Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2004

El informe de la CIA sobre Iraq y los contratos petrolferos
Nuevos indicios de los posibles negocios de altos cargos del Partido Popular espaol

Carlos Varea
Rebelin


El pasado 30 de septiembre la CIA haca pblico su informe sobre las armas de destruccin masiva de Iraq (1). El informe fue elaborado para la Central de Inteligencia por Charles Duelfer, actual jefe del denominado Iraq Survey Group de la Agencia y anteriormente vicepresidente ejecutivo de la Comisin de Desarme de Iraq de Naciones Unidas (NNUU) (2). Las conclusiones del voluminoso informe son categricas y ya conocidas: en el momento de la invasin, Iraq no dispona de armas de destruccin masiva y el gobierno iraqu no tena ni capacidad ni intencin de fabricarlas. Una vez recocido este hecho, el informe parece derivar hacia el esfuerzo de poner en evidencia violaciones por parte del gobierno de Sadam Husein del rgimen de sanciones impuesto al pas desde agosto de 1990, tras la invasin por parte de Iraq de Kuwait, y prolongado despus de la Guerra del Golfo hasta la invasin de marzo de 2003.

As, la primera parte del que se ha denominado Informe Duelfer dedica un captulo final (Regime Finance and Procurement) a los mecanismos empleados por el gobierno de Iraq para la provisin ilcita de fondos aprovechando el programa Petrleo por alimentos, que, establecido por el Consejo de Seguridad (CS) en la resolucin 986 de abril de 1995, entrara en vigor en diciembre de 1996 tras una ardua negociacin con el gobierno iraqu en el perodo ms duro para la poblacin de Iraq. Por medio de la resolucin 986, el CS autorizaba a Iraq a comercializar su crudo bajo un estricto control de NNUU, a fin de que el pas pudiera comprar productos de primera necesidad, siempre tras el visto bueno contrato a contrato del denominado Comit de Sanciones, una instancia que reproduca la estructura y el derecho de veto del propio CS.

El programa Petrleo por alimentos

El programa recibi entonces el calificativo piadoso de humanitario, pese a haber sido impuesto por EEUU y Reino Unido como alternativa al levantamiento paulatino e incondicional de las sanciones que Francia, China y Rusia haban comenzado a plantear en el seno del CS desde que en fecha tan temprana como nada menos el otoo de 1994 la comisin de desarme especial para Iraq, la UNSCOM, creada tras la Guerra del Golfo, y la Agencia Internacional de la Energa Atmica dieran por concluida la fase de desarme efectivo del pas y se hubiera puesto ya en marcha una segunda denominada de control y verificacin del mismo. Esta segunda fase de control estratgico de Iraq se basaba en un complejo sistema de injerencia indefinida (de inimaginable aceptacin por cualquier otro pas que no fuera Iraq, dijo entonces el que por esas fechas era secretario general de NNUU, Boutrus Boutus Ghali) que deba impedir el rearme del pas.

Adems de postergar indefinidamente el fin de las sanciones y tener un efecto paliativo muy discreto sobre la situacin de la poblacin iraqu (dos de sus coordinadores dimitieron por estos motivos uno tras otro, Dennis Halliday y Hans von Sponeck), la entonces Administracin demcrata del presidente Clinton contempl en la puesta en marcha del programa Petrleo por alimentos un mecanismo que permitira a EEUU acceder al petrleo iraqu. Ciertamente, la resolucin 986 contemplaba que la tercera parte de los ingresos por la venta del crudo iraqu se destinara al pago de las llamadas compensaciones por la ocupacin de Kuwait y la posterior guerra: miles de millones de dlares han fluido desde entonces y hasta el da de hoy por este procedimiento a las arcas patrimoniales de las petromonarquas del Golfo aliadas rabes de EEUU (esencialmente Kuwait y Arabia Saud), a sus petroleras y al propio Israel. Con estos fondos Arabia Saud y Kuwait pudieron resarcirse del pago ntegro de la operacin Tormenta del Desierto de 1991: casi 80 mil millones de dlares.

El dinero obtenido por medio del programa era gestionado exclusiva y directamente por el secretario general de NNUU siguiendo lo determinado en las resoluciones del CS; es decir, el gobierno iraqu no acceda materialmente al fondo de la venta del petrleo y, por ello, careca de dinero en efectivo y de divisas (3). El dinero era ingresado en una cuenta abierta en Nueva York de la Banca Nacional de Pars. Asimismo, los contratos que Iraq firmaba con gobiernos o particulares de terceros pases para comprar productos deban ser aprobados por el Comit de Sanciones, antes mencionado. Al gobierno de Iraq solo le restaba la potestad de determinar a quin venda su petrleo para que fuera comercializado en el exterior y a quin le compraba los productos autorizados por el CS.

Este limitado margen de libertad fue determinante para que el gobierno de Iraq, seleccionado a determinados pases (Francia, Rusia, China, Espaa, a sus vecinos rabes y Turqua, a India e Indonesia o Malasia), fuera paulatinamente, a partir de 1997, rompiendo su aislamiento econmico y diplomtico (por ejemplo, el gobierno de Aznar ser el primer pas de la UE en reabrir por entonces su Oficina de Negocios en Bagdad). Aqu radicar la razn por la cual la Administracin Clinton determinar en el otoo de 1998 poner punto final a la denominada poltica de contencin frente a Iraq (es decir, de prolongacin indefinida del embargo) y pasar a la de cambio de rgimen (aprobacin por el Congreso estadounidense del Acta de Liberacin de Iraq): esta es la fecha del inicio de los planes de invasin de Iraq por parte de EEUU, no el 11-S de Bush.

Los contratos petrolferos

El informe de la CIA incluye en el apartado Deceptive Trade Practices Supporting Illicit Procurement la relacin de todos los contratos de comercializacin del crudo iraqu firmados por el gobierno de Iraq y empresas, gobiernos, organizaciones y particulares de todo el mundo durante las 13 Fases (semestrales, a contar desde el primer semestre de 1997) en que estuvo en vigor el programa y hasta el inicio de la invasin, en marzo de 2003. Segn la CIA, la lista corresponde a la original en ingls elaborada por SOMO, la empresa pblica iraqu encargada de comercializar el petrleo; es decir, es la autntica y est completa. La lista en ingls y su versin gemela en rabe fueron entregadas por un responsable del ministerio iraqu de Petrleo el 16 de junio de 2004 al equipo de la CIA dirigido por Duelfer. La lista en realidad 13 listas ha sido incluida escaneada en el informe de la CIA y puede revisarse en su Anexo B, pginas 167 a 200.

Si bien el ttulo de esta seccin del Informe Duelfer hace referencia a prcticas ilegales por parte del gobierno de Sadam Husein para proveerse de fondos, la propia CIA reconoce tanto que la posible desviacin de fondos no estaba encaminada a lograr un rearme estratgico (s a procurarse de liquidez y divisas para otros fines), como que los contratos que aparecen en las listas son todos ellos legales, dado que fueron suscritos en el marco del programa de NNUU. Tenan que ser presentados por ambas partes por SOMO y por el adjudicatario ante la Comisin de Sanciones del CS de NNUU antes de el que crudo pudiera ser embarcada desde las terminales de Fao, al sur de Basora. De igual manera, tanto SOMO como el adjudicatario o la empresa que le representara estaban obligados a dar cuenta al organismo internacional del destino final de la partida, es decir, a dar por concluida la transaccin, a fin de que las propias Naciones Unidas pudieran contabilizar en la cuenta de Iraq el ingreso efectuado por el comprador final del petrleo embarcado.

Ciertamente, quines firmaban el contrato de comercializacin del petrleo iraqu en Bagdad, en las oficinas del ministerio de Petrleo, podan disponer del beneficio obtenido de su puesta en venta en el mercado internacional, una ganancia con la que el gobierno iraqu contaba, al ofrecer las partidas a un coste inferior al internacional. Esta prctica tuvo su origen en las dificultades que encontr Iraq para poder vender su crudo al inicio del programa, debido a las presiones de otros proveedores o de las grandes petroleras. Buena parte del petrleo iraqu as exportado desde diciembre de 1996 tuvo por destino final las refineras de EEUU.

A partir de la octava fase como era entonces sabido y recuerda el informe de la CIA el gobierno iraqu exigi el ingreso en cuentas clandestinas al margen de Naciones Unidas, abiertas en Lbano y Jordania, de una determinada cantidad de fraccin de dlar por barril comercializado, lo cual reduca al mnimo el margen de beneficio, mxime si haba varios intermediarios. Con esta medida, el gobierno de Sadam Husein confirmaba el grado de fiabilidad de sus interlocutores polticos y econmicos exteriores, al tiempo que se provea de divisas y dinero en caja. Algunas empresas Repsol-YPF, por ejemplo indicaron entonces consternados a las autoridades iraques no poder desviar tal cantidad de dinero de los contratos firmados con SOMO: la preocupacin por perder pie frente a competidores europeos en el inmenso campo de la recuperacin de la industria y explotacin petrolfera iraqu que se estaba abriendo en el pas fue entonces evidente.

Tras el informe de la CIA hoy tenemos una nueva confirmacin de que ese dinero no fue destinado, como decamos, al rearme ofensivo de Iraq, ni tuvo por destino cuentas secretas en parasos bancarios a nombre de los dirigentes iraques, como en su da balbuce algn responsable estadounidense. La mayora de ese dinero fue a parar al Banco Central de Iraq, como si de impuestos se tratara. Con esos fondos el rgimen iraqu compraba las piezas de recambio prohibidas por el CS (todas las relativas a electrificacin, telecomunicaciones e industria petroqumica), cuya falta impeda la normalizacin socioeconmica del pas; modernizaba los obsoletos sistemas de defensa antiarea, en unos aos de impunes ataques diarios de la aviacin estadounidense y britnica en las llamadas zonas de exclusin area; o pagaba a las familias de los mrtires de la Intifada palestina o los estipendios de abogados europeos enfangados en una batalla legal con los del CS por muchas irregularidades incluidas en las resoluciones aprobadas desde 1991, por ejemplo.

En cualquier caso, la cantidad ilegalmente recaudada por este procedimiento por el rgimen iraqu puede considerarse calderilla comparada con las cantidades que Iraq dej de recibir desde la Guerra del Golfo de 1991 por la prolongacin del embargo petrolfero (y de dtiles, por ejemplo), pese a la liberacin del emirato kuwait: un promedio de unos 20 mil millones de dlares anuales.

Las listas de la CIA, de al-Mada y de MEMRI

Ciertamente, el inters de las listas de SOMO incluidas en el informe de la CIA es mltiple. En primer lugar, estn completas, a diferencia de las dadas a conocer el pasado 25 de enero por el diario iraqu en lengua rabe al-Mada, que inclua tan solo 270 compaas, organizaciones e individuos de medio centenar de pases que habran recibido contratos para la comercializacin de crudo iraqu por parte del gobierno de Sadam Husein.

La seleccin de nombres tuvo entonces un doble objetivo: el primero, demostrar que el depuesto rgimen iraqu haba premiado a organizaciones o individuos por su oposicin al rgimen de sanciones, o que haba pretendido comprar el apoyo a sus tesis de crculos oficiales y econmicos internacionales; el segundo, al excluir premeditadamente a otros adjudicatarios del crudo iraqu (como ahora veremos, por ejemplo, en el caso del Estado espaol, a Repsol-YPF o Cepsa), darle un carcter secreto a la relacin de nombres y al procedimiento, como si hubiera otra lista pblica y se hubiera procedido eludiendo el mecanismo establecido por el CS. En suma, era la lista de los destinatarios de las propinas de Sadam Husein que se espera encontrar en el ministerio de Petrleo en Bagdad, el nico ciertamente damos fe de ello que los bombarderos estadounidenses no convirtieron en arenisca durante la guerra.

La eleccin del medio que deba dar a conocer la lista fue adems muy significativa: el recin creado diario iraqu antes mencionado, el humilde al-Mada, dirigido por Fakhri Karim, un individuo con intereses empresariales en EEUU, vinculado al Partido Comunista Iraqu e interlocutor encubierto de su direccin con las sucesivas Administraciones estadounidenses en los aos previos a la invasin.

Pero la efectiva difusin internacional de la lista no se debi a este medio rabe, ni a la primera pgina en rabe que la recoge, al-Bawaba: lo har en francs y en ingls Middle East Media Research Institute (MEMRI), una institucin creada en 1998, con sede en Washington y actual presencia en Iraq, y que ha sido denunciada como la filial del Mossad en este pas (4). De estas versiones se harn eco, por ejemplo, El Mundo en su edicin del 29 de enero y el diario Le Monde al da siguiente.

Esta segunda lista fue nuevamente manipulada sin duda a partir de datos aportados por servicios de informacin occidentales e israeles: asigna a determinados nombres de adjudicatarios de contratos petrolferos de varios pases el nombre de organizaciones o partidos polticos, como si stos fueran los destinatarios reales de la partida de petrleo. Es el caso de Basem Qaqish, empresario jordano nacionalizado espaol, y el Comit de Solidaridad con la Causa rabe (CSCA). La impronta de la asociacin ha resultado tan perdurable que 10 meses despus el diario El Pas, en su edicin del 8 de octubre, sigue identificando a Basem Qaqish y al CSCA, pese a que las listas publicadas en el informe de la CIA, al que haca referencia el redactor en su artculo, no los asocia, como ahora veremos. En su da, La Razn y La Clave se hicieron eco malintencionadamente y con muy poco seso (5) de esta vinculacin espuria establecida por MEMRI, que por lo dems no debera obligar a ocultar la bien conocida relacin militante de Basem Qaqish con el CSCA, muy anterior a la aprobacin del programa Petrleo por alimentos y ejemplo de la generosidad, la dedicacin y el compromiso de algunos muy pocos miembros de la comunidad rabe de este pas con su propios pueblos.

Repsol-YPF y Cepsa, en las listas

Ciertamente, las listas originales haban sido recortadas por al-Mada y vueltas a manipular por MEMRI. Por el contrario, las 13 listas incluidas ahora en el informe de la CIA, si se acepta que son las autnticas (y deben de serlo pues aparecen ocultos los nombres de adjudicatarios estadounidenses), confirman que no haba dos instancias de concesin de contratos para la comercializacin de su petrleo por parte de Iraq, una secreta y la otra sometida al control de Naciones Unidas: todas ellas se hacan por el mismo procedimiento, es decir, el impuesto por el programa Petrleo por alimentos.

As, si se repasan las 19 listas, ahora s podrn encontrase los contratos adjudicados, por ejemplo, a las grandes petroleras europeas, entre ellas Repsol-YPF y Cepsa, que no aparecan en las listas de al-Mada y MEMRI. Repsol recibi 12 partidas de petrleo iraqu en sucesivas Fases y desde la primera de ellas; Cepsa cuatro, la primera en la tercera Fase. Ambas compaas sern adjudicatarias hasta la ltima Fase, la 13, previa a la invasin, lo cual confirma la confianza del gobierno iraqu en el papel que el Estado espaol podra jugar en una resolucin negociada de la crisis,... o igualmente la apuesta hasta el final de stas empresas respecto a un sistema ya condenado, incluso por el gobierno Aznar. Tambin aparece en las listas publicadas por la CIA Expansin Exterior, la empresa mixta de promocin del comercio exterior espaol, que recibe desde la primera Fase an con el nombre de Sirecox seis partidas de petrleo.

Tambin es de gran inters tener en cuenta que las listas del Informe Duelfer incluyen, junto con el nombre del adjudicatario, el de la empresa que se har cargo en primera instancia de comercializar el crudo otorgado por SOMO, adems de la cantidad adjudicada y embarcada. En el caso de las petroleras espaolas, la entidad adjudicataria de la partida de petrleo y la que habr de comercializarlo sern ellas mismas; en las partidas adjudicadas a Basem Qaqish ser la empresa de la que es socio, Lubna. Este dato restituye la honorabilidad de Qaqish y sus relaciones con el CSCA, puesta en duda en su da por La Razn y La Clave: desde la firma del contrato en Bagdad con SOMO hasta su cierre en Nueva York, la empresa que se hace cargo de la partida es siempre la misma, registrada en el Estado espaol y fiscalizada. En suma, no se recurre a testaferros o a empresas creadas ex profeso para borrar la pista que conducira al adjudicatario original en Iraq, como ocurre en otros casos que ahora veremos. En sntesis, se puede especular si se desea que Basem Qaqish financi en su da con los beneficios de la comercializacin del crudo iraqu al CSCA, pero en cualquier caso lo tuvo que hacer una vez que el ministerio espaol de Exteriores (como era su competencia) gestionara los contratos firmados por Lubna y SOMO ante el Consejo de Seguridad, y que la Agencia Tributaria y sus propios socios en Lubna conocieran el balance de cada operacin.

Javier Robert o Javier Ruprez?

Ya en las listas parciales dadas a conocer por al-Mada, al-Bawaba y finalmente por MEMRI aparece identificado como espaol un individuo de nombre Javier Robert, del que nada se sabe. El primer contrato de petrleo que recibe Javier Robert de Iraq corresponde a la Fase sptima, (primer semestre de 2000). Tras ste recibir de SOMO otros cinco contratos ms, el ltimo de ellos en la Fase 13, la previa a la guerra. El volumen de petrleo de cada partida se sita entre 1,5 y 2 millones de barriles de crudo.

Como muestran las listas publicadas por la CIA, Javier Robert carece de empresa propia con la que levantar (este es el trmino empleado) el crudo iraqu en las terminales de carga de Basora, y cambia en cinco ocasiones de empresa intermediaria: Amposta (que es espaola), Alcon Petroleum (suiza), Fenar Petroleum (radicada en Liechtenstein) y Aredio Petroleum (francesa). Excepto la primera de ellas y quizs la francesa, las otras dos empresas, ubicadas en parasos bancarios donde se preserva por ley la identidad de los socios, puede que carezcan de existencia efectiva y que hayan sido creadas con la finalidad de ocultar la identidad del adjudicatario, como antes decamos. Estas empresas, sean o no reales, tenan que vender la partida de crudo a intermediarios o directamente a una petrolera.

Quin es Javier Robert? Dos medios de comunicacin, La Clave e Intervi, afrontan en estos momentos sendas querellas presentadas por los abogados de Javier Ruprez, a quin identificaron con Javier Robert (6). Javier Ruprez fue desde el ao 2000 y hasta el cambio de gobierno de marzo de 2004 embajador de Espaa en EEUU y previamente presidente de la Comisin de Exteriores del Congreso de los diputados, adems de responsable de Relaciones Exteriores del Partido Popular (PP). Segn estos medios, Robert sera la trascripcin incorrecta del rabe del apellido Ruprez. Traductores de rabe jurados han acreditado esta consideracin para ambos medios.

Particularmente la redactora de Intervi, Soledad Jurez, argumentaba entonces slidamente que al identificar a Robert con Ruprez se pondra en evidencia la existencia de un grupo de inters del PP vinculado a Iraq, ubicado en las ms altas esferas del partido gubernamental, en la comisin de Exteriores de la calle Gnova y en algn gobierno autonmico, pero articulado en torno a la direccin de la Fundacin del PP, Humanismo y Democracia, que hoy preside Jos Mara Aznar y cuyo patronato estaba presidido, al menos hasta hace poco tiempo, por el propio Ruprez.

Ciertamente, las visitas a Iraq de Ricardo de Len coordinador general de Humanismo y Democracia y de Jos Flix Gonzlez Noriega secretario de la Fundacin fueron muy frecuentes en aquel perodo (incluso al cumpleaos del mismsimo Sadam Husein). Javier Ruprez viaj tambin a Iraq antes de asumir su nuevo cargo de embajador en Washington, si bien en visita calificada entonces de privada (su hermano Ignacio era entonces encargado de Negocios de Espaa en Bagdad). Pese a este carcter no oficial de su viaje, Ruprez se entrevist con Tareq Aziz, viceprimer ministro de Iraq.

Este grupo, dada su situacin dentro del partido en el poder y en determinadas instituciones oficiales, se habra reivindicado como lobby ante las autoridades iraques, obteniendo, a cambio de su compromiso en apoyar la postura de Iraq dentro del partido, del gobierno espaol y de instancias internacionales, contratos comerciales del programa Petrleo por alimentos, tanto de comercializacin de crudo como de venta a Iraq de productos, como document Intervi. Todos estos contratos seran, ciertamente legales, suscritos en el marco del programa humanitario de NNUU, si bien poco honorables y nada legtimos, por cuanto supondran lucro personal y habran sido obtenidos gracias al desempeo de cargos pblicos o por la proximidad partidista a centros de toma de decisin gubernamentales.

Javier Robert recibi de Iraq su primer contrato petrolfero en la Fase sptima, es decir, en el primer semestre de 2000, cuando Javier Ruprez se hizo cargo de la embajada de Espaa en Washington. Si fuera cierto que Javier Robert es Javier Ruprez, ste habra obtenido a travs de empresas interpuestas contratos petrolferos del gobierno de Sadam Husein cuando era nada menos que embajador espaol en EEUU e incluso en fases en las que los adjudicatarios como hemos dicho antes deban ingresar buena parte de sus beneficios en cuentas secretas iraques.

Gracias al informe de la CIA ahora ya son conocidas las empresas a las recurri Robert, al menos aqullas que deban hacerse cargo inicialmente del crudo en Iraq, y quizs sea posible determinar cul es la identidad del titular de la cuenta donde se ingresaba el beneficio de la venta de ese petrleo. Quizs ayude a esta identificacin un detalle indito hasta ahora, sin duda importante, tambin aportado por el informe de la CIA y sobre el que incluso ha ironizado el conservador diario ABC en su edicin del pasado 8 de octubre: en las dos ltimas adjudicaciones de las seis otorgada a Javer Robert (Fases 12 y 13) las autoridades iraques identificarn a este personaje como Spanish Public Party, es decir, Partido Pblico espaol, adscripcin que antecede al nombre en las listas originales publicadas por la CIA (pp.: 195 y 198 del informe). Se trata quizs de una mala traduccin del rabe al ingls, esta vez de las palabras popular o gubernamental?

Lucro, mentiras y guerra

Sean o no Javier Robert y Javier Ruprez la misma persona, la existencia de un lobby del PP en Iraq en aquellos aos es incuestionable, como bien sabamos ya entonces quienes viajbamos regularmente al pas como de su dudosa fiabilidad, como luego se demostr. Ciertamente, la reapertura del mercado comercial y energtico de Iraq que conllev la puesta en marcha a partir de diciembre de 1996 del programa Petrleo por alimentos suscit el inters de gobiernos y corporaciones, tambin en el Estado espaol, que, como hemos indicado antes, fue vanguardia en Europa con el gobierno Aznar en la recuperacin de lazos diplomticos y econmicos con un gobierno, el de Iraq, que pareca de da en da ms estable y solvente: pese a todas las trabas del programa, Iraq comenzaba a ser de nuevo una potencia comercial, un socio galanteado. Esta lnea de recuperacin paulatina de relaciones diplomticas y comerciales bilaterales sera abiertamente apoyada por amplios sectores empresariales espaoles, particularmente el de los hidrocarburos.

Confirmado el fracaso de las sanciones como mecanismo para inducir un cambio interno en Iraq y confirmados tambin estos inesperados efectos del programa Petrleo por alimentos, la determinacin primero de la Administracin Clinton y, a partir de 2000 y tras el 11-S, de la Administracin Bush de forzar militarmente el derrocamiento del rgimen de Sadam Husein inducir al presidente Aznar a optar por el alineamiento abierto con Washington y Londres, asocindose interesadamente a la lgica de llamada Guerra global contra el terrorismo, una deriva abiertamente desafiada entonces por las grandes petroleras espaolas, que siguieron viajando a Iraq.

Y una vez llevada a cabo la invasin, los mismos personajes de la direccin de Humanismo y Democracia que viajan a Iraq antes de la guerra retornarn a un pas ya ocupado con el renovado afn de seguir haciendo negocios (7). La cuestin es que, pocos meses despus, debido al inesperado fenmeno de la insurgencia armada en el pas, la tarta iraqu que haba que reivindicar que la Administracin Bush compartiera con sus aliados se haba esfumado.

Pero esa es otra historia.

Carlos Varea fue presidente del CSCA hasta su dimisin en junio de 2004. En la actualidad coordina la Campaa contra la Ocupacin y por la Soberana de Iraq

Notas:

  1. Comprehensive Report of the Special Advisor to the DCI on Iraqs WMD, puede consultarse integramente en la direccin de la CIA: http://www.cia.gov/cia/reports/iraq_wmd_2004/index.html.
  2. Una agria caracterizacin de Duelfer en la etapa en que fue inspector de NNUU, antes de la invasin, por parte de Scott Ritter, ex marine estadounidense y a su vez polmico miembro entre 1991 y 1998 de la anterior Comisin de Desarme para Iraq de NNUU, la UNSCOM, puede leerse en The Guardian de 9 de octubre de 2004.
  3. Esta es una de las razones del nulo efecto del programa en la reactivacin socioeconmica de Iraq en aquellos aos, al no permitir al gobierno iraqu disponer de fondos para la contratacin, subida de salarios o acometida de proyectos. Por el contrario, el CS s autoriz la entrada de dinero en efectivo para la contratacin y pago de salarios en la zona del Kurdistn fuera del control gubernamental de Bagdad.
  4. MEMRI, documento nm. 160, de 29 de enero de 2004 (www.memri.org).
  5. La Clave, nm. 147, 6-12 de febrero de 2004; y La Razn, edicin del domingo 15 de febrero de 2004, en portada y pg. 12. Al respecto, el ministerio de Asuntos Exteriores ruso indicaba el 2 de febrero en relacin con la lista publicada por al-Mada que los comentarios que haban acompaado su difusin sobre pagos encubiertos del rgimen iraqu demostraban [..] que tales aseveraciones solo pueden ser realizadas por personas que desconocen completamente el procedimiento para la exportacin del petrleo iraqu cuando an estaban en vigencia las sanciones [contra Iraq] (RFL/RL Newsline vol. 8, nm. 21, 3 de febrero de 2004). Esta consideracin cabe adjudicrsela igualmente a los redactores de ambos medios citados.
  6. La Clave, nm. 147, 6-12 de febrero de 2004; e Intervi, nms. 1.450 y 1.452 de 9-15 de febrero y 23-29 de febrero de 2004, respectivamente.
  7. Humanismo y Democracia acogi formalmente en Madrid la primera reunin tras la guerra de los grupos y las figuras del exilio iraqu asociados a los ocupantes, una cita que anticip en pocas semanas la creacin por Paul Bremer del Consejo Gubernativo iraqu segn criterios sectarios y confesionales (junio de 2003). La web de esta Fundacin es www.humanismoydemocracia.org.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter