Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2007

El seuelo de la independencia
frica liberada?

Damien Millet
cadtm.org

Traducido por Caty R.


frica no es una e indivisible. Todas las sensibilidades coexisten en este mosaico. Todas las esperanzas y tambin todas las dudas. Sin embargo, la identidad africana no es el nico rasgo de unin de los pueblos del continente: todos, o casi todos, conocieron durante mucho tiempo la dominacin y la opresin. Durante la primera mitad del siglo XX ser africano significaba, en primer lugar, estar colonizado. A principios de los aos sesenta el concepto de colonizado iba a ser desmontado. Pareca que se abra el horizonte.

El permetro africano

Vista desde Europa, durante mucho tiempo, frica no fue ms que un permetro. A partir del siglo XV los portugueses fueron los primeros que recorrieron sus costas, pero sobre todo para bordearla y encontrar un camino hacia la India.

La trata de negros transatlntica (como poco once millones de africanos, segn las estimaciones ms bajas, deportados hacia las Amricas entre los siglos XVI y XIX) para los negreros consista sobre todo en recabar esclavos (1) en las costas. La caza de los futuros esclavos en el interior del continente a menudo era realizada por los propios africanos, por el afn de lucro o para entregar a sus enemigos. Por supuesto eso no altera de ningn modo las responsabilidades: La propia lgica de la dominacin fue impuesta por los ricos europeos que amasaron sus fortunas gracias al comercio triangular (esclavos africanos vendidos en Amrica a cambio de azcar, caf, tabaco y algodn importados a Europa antes de embarcar fusiles, telas y abalorios hacia frica). La rica burguesa europea de Nantes, Burdeos, Londres, Lisboa o Copenhague supo encontrar aliados y subordinados en frica para llevar a cabo sus fines, pero es ella quien est de principio a fin en el proceso de dominacin. El testimonio del negrero francs Thodore Canot (1806-1860) es difano: Afirmo sin vacilar que tres cuartas partes de los esclavos exportados de frica son producto de las guerras fomentadas por la codicia de nuestra propia raza (2). Por supuesto hubo resistencias: por ejemplo el rey Adandozan de Dahomey (el actual Benn) fue derrocado en 1818 por oponerse a la trata de negros. La fuerza estaba del lado de los ricos europeos que pudieron imponer esta trata durante ms de tres siglos (3).

Las consecuencias fueron terribles para frica. Las investigaciones del historiador Joseph Ki-Zerbo demuestran que, efectivamente, frica haba alcanzado un alto nivel de desarrollo poltico, social y cultural antes de que la trata de esclavos iniciase la decadencia del continente: La trata de negros fue el comienzo de la desaceleracin, el estancamiento, el frenazo de la historia africana. No hablo de la historia de frica, sino de una inversin, una regresin de la historia africana. Si se ignora lo que supuso la trata de negros no se entender en absoluto a frica (4).

La exploracin del interior del continente por los europeos no empez hasta el siglo XIX y, por medio de la violencia, las grandes potencias llegaron a dominar el conjunto del continente. Tras la conferencia de Berln en 1885, siete potencias coloniales europeas estuvieron presentes en frica y perpetraron un saqueo sistemtico bautizado como misin civilizadora: Francia en el Magreb, frica occidental y ecuatorial, Madagascar, Comoras y Yibuti; Inglaterra en Nigeria, Sierra Leona, Gambia, Costa de Oro (futura Ghana) y en un arco que iba de Egipto a Sudfrica; Alemania en Togo, Camern, Namibia y en la regin de los Grandes Lagos; Blgica en el Congo belga; Espaa en Guinea Ecuatorial y el Ro de Oro (Sahara occidental); Portugal en Angola, Mozambique, Guinea-Bissau, Santo Tom y Prncipe y Cabo Verde; Italia en Libia, Somalia y Eritrea.

La derrota alemana en la Primera Guerra Mundial condujo al desmantelamiento de su imperio colonial, que se reparti entre Francia, Inglaterra y Blgica.

Si exceptuamos algunos casos particulares como Liberia -comprada en el siglo XIX por una sociedad caritativa estadounidense para devolver a los esclavos afroamericanos liberados, pero sobre todo totalmente dominada por la sociedad estadounidense de neumticos Firestone Tire & Rubber CO, que desde 1926 explota una gigantesca plantacin de heveas (rbol productor de caucho, N. de T.) de 400.000 hectreas- y Etiopa -bajo la soberana italiana slo durante un breve perodo-, frica, en los aos treinta, era un continente bajo la bota colonial.

La descolonizacin en marcha

Las primeras protestas surgieron inmediatamente despus de la Primera Guerra Mundial. En Francia el primero fue Lamina Senghor, militante comunista relacionado con el movimiento negro estadounidense, quien denunci el colonialismo con la mayor virulencia. Los decenios siguientes vieron crecer las protestas contra el sistema colonial y empezaron a estructurarse los movimientos independentistas. La Segunda Guerra Mundial se revel como un cambio decisivo en el camino de las independencias. Por primera vez las colonias vieron a sus metrpolis en posicin de extrema debilidad y las tropas que vinieron de frica desempearon un papel importante. Francia e Inglaterra propusieron entonces a sus colonias una autonoma relativa, bien controlada, con el fin de evitar la prdida total de su influencia. Pero el viento de la historia soplaba en el sentido de la descolonizacin y a partir de los aos cincuenta el asunto salt al primer plano de la actualidad. El trmino Tercer Mundo surgi en 1952 de la pluma de Alfred Sauvy en LObservateur. La autntica partida de nacimiento de este trmino fue la conferencia de Bandoeng (Indonesia) en 1955, cuyo objetivo era poner fin definitivamente al colonialismo (5). En frica las situaciones eran muy distintas de unos pases a otros.

Globalmente el frica del norte asumi rpidamente esta pretensin y, progresivamente, las antiguas colonias consiguieron la independencia: Libia en 1951, Egipto en 1953, Sudn, Marruecos y Tnez en 1956. Francia rechaz la de Argelia y le impuso una guerra a partir de 1954 que condujo lgicamente a la independencia argelina en 1962 y adems origin un cambio de rgimen en Francia y la llegada del general de Gaulle al poder en mayo de 1958.

En el frica negra, despus de Ghana en 1957, las colonias britnicas obtuvieron su independencia a principios de los aos sesenta. A partir de 1958 Francia propuso a sus colonias, por referndum, integrarlas en la comunidad francesa. Slo la Guinea de Skou Tour respondi no y declar su independencia. Pero la presin anticolonial se intensific y la comunidad no dur: las dems colonias francesas, a su vez, obtuvieron sus independencias en los aos siguientes. El Congo en 1960 y Ruanda y Burundi en 1962, se emanciparon de la metrpolis belga.

Algunas zonas muy limitadas de frica accedieron a la independencia ms tarde: Guinea Ecuatorial en 1968, las colonias portuguesas entre 1973 y 1975 al final de la dictadura en Lisboa (que por otra parte fue una consecuencia de las guerras de liberacin de las colonias), algunos archipilagos como Comoras, Seychelles o Yibuti en los aos setenta, Zimbabwe en 1980, finalmente Namibia se liber de Sudfrica en 1990 y Eritrea de Etiopa en 1993. La cuestin del Sahara occidental permanece: anexado por Marruecos tras la retirada de Espaa en 1975, se declar independiente bajo el nombre de Repblica rabe Saharaui Democrtica (RASD) en 1976, pero contina bajo la dominacin marroqu y todava no es el 54 pas de frica. Del mismo modo, Mayotte y Reunin siguen siendo en la actualidad departamentos franceses del Ocano ndico.

La violencia como frgil refugio

 Aunque la guerra de Argelia cal en todas las conciencias por su duracin, hubo otras guerras de liberacin, por ejemplo en las colonias portuguesas (especialmente Angola y Mozambique). En general las metrpolis respondan a las rebeliones independentistas y a las guerrillas insurrectas con una represin masiva y brutal. Por ejemplo en Madagascar, donde las tropas francesas perpetraron ms de 80.000 muertes en 1947; Camern, donde las pretensiones del lder de la Unin de las Poblaciones Camerunesas (UPC), Ruben Um Nyob, condujeron a la prohibicin de su partido por las autoridades francesas en 1955 y a su asesinato en 1958, as como al de su sucesor, Flix Moumi en 1960, y a una represin masiva y muy mortfera de las guerrillas de la UPC; o tambin Kenia donde, entre 1952 y 1960, las tropas inglesas reprimieron violentamente la rebelin de los Mau-Mau, de la etnia de los kikuyus (6).

A pesar de estos sobresaltos a menudo violentos, la fuerza de las reivindicaciones populares oblig a las potencias colonizadoras a reconocer a la mayora de las colonias como Estados soberanos. El sentimiento que prevaleca en frica a principios de los aos sesenta es que, a veces a un precio muy alto, el continente haba conseguido globalmente la independencia. Algunos pases, simblicamente, optaron por cambiar sus nombres, como Oubangui-Chari que se convirti en la Repblica Centroafricana, Nyasaland que pas a llamarse Malawi, o Rodesia del Norte que se transform en Zambia -mientras que Rodesia del Sur, en 1980, pas a ser Zimbabwe-. Varios lderes africanos se hicieron clebres por sus declaraciones y actos emblemticos en esta fase de la emancipacin.

Nasser y el Canal de Suez

Una de las actuaciones ms importantes de este perodo es el anuncio de la nacionalizacin del Canal de Suez por el rgimen nacionalista de Gamal Abdel Nasser en Egipto, el 26 de julio de 1956. El discurso que pronunci en Alejandra es todo un smbolo:

Las poblaciones de toda el frica del norte y Oriente Medio se entusiasmaron. Francia e Inglaterra, gestoras conjuntas del trfico del canal hasta entonces, intervinieron militarmente con la complicidad del ejrcito israel, pero tuvieron que batirse en retirada tras las presiones de la Unin Sovitica, que apoyaba a Nasser, y de Estados Unidos.

