Portada :: Bolivia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2007

Sucre, la ciudad sin polica

Juan Carlos Pinto Quintanilla
Rebelin


Sucre, Noviembre del 2007. Luego de una violenta movilizacin estudiantil al amparo del llamado Comit Interinstitucional, que determin el enfrentamiento con fuerzas policiales que resguardaban las sesiones de la Asamblea Constituyente bajo la consigna del traslado de los poderes a la ciudad de Sucre como imposicin a la Asamblea Constituyente, provocndose en la arremetida una serie de heridos y 4 muertos, que posteriormente desemboc en un alzamiento urbano que destruy las instalaciones policiales y gubernamentales existentes en la ciudad.

En estas condiciones y frente a las rdenes superiores de la polica de no enfrentar directamente a la turba, el comando departamental de la polica decidi el repliegue inmediato de sus efectivos hacia la ciudad de Potos, distante a dos horas y media de Sucre. En el camino adems sufrieron nuevas bajas bajo el acoso estudiantil, incluido el propio comandante de la guarnicin.

En este repliegue repentino, tambin los efectivos que custodiaban la crcel y que se encontraban asediados por los manifestantes y los propios presos, decidieron su retiro no sin antes aprobar junto a las autoridades penitenciarias, dejar en libertad a los presos para evitar su linchamiento por parte de la turba que ya haba empezado a quemar el penal.

Mientras los efectivos se retiraban de forma desordenada y en marcha de protesta, gritaban a la poblacin ahora s Sucre sin policasjdanse solos en una expresin de rabia contenida por la forma en la que la ciudad haba asumido que los muertos y heridos eran culpa del cuerpo policial, consigna enarbolada por el comit interinstitucional que a travs de los medios de comunicacin azuzaba a la gente a cobrar venganza por los daos sufridos. Incluso el canal 13 universitario, bajo el invento de una supuesta agresin, mand a la turba a quemar la estacin de bomberos, aledaa a sus instalaciones.

En un primer momento y luego del repliegue policial, lo que sucedi fue una cacera por las calles y en los barrios, de sospechosos de ser oriundos de La Paz o del ser simpatizantes del MAS, partido de gobierno. En algunos barrios colgaron y amarraron a policas que no pudieron unirse a la retirada, en otros los golpearon junto a algunos constituyentes que se aventuraron a regresar a la ciudad. En todos los casos, sin embargo, no se produjeron muertos en estas acciones.

Sin embargo de la radicalidad con la que ocurrieron los hechos, no estamos frente a una insurreccin popular y revolucionaria, donde la accin popular contempla una reapropiacin colectiva de la ciudad y sus medios frente al Estado, donde existe una conciencia del cambio y una responsabilidad comunitaria que sustituye la presencia del Estado organizador. No es la Comuna de Pars con el proletariado victorioso el que dirige el proceso de reorganizacin social, teniendo como fundamento la autodeterminacin. Es el Comit Interinstitucional, con un discurso racista y excluyente que raya en el fascismo con la presencia militante de los grupos de choque universitarios y la juventud cruceista, que abastecidos de infraestructura ofensiva y de alcohol por funcionarios ediles, han quedado al mando de la ciudad.

Improvisados varitas de la alcalda junto a los grupos de vigilancia de los barrios son los que han asumido la seguridad de la ciudad. Mientras tanto ya existen ms de 100 denuncias de robos menores adems de la destruccin de instalaciones bancarias y robos de autos.

El ambiente en la ciudad es de total desconfianza de unos a otros. La gente transcurre por las calles mirando rostros y evitando miradas que delaten la pertenencia a los estigmatizados paceos o masistas, pero tambin a los grupos de jvenes que transcurren en la urbe sin saber bien que es lo que sigue con rabias contenidas que se desbordan en el alcohol y las grescas callejeras.

Mientras tanto Jhon Cava dirigente del Comit Interinstitucional ha manifestado que si se readmite a la polica ser sin armas y adems que sean chuquisaqueos porque no queremos policas paceos, orureos o potosinos acentuando una vez ms el tinte racista de los que hoy gobiernan esta ciudad. Por su parte el gobierno y la Comandancia General de la polica han ratificado su predisposicin a volver a cumplir sus especficas funciones, con las garantas necesarias, aunque en principio no exista infraestructura alguna para que el cuerpo policial cumpla sus funciones. La poblacin entretanto, empieza a manifestar su congoja frente a las edificaciones quemadas, a las decenas de camionetas y motos incendiadas, a las armas y material policial saqueado que hoy pululan en las calles con annimos dueos de lo ajeno.

Existe un principio de orden que en Democracia permite la existencia institucional que hoy se ha borrado en Sucre dejando serias cicatrices y cuyos propiciadores, polticos reciclados de anteriores gobiernos pertenecientes al Comit Interinstitucional, slo albergan ideas de lucro personal y la posibilidad de lograr capital simblico para convertirse en autoridades en alguna eleccin futura. Quienes en realidad viven la zozobra de la dramtica la situacin de la ciudad, es el pueblo pobre sucrense que se encuentra todava ms indefenso que antes y con una incertidumbre total en las actuales condiciones a las que sus dirigentes los han llevado. La supuesta victoria slo ha trado luto y mayor pobreza, junto a la desconfianza regional y local entre los pluridiversos pobladores de esta ciudadhacen falta razones para la esperanza.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter