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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2007

Agotamiento de las reservas mundiales
El papel estratgico del petrleo en la crisis global del sistema capitalista

Manuel Freytas
IAR Noticias


Tres elementos bsicos acosan al petrleo: reduccin de la reservas y alta demanda, escalada de precios y especulacin financiera (como su consecuencia ms inmediata), y fracaso cada vez ms evidente de los llamados biocombustibles para reemplazarlo como alternativa energtica mundial, que lo convierten a su vez en potencial detonante de conflictos geopolticos-militares a corto plazo. En este escenario, y atendiendo a su propia supervivencia, las potencias capitalistas (principalmente el Imperio estadounidense) ya han trazado estrategias militares para preservar su hegemona geopoltica-energtica en las regiones claves productoras de petrleo. En esta dialctica interactiva petrleo-economa mundial (como detonante de conflictos armados por la supervivencia), el oro negro ya se ha convertido en el eje estratgico de una potencial crisis global del sistema capitalista. 

En la energa (bsicamente petrleo, gas y derivados del petrleo) se encuentra la clave que mueve los centros vitales de produccin, elaboracin y transporte de todo lo que fabrica y consume el planeta nivelado por este modelo de "globalizacin" econmica capitalista.

Las reservas de crudo estn hoy en niveles mucho ms bajos que hace un ao y los incentivos de mercado para almacenar petrleo en caso de que surjan problemas de abastecimiento se han evaporado, segn los especialistas y la propia OPEP.

En suma, la conjuncin del "dlar dbil" y del incremento en la demanda, alimenta la escalada del precio del petrleo (el motor de las economas centrales y emergentes) con el consecuente peligro de desatar un proceso inflacionario con retraccin de la economa y del consumo a escala global.

Adems de la especulacin con la baja del dlar que hace subir el precio del petrleo en los mercados globales (los grandes inversores se refugian en las acciones petroleras) la produccin petrolera mundial enfrenta dos problemas claves a futuro:

A) La reduccin de la produccin y el agotamiento de la reservas (que tambin se retroalimentan para subir los precios),

y B), el cada vez ms evidente fracaso de los biocombustibles (la "alternativa etanol") para reemplazarlo como motorizador energtico de la economa mundial.

Esta posibilidad de agotamiento a corto plazo del combustible que mueve a la economa mundial y que conforma el resorte estratgico de la supervivencia de las potencias capitalistas, precipitan a su vez distintas hiptesis y especulaciones sobre el petrleo como detonante inmediato de conflictos geopolticos-militares.

Qu pasara, por ejemplo, con EEUU, la Unin Europea y China (los principales consumidores mundiales) si se agotaran las reservas de crudo?

Estados Unidos consume mundialmente:

El 33% de los hidrocarburos

1 de cada 4 barriles de petrleo

40 de cada 100 litros de gasolina

1 de cada 3 derivados de hidrocarburos

1 de cada 5 de los destilados

El dficit del 25% de su consumo energtico equivale a unos 12 millones de barriles diarios de petrleo y gas, que tiene que importar, principalmente de Venezuela y Medio Oriente.

Segn coinciden varios informes tcnicos, las grandes potencias mundiales (conformadas por las grandes economas y las grandes corporaciones multinacionales que controlan gobiernos y recursos estratgicos a escala global) tienen un dficit cercano a los 40 millones de barriles diarios de hidrocarburos.



En el transcurso de esta generacin para el 2020 ste dficit sobrepasar los 100 millones de barriles diarios, porque sencillamente ninguno de esos pases tienen reservas petrolferas en sus territorios que le alcancen ms all del 2015.



Segn expertos y productores mundiales consultados por el diario The Wall Street Journal, cada vez ms personas clave en la industria del petrleo estn apoyando una idea que durante mucho tiempo fue marginal: que el consumo del mundo se acerca a un lmite prctico para la cantidad de barriles diarios que se pueden bombear.

Algunos pronostican que los productores del crudo podran alcanzar ese techo tan pronto como en 2012.



Este lmite aproximado que dos altos ejecutivos de la industria citados por el Journal sitan en torno a los 100 millones de barriles diarios est muy por debajo de la demanda que se proyecta para las prximas dcadas.



La produccin actual est en unos 85 millones de barriles al da, segn el Journal.



Hace unas semanas, el presidente ejecutivo de la petrolera estadounidense ConocoPhillips se hizo eco de estas conclusiones en un discurso durante una conferencia en Wall Street. "No creo que el suministro supere los 100 millones de barriles al da", dijo. "De dnde se supone que saldr todo ello?", aadi.



Incluso algunos funcionarios de los pases miembros de la Organizacin de Pases Exportadores de Petrleo pronostican lmites, pese a que la OPEP siempre ha insistido en que es capaz de abastecer al mundo.



El presidente de Libya National Oil Corp. tambin afirm en la conferencia de Londres que ser difcil para el mundo producir ms de 100 millones de barriles diarios.



Por su parte, el ex jefe de exploracin y produccin de la petrolera nacional de Arabia Saudita, Sadad Ibrahim Al Husseini, afirm que la falta de ingenieros y equipos limitar la capacidad de aumentar la produccin y mantener el ritmo de demanda de la economa global. Adems, dijo, los campos recin descubiertos tienden a ser ms pequeos y ms difciles de desarrollar.

Segn un informe publicado en el peridico Soberana, en el ao 2021 Venezuela, Irak, Irn, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos rabes Unidos, Nigeria, Rusia y ciertos pases de la regin del Asia Central, sern los nicos sobrevivientes de la era del petrleo .

Todos los dems pases, hoy productores, dentro y fuera de la OPEP, sencillamente no tendrn petrleo .

La conclusin no deja dudas: quien controle el petrleo controlar a su oponente. Quien controle el petrleo controlar los misiles, aviones, submarinos, portaaviones, tanques y armamento nuclear tctico que pueda ser empleado en futuras guerras de control militar, y para la cual la dinmica energtica del petrleo es clave para su desarrollo.



La invencin de la doctrina del "eje del mal" y de la guerra contra el "terrorismo islmico" con que la Casa Blanca justific las invasiones de Irak y Afganistn, se explica en el hecho de que el 90% de las reservas mundiales de petrleo y gas estn en manos de pases musulmanes de la OPEP, de Rusia, y de regiones musulmanas de la antigua Unin Sovitica.



Europa, EEUU y China (las tres economas mundiales claves) estn aquejados por el mismo sndrome: el dficit de hidrocarburos, un elemento esencial para su supervivencia y sin el cual sus infraestructuras industriales, econmicas y militares se desmoronaran en pocas dcadas.



Esto emparenta y junta a los viejos imperios europeos con el nuevo imperio unipolar norteamericano en una cruzada permanente: invadir pases para apoderarse de recursos naturales estratgicos y de petrleo, el elemento vital para su existencia futura.



Y explica la "sociedad" natural existente -ms all de los discursos "opositores" europeos en la ONU- entre el capitalismo norteamericano y el europeo en las invasiones militares ejecutadas por el Pentgono, pero aprovechadas econmicamente, en primer lugar por los consorcios norteamericanos, y secundariamente por las corporaciones europeas que participan del botn de guerra con el petrleo y de todo el negocio de la ocupacin.

Segn informes del Departamento de Energa de EEUU, la demanda mundial de petrleo pas de 15 a 82 millones de barriles al da entre 1955 y 2005, un aumento del 450%, mientras que la produccin mundial creca hasta ahora en una cantidad capaz de satisfacer esa demanda.

Las proyecciones indican que la demanda mundial seguir creciendo en la misma proporcin, o ms rpido, en los prximos aos impulsada en gran medida por el creciente consumo energtico de China, India y otros pases en pujante desarrollo capitalista.

Pero, como contrapartida de esta demanda creciente de petrleo, una gran mayora de expertos cree que la produccin mundial de crudo "convencional" (liquido) pronto alcanzar un techo, en 2010 o 2015, y luego comenzar una disminucin irreversible de las reservas.

El Departamento de Energa de EEUU reconoci en mayo pasado que el mundo est saliendo de la Era del Petrleo y entrando en la Era de la Insuficiencia.

El nuevo escenario, segn el historiador estadounidense Michael T. Klare (The Nation, noviembre 2007), significa el comienzo de una nueva era de competicin energtica y creciente uso de la fuerza militar para proteger las fuentes extranjeras de petrleo, cuyas reservas estn mermando drsticamente.

Un informe del Consejo de Relaciones Exteriores titulado Nacional Security Consequences of U.S. Oil Dependency, apoyado por lderes demcratas y republicanos, alerta contra los peligros a la "seguridad del flujo" de petrleo extranjero, concluyendo que "una fuerte presencia militar estadounidense es clave en las reas que producen y en las rutas martimas" que transportan ese crudo hacia EEUU.

El presidente George W. Bush ya expuso claramente esta poltica orientada al control de las grandes reservas energticas cuando, el 13 de septiembre pasado, afirm que la salida de tropas de Irak permitir que Irn pueda "controlar una parte clave del abastecimiento global de energa".


Segn el experto Michael T. Klare, en este escenario es previsible que los demcratas no se opondrn a un ataque a Irn si se lo presenta como una accin para prevenir que Tehern amenace los abastecimientos de petrleo del Golfo Prsico controlados por EEUU.



De acuerdo con Klare, esta situacin llevar a que la prxima Administracin (sea demcrata o republicana) aumente el uso de la fuerza militar para proteger esos flujos y las inversiones en regiones conflictivas como Asia y el Golfo Prsico.



La clave petrolera del ataque a Irn



Irn es la potencia que tiene la llave estratgica para el dominio y control militar de la regin del Golfo Prsico y del llamado "tringulo petrolero" (Mar Negro-Mar Caspio-Golfo Prsico), por donde pasa ms del 40% de la produccin petrolera y gasfera mundial, y resulta un elemento clave para la supervivencia futura de las potencias capitalistas sionistas con EEUU a la cabeza.

Si hay guerra en Medio Oriente, se paraliza el estrecho de Ormuz, y si se paraliza el estrecho de Ormuz, se paraliza el transporte del 40% de la produccin mundial del crudo, elevando su precio a escalas astronmicas (US$150 el barril, segn clculos en boga).

Y si estallan los precios del crudo, estallan los mercados capitalistas (y el modelo econmico vigente) a escala global, y si estallan los mercados capitalistas estalla el planeta con la recesin y los conflictos sociales y gremiales como protagonistas centrales.

Tres razones claves y fundamentales explican un potencial ataque a Irn por parte de EEUU:

En primer lugar, el desenlace militar se hace inevitable porque Irn (la mayor potencia del mundo islmico) es una pieza clave en el gran tablero de la "guerra fra" por el control geopoltico-militar y energtico mundial entre EEUU y Rusia, que tiene como escenarios centrales de disputa a Medio Oriente y Asia.

En segundo lugar, y como ya se dijo ms arriba, Irn es la llave estratgica para el dominio y control militar de la regin del Golfo Prsico y del "tringulo petrolero" (Mar Negro-Mar Caspio-Golfo Prsico), ya que por dicha regin pasa ms del 40% de la produccin petrolera y gasfera mundial, siendo esta situacin vital para el desarrollo y supervivencia de las potencias capitalistas sionistas.

Y en tercer lugar, el surgimiento de Irn como potencia nuclear-petrolera-islmica, aliada estratgica de Rusia y de China (potencias desequilibrantes en el orden del dominio imperial capitalista mundial) pone en peligro la supervivencia del Estado de Israel y la hegemona del control econmico, geopoltico y militar estratgico del poder imperial sionista en la decisiva regin del Medio Oriente y del Golfo Prsico, utilizada por EEUU como llave de proyeccin militar hacia el Asia.

En este escenario, el ataque militar a las usinas nucleares iranes se torna inevitable, no por el "capricho" de Bush y de Ahamadineyad, o de Olmert, sino como resultante lgico de una ecuacin de intereses estratgicos que tiene al petrleo como objetivo central.

Si bien (como coinciden todos los expertos) la operacin militar contra Irn (y quizs Siria) est programada para antes de la finalizacin del segundo mandato de Bush, una postergacin, por la causa que sea, llevar a que la misma sea ejecutada por el prximo que asuma en la Casa Blanca.

Resumiendo: el escenario (por ahora en suspenso) de un ataque de EEUU a Irn, se motoriza a partir de una resolucin estratgica de frentes de conflicto con el petrleo como detonante principal, que supera a cualquier aventura personal de sus ejecutores de turno, tanto en la Casa Blanca como en Tehern.

Y en esta dialctica interactiva petrleo-economa mundial (como detonante de conflictos armados por la supervivencia), el oro negro ya se ha convertido en el eje estratgico de una potencial crisis global del sistema capitalista.

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(*) Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicacin estratgica.





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