He estado recibiendo recientemente un montón de correos,
preguntando si va a haber otra guerra en Kosovo. Este comentario es un intento
de responder a esas consultas. ¿Cuáles son los últimos sucesos respecto al
futuro de Kosovo? Según la BBC, mediadores en conversaciones
entre Kosovo y Serbia han llegado a la conclusión que no puede haber un acuerdo
sobre el estatus final de Kosovo antes del plazo de la ONU del 10 de diciembre.
¿Cuáles son esos mediadores? Los medios dominantes los
llaman “la troica”: la UE,
EE.UU. y Rusia. Después de 120 días decidiendo la suerte de los serbios,
albaneses y romaníes (gitanos) que viven en Kosovo, la “troica” “no logró imponer
un acuerdo” y solucionar la “inminente crisis de Kosovo.” Kosovo, recuerdo a
los lectores, sigue siendo una provincia serbia, por lo menos según el derecho
internacional. Fue “liberada” en 1999, durante la “primera guerra de la OTAN,” una intervención humanitaria con
el objetivo de promover la democracia en esta parte semi-bárbara del mundo, a
la que sus civilizados vecinos europeos occidentales se refieren a veces como
Europa Salvaje. La recientemente establecida democracia es un protectorado
colonial que alberga bases militares estadounidenses y prisiones parecidas a
Guantánamo utilizadas para interrogatorios en la “Guerra contra el terror.” Los
serbios y romaníes que quedan son periódicamente “limpiados,” y presionados
para que se vayan a enclaves remotos. Los roma viven en su mayoría en campos
construidos sobre suelos contaminados. El gobierno colonial sacó a los roma de
tres campos de refugiados construidos sobre páramos tóxicos sólo para
reubicarlos en un campo al norte de Mitrovica abandonado por los franceses por estar
intoxicado con plomo. Viven atemorizados, esperando la próxima acción del
gobierno albanés.
El recientemente elegido gobierno albanés de Hashim Tachi, criminal
de guerra famoso por el UCK (ELA), y uno de los miembros dirigentes del cartel
criminal de Kosovo, ha amenazado con declarar unilateralmente la independencia
después del plazo dado por la ONU. Sus amenazas son
apoyadas por las declaraciones de los gobiernos de EE.UU., Gran Bretaña,
Alemania, Francia e Italia que insisten en que la comunidad internacional (y
esta comunidad es verdaderamente internacional: personifica a gente
internacional de afuera de Kosovo, que decide sobre las vidas de la gente de
Kosovo) “debe honorar sus responsabilidades hacia Kosovo.” El ministro de
exteriores ruso, Sergey Lavrov, ha acusado de impaciencia a sus socios en la
negociación: “Desgraciadamente, nuestros socios occidentales bloquean
semejantes (conversaciones) diciendo que la independencia de Kosovo es
inevitable.” El portavoz de la OTAN,
James Appathurai, está cansado de hablar: “El punto de vista de la OTAN es... que el proceso debería
moverse ahora – que tiene que haber un movimiento hacia la resolución.” El
teniente coronel Grossmann de K-For
dice que: “La OTAN se
quedará aquí todo el tiempo necesario, mientras la comunidad internacional lo
considere como un medio adecuado para terminar con este conflicto.” ¿La OTAN como medio adecuado para terminar
con el conflicto? En su reacción ante este “medio adecuado,” Aleksandar Simic, consejero
del primer ministro de Serbia, Vojislav Kostunica: “dijo a los medios de
Belgrado que Serbia tiene el derecho legal de utilizar la guerra como medio
para defender su territorio si Kosovo declara la independencia. Eso contrarió y
molestó mucho a Su Excelencia, Wolfgang Ischinger, miembro europeo de una
“troica”. ¿Cómo se atreve Simic! Su Excelencia declaró a los periodistas que
cree que: “Es inadmisible e intolerable que incluso antes de aparecer el
informe de la troica una de las partes se exprese de esta manera.” Pero es
interesante que no considere “inadmisible e intolerable” que los enviados de la
comunidad internacional y de la OTAN
digan, incluso antes de que aparezca el informe, que la independencia de Kosovo
es “inminente.” Tampoco menciona a Thaci, que ha asegurado a la UE y a Washington que él, impulsivo como
es, cambió de opinión, y que esperará y declarará la independencia después de
algunas reuniones más de la comunidad internacional, pero a más tardar a
comienzos del nuevo año. El presidente albanés de Kosovo, Fatmir Sejdiu,
también dijo que la independencia de Kosovo “sucederá muy rápido” pero se negó
a dar una fecha exacta. El gobernador colonial de Kosovo, Joachim Rucker, está
seguro de que “el pueblo de Kosovo tiene suficiente madurez para dejar que
trabajen los mecanismos internacionales.”Al hablar de mecanismos internacionales
probablemente quiere decir la próxima cumbre de la UE en Bruselas el 14 de diciembre, de la
que se espera que envíe una señal de apoyo a Kosovo de una mayoría de los
Estados de la UE. También es
probable que a Serbia se le ofrezca una “incentivo,”: una promesa de que algún
día se le permitirá unirse a la Unión Europea.
También se puede decir sin temor a equivocarse que en cuanto se publique esa
declaración, atacarán a los serbios y los roma del “norte serbio” de Kosovo,
así como en enclaves en el centro y el sur de la región. Seguirá un nuevo ciclo
de violencia étnica, y Kosovo, “el crisol del conflicto más divisivo de Europa
en la historia reciente,” estallará en un conflicto regional hecho y derecho.
El Grupo Internacional de Crisis, que está totalmente a favor de la
independencia de Kosovo, expresó en un informe reciente su preocupación ante un
posible “proceso de independencia sin supervisión, posiblemente violento.” Es
importante señalar que la independencia que prometen a los albaneses de Kosovo
es una “independencia supervisada.” Esto significa que la independencia de los
albaneses sería supervisada y limitada por un así llamado Representante Civil
Internacional, y respaldada por una fuerte presencia militar internacional
(esto se llamaba, en tiempos más honestos, ocupación).
Mi respuesta, la única que puedo dar, a la pregunta de si va
a haber otra guerra, entre la OTAN
y Serbia, y entre los albaneses de Kosovo y las minorías de Kosovo, es sí.
Habrá otra guerra. Si la “comunidad internacional,” con su ejército y su
aparato colonial, no permite que albaneses, serbios y romaníes decidan por sí
mismos su futuro, la guerra o, por lo menos, la violencia “localizada” (e
internacionalmente supervisada) y otra ola de limpieza étnica de serbios y
romaníes, serán inevitables. La única posibilidad para la paz en los Balcanes es el
fin de la ocupación de los Balcanes. En Kosovo, así como en Bosnia, los señores
europeos y estadounidenses, las ONG “humanitarias” internacionales, los bienamados
miembros de la comunidad internacional, hagan el favor de irse. ¡Y no se
olviden de llevarse a los periodistas de la BBC!
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*Andrej Grubacic es un historiador anarquista y escritor
para Znet de los Balcanes. Es miembro
del colectivo post-yugoslavo “Lucha por la libertad”, de la red "Global
Balkan" y del consejo editorial de la revista Balkan Z. Para contactos escriba a: [email protected]
http://www.zmag.org/sustainers/content/2007-12/10grubacic.cfm