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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2007

Francis Boyle, Profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Illinois:
El Pentgono est preparado para iniciar una guerra biolgica con ntrax

Wired

Traducido por Juana Vera, del Equipo de Traductores de Cubadebate y Rebelin


El Pentgono niega que el Presidente Bush haya emitido una directiva para la reanudacin por esta institucin de ensayos a cielo abierto con agentes propios de la guerra qumica y biolgica (CBW, por su sigla en ingls) que fueron  prohibidos por el Presidente Richard Nixon en 1969, sin embargo, los preparativos sobre los que el Pentgono ha hecho declaraciones parecen indicar que est presto a hacer justamente eso.

La vocera Chris Isleib no respondi a preguntas sobre un pasaje del informe anual del Departamento de Defensa enviado al Congreso en abril pasado donde se sugiere que el Pentgono se apresta a reanudar los ensayos.

La reanudacin de los ensayos a cielo abierto dara al traste con una prolongada moratoria  adoptada luego del clamor pblico contra estos a raz de accidentes registrados en la dcada de 1960.

Aparentemente, el informe anual del Pentgono reclama tanto desarrollar como poner en condiciones operacionales ensayos sobre el terreno de sistemas de CBW completos, y no slo simulacros.

El informe del Pentgono al Congreso contiene el siguiente pasaje: Ms de treinta aos han transcurrido desde la prohibicin por los Estados Unidos de los ensayos a cielo abierto con agentes qumicos vivos,  y de los ltimos ensayos realizados con agentes qumicos vivos, por lo que una buena parte de la infraestructura para las pruebas de terreno de los detectores qumicos ya no existe o est gravemente comprometida. Las mejoras en la infraestructura de T & E (testing and evaluation), contempladas en el actual presupuesto, darn un serio impulso tanto al desarrollo como a la operacionalidad de los ensayos sobre el terreno de sistemas completos, con una mejor representacin simulada de amenazas y caracterizacin de respuestas del sistema. T & E, quiere decir ensayo y evaluacin. 

O bien el ejrcito ya inici los ensayos a cielo abierto o se prepara para hacerlo, dijo Francis Boyle, profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Illinois, autor de la legislacin para la Convencin de los Estados Unidos sobre Armas Biolgicas --convertida en ley luego de firmada por el Presidente George Bush padre a la que ha dado seguimiento desde entonces.

Estoy consternado por la naturaleza de esta accin, asegur Boyle. Se trata de un importante cambio de poltica. El tratado de 1972 sobre guerra biolgica, firmado por los Estados Unidos, prohbe el desarrollo de armas capaces de dispersar enfermedades como el ntrax, un patgeno considerado por los militares como idneo para la guerra biolgica.

El Pentgono est listo para lanzar una guerra biolgica utilizando el ntrax, acus Boyle. Se ha adquirido todo el equipamiento y realizado todo el entrenamiento y la mayor parte de los miembros de las fuerzas armadas de los EE.UU. aptos para el combate han recibido equipos de proteccin y vacunas que supuestamente los protegeran de este agente.  

Los ensayos a cielo abierto sacan del laboratorio la investigacin con agentes letales de manera de estudiar su efectividad, incluido los patrones de dispersin area, y si realmente infectan y matan en las pruebas de terreno. Desde los ataques con ntrax realizados contra el Congreso en octubre del 2001, el gobierno de Bush ha financiado una vasta expansin de las investigaciones biolgicas en cientos de laboratorios universitarios y privados de los Estados Unidos y en el exterior que utilizan el ntrax y otros patgenos letales.

Los ataques con ntrax causaron la muerte de cinco personas, incluidos dos trabajadores de correos, y daos a otras 17 y provocaron el cierre temporal de las operaciones del Congreso estadounidense, el Tribunal Supremo y otras entidades federales.

