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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2007

Ms Guantnamos

Pello Urzelai
Berria

Traducido para Rebelin por Daniel Escribano


La realidad no es lo que parece. De aqu a un ao estaremos mucho mejor. Lo dijo Zapatero, hace cerca de un ao, la vspera del atentado de Barajas. Hasta entonces haba aparecido como el gua del proceso de paz. Sola insinuar que manejaba informacin especial. La apuesta estaba hecha y, a pesar de que en su entorno ─en la direccin del PSOE y en el propio Gobierno espaol─ haba dudas, expres su confianza en el proceso, optimista y tenaz, ms de una vez. Es difcil saber hasta dnde era verdadera esa imagen, hasta dnde condujo el proceso o hasta dnde tena voluntad de llegar a la verdadera solucin. La cuestin es que el da de la explosin en Barajas esa imagen de gua se quebr, por lo dicho la vspera.

Desde entonces, si analizamos la evolucin de los discursos de Zapatero y de las actividades del Gobierno espaol, parecera que aquel da Zapatero perdi el predominio que en esta cuestin pudiera haber tenido en su entorno. Como se ha visto este ao, los estrategas de siempre del PSOE y las sempiternas maneras castrenses han ido adquiriendo un peso cada vez mayor.

La realidad no es lo que parece. Aunque se dijera que haban quedado enterradas entre los restos de la T4 y que no haba ningn tipo de relaciones, hubo un intento secreto de conversaciones en busca de acuerdo. Al final, en mayo, por razones que an se desconocen, el Gobierno espaol perdi la oportunidad para llegar a un acuerdo con la izquierda abertzale (que traera la desmilitarizacin de ETA). De ah en adelante, con el proceso de negociaciones de roto y con ETA de nuevo aferrada a la actividad armada, Zapatero y su gobierno slo tienen la bandera de la firmeza sin piedad. Revestido de un semblante cada vez ms castrense, como muestran frases del tipo el Estado es fuerte y est preparado para la lucha. Como si la verdadera autoridad estuviera en manos de instancias militares.

Zapatero ha asumido, de hecho y de palabra, el camino marcado por el PP, hasta aceptar el lema del PP ─por la derrota de ETA─ en la concentracin que se hizo el martes en Madrid. Se est convirtiendo en un clon del PP, superando todas las marcas en la va policial. Al encarcelamiento de los dirigentes de Batasuna y a las redadas contra los jvenes del entorno de Segi hay que aadir, en esta espiral represiva en que se ha enzarzado el gobierno de Zapatero, las condenas ejemplares del caso 18/98 y las ilegalizaciones que se estn anunciando.

La va de la firmeza. Con esta excusa de la lucha militar contra ETA, el Gobierno espaol ha decidido ampliar los mbitos carentes de derechos civiles y polticos. El que conden la invasin de Iraq y los mtodos de EEUU y sac de all sus tropas est creando nuevos Guantnamos en el Pas Vasco.

Al hilo de las pasadas elecciones municipales y forales, el propio fiscal general, Conde Pumpido, admiti que se haban pasado impugnando 133 listas de ANV. Entonces, el pasado mes de mayo, dijo que algunos piensan que la Ley de partidos es un Guantnamo electoral. Y eso es, exactamente, lo que ahora tienen intencin de hacer: un Guantnamo electoral en las prximas elecciones a las Cortes espaolas. Ser algo ms que un coste o medio de campaa electoral. El Gobierno espaol tiene como objetivo impedir que la dimensin poltica del conflicto se oiga en boca de una fuerza independentista en el propio Congreso espaol.

Para ello el gobierno de Zapatero tiene ms de una va. La impugnacin de las listas electorales de ANV es suficiente. Si la peticin de impugnacin la presentaran la Fiscala y la Abogaca General de Estado, decidiran, primero, el Tribunal Supremo y, despus, el Tribunal Constitucional. Segn lo visto en las anteriores elecciones, estos dos tribunales daran el visto bueno a la peticin de la Fiscala. Un proceso de ese tipo empieza cuando se presentan las listas y acaba cuando la campaa est a punto de empezar.

Pero es posible que el Gobierno espaol quiera dar ese golpe ms rpidamente, para responder a la coyuntura y neutralizar la presin del PP. En ese caso, hay otras dos opciones: la va de la Ley de partidos y la va penal. La va de la Ley de partidos es el proceso de ilegalizacin. La Fiscala y la Abogaca General del Estado deberan presentar la peticin al Tribunal Supremo para iniciar el proceso: una peticin de cumplimiento de la sentencia de ilegalizacin de Batasuna o una nueva ilegalizacin. En ambos casos habra que comunicrselo a las partes y darles la oportunidad de presentar alegaciones, cosa que podra alargar el proceso. La va penal puede ser ms rpida. Est en manos de la Audiencia Nacional, en el marco de una investigacin que inici Garzn. En este caso se tendra que repetir lo que se hizo en 2002 con Batasuna: imputar a algunos dirigentes ser miembros de ETA y ordenar la suspensin de sus actividades. El momento de un paso as lo decidira el Ministerio del Interior, ya que todo se basa en informes policiales.

Lo mismo que la materializacin de la ilegalizacin de ANV sera crear un Guantnamo electoral, la sentencia del caso 18/98 se puede entender como smbolo de un Guantnamo judicial. Ha sido algo ms que la injusticia de condenar sin pruebas, puesto que los acusados han demostrado, en un juicio que ha revestido la imagen de esperpento, que no tenan relacin alguna con las acusaciones. Sin embargo, el tribunal ha elegido el camino de las condenas ejemplares. Un tercer Guantnamo, el que est en las comisaras, es inveterado y parece que ltimamente se ha reavivado de la mano de la incomunicacin.

En esta situacin regresiva ha ocurrido el tiroteo de Capbreton y la muerte de dos guardias civiles. A pesar que no parece una accin planificada de antemano, traer consecuencias graves. Y es que los daos mortales no se pueden arreglar. La sensacin de desesperanza se ha intensificado. No obstante, aunque que el torbellino parece cada vez ms profundo, siempre existe alguna opcin de salida. En efecto, todas las partes deberan tener cada vez ms claro cules son las vas que no conducen a ella.

Aunque resulte paradjico, el mismo da en que se ha hecho el funeral de Estado al guardia civil Fernando Trapero, han venido al Pas Vasco mediadores de la Red de Fundaciones de Europa y han iniciado una ronda de conversaciones con los partidos vascos.

Berria, 9 de diciembre de 2007



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