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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2007

La bofetada que necesitbamos

Okrim Al Qasal
okrimopina.blogspot.com


Eso ha sido la derrota en este referendo. Una bofetada para despertarnos.

No por restar mritos a la oposicin -a la que por cierto felicito por el resultado- pero como bien sealan ya muchas personas, ellos apenas han aumentado sus votos, de 4.300.000 en la eleccin presidencial de 2006, cuando votaron a Rosales (lase contra Chvez) a 4.500.000 por el NO a la Reforma revolucionaria en esta ocasin. Es decir, han aumentado sus votos, pero no en un nmero realmente significativo (faltan datos por escrutar, es cierto, pero no van a suponer un empujn mucho ms alto que ste, y el nmero de electores tambin ha aumentado).

Por el otro lado, en las presidenciales Chvez obtuvo 7.300.000, y ahora la propuesta de reforma impulsada por l, pas a 4.300.000. Adnde fueron esos tres millones de votos en menos de un ao? A la oposicin no, desde luego, si no habran tenido siete millones de votos.

A la abstencin-castigo. All fueron. Por la corrupcin. Por la ineficacia. Por los oportunistas.

Son procesos distintos y eso no quiere decir que, de celebrarse unas presidenciales ahorita el resultado sera el mismo, ni de lejos (porque de momento la oposicin no tiene proyecto ni candidato: temblemos si lo llegaran a tener y nos enfrentaran en la actual situacin), pero hay que entender por qu ha habido tres millones de chavistas no-duros que prefirieron quedarse en casa este domingo, y algunos de ellos tomarse la molestia de salir a votar, pero para decir NO.

Creo, igual que Lubrio, que la estrategia comunicacional fue nefasta (y en ello me incluyo a m mismo: la culpa de esta derrota es nuestra, de todos nosotros, sea nuestra participacin mayor o menor) y es hora de que los medios masivos se replanteen la estrategia vertical de "MinCI dice, medios obedecen". Esta estrategia funcion en anteriores ocasiones, pero ahora ha demostrado ser una opcin verticalista fracasada, y enfrentada a todo lo que es bases, poder popular y democracia protagnica y participativa.

No podemos minimizar nuestros errores.

De haberse propuesto la Reforma en cinco o seis bloques, no me cabe ninguna duda de que muchos de los artculos se habran aprobado. Incluso esa demostracin de verdadera democracia participativa podra haber llevado a que se aprobaran todos, y con cierta diferencia a nuestro favor. Y esto fue un error poltico de Chvez y sus asesores.

Este resultado adverso debe convertirse en la muerte del verticalismo: o comenzamos a construir el poder popular desde la base, o esto se derrumbar cual castillo de naipes. Desde ya hay que empezar a construir un sistema que se sostenga sin Chvez cuando llegue el 2013.

Ganar uno y otro proceso electoral desde 1999 con gran facilidad ha convertido a muchas personas dentro de este proceso en flojas y mediocres. Para qu esforzarse, si con o sin esfuerzo ganamos sobradamente? La respiracin amenazante del adversario poltico a nuestra espalda tiene que ser ese famoso ltigo de la contrarrevolucin que toda Revolucin necesita. Tenemos que revisarnos en profundidad.

Lo ajustado de este resultado no significa que haya que renunciar a nuestro derecho (deber?) de construir el socialismo, del mismo modo que la oposicin no tiene -nunca tuvo por qu- renunciar a su deseo de continuar en una estructura capitalista, o profundizarla. Eso s: tenemos que hacerlo mucho mejor que hasta ahora.

Comienza el trabajo verdadero: el trabajo en condiciones difciles. El trabajo desde la base. El trabajo agudamente autocrtico. Y siempre lo he dicho: el camino correcto es el ms difcil de transitar.

Esta ser la bofetada que nos despierte. Dejaremos de soar que estamos construyendo el socialismo, para levantarnos de la cama y empezar a construirlo de verdad.




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