Aunque existe un estatuto federal que permite al Presidente autorizar los ensayos a cielo abierto con agentes de la CBW, segn Boyle ello no resuelve el problema de la no observancia de la Convencin Internacional sobre Armas Qumicas y de la Convencin sobre Armas Biolgicas, ni tampoco el respeto a las legislaciones nacionales concurrentes que convierten dichas violaciones en un delito.

Boyle acus a los EE.UU. de estar ya violando ambas convenciones as como las leyes nacionales concurrentes que criminalizan esta violacin. Por ejemplo, en febrero del 2003 los Estados Unidos se auto-otorgaron la patente de un arma biolgica ilegal, una granada biolgica de largo alcance, evidentemente con propsitos ofensivos.

Boyle afirm que el desarrollo del ntrax con fines posiblemente ofensivos se evidencia en los esfuerzos del gobierno por tratar de almacenar vacunas de ntrax y antibiticos para ms de 25 millones de norteamericanos en aras de proteger a la poblacin civil en caso de un rebote por la utilizacin por el Pentgono del ntrax en la guerra biolgica en el exterior.

Aadi Boyle que, en teora, no es posible lanzar una guerra biolgica en el exterior, a menos que se est en condiciones de proteger a la poblacin civil propia de una respuesta similar o de un rebote de los agentes biolgicos, o de ambas cosas. El Departamento de Seguridad Interior est gastando en el Proyecto Escudo Biolgico $5.6 mil millones para almacenar vacunas y medicamentos para combatir el ntrax, la viruela, y otros agentes del bioterrorismo. El proyecto ha estado marcado por retrasos y problemas operacionales y el 12 de diciembre del pasado ao el Congreso aprob una legislacin para sumarle otros mil millones al Proyecto Escudo Biolgico con el propsito de financiar tres aos ms de investigaciones en el sector privado.

Boyle dijo que la evidencia de que los Estados Unidos tienen ntrax  calibrado para super armas qued demostrado en octubre del 2001 cuando se produjeron los ataques con ntrax mediante el servicio postal contra los senadores demcratas Thomas Daschle de Dakota Sur y Patrick Leahy de Vermont. La cepa de ntrax altamente sofisticado utilizada aparentemente fue rastreada hasta el centro principal de armas biolgicas del ejrcito de los EE.UU. en Fort Detrick, Maryland. Los ataques causaron la muerte a cinco personas y enfermaron a otras 17. Segn informes del rotativo Baltimore Sun, los actuales esfuerzos para ampliar Fort Detrick han despertado una amplia oposicin en la comunidad.

Evidentemente, alguien que trabaja para el gobierno de los Estados Unidos tiene un almacn de ntrax diseado para armas biolgicas que pueden ser utilizadas nuevamente dentro del pas para el terrorismo poltico o para lanzar una guerra biolgica ofensiva en el exterior, asegur Boyle.

La Agencia AP ha informado que el ejrcito de los EE.UU. actualmente sustituye su Instituto Militar de Enfermedades Infecciosas en Fort Detrick por un nuevo laboratorio que formara parte de un centro de investigacin de biodefensa bajo jurisdiccin de varias agencias. El Ejrcito le dijo a la AP que el propsito del nuevo laboratorio es continuar las investigaciones nicamente para la defensa en caso de amenazas biolgicas.

Pero este argumento de que los Estados Unidos investigan con fines defensivos se debilita por el hecho de que cientficos del gobierno han estado creando nuevas cepas de patgenos para las que no existe cura. Richard Novick, profesor de microbiologa en la Universidad de New York, ha dicho que yo no veo justificacin alguna para convertir la anti-genicidad del ntrax en una medida defensiva.

Cambiar la anti-genicidad de un patgeno significa alterar su estructura bsica de manera que las vacunas existentes resulten ineficaces contra l.

La guerra biolgica incluye la utilizacin de organismos vivos con fines militares. Estas armas pueden asumir la variante de virus, bacterias y hongos, as como otras formas, y pueden dispersarse por una vasta zona geogrfica a travs del viento, el agua, los insectos, los animales o la transmisin humana, segn apunta Jeremy Rifkin, autor de The Biotech Century, de las ediciones Penguin.

Boyle dijo que el gobierno federal ha estado dando dinero para la remodelacin de Fort Detrick en Maryland, as como para otras instalaciones de CBW donde esos patgenos son estudiados, desarrollados, probados y almacenados. Algunos estimados plantean que desde el 2002 los EE.UU. han invertido uno $43 mil millones en cientos de laboratorios gubernamentales, comerciales y universitarios en el pas para el estudio de patgenos que podran emplearse en la guerra biolgica.

Segn el bilogo molecular Richard Ebright de la Universidad Rutgers, ms de 300 instituciones cientficas y 12 mil individuos tienen acceso a patgenos utilizables en la guerra biolgica y el terrorismo.  Ebright pudo conocer que la cifra de donativos  al Instituto Nacional de Salud para la investigacin de enfermedades infeccionas con potencial para la guerra biolgica se elev de 33 en el perodo 1995-2000 a 497 en el 2006. Ebright afirm que la multiplicacin por diez en la expansin de los Laboratorios de Bioseguridad de Nivel 4 como los de Fort Detrick, eleva el riesgo de accidentes y de desvo de organismos peligrosos. Si un trabajador en una de estas instalaciones saca una sola partcula viral o una sola clula que no pueda ser detectada o evitado su dao, esa sola partcula o clula puede dar lugar a un brote.

Durante la poca de la Guerra Fra, especialmente en las dcadas de 1950 y 1960, varias agencias gubernamentales se dedicaron a los ensayos con armas bacteriolgicas a cielo abierto en el territorio de los EE.UU. y en buques de guerra en el mar para estudiar los efectos de los patgenos empleados en armas. Ciudades norteamericanas, incluidas New York, Chicago y San Francisco, fueron blanco de estos estudios e incluso se reportaron casos de enfermos y muertes como resultado de ello.

Segn un artculo titulado Brisa letal publicado por Lee Davidson en el Desert News de la ciudad de Salt Lake el 5 de junio de 1994, en decenios de ensayos secretos de armas qumicas, el ejrcito ech a los vientos de UTA ms de medio milln de libras de neuroagentes letales. Entre ellos, dijo, se encontraba el VX, del que tan solo una gota del tamao de la cabeza de un alfiler puede ser letal. Estos ensayos se realizaron en el terreno de pruebas de Dugway pero segn Davidson la evidencia sugiere que algunos agentes pueden haber escapado con el viento.

Documentos del Pentgono obtenidos por News enumeraban 1.635 ensayos de terreno o demostraciones con neuroagentes VX, GA y GB entre 1951 y 1969, cuando el ejrcito interrumpi la utilizacin de neuroagentes en ensayos al aire libre luego de que un escape de neuro gas causara la muerte de 6.000 ovejas en Skull Valley, escribi Davidson. El ensayo de Skull Valley tambin enferm a un granjero y a  los miembros de su familia.

Ya antes Boyle haba alertado de que el Pentgono se preparaba para librar y ganar una guerra biolgica de conformidad con dos directivas de estrategia nacional de Bush adoptadas en el 2002 sin conocimiento de la opinin pblica. Segn afirma, el programa de Defensa Qumica y Biolgica del Pentgono fue revisado en el 2003 para aplicar dichas directivas, aprobndose el primer golpe con armas qumicas y biolgicas en caso de guerra.

La legislacin de procedimiento que Boyle redact y que fue promulgada unnimemente por el Congreso se conoci como Ley de 1989 Contra-terrorismo con Armas Biolgicas. Boyle ha escrito ampliamente sobre el tema. Entre sus obras publicadas estn Biowarfare and Terrorism (Guerra biolgica y terrorismo) y Destroying World Order: U.S. Imperialism in the Middle East Before and After September 11th (La destruccin del orden mundial: el imperialismo en el Medio Oriente antes y despus del 11 de septiembre), ambos publicados por Clarity Press.

 



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