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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2007

El mal karma del imperialismo
Matan al Buda del Valle Swat en Pakistn

Gary Leupp
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El distrito Swat en la Provincia de la Frontera Noroeste de Pakistn, dominado por el valle Swat, irrigado por el ro Swat, rodeado por montaas cubiertas de nieve que se elevan hasta 6.000 metros, ha sido comparado con Suiza por su imponente belleza. Con slo 1.772 kilmetros cuadrados (dos tercios del tamao de Rhode Island), y una poblacin de 1,5 millones, tiene poca agricultura o industria, pero es rico en historia as como en paisajes naturales. Hasta hace poco, fue una meca para arquelogos y turistas. Son atrados en gran parte por la presencia de artefactos budistas, incluyendo grandes Budas esculpidos en las laderas de la montaa, similares a los creados hace 1500 aos en Bamiyn, Afganistn.

Conquistada por Alejandro el Griego y sus macedonios en los aos veinte del Siglo III A. de C., esta regin lleg a hacer parte del imperio indio Maurya. El emperador Ashoka a mediados del tercer siglo A. de C. promovi la difusin del budismo, y en el segundo siglo A. de C. el rey local Menandro podra haber sido un converso. (Las preguntas de Milinda supuestamente una conversacin entre el rey y un monje budista es nico entre los antiguos textos budistas en su forma de dilogo, caracterstica de los textos filosficos griegos, y puede haber sido escrita originalmente en griego.) Ms adelante, el imperio Kushan, centrado en la regin Gandhara, alent la emergencia de un estilo budista indo-griego de escultura. El valle Swat se encontraba al filo de una de las sntesis ms extraordinarias en la historia del arte: El contenido budista y la escultura occidental realista clsica. El Buda, simbolizado anteriormente (como una huella), lleg a ser representado como una deidad o rey griego, de pie o sentado en meditacin.

As, por ejemplo el Buda de Jenanabad de 7 metros de altura, uno de los mejores ejemplos del arte gandharano, tal como se vea hasta hace poco:


Y a partir del 8 de octubre qued como lo muestra la fotografa:



Recordis como los talibanes destruyeron los gigantescos Budas de Bamiyn, en Afganistn, en marzo de 2001? Bueno, este Buda en Swat fue atacado dos veces en septiembre pasado por fuerzas dirigidas por un clrigo local llamado Maulana Fazlullah, quien dirige el Movimiento por la Imposicin de la Ley Islmica, alineado con los talibanes. El 8 de octubre, los talibanes paquistanes lograron destruir su cara con dinamita. No se inform ampliamente al respecto en la prensa de EE.UU., tal vez porque hubiese demostrado de modo tan dramtico cmo la influencia talibn lejos de desvanecerse se ha extendido afuera de Afganistn, e incluso lleva a algunos paquistanes a atacar sus tesoros nacionales.

La ley budista del Karma seala que las acciones intencionales tienen consecuencias inevitables. Las acciones malignas producen ms mal. Existe un Karma extrao en accin en la actualidad, que hace que todo empeore por doquier en el sudoeste de Asia. George Bush invadi Afganistn en 2001, para capturar a Osama bin Laden muerto o vivo, aplastar a al Qaeda y derrocar el rgimen talibn. En realidad no logr capturar a bin Laden, e informes de la inteligencia de EE.UU. concluyen que al Qaeda es ms fuerte ahora que en 2001. Mientras tanto, los talibanes basndose en nuevos reclutas controlan grandes reas de Afganistn, matan a soldados de la coalicin en cantidades rcord (218 hasta la fecha en este ao, incluyendo a 111 estadounidenses, en comparacin con 191 incluyendo a 98 estadounidenses en 2006), y expanden sus operaciones en Pakistn. El talibn est arraigado en las tribus pashtunas que estn en Afganistn y Pakistn y no dan importancia a la frontera. Estn vinculados por un lenguaje comn (pashto) y una cultura que se centra alrededor del Pashtunwali o cdigo tradicional de conducta (que precede incluso la llegada del Islam, o sea que data por lo menos del perodo budista) que subraya ms que cualquier otro valor la hospitalidad hacia los visitantes (melmastia).

Probablemente el gobierno de Bush no consider este factor cuando expuls a al Qaeda y a los talibanes a travs de la frontera durante la batalla de Tora Bora en diciembre de 2001, o cuando Bush dijo en marzo de 2002 a una conferencia de prensa en la Casa Blanca: Sinceramente no me preocupa bin Laden. Desde marzo de este ao responsables del gobierno han estado expresando su creciente alarma por los progresos del talibn y de al Qaeda en el rea fronteriza, incluso hablando ominosamente de posibles ataques de EE.UU. en suelo paquistan. Esas declaraciones provocaron inmediatos rechazos del Ministerio de Exteriores paquistan, sin duda en parte para reafirmar ante el pblico que el rgimen impopular se opone a un ataque de EE.UU., y en parte para disuadir a Washington de realizar ataques que agravaran el actual sentimiento anti-estadounidense en el pas. Este ltimo ha aumentado vertiginosamente en los ltimos aos.

Los pashtunes de las provincias de la Frontera Noroeste, incluyendo los de Swat, han evidentemente ofrecido su hospitalidad y dado refugio a muchos de los que estn en la lista de buscados de EE.UU., probablemente incluyendo al Mullah Mohammed Omar y a Osama bin Laden. A medida que el talibn resurge en Afganistn, ayuda a su progreso, colocando al dictador de Pakistn, general Pervez Musharraf en un terrible aprieto. Ha desplegado tropas no familiarizadas con la regin para atacar a partidarios locales del talibn, por insistencia de Washington, pero les ha ido mal y sus esfuerzos slo han producido ms apoyo local para los islamistas y ms oposicin a su gobierno. Segn el New York Times, el Comando de Operaciones Especiales del Ejrcito de EE.UU. planifica entrenar y equipar al Cuerpo de la Frontera paquistan, una fuerza militar que tiene unos 85.000 miembros que provienen sobre todo de tribus fronterizas y reclutar a lderes tribales paquistanes para combatir a al Qaeda y a los talibanes. Pero cmo lo harn en una regin en la que bin Laden es an ms admirado que en Pakistn en su conjunto, mientras que su nivel de aprobacin en septiembre fue de un 46%, comparado con un 38% para Musharraf y un 9% para Bush?

Citando la creciente amenaza para la seguridad, Musharraf declar el estado de emergencia y suspendi la constitucin paquistan el 3 de noviembre, provocando una crisis poltica generalizada en un cercano aliado con armas nucleares de EE.UU. Aparentemente haba planeado hacerlo en agosto pero fue disuadido por Washington. Ahora toma un gran riesgo. Podra caer, y los iconoclastas islamistas o sus patrocinadores en los militares paquistanes podran llenar un vaco en el poder, tal como los islamistas lograron el control de Irn despus del derrocamiento del odiado shah. O el poder podra pasar a Benazir Bhutto, quien, como Musharraf, tiene que mantener un equilibrio cuidadoso entre la cooperacin con EE.UU. en su guerra contra el terror, y echrselas de nacionalista y defensora del Islam moderado. Ante un odio casi universal en Pakistn contra el gobierno de Bush, y las sospechas de que la guerra est realmente dirigida contra el Islam en general, la perspectiva de que el talibn tome el poder en partes de Pakistn es muy real. El gobierno de Bush, incapaz de controlar los eventos que ha precipitado, se encuentra en un estado de consternacin.

Cmo lleg a suceder algo semejante? Cules son las causas y efectos tras la talibanizacin de la frontera? Uno puede rastrear el mal karma hacia adelante o hacia atrs. Si hacemos lo primero, podramos comenzar por la primera gran intervencin de EE.UU. en la historia del sudoeste asitico: el derrocamiento orquestado por la CIA del gobierno democrticamente elegido de Mohammed Mossadegh en Irn en 1953. (Despus de nacionalizar la industria petrolera del pas, fue falsamente declarado comunista por polticos y medios de EE.UU.) Pero procedamos hacia atrs, hasta llegar a ese punto.

La presencia de al Qaeda y del talibn en Pakistn es el producto de la invasin estadounidense de Afganistn.

La invasin estadounidense de Afganistn es el producto de los ataques de al Qaeda del 11-S contra EE.UU.

Los ataques de al Qaeda del 11-S son el producto del establecimiento de bases de EE.UU. en Arabia Saud (ms que de cualquiera otra causa).

El establecimiento de bases de EE.UU. en Arabia Saud, que nunca fueron aceptadas por el pueblo saud sino son vistas como una ofensa en el pas de los sitios sagrados de la Meca y Medina, fueron el producto de la decisin de EE.UU. de ir a la guerra contra Iraq en 1990.

La decisin del primer presidente Bush de ir a la guerra contra Iraq y destruir sus fuerzas armadas fue el producto de la invasin de Kuwait por Sadam Husein.

Esa invasin de Kuwait fue sobre todo el producto de querellas entre Iraq y Kuwait por la deuda de Iraq con este ltimo.

La deuda de Iraq con Kuwait fue el producto de los considerables prstamos de su vecino durante la guerra Irn-Iraq de los aos ochenta, y de la negativa de Kuwait (respaldado por EE.UU.) de perdonar esa deuda despus de la guerra.

Esa guerra fue el producto de la suposicin de Sadam de que Irn era dbil, y de que Iraq podra ajustar la frontera entre los dos pases por la fuerza militar.

El optimismo de Sadam fue en parte el producto de sus dos reuniones durante la guerra con Donald Rumsfeld, quien ofreci y suministr asistencia militar de EE.UU.

El deseo estadounidense de derrocar a Sadam fue el producto del objetivo poltico de derrocar el gobierno iran.

Este objetivo fue el producto del derrocamiento del shah pro-estadounidense en 1979 y de la emergencia de un rgimen islamista anti-estadounidense.

La adquisicin del poder por el rgimen islamista fue el producto del odio contra el shah, quien haba sido derrocado en 1979 en el ms genuino alzamiento revolucionario basado en las masas en la historia del mundo musulmn.

El retorno del shah al trono 26 aos antes fue el producto de un clculo imperialista de EE.UU. de que sera el ms indicado para proteger los intereses de EE.UU. en la regin del Golfo.

Es, por supuesto, una cronologa retrospectiva simplificada. Deja muchas cosas sin considerar, incluso el profundo antecedente de que todo el mapa de Oriente Prximo fue establecido por los colonialistas britnicos y franceses despus de la Primera Guerra Mundial. (Por eso Kuwait est separado de Iraq, por eso Kurdistn nunca lleg a ser un Estado, por eso los cristianos del Lbano ejercen un poder poltico desproporcionado, etc.) Algunos, por supuesto, me acusarn de presentar una perspectiva de acusar primero a EE.UU. al cubrir el perodo desde el golpe de la CIA en Irn, pero qu gobierno merece ms culpa por las actuales crisis del Lbano a Pakistn? Podra agregar que la existencia misma de al Qaeda y del Talibn son producto del esfuerzo de EE.UU. durante los aos ochenta y noventa de movilizar a islamistas para una yihd contra los soviticos y sus aliados en Afganistn. El despliegue consciente de yihadistas contra los comunistas seculares durante el fin de la Guerra Fra llev directamente a la emergencia de tales grupos. La resistencia afgana exaltada por Reagan no tuvo en general nada de progresista; se opona a la educacin de muchachas, al establecimiento de clnicas, a la reforma agraria, a las limitaciones de los poderes de los clrigos, a la eliminacin de las regulaciones islmicas de vestimenta. Estaba repleta de fanticos religiosos opuestos tanto a la interferencia estadounidense como a la sovitica en sus asuntos. Despus de que los soviticos se vieron obligados a partir de Afganistn, muchos terminaron por atacar a EE.UU. Es lo que la CIA llama contragolpe. Es el karma malo del imperialismo.

Pero volvamos al valle Swat y a su patrimonio budista. El mullah Fazlulah, cuyo Movimiento por la Imposicin de la Ley Islmica data de comienzos de los aos noventa, supuestamente tiene ahora bajo su influencia a 4.500 militantes. Impreca contra las vacunaciones contra la poliomielitis administradas por la UNESCO, contra los negocios de venta de CD, y las escuelas para nias, y al parecer apunta sus esfuerzos a eliminar el pasado no-musulmn del Swat. Cualquiera que propugne ataques de EE.UU. contra Pakistn (una serie de neoconservadores lo han hecho durante los ltimos nueve meses) mencionar todas estas cosas a fin de subrayar la alteridad troglodita del enemigo. Pero deberamos preguntar a esa gente: Por qu estn de buena racha los mullah Fazalulahs? Cul es la causa, cul es el efecto?

Por qu quieren atacar esos fanticos religiosos obras de arte budista invaluables, irremplazables? Por qu han comenzado a hacerlas volar en los ltimos aos algunos musulmanes en esa regin, que vivieron contentos a la sombra de esa imgenes durante muchos siglos? (El ltimo esfuerzo por destruirlos fue en el Siglo XVII, durante el reino del especialmente intolerante emperador mogol Aurangzeb.) Segn el arquelogo del Museo de Peshawar, Zainul Wahab, los militantes dicen que [las estatuas] son smbolos del mal. Los islamistas de Swat son conscientes de que el Qurn prohbe la representacin de las formas humanas o animales en el arte religioso (aunque algunas pinturas en miniatura mostrndolas en libros han sido permitidas, notablemente en la Persia chi) como una salvaguardia contra la idolatra. (Vea Qur'n 6:74, 14:35, 22:30, etc.) Pero, porqu esas acciones, ahora?

El episodio de Bamiyn puede ofrecer algunas pistas. En julio de 1999, el mullah Omar realmente orden que los Budas fueran preservados. No eran utilizados como objetos de culto (no ha habido budistas en Afganistn desde hace siglos). Adems: El gobierno considera las estatuas de Bamiyn como un ejemplo de una importante fuente potencial de ingresos para Afganistn de visitantes internacionales. El talibn declara que los budas de Bamiyn no sern destruidos sino protegidos. Pero, en marzo de 2001, un nuevo decreto llam a destruir todas las imgenes semejantes. El mullah Omar explic a un periodista paquistan en abril de 2004: No quera destruir el Buda de Bamiyn. De hecho, vinieron algunos extranjeros y me dijeron que les gustara realizar el trabajo de reparacin del Buda de Bamiyn que haba sido ligeramente daado por las lluvias. Me espant. Pens: esa gente insensible no se preocupa por miles de seres humanos los afganos que se mueren de hambre, pero estn tan preocupada por objetos inanimados como el Buda. Era algo extremadamente deplorable. Por eso orden su destruccin. Si hubieran venido para realizar trabajo humanitario, nunca habra ordenado la destruccin de los Budas.

Suena totalmente ilgico. Los occidentales, razona Omar, estaban ms preocupados por salvar una estatua que por salvar a gente en un pas en guerra durante diecisis aos, en competencia con Etiopa por cul era el Estado ms empobrecido del mundo y por lo tanto hay que destruir los Budas de Bamiyn. Totalmente irracional. Pero indica una conexin entre las acciones islamistas extremas y las estructuras del poder global. Omar no estara de acuerdo con esta interpretacin de la historia reciente, pero el hecho es que la Unin Sovitica, tomada de sorpresa por el golpe izquierdista en 1978 en Afganistn, pero determinada posteriormente a apoyar a un rgimen moderno secular, progresista, envi sus tropas en 1979 para proteger a ese rgimen de islamistas como Omar. Y EE.UU. apoy con dedicacin y entusiasmo a los yihadistas, y la mitad del dinero de la CIA fue enviado al tristemente clebre seor de la guerra Gulbuddin Hekmatyar que ahora ha seleccionado para que sea asesinado. En 1993 los seores de la guerra de la Alianza del Norte (sobre todo tayikos y uzbecos) capturaron la capital, castraron y colgaron al ltimo gobernante secular que se haba refugiado en el complejo de la ONU, proclamaron su victoria sobre las fuerzas anti-islmicas y se dedicaron a construir su nuevo orden. Se sumieron en luchas intestinas y Hekmatyar, un pashtn que en cierto momento fue nombrado primer ministro, puso sitio a Kabul. El caos termin en 1996, cuando los talibanes, apoyados por la inteligencia militar paquistan, tomaron la capital e impusieron el rgimen draconiano que fue depuesto por el ataque de EE.UU. cinco aos ms tarde.

Mientras tanto entre 1993 y 2001 EE.UU. bsicamente ignor a Afganistn. Washington haba saboreado la oportunidad de (como la describiera el consejero nacional de seguridad del presidente Jimmy Carter, Zbigniew Brzezinsky,) hacer sangrar a los soviticos, tal como nos sangraron a nosotros en Vietnam. Pero una vez partidos los soviticos, EE.UU. perdi inters. Reconoci al nuevo gobierno dominado por la Alianza del Norte, pero suministr poca ayuda. Sus principales intereses en Afganistn eran las drogas y los bandidos disuadir de la produccin de opio, y contener a los muyahidn que, despus de haber expulsado a los soviticos, descargaban su hostilidad contra sus antiguos aliados infieles. Despus de la toma del poder por el talibn en 1996, la compaa petrolera UNOCAL, a travs de su representante Zalmay Khalilzad hosped a responsables del talibn en EE.UU. para discutir la construccin de un oleoducto. Colin Powell negoci un paquete de ayuda especficamente destinado a la erradicacin del opio. Pero, mientras los aliados de EE.UU. Pakistn, Arabia Saud y Omn reconocan al talibn y enviaban alguna ayuda, EE.UU. y Occidente en general hicieron poco por aliviar el hambre en Afganistn. De ah, posiblemente, la indignacin del mullah.

Sin duda piensa que Occidente no sabe decidir qu es lo ms importante. Pero es tan diferente su pensamiento sobre el arte de aquel de los arquitectos de la Guerra de Iraq, que no protegieron el Museo de Bagdad de saqueadores, calificando el saqueo de caos creativo? O los militares de EE.UU. cuyos vehculos aplastaron artefactos en Babilonia creados en los das del Rey Nabucodonosor II? O los soldados de EE.UU. que en Samarra utilizaron el Minarete Malwiya del Siglo IX como atalaya y puesto para francotiradores, provocando un ataque con bombas que da su parte superior? No veo que la preservacin de la cultura tenga importancia en las prioridades del gobierno de Bush; les preocupa la conquista, no el arte o la religin. Mientras tanto, el Estado paquistan trata en apariencia de preservar las imgenes budistas de Swat. Pero como dice un oficial de polica en la comisara ms cercana al Buda de Jenanabad: Debido a la precaria situacin de la ley y del orden en el rea estamos confinados a la comisara y no pudimos ir al lugar. El Estado est bajo presin y su principal prioridad es protegerse a s mismo.

Por lo tanto otros emplazamientos budistas en Swat, incluyendo el stupa Butkara y las ruinas del monasterio budista Takht-i-Bahi, siguen amenazados, expuestos no slo al fanatismo religioso sino a la ausencia de un aparato estatal cuyas preocupaciones lo llevan a otros sitios. Ambos problemas son agravados por la invasin de la regin por EE.UU. La actual ola de violencia islamista fue desencadenada por el imperialismo de EE.UU. el que por su parte naci de la competencia capitalista entre Estados que data del Siglo XIX. Es cuando las principales potencias occidentales, despus de haber dividido a China en concesiones y colonizado el Pacfico, fraccionaron a frica y al Sudeste Asitico. Rusia y Gran Bretaa competan por el control de Afganistn, Gran Bretaa termin por lograr el control sobre sus relaciones exteriores. Pero los imperialistas britnicos no lograron obtener el control colonial de Afganistn a pesar de dos sangrientas guerras con ese fin (1839-42 y 1878-80). En mayo de 1919 el kan afgano Amanullah atac a las fuerzas britnicas, que respondieron con el primer bombardeo areo (contra Kabul) en la historia de Afganistn. Los combates terminaron sin llegar a una definicin, en un acuerdo mediante el cual Gran Bretaa reconoci la autodeterminacin de Afganistn en sus relaciones exteriores. (Fue justo despus de que Rusia revolucionaria estableciera relaciones con el pas.)

En 1857, Federico Engels describi la Primera Guerra Anglo-Afgana como un intento de los britnicos de imponer un prncipe propio en Afganistn que estaba condenado al fracaso por el odio indomable del gobierno y el amor a la independencia de los afganos. Presento esto como un tema ms importante que cualquier especie de religiosidad. A la gente no le gusta que la invadan. No le gusta cuando se invade a sus parientes cercanos al otro lado de una frontera artificial creada por cartgrafos imperialistas. Los pashtunes del valle Swat estn enfadados por el derrocamiento de los talibanes, y sin duda por el apoyo de EE.UU. a Musharraf y por la invasin de EE.UU. en Iraq. Y si son como los musulmanes en todo el Oriente Prximo, se vuelven hacia el extremismo islmico en parte por frustracin ante la pobreza y la falta de oportunidad econmica. Son los resultados de la globalizacin imperialismo; el valle Swat es rico en minerales y tiene un potencial agrcola importante pero el Estado no ha impulsado un desarrollo generalizado, y se basa en importancia turstica. La indignacin por los ataques militares, la creciente cantidad de vctimas mortales civiles en Afganistn, y la falta de puestos de trabajo y de ingresos en Swat se combinan con la pasin religiosa para atraer a jvenes a grupos pro-talibn. Ahora estos grupos desafan los planes neoconservadores para la regin, rebelndose contra el Estado paquistan, y atacando imgenes budistas. Pero esos ataques pashtunes son slo la causa inmediata de la desfiguracin del Buda de Jenanabad. Las causas krmicas ms profundas se hallan, en el tiempo y el espacio, muy lejos del hermoso valle Swat.

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Gary Leupp es profesor de historia en la Universidad Tufts, y profesor adjunto de Religin Comparativa. Es autor de Servants, Shophands and Laborers in the Cities of Tokugawa Japan; Male Colors: The Construction of Homosexuality in Tokugawa Japan; e Interracial Intimacy in Japan: Western Men and Japanese Women, 1543-1900. Tambin colabor con la despiadada crnica de CounterPunch sobre las guerras en Iraq, Afganistn y Yugoslavia: Imperial Crusades. Para contactos escriba a: [email protected]





http://www.counterpunch.org/leupp11232007.html





















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