrica en futuro grupo Santander) El Banco Santander ensea a hablar espaol en Brasil

 

A la vista de todo esto, cabe concluir preguntndose, en primer lugar, por la evidente desatencin a la lengua portuguesa sin ir ms lejos en este marco iberoamericano que Espaa quiere liderar y que la lengua espaola pretende cohesionar (de nuevo, vanse 1, 2, 3 y 4); y, en segundo lugar, por las cartas que los pases del Mercosur pueden jugar para hacer frente a la baza espaola.

Con respecto a la primera cuestin, en este trabajo, Elvira Narvaja de Arnoux seala con claridad los motivos, desde la perspectiva de los intereses de la integracin europea a la que pertenece Espaa:

 

Las polticas lingsticas respecto del espaol no son encaradas [...] por los pases hispanoamericanos, sino por Espaa, que lo hace, obviamente, en funcin de sus intereses nacionales y los de la integracin [europea] de la que forma parte. De all que el planteo de una retribucin en relacin con el portugus, que servira polticamente a los pases sudamericanos, hecha por Juan Luis Cebrin en el III Congreso Internacional de la Lengua, haya sido un gesto aislado ya que, en el marco de la pennsula, no est resuelta la relacin portugus-gallego y, en relacin con Amrica, a Espaa y posiblemente a la Unin Europea no les convenga una consolidacin del Mercosur sobre bases que superen el simple acuerdo mercantil y tiendan a un activo conocimiento del otro.

 

Y tambin lo hace en este otro estudio, esta vez desde la perspectiva (tambin iberoamericana) de las ltimas polticas lingsticas y educativas de los pases hispanohablantes que integran el Mercosur (donde el portugus comparte oficialidad con el espaol y el guaran; con posible ampliacin a otras lenguas amerindias, con las nuevas incorporaciones):

 

[...] lo real es que no se manifiesta una voluntad de aproximarse al conocimiento de los otros pases que participan en el proyecto de integracin regional a pesar de que el Plan Trienal del Sector Educativo del Mercosur (1998-2000) incluye en su rea Prioritaria I, el desarrollo de la identidad regional por medio del estmulo al conocimiento mutuo y a una cultura de la integracin. El desconocimiento de la otra lengua mayoritaria es solo un ndice de las dificultades de construir un espacio integrado que se consolide polticamente. Como ejemplo ilustrativo de esta dificultad y del olvido entre lo local y lo global de lo regional, es la propuesta de Juan Godenzzi (2002), en un documento de la Organizacin de Estados Iberoamericanos para la Educacin, la Ciencia y la Cultura, respecto de los aprendizajes lingsticos de un peruano hispanohablante: este, adems del desarrollo de su lengua materna, debiera adquirir una lengua originaria como el quechua, que le abra a la riqueza de la cultura andina; y una lengua como el ingls o francs, que le posibilite transitar por otros circuitos de gran amplitud. Este documento iberoamericano muestra como para algunos no es visible el espacio sudamericano como marco de orientacin de las decisiones poltico-lingsticas y que la comunidad lusfona no alcanza, desde esas posiciones, ni siquiera el rango de comunidad lingstica vecina que genere una alternativa en el campo educativo, a pesar de la recomendacin previa al ejemplo citado: resulta vlida la recomendacin de que se promueva el manejo generalizado, por parte de los hablantes, de al menos tres lenguas: la lengua materna, la lengua de la comunidad lingstica vecina, y una lengua de amplio alcance internacional. Y eso porque de ese modo se cubre un espectro realmente global sin olvido de lo local. Esta invisibilidad del portugus para el rea hispanohablante solo se resuelve, ms all del efecto que los emprendimientos tursticos o comerciales puedan tener, con una poltica cultural de la lengua encarada consciente y sistemticamente por los pases de la regin.

 

Con respecto a la segunda cuestin, tal como muestra el estudio anterior, el error estratgico evidente que supone esta desatencin empieza a corregirse con nuevos proyectos, que reflejan el discurso alternativo de los pases del Mercosur al que hacamos referencia y que se explicita en trminos de plurilingismo y pluriculturalismo y de una integracin de la regin no slo mercantil, sino ante todo cultural, social y poltica, que pasa por un necesario proceso de conocimiento del otro, de respeto mutuo y de colaboracin en pie de igualdad:

 

Hace alrededor de diez aos, en ocasin de un encuentro de educadores e investigadores en Sociolingstica, esbozamos un proyecto de red de colegios secundarios bilinges espaol/portugus dependientes de las universidades e institutos de nivel superior del Mercosur. La propuesta consideraba que la red abarcara instituciones de nueva creacin o ya existentes; que esta enseanza bilinge pudiera ir inicialmente desde el sptimo al duodcimo ao de escolaridad; que los colegios tuvieran programas de estudio y sistemas de evaluacin comunes, que permitieran a los alumnos continuar de inmediato sus estudios en los diversos pases en caso de traslados; que los programas de estudios incluyeran, por lo menos, otra lengua adems del espaol y el portugus; y que las experiencias pedaggicas que se realizaran dieran lugar a investigaciones cuyos resultados pudieran ser transferidos a otros mbitos del sistema educativo de la regin. En los considerandos se sealaba, adems de razones ligadas a la pedagoga de lenguas y a la importancia de los aprendizajes lingsticos en el desarrollo metacognitivo de los estudiantes, los esfuerzos de los pases del Mercosur tendientes a una integracin cultural y poltica y la importancia para la integracin cultural del intercambio regional de docentes. Asimismo, se planteaba la necesidad de colaborar en la formacin de un plantel de funcionarios, polticos y tcnicos capaz de manejarse con soltura en ambas lenguas y conocedor de la realidad regional y del entramado cultural que le es propio.

[...]

Recientemente en Buenos Aires, en la reunin de la Ctedra Libertadores, que se ha abierto en la Universidad de Buenos Aires, Mar del Plata y del Comahue, la Universidad Latinoamericana y del Caribe y la Universidad Bolivariana de Venezuela, y que busca constituirse en una red regional que incluya proyectos de posgrado en temas vinculados con integracin y pensamiento crtico, se discuti el proyecto y las posibilidades de implementarlo. Me referir entonces, rpidamente, a los resultados de esas discusiones.

Por un lado, se enfatiz el inters de que la lengua no materna, espaol o portugus, segn los casos, fuera lengua de enseanza en, por lo menos, los dos ltimos aos de la escuela secundaria hasta que progresivamente, si avanzaba el programa bilinge en la escuela primaria, se ampliara a todo el ciclo secundario, lo que fue considerado mayoritariamente lo ms deseable. En este aspecto, el sistema de enseanza superior podra colaborar estableciendo un programa de becas doctorales para egresados de universidades de la regin, que incluyera como obligacin el dictado de un nmero de horas en las escuelas de la red. Esto se debe a que la objecin constante a proyectos de este tipo es que no se cuenta con docentes preparados en las distintas asignaturas y con un dominio de la lengua de enseanza cuando esta es otra que la del pas en la que el establecimiento educativo est ubicado.

En cuanto a la enseanza del espaol y del portugus, en tanto lenguas prximas, se recomend una didctica que facilitara el paso de los conocimientos adquiridos en una a la otra, a partir de programas armonizados, para lo cual se debera requerir el apoyo de expertos en la elaboracin de los contenidos de las disciplinas lingsticas. Este objetivo se logra adems, en trminos generales, con un entrenamiento adecuado de alumnos y profesores en la puesta en contacto sistemtica de las dos lenguas, en el relevamiento de semejanzas y diferencias, y en la proyeccin de conocimientos gramaticales y textuales de un conjunto discursivo a otro.

En cuanto a la tercera lengua, se propuso dejar abierta esa posibilidad para que operen los requerimientos de cada Estado y los acuerdos bilaterales en los cuales poda estar inscripto. Si bien el ingls se avizoraba como esa tercera lengua, fundamentalmente por los vnculos continentales, no se excluan otras posibilidades. Recordemos que desde distintas latitudes se advierte la erosin del rol poltico de los Estados Unidos en el sistema mundial, rol al que se asocia claramente el desarrollo del ingls, y que David Graddol (2004) seala, por un lado, la disminucin progresiva del 9% al 5% en el 2050 de la poblacin mundial que creci hablando ingls como lengua primera y, por el otro, el aumento progresivo del rabe y la posicin estable del chino con mayor nmero de hablantes nativos.

Respecto de las lenguas amerindias, se consider que cada Estado deba decidir cul, y los modos de su insercin en el programa escolar enfatizando la importancia de aquellas que son oficiales (guaran, quechua, aymara) y/o comunes a varios estados. Se recalc que el aprendizaje de ellas deba ser realizado por todos los estudiantes de la escuela en que se implemente, tengan o no un conocimiento previo, y asumido como un aspecto importante de la construccin de una identidad colectiva latinoamericana.

Por otra parte, se resalt la necesidad de que la poltica lingstica se acompaara de una poltica cultural explcita que impulsara enrgicamente el conocimiento de la regin en su diversidad para que se construyera una identidad no idealizada, sino viviente y compleja. Debemos reconocer que las polticas lingsticas, si bien son necesarias para afianzar una identidad comn, son insuficientes, particularmente en el mundo actual en el que presenciamos por la expansin de los circuitos comunicacionales la exposicin de los mismos contenidos culturales globales en diferentes lenguas; de all que en la planificacin educativa se deben articular polticas lingsticas y culturales. [...]

A esa poltica cultural que se nutra en el conocimiento del otro deberan atender, en este espacio educativo, programas unificados de historia, geografa y literatura. En este punto tambin las universidades podran hacer su aporte participando en la seleccin de los temas que se deberan abordar en cada nivel desde una perspectiva latinoamericana y colaborando en la preparacin de los textos didcticos. En cuanto a los programas de instruccin cvica, estos deberan atender al desarrollo de una conciencia latinoamericana solidaria y democrtica en la que se sostuviera una nueva ciudadana y que permitiera a los jvenes en su vida adulta participar adecuadamente en las instancias polticas regionales. Al respecto, es adecuada la observacin de Giroux (2001: 53): desafiar al neoliberalismo tambin exige nuevas formas de ciudadana social y de educacin cvica que encajen en las vidas y luchas diarias de las personas []. Desafiar a la hegemona neoliberal como forma de dominacin es esencial para exigir una nocin alternativa de la poltica y reinterpretar la relacin entre la agencia poltica y la democracia sustancial. En esa lucha ideolgica, la escuela como otros organismos estatales o de la sociedad civil, constituyen un espacio fundamental para alcanzar colectivamente una unidad cultural-social.

En los ltimos cursos, a las orientaciones cientfica o humanstica, se podran agregar otras ms tcnicas si la regin en la que est inserta la escuela lo requiriera. Pero en todos los casos la formacin deber tender al desarrollo de un pensamiento capaz de establecer vnculos entre dominios disciplinares y entre saberes provenientes de distintos campos. Las humanidades y la cultura cientfica debern articularse dejando de lado la hiperespecializacin (Morin, 2000; 2002).

La finalizacin de los estudios podra asociarse a un diploma de bachillerato latinoamericano, reconocido por todos los pases del rea para ingresar en los estudios superiores. Por cierto que cada establecimiento deber destinar parte del horario escolar a contemplar los requerimientos nacionales por nivel que pudieran no haber sido considerados en la programacin general.

En cuanto a la implementacin de un programa de este tipo debe encararse necesariamente desde los ministerios de educacin aunque el apoyo de las universidades sea imprescindible. Debemos sealar como un dato auspicioso que el Plan Trienal del Sector Educativo contempla la posibilidad de construccin de redes y programas educativos de cuo regional, que pueden implicar movilidad de estudiantes y profesores. Como un emprendimiento de estas caractersticas exige fondos propios, estos podran provenir no solo de los presupuestos estatales sino tambin de las empresas latinoamericanas que extraen riquezas de la regin, producen industrialmente y comercializan en nuestros pases.

Un proyecto como el esquemticamente descrito puede llevarse a cabo si existe la voluntad poltica de hacerlo y si los funcionarios que deben ejecutarlo estn convencidos de la importancia de la lengua como recurso social, tal como lo plantea el enfoque sociolingstico de la planificacin (Fasold, 1996: 391). Patrick Dahlet, respecto de otra situacin, la caribea, subrayaba la importancia del papel de la clase poltica: forzoso es reconocer que la transformacin plurilinge de la institucin educativa [] depende en ltima instancia de la lectura y de la interpretacin que el nivel poltico haga de la transmisin de las lenguas y de lo que est en juego en ello (Conseil de la Langue Franaise, 2001: 29). En nuestro caso, lo que est en juego es el xito de una integracin que aparece como perifrica en la escena mundial. En relacin con la incidencia del sostenimiento estatal de los emprendimientos de cooperacin regional, Theotonio dos Santos (2004) sealaba Uno se ve obligado a constatar que la identidad cultural del latino, como dicen los estadounidenses, es una fuerza moral profunda que gana especial consistencia cuando recibe soporte estatal.

En otro orden de cosas, creemos que el trabajo intelectual que van a implicar las decisiones pedaggicas y la preparacin de material didctico tendr un efecto no desdeable en los sistemas educativos nacionales. Al mismo tiempo los establecimientos de la red podrn convertirse en espacios de experimentacin y actualizacin pedaggica y podrn llevar a sus respectivas zonas de influencia un conocimiento de aspectos significativos de la cultura latinoamericana.

 

Ser interesante seguir la partida, ver cmo se juegan las distintas bazas, de qu modo los estados implicados y los entramados empresariales de cada pas, ya muy implicados por la parte espaola apuestan por una o por otra, y en cul de ellas se encuentra la clave del triunfo final.

 

 

Silvia Senz (Sabadell)

http://addendaetcorrigenda.blogia.com/2007/101901-lenguas-mercados-y-globalizacion-espana-su-apuesta-mercantil-iberoamericana-y-la.php



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