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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2007

A pesar de la hostilidad de la derecha, la banca, los medios de comunicacin, Estados Unidos...
Va libre para transformar Ecuador

Hernando Calvo Ospinta
Le Monde Diplomatique


El 30 de septiembre pasado, al elegir una Asamblea Constituyente, los ecuatorianos le dieron una amplia mayora al presidente Rafael Correa, con lo cual tiene carta blanca para cambiar las reglas del juego poltico-econmico. Aunque extremadamente derrotada en las urnas, de inmediato la derecha se puso en pie de batalla para enfrentar el proyecto oficial: economa regulada, redistribucin social, democracia participativa, integracin regional, socialismo del siglo XXI Pero los vientos de cambio soplan en toda la regin.

Ahora es cuando comienza el reto del cambio, dice Roco Peralbo, comunicadora social y reconocida militante de derechos humanos. Todas las condiciones estn a favor, no tendremos a quien echar la culpa si esta vez fallamos.

La historia del Ecuador no conoca un triunfo electoral tan arrollador como el obtenido por el movimiento Alianza Pas, el 30 de septiembre. Este da se eligi a quienes debern redactar una nueva Constitucin. El 70% de votantes entreg la confianza a los candidatos que comparten proyecto con el presidente Rafael Correa Delgado. [1] Con ochenta representantes, sobre ciento treinta, tendrn la mayora absoluta en la Asamblea Constituyente con lo cual el jefe de Estado podr refundar la Repblica, y poner a caminar un modelo de desarrollo que rompera con el neoliberalismo. [2]

Alianza Pas comenz como proyecto a fines de 2005, sin ser algo de iluminados, sino un grupo que se nutri de las luchas y esfuerzos de muchos sectores sociales y polticos, dice el ex ministro de Energa y Minas, futuro presidente de la Constituyente, Alberto Acosta. En las elecciones de noviembre 2006 logran poner en la presidencia a Correa, economista y catedrtico. Pasamos de ser especialistas en la protesta, a ejercitar la propuesta. Con la presidencia nos toc que empezar a construir.

En su sencilla oficina en el Palacio de Carondelet, edificacin de tipo colonial, sede del gobierno, el presidente Correa afirma: Hemos emprendido una Revolucin Ciudadana, que nos debe llevar a cambios radicales, profundos y rpidos de las estructuras de este pas, porque las actuales ya no sirven.

Taxistas, vendedoras de peridicos, lustrabotas, oficinistas... Slo tienen fe en el proyecto que lidera el presidente. Un pas que ha conocido ocho presidentes en diez aos, la mayora de sus ciudadanos no tiene confianza en el Congreso, al cual considera como incompetente y corrupto. Ante el descrdito del Congreso, Alianza Pas no present candidatos a las ltimas elecciones legislativas, prefiriendo invertir todo a la Asamblea Constituyente.

Los resultados para la Constituyente fueron un rechazo contundente a la partidocracia, como denomina el presidente Correa a los partidos que dominaban la escena poltica. Fue un colapso de los que en realidad han sido feudos, grupos dirigidos por caudillos y sin sustento ideolgico.

De origen espaol, Monseor Eugenio Arellano vive hace ms de treinta aos en Ecuador, siempre muy cerca del pueblo. Por ello dice conocer lo que piensa el 90% de sus habitantes. Este nuevo gobierno le ha transmitido una esperanza muy grande al pueblo: mejorar radicalmente sus condiciones de vida. Afirmando que la Iglesia ecuatoriana determin su opcin: Debemos apoyar, acompaar, volvernos pregoneros de esa esperanza. Pero como lo dice la expresin popular, el camino es culebrero.

Se calcula que Ecuador tiene unos 13 millones de habitantes. El Instituto Nacional de Estadsticas y Censos (INEC), [3] dice que en el 2006 un 12,9% de ciudadanos no tuvo $1,06 diarios para cubrir los requerimientos nutricionales, y por ello est en el grupo de indigentes. El promedio de personas que viven en pobreza crnica es de 38,3%. El 60% est subempleada. Segn la misma fuente, la desigualdad es enorme: el sector ms rico tiene un nivel de consumo del 35,5% y el ms pobre 1,9%. El 26% de familias se endeudaron para poder cubrir gastos de enfermedad, comprar alimentos, pagar estudios, etc.

La fuente inmediata de recursos para la realizacin de proyectos de desarrollo que pretende el presidente Correa est en el petrleo, del cual Ecuador es el quinto productor en Amrica Latina. La historia petrolera en este pas ha sido un poco particular.

