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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2007

La ruptura Chvez-Baduel: impedir el colapso del proyecto popular

Heinz Dieterich
Rebelin


1. Lo que est en juego

La convocatoria pblica del ex General en Jefe y Ministro de Defensa venezolano, Ral Isaas Baduel, de votar en contra de la reforma constitucional propuesta por el Presidente Hugo Chvez y avalada por la Asamblea Nacional, ha sacudido un orden nacional que pareca estable. Al mismo tiempo, ha abierto una fase de incertidumbre que podra tener graves consecuencias para el proyecto popular venezolano y la integracin bolivariana de Amrica Latina. Entender las causas objetivas, posibles consecuencias y soluciones de este conflicto es, por lo tanto, fundamental para evitar un triunfo de la oligarqua y del imperialismo.

Pese a tener una relacin personal de aprecio de muchos aos con ambos personajes, no har una apologa de ninguno de los dos protagonistas, sino un anlisis racional que pretende contribuir a una solucin progresista de la grave situacin. Una variable clave para entender el conflicto es la personalidad de ambos militares, pero no es el momento de introducir esa variable en el anlisis.

2. Las causas del conflicto

Las acusaciones de que Baduel se ha vendido a la extrema derecha, que su anticomunismo le ha ganado o que es un traidor, no llevan al meollo del problema. Desde que fue Comandante de la 42 Brigada de Infantera de Paracaidistas, ha habido muchos intentos de sobornarlo y varias conspiraciones para asesinarlo y no ha claudicado ante ninguna. Es un hombre que acta por convicciones, no por conveniencias y sa es la razn por la que se enfrent al golpe del 11 de abril, pese a que los golpistas lo trataron de sobornar para que colaborara. Y el hecho de que no particip el 4 de febrero y 27 de noviembre tiene su explicacin, que los lderes involucrados conocen y que algn da ser pblica.

La afirmacin de que se autoexcluy del proyecto bolivariano del Presidente, con su posicionamiento del 5 de noviembre, contra la reforma, es la clave para entender la actual situacin. Baduel no pudo autoexcluirse del proyecto gubernamental, porque ya estaba excluido. Estaba marginado, y la responsabilidad principal de esta marginacin es del gobierno.

3. El modelo de Lucius Quinctius Cincinnatus

Al salir del Ministerio de Defensa en julio del 2007, el General declar que se iba a retirar un tiempo de la vida pblica para trabajar en su finca y reflexionar sobre su futuro como hombre pblico, tal como haba hecho el cnsul Lucius Quinctius Cincinnatus hace 2.500 aos en Roma. El lunes, 5 de noviembre, esa fase de meditacin termin con la dramtica irrupcin pblica en el debate de la reforma constitucional.

Hay, sin embargo, dos diferencias fundamentales con el modelo histrico: a) el General no fue convocado por las fuerzas del Estado para salvar a Roma, sino motu proprio, por su propia iniciativa y, b) escogi el momento y el terreno que garantizara el mximo efecto del golpe de sorpresa que iniciara su carrera poltica del futuro. Parte del efecto consisti en que unos 18 das antes todava haba apoyado pblicamente la reforma constitucional.

Estn en lo cierto, sin embargo, los observadores que constatan que haba seales inconfundibles pblicas de preocupacin en Baduel frente a la evolucin del proyecto bolivariano que l vea: tales como el escaso vigor en el combate a la corrupcin, el desarrollo inflacionario de la economa, la discrecionalidad en el uso de los ingresos de PdVSA y la falta de definicin de la institucionalidad del Socialismo del Siglo XXI.

4. La ofensiva del General procura ocupar el centro poltico del pas

El terreno del golpe poltico escogido por el General fue la reforma constitucional y el momento, el inicio de la campaa oficial por el S, y de las protestas violentas de la derecha. Ral Baduel es un extraordinario militar con visin estratgica lo que explica el contenido y el momento de la declaracin pblica. Contrariamente a lo que dice la propaganda oficial y el sectarismo, no es un hombre de la extrema derecha que, por definicin, es extra-constitucional, sino un hombre de leyes. Su pronunciamiento a favor de la Constitucin de 1999, contra la aglomeracin excesiva del poder ejecutivo, es el discurso para ocupar el centro poltico del pas.

Careciendo de una organizacin nacional y de fondos adecuados para iniciar una campaa poltica nacional, el general convirti la creciente controversia sobre los contenidos y procedimientos de la reforma constitucional en lo, que en trminos militares, es la reserva estratgica de un beligerante: una fuerza preorganizada en stand by, para fines ofensivos o defensivos eventuales. En la dramtica situacin del lunes, despus de las manifestaciones en pro y contra de la reforma, una declaracin del tipo que hizo, le dara de inmediato un foro mundial meditico y, dentro de Venezuela, un liderazgo en el centro poltico, que el pas ahora no tiene.

5. La ruptura con el Presidente y la batalla decisiva

La declaracin del General significa, como es obvio, la ruptura abierta con el Presidente y el proyecto bolivariano, que el mandatario est configurando desde 2003 a la fecha. El momento escogido puede parecer brutal, porque inicia una guerra sin cuartel al estilo de Bolvar. El retiro inmediato de las escoltas del General y de su familia, por parte del Ministerio de Defensa, al terminar la conferencia de prensa, es uno de los ejemplos de esta situacin. Pero es obvio que Baduel consideraba todas las naves quemadas y que, al pasar a la ofensiva, juzg que el golpe tena que ser contundente.

La intervencin del General equivale a una batalla decisiva, porque si el Presidente no gana el referendo o si no lo gana al menos con el 60 por ciento de los votos, estara obligado a convocar nuevas elecciones. Es decir, la convocatoria al no es mucho ms que una simple cuestin electoral o un debate sobre prerrogativas constitucionales del Estado y del pueblo: es, por ahora, la batalla decisiva sobre el proyecto de pas configurado por el Presidente en los ltimos cuatro aos, desde el socialismo a la venezolana hasta los cambios fundamentales que se pretenden introducir en la Constitucin de 1999.

6. Venezuela entra en una fase de incertidumbre

Es indudable que la intervencin del General ha causado dos efectos importantes: a) ha reforzado a todas las fuerzas del No, desde los radicales hasta los moderados; esta es una responsabilidad histrica de enormes dimensiones que sin duda pesar sobre la conciencia del General hasta el fin de su vida; b) ha anulado la abstencin como opcin.

Sin embargo, es difcil prever con precisin las consecuencias. Ral Baduel ha perdido, sin duda, el gran apoyo que tena dentro del Chavismo duro. Habr que ver, si el apoyo que gana en el Centro y con los bolivarianos decepcionados, puede compensar esa prdida de capital poltico. De parte del Presidente habr que ver si logra movilizar contingentes de electores en su favor, que antes estaban indecisos o inertes.

Dentro de este clculo es necesario recordar que una caracterstica poltica de Venezuela es que, desde el ao de 1999, el gobierno no ha logrado reducir el bloque opositor, que tiene una base dura de alrededor de 35 a 40 por ciento de la poblacin; lo que es una plataforma bastante alta para un salto hacia el gobierno, en cualquier crisis.

7. La salida: alianza estratgica entre Chvez y Baduel

Con el peligro de una derrota, absoluta o relativa del s, se abre nuevamente una fase tendencialmente catica en Venezuela que en pocos aos podra terminar con el gobierno de Hugo Chvez. Y s Chvez sale del Palacio de Miraflores, la integracin de Amrica del Sur podra pararse. Esto es lo que est en juego.

Para evitar ese futuro incierto e impedir que la derecha y el imperialismo puedan hacerse con el poder en Venezuela, ser necesario que Chvez y Baduel lleguen a un acuerdo negociado que se base en una alianza estratgica entre el Centro poltico del pas y el Bolivarianismo. Sera conveniente dejar de sacralizar la nueva Constitucin y verla por lo que es: un modus vivendi normativo construido sobre la correlacin de las fuerzas reales en un momento histrico. Si no, se corre el peligro de pagar el precio poltico que est pagando Evo Morales en Bolivia, por la Asamblea Constituyente.

Es evidente, que la nueva Constitucin no es necesaria para avanzar el carcter antiimperialista y popular del proceso bolivariano que encabeza el Presidente en los mbitos nacional e internacional, ni tampoco es necesaria para avanzar hacia el Socialismo del Siglo XXI. Y es igualmente obvio que el modelo actual tiene una serie de debilidades estructurales, que pueden hacer crisis el prximo ao, particularmente en la economa y en la falta de dialctica en los rganos de conduccin del pas.

A la luz de lo que est en juego para el pueblo venezolano y los pueblos latinoamericanos, un pacto estratgico entre ambas fuerzas no slo es necesario para proteger el proceso, sino tambin, para volver al espritu democrtico colectivo original del Samn del Guere. Quien piense que esto es imposible despus de la declaracin de Ral Isaas Baduel est olvidando el conflicto entre el teniente coronel Arias Cardenas, del MBR-200 y el Presidente Hugo Chvez.

En el ao 2002 Arias Crdenas dijo textualmente durante un programa en vivo en el canal RCTV que Chvez era un "asesino, una persona enferma, paranoica y jefe de esa banda de delincuentes que est en el gobierno. Aos despus fue nombrado por el Presidente como Embajador de la Repblica Bolivariana de Venezuela ante las Naciones Unidas y hoy es el jefe del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en el estado ms poderoso del pas, el Zulia.

La poltica es el arte de las alianzas posibles y, a la luz de lo que est en juego, la responsabilidad histrica ineludible de ambos ex compaeros de armas, Hugo Chvez y Ral Isaas Baduel, es resolver la crisis poltica actual ---y econmica futura---, de tal manera que la oligarqua y el imperialismo no puedan adjudicarse otro triunfo estratgico en la Patria Grande.



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