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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2007

Capital financiero, crisis y especulacin
Qu pensaban Marx y Engels?

Jordi Escuer
Claridad




A pesar de estar en pleno siglo XXI, la sociedad sigue viviendo los hechos econmicos como fuerzas de la naturaleza, incapaces de ser gobernadas por el ser humano. Cuando hay bonanza todo va bien pero cuando llegan las vacas flacas es como si un huracn o un terremoto nos asolase. Pero lo cierto es que no se trata de un misterio inaccesible.

Hoy en da se habla a menudo de la financiarizacin de la economa, para referirse al enorme crecimiento del sector financiero en relacin con el resto de la economa y su dominio sobre la misma. Marx no se sorprendera de ese fenmeno pues, para l el fundamento mismo de la produccin capitalista impone que el dinero aparezca como forma autnoma del valor, frente a la mercanca, o que el valor de cambio adopte por fuerza una forma autnoma en el dinero1. El dominio del capital financiero era la consecuencia natural del desarrollo del capital: El sistema bancario, en lo que respecta a su organizacin formal y su centralizacin, es el producto ms artificial y desarrollado a que haya llegado el sistema de produccin capitalista en general El carcter social del capital slo puede aparecer y realizarse por entero gracias al pleno desarrollo del sistema de crdito y del bancario Marx vean en ese hecho una doble faceta: Ello anula el carcter privado del capital, y contiene en potencia, pero slo en potencia, la eliminacin del capital mismo Hace que la banca y el crdito sean el medio ms poderoso para que la produccin capitalista supere sus propios lmites, y la convierte en uno de los vehculos ms eficaces de las crisis y la especulacin2.

El desarrollo del sector financiero estaba indisolublemente unido al de las sociedades por acciones, que para Marx tiene las siguientes consecuencias:

1.- Enorme extensin de la escala de produccin y empresas que habran sido imposibles para capitales aislados

2.- El capital, que por definicin se basa en el modo de produccin social y presupone una concentracin social de medios de produccin y de fuerza de trabajo, adopta aqu de manera directa la forma de capital social (), por oposicin al capital privado (). Es la abolicin del capital como propiedad privada, dentro de los marcos de la propia produccin capitalista.

3.- Transformacin del capitalista realmente activo en un simple director y administrador de capital ajeno, y de los propietarios de capital en simples propietarios, en simples capitalistas financieros3.

Vea que esta supresin del modo de produccin capitalista en su propio seno haca renacer una nueva aristocracia financiera, una nueva especie de parsitos, en forma de promotores, especuladores y directores simplemente nominales que propiciaba todo un sistema de estafas y fraudes por medio de la promocin de corporaciones, de la emisin y el trfico de acciones. Es la propiedad privada sin el control de la propiedad privada4.

Crdito y especulacin

Sobre las consecuencias del crdito aada que ofrece al capitalista privado el control absoluto, dentro de ciertos lmites, del capital ajeno, de la propiedad ajena y, por consiguiente, del trabajo ajeno. El control sobre el capital social, no sobre su propio capital individual, le da el control sobre el trabajo social () Aqu desaparecen todas las normas, todos los pretextos ms o menos justificados en el sistema de produccin capitalista. Lo que arriesga el comerciante mayorista que especula no es su propiedad privada, sino la propiedad social5.

El crdito, prosegua Marx, acelera el desarrollo material de las fuerzas productivas y la constitucin de un mercado mundial. La tarea histrica de la produccin capitalista consiste precisamente en llevar hasta cierto punto de desarrollo estos dos factores, base material de la nueva forma de produccin [el socialismo]. El crdito acelera al mismo tiempo los estallidos violentos de esta contradiccin, las crisis, y, por lo tanto, los elementos que disuelven el antiguo modo de produccin.

He aqu los dos aspectos de la caracterstica inmanente del sistema de crdito: por una parte, desarrollar el motor de la produccin capitalista, es decir, el enriquecimiento por explotacin del trabajo ajeno, para convertirlo en el sistema ms puro y monstruoso de especulacin y juego, y para limitar cada vez ms el pequeo nmero de quienes explotan las riquezas sociales. Pero, por otro lado, constituir la forma de transicin hacia un nuevo modo de produccin6. Marx ve la inviabilidad a largo plazo del sistema capitalista y el socialismo como la solucin natural de sus contradicciones. El autor de El Capital vea el crdito como un factor que inicialmente estimulaba el desarrollo econmico con su inevitable polizn especulativo, pero que, conforme el proceso de crecimiento perda fuelle, sus efectos positivos se transformaban en un lastre que agravaba el problema: Todo el proceso [de utilizacin del crdito por parte de las empresas] se complica hasta tal punto, debido a las simples operaciones de especulacin y a las transacciones con mercancas que slo tienen por objeto el libramiento de letras, que los negocios pueden tranquilamente seguir dando la ilusin de una gran estabilidad y una gran facilidad de los reflujos de dinero, cuando en verdad stos hace tiempo que ya se hacen slo a costas, en parte de los prestamistas estafados, y en parte de los productores estafados. Ello es lo que siempre crea la impresin de que precisamente antes del crack el mercado es sano, casi demasiado sano7. La especulacin era vista por Marx como algo consustancial al capital, cuando afirmaba que todas las naciones dedicadas al modo de produccin capitalista son presa, peridicamente, del vrtigo de hacer dinero sin la intervencin del proceso de produccin8. Al referirse a la especulacin con el suelo aada: Una parte de la sociedad exige a otra que () le pague un tributo por el derecho a habitar la tierra, tal como la propiedad del suelo incluye, en general, el derecho del propietario de explotar el globo terrqueo, las entraas de la tierra, el aire, y por lo tanto lo que condiciona la conservacin y el desarrollo de la vida9. Un fenmeno que desaparecera con el socialismo: Desde el punto de vista de una organizacin econmica superior de la sociedad, el derecho de propiedad de ciertos individuos sobre determinadas partes del globo parecer tan absurdo como el de un individuo sobre otro. Toda una sociedad, una nacin, y an todas las sociedades contemporneas juntas, no son propietarias de la tierra. Slo son sus poseedoras, la disfrutan y deben legarla a las generaciones futuras despus de haberla mejorado como boni patres familias10.

Las crisis

Engels, en su prlogo de 1894 al Tercer Libro, sealaba la importancia que la Bolsa haba ganado desde que Marx escribiera su obra en 1865, convirtindose en la representante ms eminente de la propia produccin capitalista. Parejo al desarrollo de la Bolsa, se haban extendido las sociedades por acciones, la concentracin de capital y el nmero de rentistas. Pero los auges y las crisis, por muy importante papel que jueguen las finanzas, no son independientes de la evolucin de las fuerzas productivas reales y de los conflictos entre las naciones y las clases. En una de sus acotaciones al trabajo de Marx introduce una reflexin muy interesante a propsito de las crisis econmicas: En el periodo infantil del comercio mundial, de 1815 a 1847, se llega a demostrar la existencia de ciclos de ms o menos cinco aos [entre crisis]. Desde 1847 a 1867 el ciclo es, con claridad de 10 aos. Estaremos por casualidad en el periodo preparativo de un nuevo derrumbe mundial, de una violencia inaudita? Muchos hechos parecen indicarlo as. Despus de la ltima crisis general de 1867 se produjeron grandes modificaciones. La colosal ampliacin de los medios de transporte barcos transatlnticos, ferrocarriles, telgrafo elctrico, Canal de Suez estableci por primera vez, en realidad, un mercado mundial. Una serie de potencias industriales competitivas se colocaron al lado de Inglaterra, que hasta entonces posea el monopolio de la industria. En todas partes del mundo, territorios infinitamente ms amplios y variados se han abierto a la colocacin del exceso de capitales europeos, de modo que stos estn mucho ms distribuidos, lo cual permite superar con mayor facilidad los excesos de la especulacin en un punto. Todos estos factores suprimieron la mayora de los antiguos focos de crisis y eliminaron casi todas las ocasiones de crisis, o por lo menos las atenuaron. Al mismo tiempo, en el mercado mundial, la competencia deja lugar a los crteles y monopolios, en tanto que en los mercados exteriores resulta limitada por las barreras de las tarifas aduaneras con que se rodean todos los pases industriales, con la excepcin de Inglaterra. Pero estas barreras aduaneras no son otra cosas que los armamentos destinados a la batalla general de la industria, que al cabo tendr que decidir la dominacin en el mercado mundial. De tal suerte, cada elemento que tiende a impedir la repeticin de las antiguas crisis contiene en s mismo el germen de una crisis futura, mucho ms poderosa que las anteriores11. Diez aos ms tarde estallara la Primera Guerra Mundial entre las grandes potencias de la poca. Para finalizar, si Marx consider dominacin del sector financiero como una consecuencia lgica del desarrollo capitalista, no consideraba posible ninguna solucin a la misma que no pasase por la superacin del propio sistema. La existencia del Capital depende de la separacin de la propiedad de los medios produccin de sus trabajadores, que permite su explotacin, una separacin que el capital tiende a desarrollar constantemente. Marx consideraba al capital como un fenmenos histrico, no como una categora econmica eterna: Sean cules sean las formas sociales de la produccin, los trabajadores y los medios de produccin son siempre sus factores. Pero unos y otros lo son en estado potencial mientras se encuentran separados. Para producir algo hace falta que se unan. La manera especial de establecer tal unin es la que distingue las distintas pocas econmicas por las que ha pasado la estructura de la sociedad12. Y nos ense a no confundir fuerzas productivas con capital: En virtud de su naturaleza, los medios de produccin no son capital, como no lo es la propia fuerza de trabajo humana. Slo adquieren ese carcter social especfico en determinadas condiciones, que surgen a lo largo de la historia13.

Fuentes

1.- Pgina 516 del III Libro de El Capital (Captulo XXXII)

2.- Pgina 604 del III Libro(Captulo XXXVI).

3.- Pgina 445 del III Libro(Captulo XXVII)

4.- Pgina 447 del III Libro(Captulo XXVII)

5.- Ibdem.

6.- Pgina 449 del III Libro(Captulo XXVII)

7.- Pgina 486 del III Libro (Captulo XXX)

8.- Pgina 62 del II Libro (Captulo I)

9.- Pgina 761 del III Libro(Captulo XLVI)

10.- Pgina 762 del III Libro(Captulo XLVI)

11.- Pgina 491 del III Libro(Captulo XXX)

12.- Pgina 45, del II Libro (Captulo I)

13.- Pgina 46, del II Libro (Captulo I)

La edicin de El Capital utilizada es la publicada por Editorial Ciencias del Hombre (Buenos Aires, 1973)



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