Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2007

Ms all de la crisis burstil

Juan Hernndez Vigueras
TEMAS para el Debate


Los sustantivos turbulencia, epicentro, tormenta, terremoto, tsunami  o marejada, aplicados a la volatilidad de las bolsas y a la crisis financiera derivada de los impagos de las hipotecas de alto riesgo (subprime mortgages) en los EEUU, no resultan inocuos ni inocentes sino que nos trasladan la idea soterrada de la imposibilidad de su control y, por tanto, de cualquier responsabilidad poltica en su gestacin, como si  de un fenmeno de la naturaleza se tratara. As el ciudadano y  los inversores corrientes olvidan que  el actual sistema financiero globalizado es una creacin poltica reciente como el espacio financiero europeo  donde nos encontramos.
 
Pero muchos son los interrogantes que hay que plantearse. El FMI anuncia lo obvio (que la inestabilidad va para largo y que tendr repercusiones en la economa real) y el Banco de Espaa afirma la solidez  de los grandes bancos globalizados con sede central en Madrid; sin embargo, la propia Asociacin Espaola de Banca fue incapaz de acordar una declaracin conjunta que demostrara la solvencia comn porque no todos podan ofrecer cuentas auditadas que reflejaran los activos respaldados por hipotecas de alto riesgo; que obran en su poder.1
 
Desde luego, reconocer la opacidad de los mercados  financieros sera hablar de poltica. Porque ante todo estamos inmersos en los efectos de un comercio  global liberalizado, desregulado y carente de transparencia para los activos financieros; ni se conocen realmente las cuentas de los bancos globales, ni la calidad de los productos financieros, ni la formacin de los precios en los mercados informales ni es posible la evaluacin de los riesgos. 2 La opacidad  es consustancial al negocio financiero basado en la duda y la incertidumbre como las apuestas de cualquier casino.
 
El tema no est en que  la mortgage  estadounidense no tenga las garantas de registro pblico que tiene la hipoteca a la espaola sino que los prstamos hipotecarios con escasas garantas concedidos  en Oklahoma sirven para generar unos bonos o cdulas hipotecarias con extraas denominaciones que se comercializan mediante operaciones apalancadas, es decir, con prstamos superiores al  80 % del valor de la adquisicin. De entrada, se busca sacar esos crditos de la contabilidad de los prestamistas  y colocarlos en mercados sin cotizaciones oficiales; mediante los hedge funds o fondos de inversin de alto riesgo propiedad de grandes bancos y aseguradoras y registrados en parasos  fiscales offshore sin transparencia, desde donde especulan en los mercados. Desde  la isla de Jersey vinculada a la City, operaban las dos sociedades gestoras de activos hipotecarios subprime del IKB y del Sachen LB, los dos bancos alemanes entrampados en este juego; y, entre otros, el Banco de inversiones Bear Stearns, uno de los primeros afectados, tena sus hedge funds en las Caimn.
 
Y esa opacidad del sistema globalizado sin controles facilita que los riesgos del impago de esas hipotecas estadounidenses a gente poco solvente, se repartan entre los bancos y fondos de inversin que adquieren los bonos o cdulas respaldadas por esas hipotecas de cobro dudoso.  Porque realmente quien garantiza la proteccin del pequeo inversor o los cortafuegos que impidan el contagio mundial?
 
No existe una autoridad ni supervisor global u europeo ni estatal que pueda asegurar la solvencia de ese tipo de bonos hipotecarios con su incierto riesgo asociado y adquiridos por operadores de todo el mundo, incluido el Banco de China. Porque as funciona la conversin de  deudas en valores mobiliarios o titulizacin, cuya aparicin y generalizacin con anotaciones extracontables de la banca fue una innovacin importante y decisiva para la insercin de las finanzas entre el pblico estadounidense y su posterior difusin mundial. La titulacin o emisin de valores respaldados por crditos integr el proceso denominado de financiarizacin de las economas con el consiguiente sobreendeudamiento de los bancos y luego de los hogares; y la posibilidad de empaquetar las deudas y venderlas en el mercado mayorista permitiendo a los bancos eliminar de su balance esos activos y seguir concediendo prstamos.  Es uno de los elementos bsicos del modelo de economa financiarizada  gestionado centralmente por el sector privado estadounidense, por Wall Street amparado por Washington, que le da a EEUU un poder estructural sobre el resto del mundo.3
 
Cuatro grandes firmas auditoras (Pricewaterhouse; KPMG; Deloitte & TT; Ernst & Young) con filiales en todos los pases, incluida Suiza y otros centros offshore, facilitan los abusos financieros y la evasin fiscal de las grandes corporaciones, segn las investigaciones del Senado estadounidense. Y el sector privado estadounidense regula en exclusiva la evaluacin financiera de bancos, corporaciones y Estados mediante las reverenciadas agencias de rating o de calificacin (Standard & Poors; Moodys; Morningstar; Value Line; Stanford C.Bernstein & Co.) acusadas ahora como responsables de la actual crisis. No solo porque ante los impagos hipotecarios  bajaron las valoraciones de los activos subprime creando desconfianza, deteniendo los prstamos apalancados y generando la falta de liquidez crediticia que dicen los expertos, sino porque, sobre todo, la crisis ha dejado ver la arbitrariedad de sus valoraciones como actores y jueces al mismo tiempo, dado su inters como accionistas de las entidades a las que juzgan y de las que perciben remuneraciones.
 
Y ante esa globalizacin financiera, la vulnerabilidad europea resulta obvia. Dejando a un lado las discutibles intervenciones del BCE  y del Banco de Inglaterra  ante el temor a las repercusiones  sobre la economa  real pero animadoras de la especulacin financiera, hay que cuestionarse el marco europeo en que nos movemos.
Por qu el BCE, que no controla la solvencia de los bancos nacionales,  decide efectuar prstamos a los grandes bancos?
Por qu la UE es solo un espacio financiero sin fronteras y sin una autoridad financiera comunitaria sino con veintisiete supervisores?
Por qu el art. 56 del TCE-versin Niza prohbe a los Estados miembros cualquier restriccin de los movimientos de capitales no solo entre los socios, que es lo convenido para un mercado comn, sino con pases extracomunitarios,  incluidos los parasos fiscales offshore?.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter