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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2007

La verdad acerca de Lockerbie

Robert Fisk
La Jornada


Luego de escribir sobre los delirantes que con regularidad se aparecen en conferencias para afirmar que el presidente Bush/la CIA/el Mossad/etc perpetraron los crmenes de lesa humanidad del 11 de septiembre de 2001, recib una carta esta semana: de Marion Irving, quien teme que miembros de su familia pudieran estar en riesgo de convertirse en delirantes y en voces que claman en el desierto. Pero ni de lejos lo son.

La carta de la seora Irvine se refera al ataque terrorista a un avin en Lockerbie, Escocia, en el que perecieron 270 personas, y yo, al igual que ella, creo que hay muchos ngulos oscuros y siniestros en esa atrocidad. No estoy tan seguro de que la CIA no haya escenificado un falso robo de drogas a bordo y tampoco de que el diminuto agente libio Megrahi finalmente condenado con la memoria de un sastre malts como prueba haya en verdad arreglado que se plantara la bomba a bordo del vuelo 103 de Pan Am en diciembre de 1988.

Pero tomo doblemente en serio la carta de la seora Irvine porque su hermano, Bill Cadman, estaba a bordo del 103 y muri esa noche en Lockerbie, hace 19 aos. Era ingeniero de sonido en Londres y Pars y viajaba con su novia Sophie quien, desde luego, tambin pereci para pasar la Navidad con la ta de ella en Estados Unidos. Nada, por tanto, podra ser ms elocuente que la carta de la seora Irving, de la cual debo tomar unas citas. Ella tiene serias dudas, dice, de que Libia haya participado en el ataque.

Desde los primeros das de diciembre de 1988 escribe, hemos sentido que nos han ocultado algo... la llamada de advertencia de (la embajada de Estados Unidos en) Helsinki a la que no se le hizo caso, la presencia de la CIA en suelo escocs antes de que propiamente empezara el trabajo de identificar cadveres, la conducta de Tefln de ministros y del gobierno: todo contribuy a una profunda sensacin de inquietud.

Esta sensacin lleg a un punto culminante cuando un miembro de la Comisin Presidencial Estadunidense sobre Terrorismo y Seguridad de la Aviacin le dijo a mi padre que nuestro gobierno saba lo que ocurri, pero que la verdad no se sabra. En ausencia de la verdad, el peor escenario que se sacrificaron vidas en expiacin por las vidas iranes perdidas en junio de 1988 cobra cierto grado de credibilidad. El avin fue derribado en los peligrosos momentos finales de la presidencia de Ronald Reagan.

Debo explicar aqu que las vidas iranes a las que se refiere la seora Irvine son las de pasajeros de esa nacin en un vuelo civil de Airbus que fue derribado sobre el golfo Prsico por un buque de guerra estadunidense pocos meses antes de Lockerbie, y antes de que la guerra de ocho aos entre Irn e Irak llegara a su fin.

El barco estadunidense Vincennes apodado Robocrucero por los tripulantes de otros navos de ese pas lanz sus misiles al Airbus porque lo tom por un jet de la fuerza area iran que vena en picada. No lo era, y adems iba remontando el vuelo, pero Reagan, despus de unas cuantas disculpas de trmite, culp a Irn de la matanza por haber rechazado un cese del fuego solicitado por la ONU en la guerra contra Irak, en la cual nosotros apoybamos a nuestro viejo amigo Saddan Hussein (s, el mismo!)

La Armada estadunidense condecor el cielo nos asista al capitn del Vincennes y a sus artilleros. Semanas ms tarde, el jefe del comando general del Frente Popular para la Liberacin de Palestina agrupacin palestina pro iran radicada en Lbano convoc a una repentina conferencia de prensa en Beirut para negar ante los asombrados reporteros que tuviera alguna relacin con el atentado en Lockerbie.

Por qu? Alguien lo haba delatado? Fue Irn? Fue tiempo despus de eso cuando las conocidas fuentes oficiales que en un principio haban apuntado a Irn comenzaron a culpar a Libia. Por entonces necesitbamos el apoyo de Siria, aliada de Irn, y de la aquiescencia iran para liberar a Kuwait despus de la invasin ordenada por Saddam Hussein en 1990. En lo personal, siempre cre que Lockerbie fue la venganza por la destruccin del Airbus la extraa conferencia del FPLP avalaba esa creencia, lo cual da sentido a la valerosa carta de la seora Irvine.

En la misiva relata que sus padres, Martin y Rita Cadman, tuvieron incontables reuniones con miembros del Parlamento britnico, como Tam Dalyell y Henry Bellingham, Cecil Parkinson, Robin Cook y Tony Blair, y con Nelson Mandela (cuya peticin de que Megrahi fuese transferido a una prisin en Libia fue apoyada por los Cadman).

En una contundente oracin, la seora Irvine aade que sus padres estn envejeciendo y, en su ansiedad de que vayan a morir sin que nadie haya asumido verdadera responsabilidad por la muerte de su hijo, tienen miedo de perder la perspectiva y sentir que se estn volviendo delirantes. La guerra (de 1980-88) en Irak signific que no se aprendi ninguna leccin y, como mi hermano estaba en ese avin, ahora todos tenemos un mayor sentido de responsabilidad ante la situacin mundial.

Y entonces llega al meollo del asunto. Qu podemos hacer? Ahora que mi padre es mayor nos corresponde a nosotros, la siguiente generacin, atenazar al gobierno, pero, hay esperanza? Le escribo para preguntarle si cree que haya alguna accin razonable que podamos realizar con alguna probabilidad de xito... Negarse a entender y a aceptar el pasado es peligroso para el futuro.     Yo no lo habra expresado mejor, y s tengo una idea muy directa. Si se dijeron mentiras oficiales sobre Lockerbie si hubo una jugada sucia encubierta por los gobiernos britnico y estadunidense y si los encargados de nuestra seguridad dijeron mentiras, entonces muchas personas con autoridad saben de ello.

Llamo a todos los que sepan de alguna mentira semejante a que me escriban (por correo ordinario o mensajera personal) a The Independent. Pueden dirigir sus cartas a la seora Irvine en un sobre que venga a mi nombre. En otras palabras, es un llamado a servidores pblicos honestos a que revelen la verdad. Ya escucho los murmullos de los chicos de azul. Acaso estamos alentando a servidores civiles a que violen la Ley de Secretos Oficiales? Desde luego que no. Si se dijeron mentiras, los funcionarios deben hacrnoslo saber, pues en tal caso dicha ley se habra utilizado en forma vergonzosa para imponerles silencio. Si lo que aflora es la verdad, nadie habr violado ley alguna.

As pues, espero noticias. Los delirantes pueden abstenerse. Pero los que saben verdades que no pueden decirse pueden tener el honor de revelarlas. Es lo menos que merecen Martin y Rita Cadman y la seora Irvine... as como Bill y Sophie. Y si algunos alguaciles se ve tentados a amenazarme a m o a la seora Irvine en esta demanda de la verdad, pues que se vayan al diablo.

The Independent

Traduccin: Jorge Anaya



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