En 1972 se da un nuevo golpe de Estado. Esta vez lo realizan militares nacionalistas, con conciencia de soberana y pas, cuenta el ex contralmirante Gustavo Jarrn, que a la poca fue nombrado ministro de Recursos Naturales y Energticos. Hasta esos momentos en manos de empresas estadounidenses, la explotacin petrolera pasa a control del Estado. Varias empresas extranjeras se van, las otras aceptan las condiciones de los militares, incluyendo el que los contratos de explotacin solo duren veinte aos y no cincuenta. En 1973 Ecuador ingresa a la Organizacin de Pases Exportadores de Petrleo (OPEP), y Estados Unidos suspende la ayuda militar. Entonces los ingresos por el petrleo cambian radicalmente: el Estado pasa a recibir el 90%, en vez de un aproximado 5%. La economa empieza sus momentos dorados.

Jarrn recuerda, con fuerza en sus palabras, que en 1978 se restableci el sistema democrtico, llegando al gobierno el candidato de centro izquierda, Jaime Rolds. Este morir en un extrao accidente de avin el 24 de mayo de 1981. Y, en menos de 30 aos se revirti la situacin: el 80% de ganancias pasaron a las trasnacionales. En varios casos las extensiones de terrenos cedidas a las petroleras han abarcado hasta la iglesia y el parque del pueblo!.

Increble pero legal, confirma Acosta. Lo dice la Constitucin. El argumento? La libertad a la inversin privada. Ministro de la Energa durante el primer gabinete de Correa, y ante la imposibilidad de algo poder cambiar dentro del marco actual de leyes, demisiona en junio para ponerse al frente de la campaa por la Constituyente. El petrleo no ha sido la garanta de desarrollo para Ecuador, a pesar de haber sido bsico para la economa. De hecho, las poblaciones con ms ndice de pobreza y de cncer se encuentran en las provincias petroleras. Se ha destrozado la amazona, y dos pueblos nativos desaparecieron por la accin de las transnacionales -que han actuado como una cuadrilla de demolicin- y la falta de dignidad de los gobiernos.

El presidente Correa est decidido a recuperar los recursos petroleros. Como en Venezuela y Bolivia, los inversionistas extranjeros sern bienvenidos si se cien a los intereses nacionales. Pero ser rechazada la apertura comercial a ultranza, precisa Acosta. Ningn pas que as actu ha tenido xito, y s perdi demasiado.

Otra tarea estratgica: buscar la soberana regional.Tenemos que enterrar esa visin de abrirnos hacia el imperio [Estados Unidos] y cerrarnos hacia los vecinos. Hay que luchar por la integracin latinoamericana. Al preguntarle cul es su papel en ello, el presidente Correa responde: Soy un obrero ms, junto a los presidentes Hugo Chvez y Evo Morales. Aunque tambin contamos con los presidentes de Brasil y Argentina, que tambin estn dentro de ese espritu. Varios hechos concretos demuestran que no es una simple intencin. Por ejemplo, en agosto Quito y Caracas firmaron un acuerdo de integracin energtica para la construccin de una refinera en Manab (Ecuador). Esta instalacin evitar que el Ecuador exporte su petrleo bruto (al precio de las multinacionales), e importarlo refinado (a precio de mercado mundial). La integracin, prosigue el presidente, es una caracterstica social del siglo XXI. Es necesaria e ineludible. Quizs muchos no se den cuenta, pero pasamos por un momento extraordinario en esta parte del mundo. Debemos contribuir a construir la Patria Grande con la cual so Simn Bolvar.

Como es de imaginar, este nuevo discurso no ha producido saltos de alegra en los sectores conservadores. Periodista estrella de los espacios polticos del canal Teleamazonas, Jorge Ortiz tiene pocas dudas sobre la trayectoria que podr tomar el proyecto del presidente Correa: Una de las grandes posibilidades es que escoja el modelo econmico chavista, pues ya hasta copi el invento de Socialismo del Siglo XXI, del que nadie sabe lo que es. El recurso ms solicitado para atacar al presidente Correa es compararlo con su homlogo Hugo Chvez. No es gratuito. La gran prensa ecuatoriana lleva varios aos recalcando que el venezolano es un demonio, un loco, un comunista, que ha empobrecido y dividido a su pueblo. Ninguna necesidad de cambios estructurales, plantea Ortiz. Por qu no seguir con el modelo econmico que traamos si ha funcionado? Solo falta fortalecerlo.

En muchas de las entrevistas realizadas al presidente el pasado no existe, parece como si la problemtica del pas hubiera comenzado el 15 de enero 2007, da de la posesin. Es claro que el objetivo de algunos periodistas es acorralar al presidente. Pero este los desarma con su formacin acadmica, una excelente memoria y por estar bien informado. Les demuestra que estn mintiendo deliberadamente, que especulan cifras y hechos. Los desespera. Ellos arremeten.

Jorge Ortiz sostiene que la prensa acta con el presidente Correa como lo hizo con los anteriores gobernantes. La diferencia es que los otros aceptaban las crticas, y este es visceralmente intolerante. Pero ese actuar no es visceral sino cerebral, porque necesita desacreditar el papel de la prensa para librarse de la critica, y as poder destruir el sistema democrtico existente.

Sin ser correista, Rodrigo Santilln, ex presidente de la Unin Nacional de Periodistas y presidente de su Tribunal de Honor, reconoce que desde el momento en que Correa empez a hablar de la necesidad de cambios en las estructuras de la nacin, llegaron los ataques e insultos desde los ms importantes medios de comunicacin. Santilln se dice avergonzado porque en vez de ser llevados ante el Tribunal de Honor, dos periodistas que insultaron pblicamente al presidente [durante conferencias de prensa] fueron convertidos en hroes. [4] La agresividad de uno de ellos fue tal, que la seguridad del presidente debi sacarlo del lugar.

En Ecuador no existe una radio ni cadena pblica de televisin, situacin inslita que el presidente se propone solucionar. Mientras tanto, cada sbado el presidente se desplaza a una ciudad, y desde ah hace una rendicin de cuentas a la poblacin. En cada ocasin invita a dos o tres periodistas y con ellos hace un panel. Roco Peralbo constata que por primera vez son tenidos en cuenta comunicadores de medios alternativos y de provincia. Y esto ayud a aumentar el malestar hacia el presidente. La respuesta de Correa ha sido clara: Estamos democratizando la informacin. Decidimos no darle ms privilegios a los privilegiados de siempre.

En el transcurso de este ao, mientras evitaban mirar hacia la relacin entre prensa y poderes econmicos, en coordinacin con los principales medios de comunicacin ecuatorianos, algunas organizaciones internacionales de defensa de la libertad de expresin protestaron ante la decisin presidencial de no dar entrevistas a determinados periodistas. Nuevamente el presidente fue concreto: Si me han insultado y tergiversado, como persona y presidente tengo la libertad de expresin para decirles que no me presto ms a ello a nombre de la libertad de prensa.

Otro motivo de molestia, segn el ex ministro Acosta, es que por primera vez un gobierno no tiene una relacin incestuosa con la prensa. Aunque no somos el nico pas en el mundo donde sucede, aqu ha sido normal que los dueos de los medios terminen hasta de miembros de la Junta de Defensa, a manera de reconocimiento.

En este pas, de siete canales de televisin, seis estn bajo las rdenes de grupos bancarios, o dependientes de clanes financieros. No es difcil, entonces, confundir libertad de expresin con libertad de empresa. La clase social formada por una centena de familias, la misma que ha tenido el poder fctico, afirma el obispo Arellano, ha creado opinin pblica y generado una especie de filosofa social a su favor, a partir de poseer la propiedad de los medios masivos de informacin.

La democracia es buena, puntualiza el presidente, hasta que exista el peligro de que toque los intereses del sector oligrquico. Hasta que un gobierno pretenda redistribuir las riquezas de la nacin. En ese momento su prensa se vuelve agresiva. Por tanto los grandes medios de comunicacin y sus periodistas no son responsables de los males del pas, pero s han contribuido bastante. Por su parte Santilln sabe que la embajada estadounidense en Quito acta, discretamente, pero est actuando. Aument su coqueteo con varios de los grandes medios. Y ellos estn felices. Falta poco para que se vuelva masiva la campaa satanizadora contra el presidente: un primer paso hacia la tentativa desestabilizadora.

Mirada desde Washington, la determinacin actual del gobierno ecuatoriano puede entrar en la categora de insumisin. Esperamos que Estados Unidos, pero tambin la Unin Europea o cualquier otra nacin, nos respeten, declara con determinacin el presidente Correa, y que ninguna quiera intentar dictar las polticas que debemos de seguir, o realizar cualquier tipo de intervencin.

Ms que una accin de Estados Unidos contra el actual gobierno, lo que ms preocupa es la guerra interna en Colombia. Adems del aproximado medio milln de colombianos que vive permanentemente en Ecuador, de los cuales centenas de miles son desplazados por el conflicto, diariamente pasan cientos a buscar refugio temporal. La problemtica social en la frontera por ocasiones se calienta, aunque este gobierno y sus Fuerzas Armadas han actuado con cautela y sentido humanitario.

Desde que Correa asumi la presidencia anunci que no se inmiscuira en esa guerra civil. Que tampoco considerara a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como grupo terrorista. Ha repetido que su gobierno est listo para aportar a la bsqueda de una solucin poltica al conflicto. Pero sigue siendo categrico al afirmar que el Plan Colombia, implementado por Bogot y Washington, por ser militarista y violento, no ha servido para resolver la grave situacin sino para empeorarla.

El presidente Correa no solo ha exigido a su homlogo colombiano, lvaro Uribe, que no se realicen fumigaciones sobre plantaciones de coca cerca de la frontera, sino que lo ha denunciado internacionalmente, y ya advirti que llevara el caso a tribunales internacionales. Comisiones gubernamentales e independientes han reconocido los graves efectos que los venenos producen sobre los humanos, agua, animales y plantas. Colombia es un pas hermano, pero al Plan Colombia se le deben poner lmites.

Lo anterior ya es grave. Existe cierta preocupacin que el gobierno colombiano se preste como Caballo de Troya de Washington, para ayudar a una tentativa de desestabilizacin del gobierno ecuatoriano. No se olvide, y es de conocimiento pblico, que en varias ocasiones lo ha hecho contra el del presidente Chvez.

Si el gobierno no se beneficiara de un 80% de apoyo popular, piensan muchos, hace rato se hubiera intentado un golpe de Estado. Aunque el contralmirante Jarrn, quien sigue en contacto con los mandos militares, asegura: no he percibido la mnima intencin de estos para participar en una aventura golpista.

Es cierto que el gobierno est logrando una buena simpata entre los uniformados al haber tomado medidas que los benefician como ciudadanos. Militares y policas han sido maltratados en sus condiciones de trabajo y vida. Adems, importantes proyectos de desarrollo nacional estn siendo entregados al cuerpo de ingenieros de las Fuerzas Armadas. Algo que tampoco ha gustado a las empresas privadas ni extranjeras. El presidente defiende la capacidad de esos profesionales, pero tambin argumenta que por lgica parte de ese dinero invertido volver al Estado.

Hasta la actualidad, dice el presidente, todo ha estado en funcin del capital financiero especulativo, y no de los generadores reales de riqueza. En Ecuador se ha llegado a contradicciones tales que mientras el sector productivo que genera la riqueza estaba en crisis, el sector financiero, que la administra, rompa record histrico en utilidades. El problema, se recuerda en aquella oficina del Palacio de Carondelet, es que existe mucho empresario tramposo que no paga impuestos, explota a sus trabajadores, no respeta el medio ambiente, etc. Entonces esos s deben de tener muchos temores con nuestro proyecto de nuevo Estado. Y son los que prefieren la desestabilizacin de un gobierno que no van a poder dominar.

El periodista Jorge Ortiz ve el futuro con pesimismo, para no decir catastrfico: Vienen momentos de grandes confrontaciones, en especial porque el presidente Correa se ha vuelto un hombre que genera odios, rivalidades, divisiones entre los ecuatorianos. Mientras que el obispo Arellano propone otra explicacin a las dificultades por venir: Esa minora de privilegiados est empeada en interrumpir este proyecto de vida. Por ello llegar el choque, pues sus desmedidos privilegios se vern afectados. Ya estn como el nio que le quitan el seno que lo alimenta: llora.

Hernando Calvo Ospina. Periodista y escritor colombiano residente en Francia.




[1] Se le unieron el Movimiento Popular Democrtico (MPD) y el movimiento indgena Pachakutik.

[2] . Despus de Alianza Pas, y apenas sobrepasando el 7%, estuvo el Partido Sociedad Patritica (PSP), formacin orientada por el ex presidente Lucio Gutirrez, depuesto por la movilizacin popular en abril 2005. El movimiento del magnate lvaro Noboa, Partido Renovador Institucional Accin Nacional (PRIAN), logr un 6,5% de los sufragios. La cuarta votacin la obtuvo el Partido Social Cristiano, 3,7%, el cual haba manejado la poltica de este pas durante dos dcadas.

[3] Las condiciones de vida de los ecuatorianos. http://www.inec.gov.ec/default.asp

[4] Emilio Palacios, del diario El Universal. Alfonso Espinosa de los Monteros, directivo de noticieros en el canal de televisin ECUAVISA. Aunque desisti, estuvo propuesto como vicepresidente por el Partido Social Cristiano en las elecciones del 2006.



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