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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2007

Intervencin en el foro Venezuela: Revolucin, democracia y libertades de expresin
Venezuela, vctima del totalitarismo meditico

Nelson del Castillo
Rebelin



Es posible que nunca antes se haya evidenciado tan claramente la manipulacin a que se encuentra sometida la informacin periodstica. Porque aunque no se trata de un fenmeno nuevo, hoy nos encontramos ms alertas, producto del aceleramiento en la divulgacin de las noticias y la creacin de oligopolios que ejercen el control de diversos canales informativos, que van desde la tradicional agencia de noticias, al peridico impreso, la televisin, la radio y la ya omnipresente Internet.

En ms de una ocasin me he visto en la necesidad de aclarar que no porque contemos con mayores medios de comunicacin y la red ciberntica se esgrima como la panacea para la ruptura del monopolio noticioso, estamos mejor informados.

Basta con entrar a cualquiera de los buscadores que existen en la red para percatarnos de que hay muy poca diversidad informativa, aparte de que el control mayoritario lo ejercen aquellos medios que ya lo tenan en peridicos, radioemisoras y televisoras.

Es precisamente esa situacin, en medio de una presunta campaa en defensa de la libertad de prensa, que ha convertido a la Repblica Bolivariana de Venezuela en una indiscutible vctima del totalitarismo meditico.

No ejerce este totalitarismo, como se ha pretendido adjudicar, el gobierno de la Repblica Bolivariana de Venezuela.

Por el contrario, desde que el presidente Hugo Chvez Fras asumi en enero de 1999 la conduccin de Venezuela se ha desatado una de las ms feroces campaas en contra de un mandatario, comparable con la abrumadora desinformacin que se disemin a partir de 1970 en contra de la Unidad Popular en Chile, encabezada por Salvador Allende, o antes contra la Revolucin Cubana o despus contra la Revolucin Sandinista en Nicaragua.

Cuanto el gobierno bolivariano impulsa, los grandes medios de comunicacin le colocan de inmediato un sello ideolgico antidemocrtico: desde la masificacin gratuita de la salud y la educacin hasta la colaboracin con otras naciones latinoamericanas en la bsqueda de una equidad comercial en diversas reas.

Esto sucede as porque los grandes medios de comunicacin se encargan de divulgar de un extremo a otro del continente, no digo ya del mundo, con un lenguaje muchas veces distante del equilibrio informativo, del periodismo veraz, una sarta de falsedades como si se tratase de verdades incontrovertibles.

Es de esa forma que se ha fraguado la falsa idea de que en Venezuela no existe una autntica democracia, pues se pretende asociar la democracia poltica con el control capitalista de los medios de produccin que ejercen grupos de privilegiados. Sin olvidar que esa situacin se produce en nuestras sociedades al amparo de leyes aprobadas con el nico fin de beneficiar a aquellos que blanden como lema la frase de que la mejor ley de prensa es la que no existe, la que en el fondo persigue mantener a los periodistas hurfanos de organizaciones fuertes, slidas, y a los empresarios sobre amortiguados colchones de privilegios mediante exenciones fiscales, as como de publicidad pagada por el Estado.

Como parte de la manipulacin informativa se acuan expresiones que figuran permanentemente en las noticias que se divulgan sobre determinadas personalidades o naciones. Por eso, ya a nadie extraa la referencia descalificativas al chavismo o al rgimen cuando se habla del presidente constitucional de la Repblica Bolivariana de Venezuela, Hugo Chvez Fras, o del gobierno bolivariano, por no hacer mencin a los insultos gratuitos raciales o intelectuales que emiten con la mayor impunidad tericos del neoliberalismo disfrazados de demcratas a travs de los diversos medios de comunicacin.

Ha ledo trminos anlogos de esos mismos opinantes, agencias noticiosas, peridicos, emisoras de radio o televisin cuando, por ejemplo, hablan de Estados Unidos? Me atrevo a asegurar que no. Sin importar las atrocidades que se hayan cometido, como los criminales bombardeos en Iraq sobre la poblacin civil o las descaradas amenazas lanzadas contra la soberana cubana o de cualquier otra nacin, nunca esos medios de comunicacin incluyen en sus noticias el calificativo imperialista para Estados Unidos ni el de tirano para el presidente George W. Bush.

Ese totalitarismo meditico que se ha impuesto contra la Venezuela bolivariana llev hace varias semanas a un grupo de llamados grandes diarios de Amrica a realizar una publicacin especial simultnea dedicada plenamente a vilipendiar el proceso democrtico ms probado del mundo. No olvidemos que en los ltimos siete aos desde que Hugo Chvez Fras est en el gobierno ningn cambio se ha producido en la estructura poltico-social de la patria de Simn Bolvar sin que se haya consultado al pueblo.

No hubo ni una manifestacin de elogio a las transformaciones que ha impulsado el gobierno constitucional de Chvez Fras, que entre otras cosas ha propiciado que las riquezas del petrleo no se queden en manos de un grupo de potentados y de gobernantes corruptos, como ocurri por ms de medio siglo, sino que beneficien a toda la poblacin.

Est ausente la libertad de prensa e informacin de Venezuela?

Quien asegure que en Venezuela no hay libertad de prensa, miente. Ni siquiera la determinacin del gobierno bolivariano de no renovar la concesin para transmitir en espacio abierto a Radio Caracas Televisin (RCTV) que ahora lo hace por cable puede presentarse como un argumento a favor de quienes postulan tal desatino.

Si bien este episodio aceler la campaa contra la democracia popular que se ha asentado en Venezuela, lo cierto que es que la propaganda haba dictaminado mucho antes la ilegitimidad del gobierno constitucional, pese a estar aprobado mayoritariamente en las urnas. De ah que no hubiera el menor empacho en los medios de comunicacin venezolanos para azuzar las llamas del golpe de Estado que se produjo en abril de 2002, olvidando el sacrosanto principio del equilibrio informativo que tanto reclaman.

Lo que se pretendi en mayo de 2007 con Radio Caracas Televisin, al expirar su licencia para transmitir en espacio abierto, fue encender de nuevo el fuego del golpismo, pretextando una supuesta amenaza a la libertad de prensa. El empresario meditico Marcel Granier, cabeza de RCTV, jug la carta del golpe de Estado por segunda vez, y por segunda vez perdi.

Hace unos das conversaba en Argentina con el veterano periodista Eleazar Daz Rangel, director del diario ltimas Noticias, acerca de si consideraba desde esa delicada posicin que Venezuela careca de libertad de prensa.

Nada ms lejos de la verdad, me dijo Daz Rangel, quien fuera el primer presidente de la Federacin Latinoamericana de Periodistas (FELAP), cuando se fund en Mxico en 1976. Y como para desmontar la trama de los propagandistas del desastre, apunt que la Cadena Capriles, propietaria del diario que dirige, tiene otro peridico, El Mundo, cuya postura es de oposicin al gobierno de Chvez Fras.

Da Rangel ha duplicado la circulacin de ltimas Noticias desde que tom su direccin haciendo algo sencillo, segn me dijo: periodismo. Ese peridico circula 225 mil ejemplares diarios y los domingos 300 mil ejemplares gracias al equilibrio informativo.

Y eso, hacer periodismo, es lo que falta en muchos de los medios de comunicacin de Venezuela y del continente, que desde que asumi Hugo Chvez Fras como Presidente constitucional se han convertido en instrumentos puramente polticos, al extremo de impulsar el golpe de Estado de abril 2002, de lo que se vanagloriaron ciertos periodistas en programas transmitidos en sus horas de gloria por Venevisin y Radio Caracas Televisin.

La respuesta de por qu la Repblica Bolivariana de Venezuela y, en particular, el gobierno de Chvez Fras reciben tanta exposicin negativa en los medios de comunicacin reside en una frase que muy bien ha articulado el veterano periodista cubano Ernesto Vera: La mentira est organizada frente a la verdad dispersa.

Hay que destruir ese concepto. Y en Puerto Rico sabemos lo necesario que es ante el bloqueo informativo que vivimos en una doble direccin: desde adentro hacia afuera y desde afuera hacia adentro.

Intervencin de Nelson del Castillo, Secretario General Adjunto de la Federacin Latinoamericana de Periodistas (FELAP), en el foro Venezuela: Revolucin, democracia y libertades de expresin, realizado por el Frente Socialista de Puerto Rico el jueves 25 de octubre de 2007 en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, en el Viejo San Juan, con la participacin del cnsul general de la Repblica Bolivariana de Venezuela en Puerto Rico, Orlando Prez Jimnez, y al analista poltico Carlos Gallis, miembro de la junta de directores del semanario puertorriqueo Claridad.



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