Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2007

El nuevo filosemitismo europeo y el "campo de la paz" israel

Yitzhak Laor
Lmsi.net

Traducido por Caty R.


Introduccin

Hay una estrecha relacin entre quienes se proclaman campo de la paz en Israel y sus homlogos de la izquierda europea. El libro de Yitzhak Laor Le nouveau philosmitisme europen et le camp de la paix isralien* (El nuevo filosemitismo europeo y el campo de la paz israel), dilucida sin piedad esta relacin, especialmente marcada en el mbito literario. Analiza cmo se acogen en Europa las obras de Amos Oz, A.B. Yehoshua o David Grossman, explora la forma en que estos autores estn entre nosotros travestidos de hombres de paz y las razones del entusiasmo de la crtica. Demuestra que los intelectuales israeles la mayora askenazes, laicos y laboristas- son percibidos por sus iguales europeos como que forman parte de nosotros, a condicin de que permanezcan all, en Oriente. Y que, paralelamente, dichos intelectuales israeles tienen como preocupacin principal la de pertenecer -o aparentar que pertenecen- por todos los medios a la intelectualidad europea. Y de hecho, lo que tienen todos en comn es miedo y odio a Oriente. Publicamos aqu algunos extractos de la introduccin de esta obra.

A pesar de sus recriminaciones sobre la hostilidad de los medios de comunicacin, Israel goza de buena consideracin en Europa. Los israeles no slo estn muy presentes en el imaginario occidental, sino que adems los occidentales adquirieron la costumbre de considerarnos como una parte de ellos mismos, al menos mientras estemos aqu, en Oriente Prximo, una especie de ltima versin de los pieds-noirs (ciudadanos franceses de origen europeo o judo que residan en Argelia y se vieron obligados a salir del pas tras la independencia en 1962, N. de T.).

Esta identificacin con nosotros funciona todava mejor con la cultura del holocausto, ya que ofrece al nuevo europeo, en el contexto del final de la Historia, una versin mejorada de su propia identidad ante el pasado colonial y el presente postcolonial. Inquieto frente a la masa de inmigrantes musulmanes legales e ilegales, este europeo adopt al nuevo judo como un otro seguro, moderno, amigo del progreso, sin barba ni turbante, con una mujer que no lleva vestimentas tradicionales ni esconde sus cabellos. Afortunadamente, estos nuevos judos no tienen nada en comn con sus abuelos.

En resumen, este otro agradable es bastante similar al europeo, siempre hostil a los que no se le asemejan, no se atavan como l o no se cien a sus valores. Es lo que explicar con un anlisis poltico de la cultura del holocausto en Europa (captulo I), seguido de un estudio de los mtodos de Israel para ganar los corazones y los espritus de la opinin pblica europea gracias a una particular utilizacin de viejas formas de pensar colonialistas (captulo II).

Israel es como esas periferias de Europa que, segn la ideologa nacional, confieren a sus sbditos el papel de ltimo puesto avanzado contra la barbarie no europea. En el imaginario europeo, el criterio que permite definir a los miembros de la comunidad occidental est basado, desde siempre, en el muro de separacin que delimita la cristiandad occidental blanca.

Actualmente el caso ms conocido (y el menos imaginario, por otra parte) es la oposicin a la entrada de Turqua en la Unin Europea. Incluso los argumentos de los liberales para aceptar a Turqua se basan en esta demarcacin: Hay que fomentar el Islam moderado, all, el hiyab est prohibido por la ley, etc. En esta geografa imaginaria, dnde se sita Israel?, dnde se ubican los judos despus del exterminio de los judos de Europa? (Antes, como todo el mundo sabe, los judos no formaban parte de Occidente, nunca fueron aceptados por Occidente a pesar de la moderna nostalgia por los judos muertos). Israel aparte de Occidente: es una posicin eminentemente poltica.

Pero existe la ilusin de trazar una lnea donde termina Israel y comienza el mundo rabe. (Tratar de este fantasma en el captulo IV a propsito de A.B. Yehoshua y su deseo de borrar su vergenza sefard) En Israel, el 60% de los judos no son askenazes (judos de origen europeo, occidental). Hay que deducir que la mayora de los judos en Israel no son occidentales, que la frontera imaginaria debe trazarse entre los askenazes y los judos orientales? Sera un error, ya que entonces se tratara de un asunto de raza, lugar de nacimiento, dialecto, gastronoma o tradiciones religiosas (1) segn una manera de pensar racial e incluso racista.

Lo que pienso es que la lnea entre Occidente y lo que no es Occidente, entre el oeste y el este, no est entre los judos y los palestinos ni entre los judos askenazes y los orientales, sino que atraviesa de una manera muy particular el pueblo judo -pueblo o nacin-. Otros de nosotros, pueblos o grupos religiosos, incluso los procedentes de Europa occidental, nunca hemos formado parte del Occidente (cristiano), ni siquiera despus de la nacionalizacin que experiment el pueblo judo. Esa nacionalizacin no nos convirti en occidentales (2).

Para hacer un anlisis de la ambigedad de los judos sera necesario que historiadores y filsofos se dedicaran a describir detalladamente la historia de la vida de los judos durante los ltimos doscientos aos, desde la independencia, ya que incluso los criterios utilizados por la Ilustracin occidental para hacer la distincin entre laicos y religiosos, principio bsico de las sociedades modernas, son criterios extraos a la historia de los judos y no son aplicables. Sin hablar de las leyes sobre el matrimonio decretadas por el Estado, leyes antidemocrticas que nos imponen a todos (las principales vctimas son las mujeres) haciendo caer cnicamente la responsabilidad sobre los partidos religiosos, mientras que lo nico que hacen es servir a los intereses racistas del Estado para evitar los matrimonios mixtos entre judos y no judos (es decir, rabes) (3).

Otro ejemplo evidente son las leyes tradicionales relativas a la comida: en Israel un 60% de los judos cumple las normas del Cashrut no slo abstenindose de comer cerdo, sino tambin respetando todas las dems prohibiciones. Lo hacen por eleccin y no por algn tipo de coaccin religiosa. Otro ejemplo elocuente es que el 99,9% de la gente hace circuncidar a sus hijos, y lo hace como prescribe la ley juda, ocho das despus del nacimiento.

A pesar de todo muchos de entre nosotros se consideran laicos, lo que no tiene razn de ser si se confa en los criterios europeos de la distincin entre laicos y religiosos. Incluso la separacin que parece evidente y que los judos aceptaron como forma de vida sometindose al imperativo europeo (cristiano) de ser un judo en casa y un ser humano fuera (4), no corresponde a la diversidad de las historias vividas por los judos. Todos los intentos de agrupar el conjunto de estas experiencias en el marco de la historia de Occidente se saldaron con fracasos.

* Le nouveau philosmitisme europen et le camp de la paix isralien, Yitzhar Laor, traducido del hebreo por Catherine Neuve-Eglise y del ingls por Eric Hazan, ed. La Fabrique, Pars 2007.

(1) Los ritos populares y la veneracin de los santos rabinos de los judos marroques estn mucho ms prximos a las tradiciones musulmanas del Magreb que a las de los judos askenazes.

(2) Las histricas denuncias judas de los medios de comunicacin antiisraeles y del nuevo antisemitismo reflejan, probablemente, el sentimiento de inseguridad de los que siempre se sienten relegados. Pero esa no es la cuestin.

(3) Los ciudadanos israeles slo pueden casarse en el marco de las instituciones religiosas. El matrimonio civil no existe en Israel.

(4) Famoso lema de los Ilustrados judos que ratifica la equivalencia entre ser un ser humano y tener la apariencia y el comportamiento de un cristiano.

Texto original en ingls: http://lmsi.net/spip.php?article692

Yitzhak Laor (1948) es poeta, novelista y periodista. Ensea en la academia de cine y es colaborador del peridico Haaretz. En 1980 destac por sus poemas penetrantes y agresivos en los que condenaba la guerra de Lbano. La censura israel impidi la representacin de su drama Ephraim Returns to the Arms (Efran vuelve a las armas) en 1985 porque era denigrante para el rgimen militar en Judea y Samaria. En 1990 salt de nuevo a la actualidad cuando el Primer Ministro de la poca, Isaac Shamir, se neg a firmar el Premio Primer Ministro de Poesa que le fue otorgado. A pesar de todo recibi el Premio Bernstein de Poesa por su coleccin A Night in a Foreign Hotel, 1992 (Una noche en un hotel extranjero) y el Premio Literario de Israel por su novela Food Fit for a King, 1994 ( Comida adecuada para un Rey).

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.



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