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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2007

Chvez necesita la solidaridad de la opinin pblica europea

Daniel Silberman
Rebelin


La Revolucin Bolivariana liderada por el presidente Hugo Rafael Chvez Fras no es solamente importante para Venezuela y Amrica Latina, sino tambin para Europa, ya que es el nico proceso poltico en Occidente que ofrece una oposicin revolucionaria, democrtica y pacfica al detestado neoliberalismo con verdaderas posibilidades de xito.



Es curioso constatar que a pesar de estas caractersitcas la imagen pblica de Chvez en Europa sea la de un caudillo autoritario y antidemocrtico que amenza con desatar una ola de violencia en Latinoamrica. La discrepancia entre el Chvez real y la imagen de ese lder en la mente de los europeos es comparable a la discrepancia que hubo en los EE.UU inmediatamente antes de la invasin a Irak, cuando los estadounidenses crean que haba un vnculo entre Sadam Hussein, Al-Qaida y los atentados del 11 de setiembre de 2001. En lo que respecta a Chvez, los europeos son mantenidos deliberadamente en la ms profunda semiignorancia y lo que saben de l y de la revolucin venezolana son verdades a medias (o sea, mentiras maliciosas), o mentiras descaradas.



Por eso, los activistas de los movimientos que pregonan que un mundo mejor es posible debemos salir a las calles a informar directamente al ciudadano lo que est ocurriendo en Venezuela para que conozca con informacin veraz y contundente al comandante Chvez cmo realmente es, y no como lo pintan. Debemos construir una red solidaria hacia el pueblo de Venezuela que combata la (des)informacin reinante. El ciudadano comn europeo conoce solamente los aspectos ms histrinicos e incluso agresivos del estilo retrico del presidente y la mayora no lo comprende ni lo comparte, incluidas las personas ms abiertas y tolerantes. Son justamente estas ltimas a las que tenemos que llegar con nuestra movilizacin y sensibilizarlas. Porque la simpata de ellas hacia el proceso venezolano, an cuando ellas mismas no sean revolucionarias, es decisiva para volcar la imagen pblica y hacerla favorable a la revolucin socialista bolivariana. Como estas personas normalmente no se informan a travs de los medios alternativos, son sistematicamente intoxicados por la campaa meditica existente, y de esa manera se est consiguiendo aislar el fenmeno chavista del resto del mundo para facilitar su destruccin.



A la Revolucin Bolivariana, al contrario de la Revolucin Cubana que cont con la adhesin de intelectuales europeos destacados y de gran influencia, le falta ese apoyo y sus enemigos aprovechan el rechazo viceral que el discurso combativo del comandante Chvez despierta en los ciudadanos europeos, acostumbrados a los modales "civilizados" utilizados por la democracia reformista burguesa y los zapateros de turno para desprestigiarlo.



En Alemania, lugar donde reside el autor de estas lneas, incluso la prensa izquierdista, como el TAZ, han informado de esta manera sobre el referendo:



TAZ (04.12.2007): No al socialismo por decreto: En rara armona sacudieron ayer Hugo Chvez y sus opositores polticos al electorado con cumplidos. Y con razn: Los venezolanos dieron muestras de madurez democrtica y produjeron el mejor resultado posible al rechazar ajustadamente la reforma constitucional que diriga su presidente. ... Chvez mostr poco inters (en explicarla). En general anim sus discursos con los bien conocidos ataques contra el "imperio" y se refiri a conspiraciones supuestas y reales en los tonos ms alarmistas. El distanciamiento de su colega colombiano lvaro Uribe era comprensible en el caso, pero la present de una forma exagerada, al igual que su exigencia de que el rey de Espaa se disculpara por la frase "Por qu no te callas?" que expresara en un ataque de rabia en la conferencia de Madrid. Queda la esperanza de que el reinante de Caracas hasta 2012 sepa interpretar correctamente el mensaje de la poblacin: un socialismo del siglo 21 por decreto est tan condenado al fracaso como el socialismo de sus antecesores en el siglo XX. Pero por encima de todo, debe sacar las consecuencias (de su fracaso)."



Ese tono crtico del TAZ no se diferencia fundamentalmente de la opinin de la prensa tradicional alemana ms o menos liberal. Pero esta ltima, adems, no disimula su satisfaccin por los resultados del referendum, as como no ocult su preocupacin cuando creyeron que el chavismo estaba ganando:

Spiegel (02.12.2007): Los chavistas anuncian su victoria en el referndum por la eternidad: El calculo de Hugo Chvez parece estar funcionando: El presidente de Venezuela convoc a su pueblo para que le otorgue ms poder a su rgimen. Segn informes de algunos organismos del gobierno han ganado, y Chvez podra, de esa forma, gobernar eternamente. ... Los crticos advierten que el jefe de Estado despus de la victoria en el referndum celebrado ambicionar a gobernar de por vida. Tambin los EE.UU. ven ese peligro. "Un Hugo Chvez tan fuerte es un verdadero dolor de cabeza para la Casa Blanca," dice Peter H. Smith, profesor de la Universidad de California y experto sobre Amrica Latina. ... La votacin fue monitoreada por alrededor de 100 observadores electorales de 39 pases. No fueron representados ni la Organizacin de los Estados Americanos (OEA) ni la Unin Europea. hen/gps/AP/dpa"



Die Zeit (03.12.2007 12:39): Semi dictadura rechazada: Venezuela pas su examen de madurez democrtica. El jefe de Estado Hugo Chvez tuvo que reconocer este domingo su fracas en el intento de reformar la Constitucin para ampliar infinitamente su poder. El 51 % de los electores votaron en un referndum en contra de la enmienda constitucional que la izquierda populista trat de establecer en el pas con el "socialismo del siglo 21". La reforma constitucional socialista Chvez habra impuesto una especie de semi dictadura, cuya base habra sido una mezcla de la Cuba de Fidel Castro, el populismo peronista y el amplio antiamericanismo que existente en Amrica Latina. Con sus planes de reforma Chvez se hubieran eliminado la autonoma del Banco Central y podra haber accedido directamente a las divisas del pas, as como le hubiera otorgado poderes casi dictatoriales en el caso de una emergencia, que l mismo sin mayores obstculos podra haber decretado, y que incluso estaba prevista."(En una foto que acompaa la nota se puede leer: El reconocimiento de la derrota por el jefe de Estado Chvez es recibido con desconfianza en Venezuela y por muchos otros pases de Amrica del Sur)

Stern (30.11.2007): Al borde de un Estado totalitario: Con su reforma constitucional el presidente Hugo Chvez quiere asegurar su poder para siempre". Con ese ttulo y esas palabras se introduce un extenso reportaje al general Baduel, ministro de defensa hasta abril de este ao, antiguo camarada de armas y cofundador junto a Chvez del MBR 200 (Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, donde 200 hace referecia a los 200 aos del natalicio del Libertador Simn Bolivar), en 1982. Baduel, sin embargo, a partir de abril tom distancia del proyecto chavista y de los postulados socialistas de la revolucin. Desde entonces intenta ganarse las simpatas de la oposicin subversiva golpista (hasta ahora sin mayor xito), para tornarse en su lider, pero legalista.



Estos medios, que generan opinin pblica, pues son ledos por los estratos informados de la poblacin, son los responsables de que el referendo haya pasado prcticamente desapercibido en Alemania, desplazado primeramente por la cumbre de Annapolis ocurrida algunos das antes del 2 de diciembre, y posteriormente por las elecciones fraudulentas de Putin, que se llevaron a cabo en el mismo da del referendo venezolano. Lo que el ciudadano comn informado por esos medios sabe es que en Venezuela hubo un referendo. Pero como l se informa sobretodo pasivamente (o sea nutrindose activamente de los medios masivos tradicionales de comunicacin, sin utilizar las posiblidades actuales que ofrece internet de recurrir a fuentes verdaderamente alternativas), la reforma constitucional y el referendo realizado, fueron para l o ella simplemente parte de un plan de un militar populista y ex-golpista para acrecentar su poder y perpetuarse indefinidamente en l. Que el referendo haya sido rechazado, en realidad lo tranquiliza, pues siente que de esa forma se evit el surgimiento de un nuevo rgimen socialista autoritario en Amrica Latina, similar a los que se erigieron el siglo pasado en Europa, o como el que an hoy subsiste en Cuba. Ya que Cuba, para el ciudadano medio es un pas en el que an hoy se continan arrollando las libertades individuales y anulando los derechos polticos debido a la arbitrariedad del rgimen, simplemente porque el socialismo real es as. El europeo identifica socialismo con comunismo, comunismo con falta de democracia y ms all con una ideologa que demostradamente fracas y felizmente desapareci de Europa juntamente con la desaparicin del comunismo de Europa Oriental a fines del siglo pasado.



El ciudadano comn europeo tampoco es capaz de distinguir entre Chvez y los gobernantes populistas autoritarios que peridicamente reaparecen en Amrica Latina. Ni se da cuenta que no es vlido comparar la revolucin venezolana com la cubana, aunque la primera, efectivamente, se nutra en gran medida de las enseanzas de esta ltima. Por desconocimiento de la historia latinoamricana no percibe que la revolucin venezolana, al contrario de la cubana, surge en un contexto histrico, sociopoltico y econmico muy diferente. Sin pretender agotar esas diferencias, vale la pena destacar:



1) que la sociedad venezolana tiene una tradicin democrtica burguesa tan slida como la que tena el pueblo revolucionario de Chile en 1970 cuando llev a Allende y la Unidad Popular al poder, y que las generaciones actuales en Venezuela desconocen lo que es vivir en dictadura. La poblacin cubana de la Cuba de Batista, en cambio, haba estado sometida a dictaduras o a gobiernos represivos autoritarios por dcadas antes del triunfo de la revolucin;



2) que Venezuela no es una isla a la que toda Amrica Latina le de la espalda y tampoco est situada a slo 150 millas de una Miami infestada de cubanos contrarevolucionarios organizados, as como tampoco es dependiente de exportaciones de azcar o del carsimo dinero de alguna potencia extranjera (como fue el precio poltico que debi pagar Cuba por el dinero sovitico para no sucumbir). Venezuela, adems, no sufre ningn boicot econmico ininterrumpido desde hace casi 50 aos, sino que tiene muchos gobiernos amigos en la regin y sus pueblos sumergidos la miran esperanzados. Muy por el contrario, Chvez cuenta con el control firme sobre del petrleo venezolano y se puede dar el lujo de financiar simultneamente una revolucin socialista en su pas y de participar con cuantiosas inversiones en ambiciosos proyectos para la integracin latinoamericana, sumando as, incluso, el apoyo expreso o de hecho de gobiernos que no le son afin ideolgicamente;



3) que la revolucin venezolana liderada por Chvez no es una revolucin atea, como la cubana, sino cristiana y muy cercana al movimiento de la Teologa de la Liberacin, y reivindica expresamente las culturas indgenas autctonas, lo cual hace que el pueblo venezolano se identifique ms profunda y fcilmente con ella.



El chavismo es, pues, un proceso revolucionario original e indito, que integra bajo un mismo manto la exitosa experiencia socialista revolucionaria cubana, y las enseanzas de las fracasadas experiencias democrticas revolucionarias chilena y nicaragense, as como la largusima experiencia de lucha antiimperialista acumulada en Latinoamrica..



La revolucin bolivariana ha conseguido en los casi 9 aos de gobierno de Chvez importantes xitos econmicos, polticos y sociales, y a pesar del triunfo del NO en el referendo hasta ahora ha conseguido resistir con xito la conspiracin permanente de la oligarqua y la burguesa locales aliadas y protegidas del imperialismo estadounidense, sin necesidad de tener que apelar a medidas de excepcin o de recortar los derechos ciudadanos y las libertades individuales. Justamente por ello, no deja de ser paradoxo que esa revolucin, en una poca en la que incluso los pueblos europeos desconfan de los Estados Unidos y son adversos al neoliberalismo, no logre despertar la simpata de la opinin pblica como cabra esperar, sino que, por el contrario, sea observada con desconfianza y a menudo, tambin, con animadversin.



No se pretende en este artculo profundizar ms en las causas de ese fenmeno. Aqu slo queremos sealarlo y llamar a la discusin sobre la necesidad de formar comites locales de solidaridad para que ocupen las calles de Europa con mesas de informacin a los pasantes y de esa forma resquebrajar la informacin maliciosa de los grandes medios de comunicacin.



En Europa la izquierda an no acab de recuperarse de la dolorosa desilusin que le signific reconocer las monstruosas deformaciones del socialismo real y la posterior desaparicin de la Unin Sovitica y el Bloque del Este. Pero en Amrica Latina, en gran medida gracias a Chvez que fue capaz en sus casi 9 aos de gobierno democrtico de desenterrar y reivindicar el concepto original y libertario del socialismo marxista y de fundirlo con los preceptos del cristianismo liberador, se habla ya de un nuevo socialismo, el Socialismo del Siglo 21, que avanza rpidamente y con mucha fuerza. Mientras que la poblacin europea mira preocupada hacia el este y paralizada por el miedo al terrorismo rabe se deja despojar por el neoliberalismo, casi sin resistencia, uno tras otro de los derechos ciudadanos y las libertades individuales conquistadas en dos siglos de lucha, Amrica Latina, liderada por Venezuela se est convirtiendo en un bastin antiimperialista y en el mayor peligro para los EE.UU., mucho ms an, que el declamado peligro iran, porque en Venezuela la rebelin contra el capitalismo se est desarrollando por medios pacficos, democrticos y respetuosos de la vida humana, y si esa experiencia continuara sumando exitos se extendera con mucha ms velocidad que lo que ya est ocurriendo. Vase, por ejemplo, los procesos en Bolivia y en Ecuador.



Chvez es un hombre carismtico que conquistara al europeo si ste tuviera la posibilidad de conocer su obra y si pudiera verlo y escucharlo. En cambio hasta ahora slo ha conocido la persona bruta, grosera y rdicula que le muestra la prensa del sistema. Aunque hoy nos parezca imposible, Chvez puede llegar a convertirse en un nuevo Che Guevara y llenar de impulsos renovados al movimiento antiglobalizacin, pues su proyecto es fcil de entender y de transmitir, y l ha dado repetidamente probadas muestras de conducta democrtica y de generosidad hacia sus enemigos. Basta ver y oir algunos alguno de sus innumerables discursos para quedar hipnotizado por sus vastos conocimientos histricos, por los valores humansitcos que transmite y por la gracia retrica y la autenticidad de sus ancdotas llenas de gran carga didctica. Pero la la informacin maliciosa que le llega al pblico europeo ha conseguido, hasta ahora, engaarlo y sumirlo en la desconfianza.



Hoy en da encontramos mucha informacin valiosa y muchos anlisis profundos sobre Venezuela en internet. Los pueblos de habla hispana pueden incluso ver y escuchar en vivo y en directo los acontecimientos relatados por los mismosm bolivarianos o por la oposicin golpista. Pero el ciudadano medio europeo todava no tiene el hbito de utilizar esos canales alternativos de informacin en la escala que sera necesaria para conocer la verdad sobre Venezuela y sobre Chvez.De qu sirve, entonces, tener la posibilidad de estar bien informado cuando no se la utiliza?. Es nuestro deber de activistas por un mundo mejor informar al pblico del fraude meditico a que est siendo sometido y abrirle los ojos a los intelectuales liberales europeos no revolucionarios pero influyentes para que ayuden a desmontar la campaa orquestada en contra del chavismo aprovenchando las posibilidades que tienen de acceder a los medios dominantes de (des)informacin.


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