El panafricanismo de Nkrumah y Skou Tour

Kwame Nkrumah, el padre de la independencia de Ghana, era un panafricanista convencido. Algunos meses despus de acceder a la presidencia, en 1960, escribi:

As apoyaba el planteamiento de otra importante figura del panafricanismo, Skou Tour, de Guinea, primer pas del frica negra que se sustrajo de la zona de influencia francesa. En el momento en que Guinea dijo no a la Francia del general de Gaulle, Skou Tour dej muy claro el sentido de su planteamiento: No hay dignidad sin libertad: preferimos la libertad en la pobreza a la riqueza en la esclavitud.

La afrenta de Lumumba

El 30 de junio de 1960, da de la independencia del Congo, el rey de los belgas pronunci un discurso de intenso colorido:

La aguda respuesta de Patrice Lumumba, Primer Ministro congols, permanece grabada a fuego en las memorias africanas:

La lucha de Amilcar Cabral

Amilcar Cabral, originario de Guinea-Bissau, es uno de los lderes de la lucha contra la colonizacin portuguesa. Tras fundar el PAIGC (Partido africano para la independencia de Guinea y Cabo Verde) en 1956, se lanz a promover la independencia y la revolucin en estas dos colonias portuguesas, especialmente por medio de la movilizacin de las poblaciones campesinas. Desencaden la lucha armada en Guinea-Bissau a partir de 1963, control rpidamente una buena parte del pas y la guerra de liberacin que dirigi se considera ejemplar. Declar que Nadie puede poner en duda, ni en nuestro pueblo ni en cualquier otro pueblo africano, que esta guerra de liberacin nacional en la que estamos comprometidos pertenece a frica entera (7). Cre especialmente los Comits del pueblo (compuestos de cinco miembros, entre ellos obligatoriamente dos mujeres), encargados de la organizacin social de las zonas liberadas, por ejemplo, la construccin de escuelas, centros sanitarios y hospitales de campaa. Segn Tobias Engel:

El planteamiento de Nyerere

El primer presidente de Tanzania, Julius K. Nyerere, es otra de las figuras destacadas del frica negra que pretendi ponerse de pie. Dando la prioridad al desarrollo social, instaur en su pas un socialismo africano caracterizado, entre otras cosas, por cooperativas estatales para atender las necesidades de la poblacin y se explotaban las propiedades agrcolas de forma comunitaria. En los aos setenta apoy activamente a los independentistas de Mozambique y las tropas tanzanas, en 1979, pusieron fin a la dictadura de Idi Amin Dada en la vecina Uganda. Nyerere reivindic muy pronto la unidad africana: Sin unidad los pueblos de frica no tienen futuro excepto como perpetuas y dbiles vctimas del imperialismo y la explotacin.

La independencia, una idea compartida

La contribucin poltica y la econmica se unen. Joseph Ki-Zerbo escribi:

Cuando un pueblo oye esos discursos siente en su carne que la hora de la independencia ha sonado para el conjunto del continente. Cuando un pueblo supera el sufrimiento para enfrentarse a una metrpolis odiosa siente que antes o despus nada se lo impedir. Cuando un pueblo sale victorioso de una guerra de liberacin sabe que el colono huy y que por fin es el dueo de su destino.

A principios de los aos sesenta frica sinti que se haba liberado. Pero a pesar de todo no fue ms que un seuelo, la dominacin no ha cesado: La deuda entr en el juego.

Notas:

(1) La suerte de los esclavos se regulaba, por lo que se refiere a Francia, por el famoso Cdigo negro elaborado por Colbert y decretado en 1685 para mantener la disciplina de la Iglesia catlica, apostlica y romana, para regular lo que se refiere al estado y calidad de los esclavos en nuestras islas; el de Estados Unidos declara en su artculo 44 que los esclavos son bienes muebles. Las dems superpotencias de la poca tambin tenan un equivalente a este Cdigo negro.

(2) Le Gri-gri international, 24 de marzo de 2005. Ver tambin: Fauque Claude, Thiel Marie-Jose, Le routes de lesclavage. Histoire dun trs grand drangement, Herm, 2004. Francia reconoci oficialmente el 10 de mayo de 2001 que la trata de negros es un crimen contra la humanidad.

(3) Ver de MBokolo Elikia, La dimension africaine de la traite des Noirs, Le Monde diplomatique, abril de 1998.

(4) Ver de Ki-Zerbo Joseph, A quand lAfrique?, LAube, 2003.

(5) Ver de Lacouture Jean, Bandoeng o la fin de lre coloniale, en Le Monde diplomatique, abril de 2005.

(6) Ver de Milne Seumas, Rhabilitation du colonialisme, Le Monde diplomatique, mayo de 2005.

(7) Citado por Engel Tobias, Gine-Bissau: un pays bouillonnement, Gopolitique africaine n 14, primavera de 2004.

(8) Ver de Ki-Zerbo Josep, Op. cit.

Texto original en francs: http://www.cadtm.org//spip.php?article2979

*Damien Millet es el presidente del CADTM France (Comit por la anulacin de la deuda del Tercer Mundo) y profesor de matemticas cientficas en Orleans. Es autor de los siguientes libros:

*Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter