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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-12-2007

El informe de la inteligencia estadounidense sobre el programa nuclear iran es un adoqun en la charca belicista

Bruno Guigue
Oumma.com

Traducido por Caty R.


Como una autntica bomba diplomtica, la Estimacin de la inteligencia estatal (National Intelligence Estimate) publicada el 3 de diciembre de 2007 no dejar de tener consecuencias sobre el desarrollo de la crisis iran. La pandilla internacional de Mambr se va a la guerra que reclamaba duras actuaciones contra el rgimen de los muls, efectivamente, acaba de recibir una sonora e inesperada bofetada.

Examinemos el asunto: en su edicin del 4 de diciembre, o sea al da siguiente de la difusin del informe citado, todava Le Monde publicaba que los Seis van a elaborar nuevas sanciones contra Irn. Explicaba con gravedad que frente a la renovada intransigencia de Irn sobre la cuestin nuclear, la unidad de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU parece haberse rehecho.

Realmente esa unidad estall en pedazos tan pronto como apareci el informe difundido en los medios de comunicacin. Aprovechando la ocasin, China declar que ahora las cosas han cambiado. Rusia ha visto su dilogo constructivo con Tehern ampliamente reafirmado. Ms sorprendente, Alemania consider a su vez que el informe aporta una nueva oportunidad de reanimar los debates con Irn sobre el asunto nuclear. Finalmente, Francia ha brillado por su laconismo.

Slo George W. Bush se obstina, al menos oficialmente, en ignorar la valoracin proporcionada por sus propios servicios. En una declaracin que rezuma negacin de la realidad, se limit a mantener tercamente su profesin de fe neoconservadora: Irn fue peligroso, Irn es peligroso e Irn seguir siendo peligroso si tiene los conocimientos tcnicos necesarios para producir un arma nuclear. Amn con el aire repetitivo de remachar una obviedad que caracteriza las convicciones inquebrantables.

Salvo que creamos las palabras del presidente estadounidense (lo que a la vista de los antecedentes ser difcil), las pruebas de la peligrosidad se han evaporado de repente. Al revelar las dudas que esmaltan la poltica nuclear de Tehern, el informe de los servicios secretos sacude, de hecho, el principal pilar del dogmatismo belicista: la idea de que el rgimen iran se esfuerza incansable, desde sus orgenes, para adquirir el arma atmica. Como si su maldad intrnseca le hiciera dirigirse automticamente hacia la nuclearizacin con fines militares, supuesto inherente a su voluntad de hacer dao.

De manera prosaica el informe elaborado por los servicios de inteligencia vuelve del revs el enfoque satnico de la cuestin iran. Considera, en efecto, con un alto grado de seguridad, que Irn liquid su programa de armamento nuclear a finales de 2003. Considera tambin con un grado de seguridad moderado, que a mediados de 2007 el programa no se haba reactivado. Y concluye que la Repblica islmica est menos decidida a fabricar armamento de lo que habamos juzgado desde 2005.

La vasta coalicin que orquest la potente campaa internacional contra el rgimen iran, por lo tanto, ha perdido el tiempo. Pero la revelacin de la congelacin de las actividades nucleares militares de Tehern no slo arroja un jarro de agua fra sobre los ardores guerreros del belicismo estadounidense, sino que adems pone de manifiesto la inconsistencia de las elucubraciones seudo cientficas de sus adeptos franceses.

Dado que estos ltimos nunca se quedan cortos de imaginacin al retransmitir el discurso dominante procedente de los despachos neoconservadores, Entre los responsables iranes asegura Frdric Encel, los hay movidos por objetivos apocalpticos para quienes la guerra religiosa es el imperativo que supedita todos los dems. Una guerra que no slo incluye la destruccin de Israel, sino tambin la de los valores del mundo de los de los cruzados, es decir, los cristianos (Libration, 19 de septiembre de 2007).

Admirable confusin, para empezar, entre el vocabulario usado con respecto a Al Qaeda y el que se ha puesto de moda para la Repblica islmica. Visto desde Pars, en efecto, cmo entender tales matices? Pero dar a la supuesta bomba iran una funcin apocalptica supone, adems, una proeza intelectual: nuestro experto en geopoltica seguramente ignora que la interrupcin del programa nuclear puesto en marcha por el Sha con el apoyo occidental fue una de las primeras decisiones del nuevo rgimen en 1979. Y nuestro aprendiz de telogo se equivoc manifiestamente de Apocalipsis.

Esta argumentacin, por lo dems, suena muy extraa cuando se tiene conocimiento del argumento supremo que formula este santurrn de un Occidente perpetuamente amenazado: Convicta de su implicacin en numerosos actos terroristas en el mundo, la Repblica islmica de Irn podra dotarse con un medio de coercin suplementario, especialmente contra Europa, ofreciendo bombas sucias a los grupos terroristas. La guerra del verano de 2006 entre Israel y Hezbol dio una idea de las capacidades armamentsticas del movimiento chi libans pro iran.

En este mundo binario donde las bombas israeles que mataron a 1.500 civiles son limpias y los cohetes de Hezbol que mataron a 39 son sucios, cmo tolerar ni por un momento, en efecto, la idea de un Irn nuclearizado? Los misiles estn en Israel y los objetivos en Tehern, pero cmo no vamos a temblar en las casitas occidentales ante el espectculo de esos barbudos flirteando con el Apocalipsis? Prodigios de expertos, seguramente, de estos geopolticos invitados incansablemente por los medios de comunicacin complacientes para vender sus enredos hacindolos pasar por ciencia.

La articulacin del fanatismo religioso con el apetito nuclear no deja de ser, sin duda, un tema llamativo, pero a condicin de incluir en el anlisis a los Estados nuclearizados. Qu pena que Frdric Encel no nos haya deleitado con consideraciones tan inspiradas con respecto a la bomba israel ya que, sta s, supone una amenaza nada virtual; se pierde una buena ocasin, seguramente, ya que entre la pretensin de sus dirigentes de comunicar directamente con Dios (Effi Eitam, ministro de Ariel Sharon) y la obstinacin casi mstica del Estado hebreo por dotarse con un arsenal atmico, se habra podido detectar, aqu tambin, una singular lectura apocalptica.

En un registro menos lrico, el Sr. bomba iran de la prensa francesa, por su parte, no poda guardar silencio despus de la publicacin del demoledor informe de los servicios secretos. Bajo el ttulo de Irn: un informe inquietante, Bruno Tertrais se despacha en el Le Monde del 8 de diciembre con un ejercicio de alta acrobacia. Entregado por completo a su misin de Cassandra belicista, el experto de la Fondation nationale pour la recherche stratgique (Fundacin nacional para la investigacin estratgica) intenta crear la confusin en el espritu de sus lectores asestando una serie de inquietantes verdades.

En primer lugar, nos dice, sabemos que existe un programa paralelo, con vocacin estrictamente militar, desde mediados de los aos 80. Pero, eso es realmente una novedad? Es lgico que la tentacin de dotarse con el arma nuclear surgiera en Tehern tras la agresin militar iraqu. Por lo dems Egipto, Sudfrica o Brasil tambin tuvieron esa tentacin y no han sido excomulgados por la comunidad internacional.

En segundo lugar, avanza Tertrais con respecto a la nuclearizacin militar iran, nadie sabe si el programa permanece en suspenso o se reanud puesto que el informe no se compromete sobre lo que ocurre despus de junio de 2007. Ciertamente, bastaba con pensar: qu ms da que la inteligencia estadounidense haya adquirido la certeza de que Tehern congel su programa en 2003, puesto que tericamente es posible que lo haya reanudado hace seis meses. El experto pasa de lo real a lo virtual con un virtuosismo desconcertante, lo esencial es vaciar los hechos de su sustancia y concentrarse en lo accesorio.

En tercer lugar, se sabe, y esto es una novedad para todos los expertos en el asunto, que Tehern import material fisible de calidad militar, sin que sepamos lo que Irn pudo hacer con ese material fisible. Y viene el razonamiento implcito: puesto que no se sabe nada, hay que sospechar lo peor. Apoyarse en esta ignorancia suspicaz permite ocultar lo que nos dice claramente el informe estadounidense: Tehern dej de buscar la bomba desde 2003 y no tiene los medios de conseguirla, suponiendo que la quiera, hasta dentro de varios aos.

En cuarto lugar, los especialistas estadounidenses nos dicen claramente que como mnimo Tehern pretende mantener una opcin nuclear, es decir, guardarse la posibilidad de fabricar una bomba atmica en cualquier momento. Es decir, Tehern se autoprohbe hasta nueva orden la fabricacin de la bomba, sin excluirla, sin embargo, si lo juzga necesario algn da. Van a bombardear a Irn por este motivo? Es absurdo. Si Israel, India y Pakistn, Estados nuclearizados fuera de toda legalidad internacional se hubieran quedado nicamente en la fase de la opcin nuclear, no estaramos donde estamos hoy.

Finalmente nos dice Tertrais, los servicios de inteligencia se han vuelto un poco ms pesimista sobre el plazo que sera necesario en Irn para producir en sus propias instalaciones el suficiente uranio altamente enriquecido para fabricar la bomba: mientras que tradicionalmente mencionaban el perodo 2010-2015, ahora no excluyen que pueda llegar a partir de 2009. Realmente el informe menciona el final del ao 2009 como fecha ms cercana, indicando a la vez que esta posibilidad es muy improbable. Pero esta amputacin del texto permite a nuestra Cassandra engaar sobre las fechas en favor de su tesis alarmista.

Lo ms interesante est, no obstante, en la conclusin. El primer efecto poltico de la publicacin del texto estadounidense, lamenta el experto, es reducir a nada la perspectiva de nuevas sanciones unnimes del Consejo de Seguridad y dificultar enormemente la continuacin de las presiones contra Tehern. Indudable, pero por qu adoptar sanciones unnimes contra un Estado que congel su programa nuclear militar desde 2003? Cuestin incongruente, seguramente.

Pero finalmente Tertrais se sosiega, ha creado escuela: en Israel, la prensa considera que el informe estadounidense es un golpe bajo a las autoridades israeles que se esfuerzan por alertar a la comunidad internacional sobre las ambiciones nucleares iranes. Y as como nuestro experto, el ministro israel de Defensa, Ehud Barak, afirm que Irn probablemente haba reactivado su programa de armas nucleares desde 2003.

Mejor todava, el gobierno israel considera ahora muy improbable la perspectiva de una accin militar contra Irn. Sin duda Tehern tiene que estar contento por las conclusiones del informe estadounidense, reconoca para terminar Bruno Tertrais, obviamente con la muerte en el alma. Pero si los servicios secretos estadounidenses han contribuido a alejar la amenaza de una guerra estpida y fatal, no slo es Tehern quien tendr la oportunidad de alegrarse.

Texto original en francs: http://oumma.com/Nucleaire-iranien-un-pave-dans-la

Bruno Guigue (Touluse 1962) es titulado en geopoltica por la ENA (cole nationale d'administration), ensayista, colaborador habitual de Oumma.com y autor de los siguientes libros: Aux origines du conflict isralo-arabe, LEconomie solidaire, Faut-il brler Lenine?, Proche-Orient: la guerre des mots y Les raisons de lesclavage, todos publicados por la Ed. LHarmattan.

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.



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