Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Silencio, habla el rey de Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2007

Por qu Borbn ha callado tanto?

Floren Aoiz
Gara


Mientras escribo veo imgenes de la manifestacin convocada por la dictadura en 1975 en Madrid para apoyar el asesinato de cinco militantes antifascistas. El dictador se asoma a la balconada y con l est, entre otros, Juan Carlos Borbn, el mismo que hace unos das espetaba eso de por qu no te callas? al presidente venezolano. El caudillo pronuncia un discursillo tan pattico como asqueroso, pero Borbn no le interrumpe. La muchedumbre reunida ruge fieramente. No han tenido suficiente con la sangre derramada, y eso que an resuenan los ecos de las descargas de los fusilamientos, pero Borbn sigue ah. Ni se indigna, ni se retira.

Borbn no interrumpe a Franco nunca. No lo hizo cuando era un cro y el gran asesino vigilaba su educacin. No espet nada a Franco cuando ste lo puso a prueba preguntndole por la lista de los reyes godos. Tampoco lo hizo cuando el principal responsable del bao de sangre desatado tras 1936 lo convirti, a dedo, en sucesor a la jefatura del Estado. Veo ahora las imgenes del No-Do y en ellas Franco, en las Cortes, se felicita -entre los aplausos entusiastas de los asistentes- por el nombramiento del sucesor. Borbn no slo no interrumpe su discurso, sino que contesta apelando a la legitimidad del 18 de julio. No son situaciones excepcionales. Borbn crece a la sombra del dictador rodeado por sus hombres fuertes. No rompe con Franco pese que ste realiza una pirueta con la lnea sucesoria para dejar en dique seco a su padre. Incluso en los ltimos momentos de la vida de Franco, cuando el por fin moribundo pide a su heredero poltico que preserve la unidad de Espaa, Borbn escucha con respeto, ni le corta la palabra ni abandona el lugar irritado.

Dime qu te indigna y te dir quin y qu eres. Toda una vida de silencios mansos ante el dictador ha quedado subrayada con ese arranque de nervio frente a Chvez. El monarca espaol ha tenido muchas ocasiones para indignarse y para reclamar silencio, pero no lo ha hecho, y por eso, atado y bien atado qued su papel como jefe del Estado. A qu viene ahora este numerito?



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