Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2007

Biocombustibles: mas pobreza, destruccion ambiental y hambre

Astrid Barnet
AIN


La crisis energtica --por el sobreconsumo y el cenit petrolero-- est dando lugar a poderosas alianzas globales entre las industrias del petrleo, los granos, la ingeniera gentica y la automotriz. Grandes del mercado de los granos, como Cargill, ADM y Bunge; compaas de petrleo como BP, Shell, Chevron, Neste Oil, Repsol y Total; gigantes automotrices como General Motors, Volkswagen AG, FMC-Ford France, PSA Peugeot-Citren y Renault; y transnacionales de la biotecnologa como Monsanto, DuPont, y Syngenta, estn entre los principales propulsores de "la idea siniestra (como advirtiera el Presidente cubano Fidel Castro) de convertir alimentos en combustibles". En Estados Unidos, en la actualidad, la soja es el cultivo energtico por excelencia para la produccin de biodisel. Sin embargo, tan solo un 1,5% de la cosecha de ese artculo produce 68 millones de galones del referido producto, o lo que es igual, un equivalente a menos del uno por ciento del consumo de gasolina de ese pas. Por tanto, si la totalidad de la cosecha de soja en el territorio de la Unin fuera destinada a la produccin de biodisel, ello solo alcanzara a cubrir un seis por ciento de la demanda nacional. Entretanto, en Brasil, ese mismo cultivo desplaza 11 trabajadores de la agricultura por cada uno nuevo que se emplea. Este no constituye un fenmeno nuevo. En los aos 70, 2.5 millones de campesinos fueron desplazados de las reas de produccin de soja en Paran y 300 mil de Ro Grande do Sul. Muchos de estos ahora (los conocidos Sin Tierra) se concentran en una extensa zona de la Amazona, donde otrora existiesen bosques milenarios.

Por su parte, la industria corporativa de la biotecnologa de las naciones altamente desarrolladas e implicadas en este negocio est desarrollando semillas transgnicas para la produccin de energa, y no de alimentos.

Segn medios de prensa, "se estn elaborando nuevas semillas genticamente modificadas para la produccin optimizada de biomasa --o que contienen la enzima alfa-amilasa--, que permitir iniciar el proceso de produccin de etanol".

Para la gran mayora de los observadores resulta muy claro que la produccin de biocombustibles no es ambiental ni socialmente sustentable ahora ni lo ser en el futuro, planteamiento que muchos representantes de gobiernos pasan por alto teniendo en cuenta las utilidades que aportan a sus bolsillos.

Limitan as las necesidades agrcolas de un sinnmero de pobladores, quienes habitan extensas reas de terreno.

De esa forma se estn desviando millones de valiosas hectreas de cultivo que podran ser destinadas a la produccin de alimentos. Es tambin preocupante que distintas universidades --como la de Berkeley, en California, EE.UU--, y centros de investigacin del continente estn resultando presas fciles de los grandes capitales en la definicin de las agendas de investigacin acadmica. Esta batalla entre alimentos y combustibles impide que esos centros de estudio se involucren en investigaciones imparciales, e imposibilita que el verdadero capital de una nacin, el intelectual, pueda explorar alternativas sustentables frente a la crisis energtica y el cambio climtico.

En suma estas nuevas alianzas entre alimentos y combustibles estn provocando cambios en el paisaje agrcola mundial, en especial el de Amrica Latina y, sobre todo, ms pobreza rural, destruccin ambiental y hambre.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter