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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2008

La temperada racionalidad del atesmo

Salvador Lpez Arnal
Rebelin/El Viejo Topo


PARA MERCEDES IGLESIAS SERRANO, QUE SIEMPRE EST.

No puedo imaginar a un Dios que recompense y castigue a sus criaturas, o que tenga una voluntad parecida a la que experimentamos dentro de nosotros mismos. Ni puedo ni querra imaginar que el individuo sobreviva a su muerte fsica [] Yo me doy por satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con la conciencia de un vislumbre de la estructura maravillosa del mundo real, junto con el esfuerzo decidido por abarcar una parte, aunque sea muy pequea, de la Razn que se manifiesta en la naturaleza.

Albert Einstein (1934), El mundo tal como yo lo veo.

El libro ms letal del planeta, ahora mismo, no es el Corn, sino la Biblia. En la fe de los cristianos evanglicos est que el mundo est a las puertas del fin. Lo que no ven es que podramos estar a las puertas del fin a causa de su fe

Terry Eagleton, Contra los valores familiares

Nadie discute que la gente obtenga bienestar y consuelo de la religin. Si un ser querido muere, por supuesto que es alentador sentir que est en alguna parte interesndose por uno y que algn da lo volveremos a ver. Pero lo que es alentador no es necesariamente cierto, y es una especie de cobarda intelectual decir:Debemos dejar que la gente se revuelque en sus ilusiones, porque eso los consuela. Creo que eso es ser condescendiente.

Richard Dawkins.

Con la utopa pasa en nuestras sociedad, en ltima instancia, lo mismo que con el atesmo, a saber: que como el significado de la palabra lo establecen los que mandan (en el Estado, no necesariamente en la Academia de la Lengua), uno no puede ser, ni proponindoselo, lo que quiere ser.

Francisco Fernndez Buey (2007), Utopas e ilusiones naturales

1. Atesmo, agnosticismo

Un excelente periodista, antiguo director si no ando errado de SAIDA, aquella inolvidable revista de la izquierda comunista que se public durante los primeros aos de la transicin poltica espaola, nos suele regalar diariamente un sustantivo e inteligente -aunque (ay!) breve- artculo en las pginas de Pblico.

Ciudadanos que hasta hace pocos aos desayunbamos diariamente con la columna de Eduardo Haro Tecglen a nuestro lado, mirando el mundo con su letra y casi siempre con su msica, lo hacemos ahora con El dedo en la llaga. El nombre, en este caso s, es parte de la cosa. El dedo del admirado escritor y editor2 suele sealar con acierto la llaga esencial. A veces, claro est, nuestras propias llagas.

Por eso sorprendi la columna que Javier Ortiz public el 1 de noviembre de 2007. Contaba l periodista donostiarra que un amigo de su juventud se pona de los nervios cuando l se proclamaba agnstico. No puedes demostrar la inexistencia de Dios, le gritaba. Ortiz, con algo de sorna, sabiamente, le responda: Y t no puedes demostrar que en este momento no haya un habitante de una lejana galaxia, de 30 cm de largo, por 0,2 m de ancho y de color verde pistacho, que no est tatareando el primer movimiento de la 5 sinfona de Beethoven. Qu tontera!, replicaba su interlocutor. No ms que lo tuyo, responda nuevamente Ortiz.

Desde su infancia, conclua el periodista donostiarra, siempre haba pensado que la idea de Dios era tan slo un refugio mental y que quien consiguiera albergue en ella bendito era desde luego.

Los agradables ecos spinozianos son patentes.

Ortiz sealaba a continuacin que en Derecho ese procedimiento argumentativo que l haba criticabo tena un nombre: invertir la carga de la prueba. Si alguien sostiene una afirmacin que dista de ser evidente, es a ese alguien a quien corresponde demostrar que su creencia, la posicin que l defiende, tiene fundamento razonable.

Magnfico, muy entrado en razn. Una concepcin consistente con las teoras contemporneas de la argumentacin.

Lo sorprendente, ms all de la eleccin del primer movimiento de la 5 en lugar del tercero de la novena3, a todas luces mucho ms mozartiano y ms en la cumbre de la msica de Beethoven, es que Ortiz construya esa argumentacin para defendersu agnosticismo, no su atesmo. Pero no habamos quedado en que el agnosticismo era la suspensin del juicio en asuntos de divinidades, al sealar que no puede probarse ni la existencia de Dios ni su inexistencia, presuponiendo con ello que haya que probar siempre inexistencias? No conlleva entonces el desarrollo de la posicin de Ortiz que es necesario demostrar la inexistencia de Dios para poder colegir el atesmo en contra precisamente de los supuestos aceptados en su propia argumentacin?

La situacin, en mi opinin, no es una simple inadvertencia, un improbable ocultamiento o una posicin singular de Ortiz4. En las dos ltimas dcadas, la izquierda, la izquierda espaola cuanto menos, ha pasado de transitar sin sectarismo5 por las esferas del atesmo a caminar mayoritariamente por el mbito ms aceptado del agnosticismo. Fernndez Buey lo ha sealado as6:

Efectivamente, de la misma manera que el ateo slo puede ser agnstico (pues, por definicin de los que mandan en esto, el sin-dios es un imposible metafsico dado que el sin-dios es siempre un buscador de dios, etc) as tambin al utpico solo le dejan ser una de estas dos cosas: o un realista poltico a la fuerza, que simultneamente cree en las calendas griegas, o un receptor de palmaditas en el hombro derecho que afirma que la utopa no es de este mundo

Pero qu cabe entonces entender por atesmo? Tomemos, a ttulo de ilustracin, dos aproximaciones razonables -moderadas por lo dems, sin apenas arista poltica- del gran filsofo analtico Daniel Dennett7.

1. El rbol de la vida ni es perfecto ni infinito en el espacio o el tiempo, pero es real, y si no es lo que pensaba San Anselmo, un ser ms grande que todo lo que uno pueda concebir, es seguramente un ser que es mayor que cualquier cosa que cualquiera de nosotros concebira en un detalle merecedor de su detalle. Es algo sagrado? S, afirmo con Nietzsche. Yo no puedo rezarle pero puedo apoyar la afirmacin de su magnificencia. Este mundo es sagrado.

2. Si lo que considero sagrado no es una suerte de Persona a la que se le puede rezar, o que pueda ser considerado un receptor apropiado de gratitud (o de furias, como cuando un ser querido es estpidamente asesinado), en mi opinin usted es ateo. Si por razones de lealtad a una tradicin, de diplomacia o de mero camuflaje autoprotector (que es muy importante hoy da, especialmente para los polticos8), desea negar lo que es, se es su problema -pero no se engae-.

En lo que sigue pretendo argir la temperada racionalidad de un atesmo9 as entendido, no sectario polticamente, que no niega desde luego el admirable compromiso poltico de cristianos de base y de otras organizaciones religiosas10, pero que entiende, consistente herencia ilustrada, que la creencia religiosa puede ser, ha sido y puede continuar sindolo en el futuro un mbito de oscuridades, prejuicios y trampas.

2. Pistas y creencias

Los asuntos teolgicos son a veces un buen material para excelentes e inocentes bromas filosficas. Un ejemplo. Cuando a Bertrand Russell, el autor de Por qu no soy cristiano, le preguntaron qu le dira al Altsimo si se lo encontrase cara a cara en las puertas del paraso, respondi con envidiable rigor metodolgico: Oh, Seor, por qu no nos dio ms pistas?11.

Desde luego: no toda la temtica religiosa presenta aristas tan amables como esta magnfica ocurrencia de aquel gran pacifista que fue lord Russelll12. Una ilustracin de ello. Aunque la desolacin ocasionada fue probablemente mayor y la respuesta de la Administracin Bush13 fue seguramente an ms inepta y clasista de lo que suele afirmarse, el huracn Katrina provoc la muerte de ms de 1.000 personas, decenas de miles de ciudadanos perdieron todos sus bienes y ms de un milln tuvieron que ser desplazados. Una encuesta del Washington Post realizada poco despus del desastre revelaba que el 80% de los supervivientes afirmaban que lo sucedido no slo no haba disminuido su fe, su creencia en Dios, sino que, milagrosamente sin duda, la haba reforzado14.

Otros datos complementarios, en ningn modo incoherentes con el anterior. El 22% de los ciudadanos norteamericanos estaba convencido o totalmente convencido en fechas muy recientes, sin resquicio para la duda, deque Jesucristo volver a la Tierra algn da de los prximos 50 aos; otro 23% cree que el retorno de Jess no es seguro pero que es, en cambio, muy probable. Un 44% cree literalmente, y las consecuencias polticas de esta creencia son fcilmente deducibles, que Dios prometi la tierra de Israel a los judos15. Slo un 28% de la poblacin usamericana acepta la teora de la evolucin y un 68% cree en la existencia de Satn. Unos 120 millones de estadounidenses creen, sin apenas espacio para la metfora, que Dios cre a Adn del barro hace 10.000 aos16.

Las estimaciones tienen sus derivadas culturales y electorales. El 87% de los ciudadanos norteamericanos afirman no dudar jams de la existencia de Dios y ms del 50% tiene una opinin negativa o muy negativa de las personas que no creen en Dios. El 70% cree que es muy importante que los candidatos a la presidencia de USA sean personas firmemente religiosas. Segn una encuesta de Newsweek, slo el 37% de la ciudadana norteamericana votara a favor de una persona que fuera atea para la presidencia de su pas17, y menos del 10% de los estadounidenses se identificaran pblicamente como ateos.

Estas fuertes creencias religiosas no tienen traduccin inmediata en el mbito de la caridad, la austeridad o la lucha contra la pobreza o la desigualdad extrema. En Estados Unidos, donde el 83% de la ciudadana cree, sin atisbo para la ensoacin literaria, que Jess resucit entre los muertos18, la diferencia de salarios no ya entre grandes ejecutivos y trabajadores industriales o de servicios, sino entre aqullos y el salario de los empleados medios es de 475 a 1. En la era de la codicia, la diferencia sigue incrementndose de forma acelerada19.

Veamos la situacin en Espaa20. Segn un estudio del CIS de 200221, el 80% de los ciudadanos espaoles segua declarndose catlico y slo un 12% se declaraba no creyente. El 42% crea firmemente en la existencia de Dios y una 31% tena tambin esa conviccin pero con menos intensidad22. El 64% segua prefiriendo el matrimonio catlico23, un 56% pensaba que la enseanza de la religin era algo importante para la educacin de sus hijos y un 80% pensaba bautizarlos en su caso. Sin embargo, en sentido muy alejado de las anteriores afirmaciones, el 75% de las personas nacidas desde 1970 se declaraban poco o nada religiosas24.

En Espaa, como es sabido, hemos tenido en pocas recientes como ministros a miembros activos de organizaciones religiosas sectarias, secretas y fundamentalistas; la futura autoridad mxima de un Estado constitucionalmente aconfesional convirti un asunto privado en acontecimiento pblico, contrayendo matrimonio en y por la Iglesia catlica; las recientes declaraciones de algunos obispos y arzobispos hielan la sangre democrtica, por diluida que sta sea, lanzando desde su emisora proclamas conspirativas de extremsima derecha movilizada; y las presiones, manipulaciones y engaos sobre la enseanza de la religin catlica en nuestras escuelas e institutos, y su lucha sin techo visible para lograr una mayor financiacin pblica de sus asuntos privados, y un mayor trato de privilegio en asuntos impositivos, merecen un lugar destacado, alcanzado ya sin duda, incluso superado, en la historia universal de la infamia y deldespropsito. En la parte opuesta, acaso habra que sealar una excesiva claudicacin civil en ocasiones frecuentes25. La prudencia, la excesiva prudencia, ha causado mermas sustantivas en nuestro coraje de antao26.

3. Existencias y argumentos

Cuando Florence Nightingale ley la Physique sociale de Quetelet, que l mismo le regal en 1872, anot todas sus pginas27. Las regularidades que Quetelet haba descubierto en delitos, suicidios y casamientos las interpret como una confirmacin de su creencia de que la estadsticas revelaba las leyes divinas. El ensayo de Quetelet era una obra religiosa, una revelacin de la verdadera Voluntad de Dios.

Nightingale crea, pues, que la estadstica revelaba la relacin de Dios con el hombre, al igual que su carcter. No su esencia en cambio. Su carcter esencial era el de ser un Ente universal que era Ley. Sus leyes, las leyes del mundo fsico y las que regan tambin al ser humano podan descubrirse por nosotros a travs de la experiencia o de la investigacin, en la que se inclua de manera destacada el estudio estadstico al cual ella era tan aficionada. Florence consideraba que la humanidad tena obligacin de hallar esas leyes para poder actuar as de acuerdo con el plan divino y contribuir de este modo a alcanzar la perfeccin.

El caso de Florence Nightingale no es nico pero es muy singular. No es dato representativo

A pesar de lo sealado en el punto anterior, a pesar del resurgimiento de la creencia religiosa en numerosas sociedades contemporneas, parece razonable pensar, como ha sealado Daniel Dennett28, que el papel de Dios en la explicacin global de la existencia humana, en los grandes cambios histricos o en la misma formacin y origen del Universo se ha visto empequeecido a lo largo de los siglos en una parte considerable de las comunidades humanas29. De la inicial afirmacin de un Dios directamente creador de Adn, y tambin de Eva a partir de una costilla adnica, o explicaciones afines con algunas notas en si-bemol intercambiadas, se ha pasado a sostener que el verdadero y casi nico papel de Dios fue haber puesto en marcha el largo proceso de la evolucin. Pero, comentaba el autor de La peligrosa idea de Darwin, ahora ni siquiera necesitamos a este Dios -el dador de la ley-, porque si tomamos estas ideas de la cosmologa seriamente, entonces hay otros sitios y otras leyes, y la vida evoluciona donde puede.

Est demostrada, pues, la inexistencia de Dios? Se impone el atesmo a toda persona que pretenda guiarse, conducirse y construirse racional y espiritualmente, sin prejuicios o con el menor nmero de ellos, con informacin contrastada y sin cultivo acrtico de una tradicin por definicin inalterable? Aceptemos que las creencias, tambin las religiosas, como seal Manuel Sacristn en un clebre artculo30, o las finalidades polticas por lo dems, no pueden ser objeto de demostraciones apodcticas, asentadas e indiscutidas para siempre. Si lo fueran, si pudieran serlo, no existiera debate, lucha cultural o poltica en torno a ellas. Pero ello no es obstculo para que existan numerosas y prudentes razones que justifiquen la racionalidad del atesmo y no es ste un mal momento para dar nuevamente vueltas sobre ellas.

El atesmo, propiamente, no es una filosofa del ser o de la vida, no es tampoco una concepcin global del mundo, de la Nada o de nada. No es ni siquiera una opinin metafsica sobre la existencia o atributos de la realidad31. Es, en palabras de Sam Harris32, una posicin en torno a las creencias humanas que rechaza negar lo que, en su opinin fundamentada, cree evidente. El atesmo no es ms que la protesta manifestada por la gente razonable en presencia del dogma religioso.

Bien mirado todos los seres humanos bordeamos el atesmo. Lo somos respecto a la mayora de las otras religiones que existen o han existido. Como ha apuntado Dawkins33, casi todos los seres humanos niegan hoy la existencia de Zeus y Thor. Somos ateos en lo que respecta a estas creencias, aunque podamos creer en otras.

Pero existe alguna demostracin convincente del atesmo? Puede apuntarse alguna prueba inapelable de su racionalidad?

No es necesaria una justificacin de ese tipo. Como tambin seal Sacristn en un reconocido y transitado paso34, siguiendo por lo dems observaciones analticas del propio Bertrand Russell, diversas vulgarizaciones del marxismo y, en general, de concepciones filosficas materialistas amigas de la ciencia35 han usado laxamente conceptos como demostrar, probar y refutar para referirse a las argumentaciones plausibles propias de las concepciones filosficas o polticas. Sacristn se quejaba de la inepta frase de que la marcha de la ciencia haba demostrado la inexistencia de Dios. No era ni es as. La ciencia no puede demostrar ni probar nada referente al universo como un todo. Las ciencias empricas no pueden probar la existencia de un ser llamado Abracadabra abracadabrante (el groucho-marxiano ejemplo es del propio Sacristn), pues ante cualquier informe positivo que declarase no haberse topado con tal entidad, cabra siempre la respuesta de que el ser abracadabrante est por completo fuera del alcancede nuestros instrumentos de experimentacin, o incluso que no es perceptible en absoluto. O incluso que ni siquiera es pensable por la razn humana. Es otro tipo de entidad, otra forma de Ser36.

Cul es el papel entonces de los conocimientos cientficos, artsticos y afines en asuntos de creencias? Lo que la ciencia y otros saberes contrastados pueden fundamentar es la afirmacin de que la suposicin de la existencia de seres abracadabrantes no tiene funcin explicativa alguna de los fenmenos conocidos, ni est, por tanto, sugerida por stos37. Por lo dems, la afirmacin sobre la demostracin de la inexistencia de Dios presupone la tarea de demostrar o probar inexistencias. Pero, siguiendo a Sacristn, las inexistencias no se prueban, se prueban slo las existencias. La carga de la prueba compete, efectivamente, al que afirma existencia, no al que duda o niega tal posibilidad.

El malogrado Hanson Russell38 transitaba por camino afn en dos de sus artculos, inicialmente publicados en una revisa de teologa. En su opinin, slo hay dos posturas consistentes en estos asuntos: la del creyente, que por diversas razones (o sinrazones) cree en la existencia de Dios o dioses, y la del ateo que niega la validez y justificacin de esa creencia sobre existencias. Si el testa, desta o afn tiene un argumento convincente, se impone la creencia en Dios; si no lo tiene, se infiere la no creencia, es decir, el atesmo. No tiene sentido aqu, en opinin de Hanson Russell, situarse en posicin intermedia, apelar a un agnosticismo vergonzante, no tiene sentido permanecer en un supuesto e inexistente justo medio arguyendo, salomnicamente, que no existen demostraciones convincentes de existencia pero tampoco de inexistencia.

La razn es bsica, simple. No solemos conducirnos de ese modo en otras situaciones. No se suele creer en la existencia de un fantasma vestido con prendas rojas que entona La Internacional los das pares y el Himno de la II Repblica los impares, escondido en el armario del despacho que usaba la Pasionaria en el Congreso de Diputados. Y no se suele se portador de tal creencia fantasmal porque no hay indicio alguno que apunte en esa direccin, sin que nadie haya exigido hasta la fecha prueba de inexistencia del simptico y enrojecido fantasma. Por la misma razn, exactamente por la misma lnea argumentativa, sealaba el autor de Patrones de descubrimiento, debemos asumir como creencia39, provisional y revisable si se quiere, como casi todas las creencias no dogmticas, la inexistencia de Dios al no haber pruebas empricas o apriorsticas, tipo argumento anselmiano40, de su existencia.

Coincidiendo con Hanson Rusell y Sacristn, Luis Vega Ren41 tambin sostiene que son las afirmaciones de existencia las que tienen la carga de la prueba. De forma anloga, admitimos razonablemente que hay que probar la culpabilidad o la atribucin de un hecho a alguien, no la inocencia. La no existencia de una determinada entidad no puede establecerse en trminos parejamente razonables, salvo, obviamente, que pueda derivarse de una demostracin de la imposibilidad de dicha existencia. De este modo, la no existencia de un crculo de radio menor que el dimetro y aqu s que hay demostracin lgica de inexistencia- se deriva de su imposibilidad interna.

Las cuestiones de imposibilidad son, pues, otra cosa. La imposibilidad de que algo exista s debera demostrarse, s hay que lidiar entonces con la carga de la prueba, por contraste con la creencia en la no existencia, donde tal requisito no debera ser requerido.

De hecho, algunos autores sostienen esa posibilidad demostrativa en asuntos teolgicos: la no existencia de Dios estara probada directamente porque Dios, en alguna de sus caracterizaciones, es una entidad imposible, y lo es porque la nocin que lo envuelve, si lo envuelve, la de un ser que rene en grado sumo todas las perfecciones, es tan inconsistente como la de un tringulo equiltero con cuatro ngulos desiguales. No es posible, no es concebible racionalmente, que algo o alguien pueda ser a la vez omnipotente, omnisciente, sumamente bueno, justo, compasivo y providencial respecto de los dems seres libres42. Vega Ren apuntaba un posible, aunque por la dems infrecuente, desliz teolgico:

No se les habr ido la mano a los telogos que hablan de un Dios en trminos absolutos y positivos, frente a los msticos y telogos negativos, que se limitan a negarle las imperfecciones e impurezas del mundo e incluso las relaciones con l?.

Existen, desde luego, otros planos de aproximacin crtica con ms relevancia moral, ms anclados en la historia, en la inquietud existencial, y, si se quiere, algo ms laxos epistmicamente. Primo Levi43, por ejemplo, ha apuntado el siguiente.

En una conversacin con Ferdinando Camon, sostena:

F.C.: Es decir, Auschwitz es la prueba de no existencia de Dios.

Levi: Existe Auschwitz, por lo tanto, no puede haber Dios.

En el texto mecanografiado de la entrevista, recordaba Ferdinando Camon, Levi haba agregado a lpiz:

No encuentro una solucin al dilema. La busco pero no la encuentro.

4. Creacin y diseo

Sin embargo, la situacin de la creencia religiosa y los modos de argumentar a su favor y el mismo papel poltico de la creencia presentan nuevas y pujantes aristas. Recordemos algunos datos de la situacin en Estados Unidos44.

Aun cuando la enseanza religiosa est prohibida en las escuelas pblicas estadounidenses y en la Constitucin americana se postula una neta separacin entre Iglesias y Estado, los creacionistas convirtieron en una batalla poltica y constitucional la inclusin de lo que denominan -en un impdico alarde de creacin lingstica- ciencia de la creacin en el currculum cientfico de las escuelas norteamericanas. El darwinismo es una teora, sostienen, pero es una teora entre otras. No menos, admiten a regaadientes, pero tampoco ms.

De hecho, en 1981, los Estados de Arkansas y Luisiana aprobaron leyes para que ambas teoras, la evolucionista y la teora creacionista, recibieran un tratamiento horario idntico. La American Civil Liberties Unin emprendi una accin legal contra el consejo de Educacin de Arkansas que lleg al Tribunal Supremo. El recientemente fallecido Steven Jay Gould45 fue citado a declarar en el juicio en calidad de experto:

Si el juez Scalia tuviera en cuenta nuestras definiciones y nuestras prcticas, comprendera por qu el creacionismo no puede acreditarse como ciencia. De paso, tambin percibira la emocin de la evolucin y sus evidencias; ninguna persona sensata podra mantenerse indiferente ante algo tan interesante.

Theodore Dobzhansky lo haba sealado aos antes: en biologa nada tena sentido si no es a la luz de la teora evolucionista.

La sentencia final resolvi prohibir las enseanzas, financiadas con dinero pblico, de todo tipo de ciencia de la creacin o afn en las escuelas de Arkansas. Argumento central de la resolucin: el creacionismo es una concepcin religiosa, no cientfica. Desde entonces, muchos creacionistas han creado escuelas e instituciones donde poder impartir su ciencia creativa. Pero de nuevo, en agosto de 1999, el consejo de Educacin de Kansas decidi convertir la religin en una asignatura optativa de acuerdo con los criterios establecidos para la enseanza de las disciplinas cientficas. La evolucin, por tanto, dej de estar incluida en las pruebas de todos los estudiantes del Estado norteamericano. Del mismo modo, en Kentucky se suprimi la palabra evolucin y se la sustituy por la expresin cambio a lo largo del tiempo.

Pero algo ms tarde, el 20 de diciembre de 2005, el juez federal John E. Jones III emiti una importante sentencia en donde declaraba inconstitucional la decisin de un consejo escolar de Dover, Pennsylvania, por la que los alumnos de una escuela pblica de secundaria deberan estudiar el "diseo inteligente", en pie de igualdad con la teora de Darwin en las clases de Biologa46. El juez record que la Constitucin norteamericana prohiba que el Estado hiciera militancia religiosa. La teora del "diseo inteligente" era asunto de fe, era religin, y no deba ser enseada en clases de ciencias.

La actual, masiva y neoconservadora apuesta por la teora del diseo inteligente presenta nuevos matices respecto a la anterior oleada creacionista. Sus prendas ya no estn marcadas con el made anticientfico. No se pretende refutar la evolucin en trminos generales (Dios les libre!) sino que simplemente sugieren que algunos procesos biolgicos son demasiado complejos para haberse organizado del modo propuesto por Darwin47 o por el darwinismo.

Se trata de un renacimiento, ms o menos sofisticado, del antiguo argumento de William Paley48, un filsofo y telogo utilitarista britnico que vivi en la segunda mitad del XVIII y muri tres aos despus de la publicacin en 1802 de su Teologa Natural. Sucintamente, su argumento central puede ser expuesto como sigue. Cuando inspeccionamos un reloj percibimos algo que no descubrimos en una piedra; sus diversas partes estn proyectadas y ensambladas con un propsito, producir un movimiento regulado para sealar las horas del da. La deduccin es inevitable: el reloj tiene que haber tenido un artfice que le diera forma para servir al propsito para el que sirve. Del mismo modo, las seales del diseo planificado son demasiado evidentes en la Naturaleza para que puedan ser ignoradas. Un ejemplo entre muchos otros: el babirusa, un cerdo salvaje de las Indias Orientales, sealaba Palley, tiene dos dientes curvados de casi medio metro de longitud, que crecen hacia atrs, sta es su singularidad, desde la mandbula superior. No tienen estos dientes una funcin defensiva ya que ese servicio lo prestan dos colmillos que salen de su mandbula inferior. Puesto que no los usa para defenderse, son entonces esos dientes una superficialidad, un estorbo, un accidente? En absoluto: el babirusa duerme de pie y para sostener su cabeza engancha sus colmillos superiores en las ramas de los rboles. No son innecesarios, no son ningn estorbo. El diseo natural se impone .

Otro ejemplo de Daniel Dennett49. Analicemos el desarrollo del ojo. A quin se le puede ocurrir, preguntan exitosos los diseadores, que esa maravilla ingenieril pueda ser producto de una serie de imperceptibles pasos no planificados como sostiene el neodarwinismo? Slo un diseador inteligente, sealan, puede haber sido capaz de crear la brillante disposicin adaptativa del cristalino, la apertura variable del iris y un tejido sensible a la luz de una exquisita sensibilidad, todo eso ubicado, encima, en una esfera capaz de cambiar de objetivo en una centsima de segundo y de enviar megabites de informacin a la corteza visual cada segundo, de manera continua y durante aos y aos. As, pues, hay diseo. Todo diseo presupone un diseador. Ese diseador tiene que haber sido una poderosa mente racional. Esa mente es Dios.

Los partidarios del diseo o designio inteligente sostienen50 que el Universo, la vida y el origen del hombre son el resultado de acciones racionales emprendidas de forma deliberada por uno o ms agentes inteligentes. Se trata, afirman, de una propuesta cientfica legtima, capaz de sustentar un programa de investigacin metodolgicamente riguroso.

Vemoslo con algo ms de detalle. Vaya timo! es una coleccin de la editorial Laetoli dirigida por Javier Armenia, astrofsico, director del planetario de Pamplona y miembro del consejo editorial de la revista El Escptico. La coleccin cuenta con el apoyo de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crtico y pretende desenmascarar timos, falsas creencias presentadas como profundos saberes no atendidos por la ciencia oficial, pseudoverdades asentadas en falsedades ocenicas que llevan en su mscara la etiqueta conjeturas atrevidas, manipulaciones de libro, timadores que ocultan sus cartas tramposas y, en ocasiones, sus rentables negocios. Se han publicado hasta ahora cinco volmenes en la coleccin.

Ernesto Carmena ha publicado en esta coleccin El creacionismo, vaya timo!. Carta a un crdulo51. El autor es un joven y brillante cientfico de pluma gil y descarada, miembro de la sociedad para el avance del pensamiento crtico. El tema al que se enfrenta tiene dos caras, sin duda interrelacionadas: el propio creacionismo y la teora, digmoslo as, del diseo inteligente. Los creacionistas, los creata en un indiscutible logro nominal del autor, un movimiento poltico-religioso que sigue extendindose en Estados Unidos y en otros pases no muy lejanos, defienden su tesis de la creacin del mundo y de las especies vivientes amparndose en una lectura literal de la Biblia, despus de sealar con angustia la neta contradiccin entre el libro sagrado y los desarrollos y conjeturas de las arrogantes ciencias humanas.

El diseo inteligente es una teora algo mas sofisticada que cuenta con algunos, muy pocos, cientficos entre sus filas, los IDiots (de ID, Intelligent Design)los llama el autor en otro logro nominal no menos destacable. El bioqumico Michael Behe, famoso por su nocin de la complejidad irreducible, es uno ellos52. Dios, segn esta teora, ya no es inicialmente creador ex nihilo, o no llegamos a ese atributo siguiendo los postulados bblicos, sino que es el gran ordenador de lo existente, el Norman Foster del Universo. Como no se entiende, o no se quiere entender, que la seleccin natural es una razonable explicacin de la evolucin, los partidarios del diseo sostienen que la naturaleza, el universo, no puede explicarse por s mismo y necesita para su explicacin de su Ser singular y habilidoso, no identificable con ninguna instancia natural. Esa entidad ordenativo es nada ms y nada menos que el Dios de las tradiciones religiosas, el divino arquitecto, el omnisciente e ilimitado Ser que ha diseado toda la armona natural existente.

No importa, o no se quiere aceptar, como sealaba recientemente Francisco J. Ayala, el reconocido profesor de biologa evolutiva de la Universidad de California, que los seres vivos tengamos una arquitectura bastante mediocre. El canal de la natalidad de las mujeres no es suficientemente grande para que pase el nio sin dificultades ya que la cabeza de los bebs se ha ido expandiendo a travs de la evolucin y como consecuencia, aparte de otras razones sociales mdicas, millones de mujeres han muerto (y siguen muriendo) en el parto hasta fechas recientes y tambin millones de nios, que no han cometido pecado alguno voluntario, ms all de la pesada herencia del pecado original, mueren antes de nacer. Ayala conclua que alguien que hubiera diseado de ese modo, un diseador que llevara a la muerte de tantos fetos, sera calificado de abortista impo o de cosas mucho peores. El diseo inteligente, sealaba, implica que Dios es el principal abortista del mundo.

Pura hereja sin duda, pero fundamentada en un argumento bastante contundente apuntado por un autor que, por lo dems, apuesta por una convivencia apacible entre ciencia y religin, negndose a que la ciencia traspase sus estrictas demarcaciones, tesis, como es sabido, no compartida por autores como Sam Harris o Richard Dawkins que defenderan un ensanchamiento del espacio crtico de los saberes y logros cientficos.

Carmena ha escrito un delicioso e informado libro de diecisiete breves captulos, que no slo critica y falsea argumentos esgrimidos por defensores del creacionismo o del diseo inteligente y denuncia manipulaciones textuales, sino que aclara y explica nociones centrales de la teora neodarwinista no siempre bien entendida. Pondr algunos ejemplos de ello. Antes cabe citar una de las ms conocidas manipulaciones de los creata que bebe en fuente darwinista.

Creacionistas y diseadores suelen defender sus posiciones con esta cita de Darwin: Suponer que el ojo, con todos sus inimitables artificios para ajustar el foco a distintas distancias, para admitir distintas cantidades de luz y para la correccin de la aberracin esfrica y cromtica, pudo haberse formado por seleccin natural parece, lo confieso libremente, absurdo de todo punto. Punto, aqu finalizan la cita. Empero, seala Carmena, inmediatamente despus, Darwin aadi: Y sin embargo la razn me dice que, si puede mostrarse que existen numerosas gradaciones desde un ojo perfecto y complejo a uno muy imperfecto y simple, siendo cada grado til para su poseedor, si adems el ojo varia ligeramente, y las variaciones son heredadas, lo cual ocurre ciertamente, y si alguna variacin o modificacin en el original ha de ser til, entonces, aunque insuperable por nuestra imaginacin, la dificultad para creer que un ojo perfecto y complejo puede haber sido formado por seleccin natural apenas puede considerarse real.

Manipulacin, engao, falsedad, como prefieran. Un escndalo, todo un escndalo. As van las cosas en ese debate.

Los ejemplos a los que haca referencia. La evolucin suele confundirse, seala Carmena, con uno de sus mecanismos, la seleccin natural, y sta suele visualizarse como una guerra entre distintas especies o razas, o como aniquilacin de los dbiles en manos de los fuertes, pero, realmente, la evolucin es el proceso que da lugar a cambios hereditarios en las poblaciones de seres vivos a lo largo de las generaciones (p. 44), o dicho en otros trminos, la evolucin es el cambio en la frecuencia de los genes en las poblaciones, un conjunto de individuos de la misma especie que se reproduce entre si, a lo largo del tiempo.

Esa teora, revisable, limitada como cualquier otra teora cientfica, da cuenta de un hecho evolutivo -que a veces tambin es llamado evolucin dando pie a una confusin conceptual-: los seres vivos de la Tierra estn emparentados y han ido divergiendo a partir de un ancestro comn y transformndose durante millones de aos (p. 45)

Qu papel juega el azar, por otra parte, en la teora de la evolucin? La evolucin es fruto del azar? Depende como entendamos el trmino, apunta Carmena. Se dice que las mutaciones se producen al azar pero las mutaciones tienen sus causas: roturas en el cromosoma mal reparadas, errores de copia, insercin de segmentos parsitos de ADN. Ciertamente, ciertos genes tienen ms probabilidad de mutar que otros porque estn en zonas del genoma ms desplegadas y expuestas (pp. 112-113). Qu quieren decir entonces los bilogos cuando afirman que las mutaciones se producen al azar? No que las mutaciones carezcan de causas o que todas tengan las mismas oportunidades, sino que las mutaciones ocurren con independencia de las necesidades del organismo (p.113). Esta es la cuestin, no otra.

Sobre la relacin entre ciencia y religin, la posicin de Carmena no coincide con intentos de armonizacin en la lnea de Stephen Jay Gould, del tipo la ciencia tiene un mbito y la religin otro. La primera intentara desarrollar teoras que expliquen los hechos del mundo natural; la religin operara en el mundo de los fines, los significados y los valores humanos, que la ciencia podra iluminar pero nunca resolver. El empuje y el documentado descaro de Carmena le impide seguir ese sendero de pacto: La religin, segn entendemos muchos, no puede evitar colisionar con el conocimiento cientfico. Ella es as porque es as. Slo lograra cumplir su orden de alejamiento si consigue evolucionar y convertirse en una tica descafeinada y superflua adornada con rituales (p. 151).

Al adversario, al adversario nada afable y falsario en ocasiones, ni agua. Esta es la otra cuestin.

Hay un problema de razn pblica e instrumentos en este debate sealado por Carmena al igual que por Francisco J. Ayala. Cmo debatir con los partidarios de la creacin o del diseo inteligente? Vale la pena el cara a cara? Carmena y Ayala parecen desechar esa va. En los debates pblicos no cuenta la razn sino, sobre todo, la retrica, la publicidad, el marketing, las habilidades engaosas, la publicidad de prejuicios asentados, las caras hermosas y sonrientes, los trajes de Zara, no en cambio, o en mucha menor medida, los verdaderos conocimientos ni la validez de la ciencia. No se puede explicar en 10 o en 20 minutos, ante un pblico no neutral que es aleccionado para el caso, asuntos de cierta complejidad que exigen atencin, y que son contrarios a creencias y prejuicios arraigados.

Tal vez sea s. Quizs podamos aparcar ese mbito de intervencin como sugiere Carmena, tal vez podamos batirnos en retirada en ese espacio enemigo, pero eso significa dejar a los creacionistas un amplsimo y transitado campo para un proselitismo generosamente financiado. Es sabido: a veces, para avanzar, es necesario intervenir en territorio comanche. Cmo? Con qu armas? Denunciando imposturas, sealando puntos dbiles y de fcil comprensin de la posicin debatida, no intentado defender de entrada las propias posiciones. Eso vendr luego, en una segunda fase. Las segundas partes sern esta vez mejores.

El debate, como se seal, muy intenso en Estados Unidos, se ha extendido a otros pases a travs de la influencia de iglesias evanglicas y otros grupos fundamentalistas. La apuesta por el diseador natural tambin se ha convertido en una posicin de creciente fuerza en pases latinoamericanos. La posicin mayoritaria defendida por la Iglesia Catlica parece respetar la autonoma de la ciencia y sus hallazgos53. Sin embargo, ha habido pronunciamientos que favorecen el diseo inteligente por parte de figuras catlicas nada marginales como el arzobispo de Viena. Para el monseor viens, cualquier modo de pensamiento que niegue o busque desestimar la abrumadora evidencia en favor del diseo en biologa es ideologa, no ciencia. Vivir para ver: un sofisticado dirigente de la Iglesia catlica, apostlica y romana, la misma institucin que tiene a sus espaldas los casos de Bruno, Galileo y Servet entre muchos otros, acusa de ideolgica, de no-cientfica, de indocumentada una concepcin filosfica que tiene sus pivotes bsicos en saberes contrastados y en metodologas crticas !

Noam Chomsky54, siempre tan perspicaz, ha presentado una interesante variante, el argumento del diseo maligno, que nos retrotrae a transitados pasajes no siempre recordados de Epicuro o del mismo Hume. A diferencia del diseo inteligente, para el que, en opinin de Chomsky, la evidencia es nula, el diseo maligno tiene a su favor toneladas de evidencia emprica. Su criterio se basa en la crueldad del mundo: slo un diseador maligno puede haber organizado un mundo as. Luego, Satn existe.

6. Creencias, poder eclesistico y escuelas pblicas

De todo lo anterior parece inferirse una tarea razonable y racional a un tiempo: mantener la creencia en Dios y sus derivaciones fuera de las instituciones pblicas, especialmente en centros de enseanza cuya funcin bsica es formar, informar, aprender a distinguir entre teoras, hechos confirmados y pensamientos desiderativos, entre tradicin y conjeturas razonables, entre ensoacin, consuelos comprensibles e hiptesis contrastadas.

Richard Dawkins, que ocupa una ctedra de divulgacin cientfica en Oxford desde 1995 y es autor del reciente y exitoso The God Delusion55, ha creado una fundacin con el fin de mantener a Dios fuera de las aulas y evitar que las pseudociencias se hagan fuertes en los colegios. La fundacin para la Razn y la Ciencia subvencionar libros, folletos y DVDs para combatir lo que Dawkins denomina un escndalo educativo ante el aumento de ideas irracionales. La fundacin tambin pretende llevar a cabo investigaciones psicosociolgicas para averiguar qu hace que algunas personas sean ms susceptibles a las ideas religiosas que otras, y si estas ltimas, adems, son especialmente vulnerables ante determinadas teoras.

El envite de Dawkins para contrarrestar lo que l considera el adoctrinamiento religioso de los jvenes britnicos surge en un momento en el que se ha sabido que docenas de colegios estn usando en las clases de ciencias unos materiales didcticos elaborados por el grupo Verdad en la ciencia que promueven la alternativa creacionista a la evolucin darwinista, valorada por el gobierno britnico como inadecuada dentro de los planes de estudios de ciencias.

Richard Buggs, un portavoz de Truth in Science, ha declarado que el grupo no estaba atacando la enseanza de la teora de Darwin56. Solamente decimos dicen- que tambin se deberan ensear las crticas que se hacen a la teora de Darwin. Segn Buggs, el diseo inteligente atiende a las pruebas empricas en el mundo natural y afirma que eso es prueba de un diseador. Es cierto, admite, que si vamos ms all, el razonamiento se vuelve religioso y el diseo inteligente tiene implicaciones religiosas.

El anterior Gobierno britnico de mister Blair, sin embargo, en un infrecuente alarde de sensatez, dej que ni el diseo inteligente ni el creacionismo son teoras cientficas reconocidas y que, por tanto, se opondr a su difusin en las instituciones pblicas de enseanza.

Pero Espaa, como es sabido desde antiguo, es diferente. El Tribunal Constitucional, nuestra mxima instancia jurdica, ha avalado recientemente el despido de docentes de religin por su vida privada, inconsistente -no a juicio del Estado sino de la propia Iglesia catlica- con la doctrina que deben impartir en los centros pblicos, supuestamente contradictoria con el adoctrinamiento al que deben someter a nuestros jvenes y adolescentes. Que el obispado espaol despida a una profesora, mediante la no renovacin de su contrato, porque vive y yace con un hombre distinto de su marido es una actuacin, en opinin del acto Tribunal, perfectamente legal y constitucional57, que el cardenal Rouco declare en un lujoso hotel madrileo que el conflicto con el gobierno en el tema de la religin en los centros educativos constituye un autntico calvario pertenece al mbito de las declaraciones juiciosas, sensatas y razonables.

Parece, sin embargo, que la indignidad toca techo y que existen voces que no estn dispuestas a permitir que la atronadora e inarmnica voz del obispado espaol dirija las vidas de la ciudadana espaola, de toda ella. La CGT, a travs de su federacin de Enseanza, ha presentado tres recursos contenciosos-administrativos ante el Tribunal Supremo contra cada uno de los Decretos que desarrollan la Ley Orgnica de Educacin (LOE), concretamente los Decretos de Educacin Infantil, Educacin Primaria y Educacin Secundaria Obligatoria, en el apartado especfico que regula la enseanza de la religin en los centros educativos por considerar que dicha regulacin vulnera la legislacin vigente. No slo la legislacin espaola, sino cualquier concepcin que defienda una instruccin consistente de la formacin del alumnado. Cmo un profesor de matemticas, o incluso de filosofa, va a poder explicar el esquema de los argumentos por reduccin al absurdo y la necesidad de consistencia, si al mismo tiempo en otra parte del horario de nuestro alumno se le habla de la especial y singular consistencia de una afirmacin sobre la unidad y trinidad de un Ser al mismo tiempo y desde una misma perspectiva, sin cuya condicin el misterio insondable perdera todo su encanto y misterio teolgicos?

En un manifiesto reciente, decenas de organizaciones sociales y polticas exigen una escuela verdaderamente laica en nuestro pas58. En l sealan que el actual Gobierno del PSOE paraliz la LOCE, significando una actitud esperanzadora, ya que congelaba medidas regresivas que la LOCE pretenda impulsar. Pero que, sin embargo, meses despus, present el borrador de anteproyecto de Ley Orgnica de Educacin que segua legitimando la religin en el horario lectivo y reforzaba el papel de los catequistas

Una vez aprobada la LOE en el Parlamento, basndose de nuevo en los Acuerdos con la Santa Sede, se mantiene la enseanza de la religin catlica (y de otros credos religiosos) en los centros educativos. La LOE, sealan, genera confusin entre la escuela publica y la escuela privada, poniendo al mismo nivel ambas redes, lo que significa avanzar en la privatizacin del sistema educativo y eso conlleva dar ms poder a las congregaciones religiosas que detentan cerca del 80% de los colegios concertados. Exigen, razonablemente, la derogacin de esos acuerdos.

Tampoco existe mandato constitucional alguno por el que la escuela deba garantizar el adoctrinamiento religioso. La historia crtica de las religiones y el hecho religioso y no religioso, sealan los autores con criterio atendible, ha de estudiarse incorporado al currculo general y para todo el alumnado si realmente ese estudio tiene importancia bsica.

Las organizaciones que firman la declaracin estn impulsando, desde enero de 2004 una campaa con el fin de que la religin salga de la escuela y se profundice en el laicismo escolar y en la escuela pblica. Llaman a la movilizacin activa como primera medida para conseguir sus razonables objetivos.

Los firmantes exigen, pues, la derogacin inmediata de los acuerdos, que la religin salga fuera del currculo escolar, que ninguna simbologa religiosa tenga presencia institucional en los centros escolares y que el dinero pblico no sirva para subvencionar el adoctrinamiento religioso. Apuestan por una enseanza cientfica, humanista, que propicie una educacin para la interculturalidad, que defienda la libertad de pensamiento y de conciencia y que eduque en valores democrticos y de ciudadana.

Recordemos, por otra parte, que la Constitucin espaola de 1978, seccin primera, De los derechos fundamentales y de las libertades pblicas, garantiza en el artculo 16 la libertad ideolgica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades; seala, de forma totalmente inconsistente con prcticas usuales exigidas a los ciudadanos, que nadie podr ser obligado a declarar sobre su ideologa, religin o creencias, y asegura finalmente que ninguna confesin tendr carcter estatal, una forma evidente de no decir claramente lo que se debera haber postulado, esto es, la separacin de Estado e Iglesias, recordando a continuacin que los poderes pblicos tendrn en cuenta las creencias religiosas de la sociedad y mantendrn las consiguientes relaciones de cooperacin con la Iglesia Catlica y las dems confesiones, lo cual no es un sino una forma de matizar gravemente la separacin Iglesia-Estado a la que pareca apuntarse en el artculo anterior.

Cabe tambin recordar aqu que la Constitucin de la II Repblica espaola, en el articulo 3 proclamaba claramente el laicismo estatal: El Estado espaol no tiene religin oficial, que en el artculo 48 se afirmaba que la enseanza ser laica, har del trabajo el eje de su actividad metodolgica y se inspirar en ideales de solidaridad humana, que la Constitucin reconoca a las Iglesias el derecho, sujeto a inspeccin del Estado, de ensear sus respectivas doctrinas pero, estrictamente, en sus propios establecimientos, que en este ttulo III, artculo 25, se afirmaba que no podrn ser fundamento de privilegio jurdico: la naturaleza, la filiacin, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas polticas, ni las creencias religiosas y en el artculo siguiente de este mismo ttulo se sostena que todas las asociaciones religiosas sern consideradas como Asociaciones sometidas una ley especial y el Estado, las regiones, las provincias y los Municipios, no mantendrn, favorecern, auxiliarn econmicamente a las Iglesias, Asociaciones e Instituciones religiosas. Adems, una ley especial debera regular, en un plazo mximo de dos aos, la total extincin del presupuesto del Clero.

Obviamente, la situacin, al cabo de ms de 75 aos es muy diferente en nuestro pas. Son datos de Catalua pero no creo que sean muy distintos en otros territorios. En el anexo 5 de un documento de junio de 2007 del departamento de enseanza de la Generalidad de Catalua titulado Implantacin de las enseanzas LOE a la educacin secundaria obligatoria a partir del curso 2007-2008, se indican los mnimos por asignatura en la asignacin horaria global de los tres primeros cursos de la ESO, al igual que en 4 curso. Sumando ambas asignaciones, el alumnado cataln deber recibir, por ejemplo, un mnimo de 335 horas de Matemticas, de 280 horas de Ciencias Sociales, geografa e historia, o de 405 horas de cataln, incluida la literatura, al igual que en castellano. Si el alumno toma la opcin Religin opcin no obligatoria pero que muy probablemente ser mayoritaria en algunas escuelas concertadas subvencionadas con dinero pblico, al mismo tiempo que estar mucho ms presente en los centros pblicos que en otros perodos- el nmero mnimo de horas recibidas de esta materia -que segn parece deducirse de algunas declaraciones no educa en valores o, por el contrario, es la nica que puede hacerlo por derecho papal o designio de la Historia- ser de175!, es decir, el 52,24% de las horas de formacin matemtica del alumnado, el 62,5% de su formacin en el mbito de las ciencias sociales, o el 43,2% de sus horas de cataln o castellano. No pretendo ser malintencionado pero no recuerdo si la presencia de la religin o la FEN en tiempos del franquismo, sin olvidar desde luego que entonces era de obligado cumplimiento, alcanzaba esas asignaciones horarias y esos porcentajes comparativos.

Cul es la asignacin de las asignaturas Educacin para la ciudadana y Educacin tico-cvica en este anexo sobre horarios mnimos de la enseanza obligatoria en Catalua? En tercer curso se deben impartir un mnimo 35 horas, una hora semanal, lo mismo que ocurre en el 4 de ESO. En Catalua, adems, se aconseja o se permite, no puedo precisar exactamente, que si la situacin del profesorado del departamento de ciencias sociales, que incluye historia, geografa, economa y filosofa, no permite acumular ms horas lectivas, los tutores de 3 de ESO de matemticas, cataln, castellano, ingls, educacin fsica, de la asignatura que sea-, curso en el que se imparte la asignatura, podrn impartir Educacin para la ciudadana y los derechos humanos. Posible y esperada consecuencia, no universalizable pero acaso numricamente significativa y dicho sea sin ninguna intencin crtica: que el tutor o tutora, que acumula ya suficientes y difciles tareas no todas ellas instructivas o educativas, convertir en algunos casos esta hora de educacin para la ciudadana, si le toca impartirla, en una hora mariana donde se hablar, ms all de la hora de tutora, de temas diversos: inquietudes de los jvenes y adolescentes, funcionamiento del curso, ruegos y quejas, dilogos sobre temas directamente vinculados a la actualidad. Etctera. En algn caso, con la discusin de algn texto que el profesorado estime afortunado por su brillantez o incluso por su simpata con l. No hay que decir, por su obviedad, que aqu la ideologa, las posiciones polticas, del profesor/a a cuyo cargo est la asignatura en cuestin, no siempre impartida con simpata, sern decisivas (o casi) en la presentacin, transmisin y discusin de determinadas valoraciones y puntos de vista.

Si es as, si no hay error destacable en la informacin anterior, si los datos no son muy distintos en otras comunidades espaolas de dnde entonces la protesta extrema, ruidosa y persistente del nacional-catolicismo? Cmo, conocida la situacin real, pueden apelar a la objecin de conciencia, al socorrido ataque de las fuerzas anticlericales, a la excomunin de los padres que no sigan las consignas del comit ejecutivo inefable e infalible de la conferencia episcopal, a llamamientos anticonstitucionales -por decirlo en el lenguaje de moda- que niegan al Estado, y reservan en cambio para la Iglesia catlica en exclusiva, la formacin, educacin o instruccin en valores? Cmo pueden llegar a hablar, risas incluidas, como han hecho y se sigue haciendo desde emisoras radiofnicas vinculadas al poder eclesistico, de educacin para la sodoma?

Sin duda es la reaccin de una fuerza poltica poderosa, y de las poderosas fuerzas sociales que representa, que no est dispuesta a perder ocasin para arremeter contra cualquier intento de secularizacin, por mnimo que esta sea, real o ficticio, fuerza, con mucha fuerza, poder, en bsqueda permanente de ms poder, que trata de tener constantemente movilizados a sus partidarios, sabedora que una parte de su ruidosa clientela sigue anclada en el espritu de lo que ellos mismos designaron como Cruzada o est muy cercana a ella.

Sin duda hay tambin un tema de desplazamiento. Hablemos de lo que no toca para no hablar de lo que toca. La situacin de la asignatura religin, consentida y promovida por un gobierno que se dice socialista que ha arrojado la toalla en su enfrentamiento con la Iglesia Catlica y que es capaz de enviar a su ministro de Exteriores a un proceso de beatificacin cuyas tonalidades recuerdan el lado ms oscuro de nuestra historia, la situacin de la religin, deca, es tan escandalosa que una forma de orientar la atencin hacia otros temas es protestar por lo que apenas puede molestar, por lo que de hecho no les molesta, sabiendo adems que su reconversin temtica en centros religiosos-concertados, o en centros privados en estado puro, va a ser de libro. Sabido es: la mejor defensa es un buen ataque. Siguen siendo ellos quienes eligen temas y construyen la agenda de la discusin poltica ciudadana. Es un escndalo insufrible pero la derrota cultural de las izquierdas, nuestra derrota, tiene tambin estos efectos.

Dylan nos lo advirti hace dcadas, pensando seguramente en senderos muy distintos. Los tiempos estn cambiando, el tiempo y nuestros espacios han cambiado.

7. Moral y poltica

Las derivadas polticas del tema religioso son de todos conocidas. El presidente venezolano ha afirmado ms de una vez, ante ciudadanos creyentes que apoyan con entusiasmo el difcil proceso revolucionario venezolano lleno de enemigos internos y externos, que Jesucristo fue el primer socialista de la Tierra.

Se han cometido actos terribles en nombre de Cristo, pero se afirma que el verdadero cristianismo siempre predic la paz y el amor. Qu puede tener de malo en ello? Richard Dawkins, que pblicamente se ha manifestado como ateo59, ha respondido que la paz y el amor no tienen nada de malo, que es mucho ms lamentable que haya tantos seguidores de Cristo en desacuerdo y ha recordado que una vez escribi un artculo titulado Ateos a favor de Jess60 y que incluso estuvo encantado de lucir una camiseta con el lema.

El mismsimo y vacilante filsofo postmoderno Gianni Vattimo ha afirmado recientemente61:

Siempre he tenido la conexin con el comunismo, al comienzo bastante polmica, pero de simpata profunda. En Italia me llamaban cato-comunista, una categora maldita por los burgueses, por los liberales, incluso por los comunistas, porque un catlico no poda ser muy comunista. Pero ahora me doy cuenta en muchos sentidos, comenzando por razones empricas, viendo lo que pasa en el mundo del capitalismo donde por ejemplo se ve en las estadsticas que las diferencias entre los ricos y los pobres crecen enormemente, de lo que significa darle la razn a Karl Marx en el sentido de que l abogaba por una difusin de la proletarizacin y una disminucin del nmero de los ricos. De un lado por razones empricas, de otro por razones religiosas. Si no fuera cristiano no sera comunista, es lo que digo siempre, que parece escandaloso, pero es que no creo ms en esta idea de que el desarrollo humano se realiza a travs de la competencia desenfrenada.

Frei Betto ha hablado de un Pedro Casaldliga, santo y hroe62, el cual, en su segundo viaje a Cuba en febrero de 1999, declar en pblico, en Pinar del Ro:

El capitalismo es un pecado capital. El socialismo puede ser una virtud cardinal: somos hermanos y hermanas, la tierra es para todos y, como repeta Jess de Nazaret, no se puede servir a dos seores, y el otro seor es precisamente el capital. Cuando el capital es neoliberal, de lucro omnmodo, de mercado total, de exclusin de inmensas mayoras, entonces el pecado capital es abiertamente mortal.

Y enfatiz poco despus:

No habr paz en la Tierra, no habr democracia que merezca rescatar este nombre profanado, si no hay socializacin de la tierra en el campo y del suelo en la ciudad, de la salud y de la educacin, de la comunicacin y de la ciencia.

Sin duda, tambin aqu en Espaa existen numerosos cristianos con aristas crticas. Preguntado Enrique Miret Magdalena por si los espaoles apreciaban debidamente la labor social de la Iglesia, su trabajo con los pobres, en el mantenimiento del patrimonio cultural, responda acaso embelleciendo un tanto tiempos pretritos63:

Es muy poco apreciado y con frecuencia desconocido. Hay cosas en la Iglesia que deberan saberse, porque son muy importantes. Le voy a contar una cosa. En las catedrales antiguas est el coro, y en los asientos tienen una parte delantera con bajorrelieves. En ellos es frecuente ver una cosa sorprendente: se habla del cielo y del infierno, y en la talla que se hace del infierno no es extrao ver que hay algunos obispos. En la Edad Media era normal, y ahora te metes con el obispo y has cado en lo ms bajo de la consideracin que tiene la jerarqua64.

Es necesaria la religin, la creencia religiosa, para la existencia de la moralidad? Puede ser un ateo, un ciudadano arreligioso, o incluso anticlerical, un ser moral?65 Marc Hauser y Peter Singer66 han sealado que muchas personas consideran escandaloso negar el origen divino de la moralidad: o bien un Dios cre nuestro sentido moral y dict nuestras normas, o bien lo adquirimos a partir de las enseanzas de alguna religin organizada. En cualquier caso, necesitamos la religin para poner coto a nuestros instintos naturales o vicios culturales.

Son muchos, sin embargo, los problemas que plantea la creencia de una moralidad procedente de Dios.

  1. No podemos decir al mismo tiempo, sin caer en vacas tautologas, que Dios es bueno y que nos dio la capacidad para discernir el bien del mal, ya que entonces lo nico que realmente estamos diciendo es que Dios cumple sus normas.

  2. El conjunto de los principios morales compartidos por todas las personas religiosas, pero no compartido en cambio por agnsticos y ateos es vaco. No existe tal lnea de demarcacin.

  3. No hay duda razonable de que ateos y agnsticos, cuyos actos se basan en principios diferentes de carcter no religioso, acten menos moralmente que los creyentes.

  4. Algunos de los principios de la moralidad parecen universales, pese a las diferencias doctrinales entre las diversas religiones.

De hecho, sostienen Singer y Hauser,

[] esos elementos se dan incluso en culturas como la de China, en la que la religin es menos importante que las concepciones filosficas como el confucianismo. Tal vez un creador divino nos brindara esos elementos universales en el momento de la creacin, pero una explicacin diferente y coherente con los datos de la biologa y la geologa es la de que a lo largo de millones de aos hemos obtenido mediante la evolucin una facultad moral que infunde intuiciones sobre el bien y el mal.

Singer y Hauser aseguran que por primera vez las investigaciones en materia de ciencias del conocimiento, tomando argumentos tericos procedentes de la filosofa moral, han permitido resolver la antigua controversia sobre el origen y la naturaleza de la moralidad. Proponen entonces el siguiente experimento mental:

Examine el lector los tres casos hipotticos siguientes. En cada uno de ellos, rellene el espacio en blanco con "obligatorio", "permisible" o "prohibido".

1. Un vagn de carga descontrolado est a punto de atropellar a cinco personas que caminan por la va. Un trabajador ferroviario est junto a un cambio de vas que puede desviar el vagn a otra va, en la que matar a una persona, pero las otras cinco sobrevivirn. Accionar el cambio de vas es

2. Pasa usted junto a una nia pequea que est ahogndose en un estanque poco profundo y es usted la nica persona en los alrededores. Si saca a la nia, sta sobrevivir y sus pantalones se pondrn perdidos. Sacar a la nia es

3. Cinco personas acaban de ser llevadas a toda prisa al hospital en estado crtico y cada uno de ellos necesita un rgano para sobrevivir. No hay tiempo suficiente para pedir rganos de fuera del hospital, pero hay una persona sana en la sala de espera del hospital. Si el cirujano obtiene los cinco rganos de esa persona, sta morir, pero las cinco que estn en estado crtico sobrevivirn. Obtener los rganos de la persona sana es(t) ..

Si el lector ha considerado el caso 1 permisible, el caso 2 obligatorio y el caso 3 prohibido, han hecho lo mismo que las 1.500 personas del mundo entero que respondieron a esos dilemas planteados en nuestros tests sobre el sentido moral que figuran en una pgina web67.

Si la moralidad fuera palabra de Dios, los ateos (al igual que los agnsticos) deberan juzgar esos casos de forma diferente a la de las personas religiosas y sus respuestas tendran que deberse a justificaciones diferentes. Si los ateos se guiaran por el puro y simple inters personal, pasaran de largo ante la nia que est ahogndose. En la encuesta, no hubo diferencias estadsticas significativas entre los sujetos con una formacin religiosa y los carentes de ella, pues el 90%, aproximadamente, dijeron que es permisible accionar el cambio de vas, el 97% que es obligatorio rescatar a la nia y el 97% que est prohibido obtener los rganos de la persona sana.

Para Hauser y Singer, estos resultados dan soporte emprico a la idea de que, como otras facultades psicolgicas de la mente, estamos dotados de una facultad moral que gua nuestros juicios intuitivos sobre el bien y el mal. Esas intuiciones reflejan el resultado de millones de aos en los que nuestros antecesores vivieron como mamferos sociales y forman parte de nuestro patrimonio comn.

Desde luego, el ateo puede maravillarse ante el misterio, la ordenacin y la belleza, cuando la hay, del universo. Hay causas para la devocin. Einstein y Sagan, como muchos los otros, la sentan. Einstein gustaba usar el trmino Dios para referirse a ese sentimiento de reverencia impersonal68. Al final de su vida seal: Si hay en m un sentimiento que se pueda calificar de religioso es la admiracin ilimitada por la estructura del mundo tal como nuestra ciencia lo revela. Se indignaba, con razn, cuando le interpretaban literalmente y pensaban que se estaba refiriendo a un Dios personal.

Hay posiciones ms distantes. Steven Weinberg, por ejemplo, tal vez en un mal da, ha sealado refirindose a la religin:

La religin es un insulto a la dignidad humana. Sin ella, tendramos gente buena haciendo cosas buenas y gente mala haciendo cosas malas. Para que la gente buena haga cosas malas, se necesita la religin.

El ateo puede ser por tanto, o puede no serlo desde luego, un ser en el que la tica no sea palabra gastada, un ciudadano muy interesado en asuntos pblicos, con posiciones de izquierda, que sienta devocin y admiracin ante la belleza, el arte o tenga fuertes sentimientos espirituales. Desde luego.

El ateo, simplemente, o no tan simplemente, no cree en un Dios personal, no cree en un Dios que sea una inteligencia consciente y deliberada, en un Dios que escucha plegarias, que perdona pecados, en un Dios que se comporte como un maestro ingeniero o un fsico que disea el universo y determina lo que debe y puede suceder.

Hay un sentido de religin que, en cambio, s puede ser defendida por el ateo. Manuel Sacristn, en abril de 1985, en la que fue una de sus ltimas conferencias, hablando del pensamiento poltico del ltimo Lukcs, lo expresaba as69:

(...) entonces de acuerdo con una vieja idea suya [de Lukcs] dice religiosidad slo quiere decir vinculacin. La palabra latina, de la que viene religin, religio, slo quiere decir atadura colectiva, religacin de unos con otros (Tambin, segn ciertas interpretaciones, religacin con Dios).

Religar, volver a atar, ceir ms estrechamente, vincularse al resto de ciudadana y a los pobladores todos de nuestro mundo. No les suena esto a una estrofa acaso no suficientemente recordada de La Internacional?

Nota: una versin reducida de este artculo apareci en la revista El Viejo Topo, junio de 2007

1 El ttulo de este artculo es deudor del subttulo -Ideas para un racionalismo bien temperado- del ensayo de Francisco Fernndez Buey, La ilusin del mtodo. Crtica, Barcelona, 1991. No existe prueba conocida de que sta sea la nica deuda contrada con Fernndez Buey por el firmante de este trabajo. Toni Mart, por su parte, me ha sealado numerosas deficiencias que ignoro si he logrado superar. Gracias por ello (y por l) una vez ms.

2 Muchos pensamos que nunca le agradeceremos lo suficiente que en una coleccin que l mismo dirige se hayan editado recientemente las magnficas memorias actualizadas de Tariq Al.

3 Ese es el pasaje musical que Ken Loach escogi para ilustrar una de las escenas de amor y estudio -un obrero leyendo en una pelcula!- ms impresionantes de su cine en My name is Joe (En mi opinin, nada especial por lo dems, una de sus grandes aportaciones cinematogrficas).

4 Carlo Frabetti en su tambin imprescindible columna El Juego de la ciencia de 4 de enero de 2007 Pblico, p. 30- sostiene igualmente una singular posicin sobre el atesmo fuerte y el dogmatismo: () Pero tampoco se puede demostrar racionalmente la inexistencia de Dios y el atesmo (en el sentido fuerte del trmino) es una forma solapada de dogmatismo.

5 Recordemos los debates entre cristianos y marxistas de los aos sesenta y setenta, y la importancia poltica que algunos reconocidos cristianos tuvieron en el Partido Comunista de Espaa o en otros partidos de la izquierda comunista.

6 Francisco Fernndez Buey, Utopa e ilusiones naturales. El Viejo Topo, Barcelona 2007, p. 15.

7 Vase Daniel C. Denett, Romper el silencio. La religin como fenmeno natural. Katz, Buenos Aires, 2007, pp. 288-289.Traduccin de Felipe De Brigard.

8 Dennett est pensando, como es obvio, con coordenadas de la actual poltica estadunidense, cuyo fundamentalismo religioso es dato indiscutido.

9 Santiago Alba Rico, en un ensayo absolutamente imprescindible (Capitalismo y nihilismo. Dialctica del hambre y la mirada. Akal, Madrid, 2007), seala un hermoso lugar natural para el atesmo: El emblema mismo de la ms alta teologa cristiana es el de ese ojo abstracto e implacable, desprovisto de cuerpo, que todo lo ve y al que nadie -al menos en esta vida- puede mirar (ese Dios-Ojo al que trata en vano Jons de escapar alejndose en el mar, medio natural del atesmo).

10 Lo mismo, si es el caso, claro est, puede afirmarse de personas y organizaciones de otros credos religiosos no cristianos.

11 Tomado de Rebeccca Godlstein, Gdel. Paradoja y vida. Antonio Bosch editor, Barcelona, 2006, p. 71.

12 Hay otras menos amables. Recordemos el asilo de la ignorancia del Spinoza de la tica demostrada segn el orden geomtrico como refugio, como apelacin al deseo de Dios, a su voluntad, como causa explicativa de lo no explicado (Deslumbra el coraje poltico y terico de alguien que pudiera escribir en esos trminos en el siglo XVII. Qu pasara si se formulara una tesis similar a inicios del XXI en numerosas sociedades de nuestro mundo?)

13 Vase, Mike Davis: Quin est matando en Nueva Orlens?www.sinpermiso.info

14 Sam Harris, El manifiesto atesta. www.rebelion.org/noticia.php?id=44102. Es probable, o cuanto menos atendible, que este tipo de resultados justifiquela irnica opinin de que, bien mirado, el nico milagro verdadero es el milagro del propio tesmo.

15 A nadie se le escapa que las creencias religiosas no siempre caen del cielo, ni apuntan hacia l, y que pueden generarse y promoverse. Es sabido, por lo dems, que los grupos de opinin pro-Israel, defensores de la actual poltica exterminadora de ese Estado y de algunas atrocidades ms, son muy activos en estos mbitos.

16 Sin pretender disminuir la sorpresa, la valoracin rigurosa de los datos exigira una adecuada comprobacin del sesgo y la probable ambigedad de algunas preguntas. No es ningn secreto que algunas de estas encuestas demuestran lo que previamente ha querido demostrarse con intereses inconfesados, sin ninguna pureza epistmica y fuertemente contaminadas por finalidades polticas.

17 Sam Harris, Diez mitos y diez verdades sobre el atesmo argatea.blogspot.com

18 Respecto a las resurrecciones Aguilera Mochn (mientras tanto, n 95, verano 2005, pp. 125-153) ha recordado los innumerables microprocesos fsicos, qumicos y biolgicos que tendran que ocurrir, de manera que jams se ha constatado hasta la fecha, para que un cadver de varios das volviera a la vida, sealando, adems, los debilsimos testimonios evanglicos en este punto concreto y la fuerte apuesta de muchos creyentes al sostener que hay una prueba fsica contrastable de la resurreccin, la llamada sbana santa, el lienzo de Turn. Para una excelente aproximacin crtica a este asunto, vase Flix Ares, La sbana Santa vaya timo! Laetoli, Pamplona 2007.

19 Antoni Domnech, Daniel Ravents, La izquierda europea tras la era de la codicia. El Pas, 31 de diciembre de 2006.

20 En Francia, ms del 70% de la ciudadana se declaraba catlica en 1981. Actualmente, se afirma catlica el 50%, y de este 50% slo la mitad cree en la existencia de Dios (y slo una parte de este 25% cree en un Dios personal). Las razones culturales y las tradiciones familiares son seguramente explicacin de estos desajustes (vase: www.tv3.cat/mil.lenium, 25 febrer 2007).

21 Estudio C.I.S. n 2443, boletn n 29, enero 2002. Para un aleccionador comentario de estos datos desde la extrema derecha recristianizadora, Francisco Torres Garca, Religin, fe y costumbres en Espaa: anotaciones a la ltima encuesta del CIS. Abril, n 65, 2002.

22 Esta diferencia del 7% no pas desapercibida, desde luego, a nuestro (escandalizado aunque agudo) comentarista.

23 Es probable que este dato haya sufrido alguna alteracin y no es exagerado decir que la aceptacin ciudadana espaola del matrimonio homosexual ha sido una sorpresa cultural de primer orden.

24 El 60% de los nacidos en torno a 1940 se seguan declarando muy o bastante religiosos. El porcentaje era superior al 75% en los nacidos hacia 1930. Segn investigaciones del CIS, el 55,5 % de los ciudadanos espaoles que tienen estudios superiores creen en Dios y no reza nunca el 43,7%.

25 Las ltimas actuaciones eclesisticos, despidos de docentes por ejemplo, parecen confirmar lo ya sabido. La Iglesia catlica espaola est fija en el tiempo del nacional-catolicismo, con algn ligero, muy ligero barniz neofranquista, y no es posible el dilogo con ella sin aceptar previamente la claudicacin y genuflexin de los creyentes. El poder sabe de sus propios mecanismos.

26 En Pblico de 20 de diciembre de 2007, Manuel Saco daba cuenta de unas estadsticas publicadas recientemente por la Iglesia espaola. Segn ellas, acuden semanalmente a misa 10 millones de fieles, casi la cuarta parte de la poblacin espaola; y aseguran que el 90% de los ciudadanos espaoles se declaran catlicos. La veracidad, como es sabido, nunca ha sido fuerte en el nacional-catolicismo espaol.

27 Vase I. B. Cohen, El triunfo de los nmeros, Alianza editorial, Madrid, 2007, pp. 204-231. Traduccin Dulcinea Otero-Pieiro.

28 Entrevista con Der Spiegel. Jrg Blech y Johann Grolle, 26 de diciembre de 2006. www.sinpermiso.info

29 Adri Casinos -El debate sobre el creacionismo y el diseo inteligente, El Pas, 26-2-2007- recordaba la tesis de la historiadora Madeleine Barthrlemy-Madaule: Lamarck fue seguramente el primer cientfico que redujo el papel de la divinidad a una actuacin primera y puntual, sin posterior intervencin en el proceso evolutivo.

30 M. Sacristn, La militancia de los cristianos en el partido comunista, Materiales nm.1, 1977, p. 107.

31 Desde luego, tampoco es garanta de una posicin poltica de izquierdas recurdense Nietzsche, Schopenhauer y ciertos nietzscheanos- como tampoco la creencia religiosa es causa de posiciones acomodaticias. Pensemos en Camilo Torres, Casaldliga, Alfonso Carlos Comn, Jaume Botey y en muchos otros. No es sta una adecuada ni indicativa lnea de demarcacin.

32 Sam Harris, Manifiesto Atesta. www.truthdig.com

33 Dawkins ha apuntado una tarea de creciente inters para el cientfico humanista: Yo estoy entre los cientficos que piensan que ya no es suficiente con seguir haciendo ciencia. Tenemos que dedicar una proporcin significativa de nuestro tiempo y nuestros recursos a defenderla de los ataques deliberados que proceden de la ignorancia organizada.

34 Manuel Sacristn (1964), La tarea de Engels en el Anti-Dhring. Sobre Marx y marxismo. Icaria, Barcelona, 1983, pp. 31-32 (Reeditada prximamente en M. Sacristn, Sobre dialctica, Montesinos, Barcelona, 2008 (en prensa))

35 Aparte de las pginas dedicadas por Sacristn a la categora materialismo en el prlogo citado, sigue siendo muy recomendable Mario Bunge, Materialismo y ciencia. Barcelona, Ariel, 1981. Tambin, Pedro Garca del Campo, Oscuro, demasiado oscuro. Universidad de Cdiz, 2007. Tambin Carlos Fernndez Liria ha estudiado la categora.

36 Esta puede ser una versin de la apelacin a ese asilo de la ignorancia del que hablaba Spinoza.

37 Manuel Sacristn, Sobre Marx y marxismo, op. cit.

38 N. R. Hanson: El dilema del agnstico y Lo que yo no creo. En AA. VV., Filosofa de la ciencia y religin. Salamanca, Ediciones Sgueme 1976, pp. 19-26,pp. 27-52 respectivamente.

39 Si se quiere temporalmente, con posible fecha de caducidad: hasta que alguien pueda esgrimir un argumento existencial contrastado.

40 El mismsimo Kurt Gdel, como Leibniz, crea que alguna versin del argumento anselmiano era vlida. Vase, En el centenario de Kurt Gdel. Entrevista con Luis Vega, El Viejo Topo, diciembre 2006, n 227, pp. 78-85; Rebecca Golsdtein, Gdel. Paradoja y vida, op. cit, pp. 185-186.

41 Comunicacin personal, 21 de febrero de 2006. De Luis Vega, vase su excelente Si de argumentar se trata, Montesinos, Barcelona, 2003.

42 Son conocidas algunas de esas paradojas. Si Dios es omnipotente, puede hacerlo todo; si es as, puede crear un objeto absolutamente inamovible que, por serlo, no podra ser movido por nadie, tampoco por un Dios supuestamente omnipotente. Ello sera, por tanto, merma evidente en uno de sus atributos ms relevantes y acaso ms masculinos.

43 Primo Levi en dilogo con Ferdinando Camon (Madrid, Anaya & Mario Muchnik, p. 134. La posicin de Levi va en lnea con otra de estas paradojas: si Dios es omnipotente puede evitar el mal; si es sumobenevolente, como se postula, debera evitarlo. Pero el mal existe. De dnde entonces ste? La distincin entre mal natural y mal social, la apelacin a la libertad del ser humano y la nocin leibziana del mejor de los mundos posibles son eslabones posteriores de esta conocida lnea argumentativa que no complace de forma inapelable a numerosos crticos.

44 Janet Browne, La historia de El origen de las especies de Charles Darwin. Debate, Madrid, 2007, pp. 159-163.

45 Juan Antonio Aguilera Mochn (La ciencia frente a las creencias religiosas, art cit) ha sealado un punto dbil de la posicin de Gould: () ha tenido mayor impacto popular el libro que public, pocos aos antes de morir, Stephen Jay Gould () Ciencia versus religin (Gould 1999). En l proclamaba -en lnea con lo que ya propusiera Kant- el fin del viejo contencioso entre la ciencia y la religin, en particular la catlica: cada una tendra un "magisterio" independiente. La ciencia se ocupara del reino emprico, de los hechos del universo y de por qu ste funciona como lo hace; la religin, de los valores morales, los fines y el significado ltimo. Segn Gould, la religin catlica y otras respetan esta divisin de tareas() Sin embargo, en mi opinin, Gould llega a esa percepcin de ausencia de conflicto sin atender en ningn momento al contenido doctrinal de las religiones: no hace el anlisis de las creencias religiosas concretas. As, no alcanza a ver este posible lugar conflictivo: el de la percepcin y explicacin de la realidad, el del "reino emprico", en sus propias palabras. Julio Aramberri (Revista de Libros, n 129, septiembre 2007, p. 3) se refera al gran cientfico recientemente fallecido en los trminos tan elegantes como los siguientes: () Darwkins se gan mis simpatas, muchas ms de las que jams he prodigado a su colega Stephen Jay Gould, tan pinturero y jaque l, tan pastelero

46 Daniel Ravents, El diseo inteligente, dios y la tetera orbitante. www.sinpermiso.info. Igualmente, Daniel Ravents, Dios y el diseo inteligente. sin permiso, n 1, junio 2006.

47 Michael J. Behe -La caja negra de Darwin: el reto de la bioqumica a la evolucin, (1987)-, por ejemplo, sostiene que las reacciones protenicas deben de haber (probabilidad u obligacin; si es esto ltimo, la perfrasis es deben haber) sido concebidas por una inteligencia superior. Existen aqullas, luego existe esta ltima.

48 Stephen. Jay Gould, La estructura de la teora de la evolucin. Tusquets, Barcelona, 2004, pp. 289-298. El texto de Palley se titula: Natural Theology: or, Evidence of the Existence and Attributes o the Deity, Collected from the Appearences of Nature (Teologa natural: o evidencias de la existencia y atributos de la deidad, recogidos de los aspectos naturales). Sobre este punto, vase igualmente: Daniel Ravents: El diseo inteligente, dios y la tetera orbitante, art. cit.

49 Daniel Dennet, El fraude del Diseo Inteligente. www.sinpermiso.info. La refutacin del ejemplo es del propio Dennet: As como es de brillante el diseo del ojo, muestra en su origen una engaosa imperfeccin: la retina no est en su sitio ideal. Las fibras nerviosas que transportan las seales desde los conos y los bastones de los ojos (que perciben sensorialmente la luz y el color) estn dispuestas en la parte superior del ojo, y tienen que zambullirse por un largo agujero de la retina para llegar al cerebro, originndose as un punto ciego. Ningn diseador inteligente habra creado una cmara de video mediante un plan tan chapucero

50 Vase la muy correcta entrada sobre diseo inteligente de Wikipedia.

51 Laetoli, Pamplona, 2007. Es muy improbable que un crdulo reciba con agrado los argumentos de Carmena pero ste, sin duda, es tema lateral.

52 Segn Carmena, las estadsticas sealan eso s que por cada cientfico que no defiende la evolucin hay, aproximadamente, unos 10.000 que s la defienden.

53 Para tener dudas muy razonables sobre la continuidad de la posicin, vase Antonio Beltrn Mar, Talento y poder. Historia de las relaciones entre Galileo y la Iglesia catlica. Ediciones Laetoli, Pamplona, 2006, y la entrevista sobre su estudio en www.sinpermiso.org

54 Noam Chomsky, El "diseo inteligente" y sus consecuencias. La Jornada 27 noviembre 2005 (www.sinpermiso.info).

55 La traduccin castellana ha sido publicada en Espasa: El espejismo de Dios. Madrid, 2007. La traduccin es de Regina Hernndez Weigand.

56 El darwinismos social suele tener vrtices ms trgicos. Veamos este conclusivo y contundente argumento sobre el desempleo que poda leerse en la azulada pgina de FAES (no he querido comprobar si esa sigue siendo la situacin): El puerco espn es un animal indefenso excepto por sus pas, el ciervo es vulnerable excepto por su velocidad. En la economa tambin hay personas relativamente dbiles. Los discapacitados, los jvenes, las minoras, los que no tienen preparacin, todos ellos son agentes econmicos dbiles. Pero al igual que les ocurre a los seres en el mundo animal, (ellos) tienen una ventaja sobre los dems: la capacidad de trabajar por sueldos ms bajos. Cuando el Gobierno les arrebata esa posibilidad fijando sueldos mnimos obligatorios, es como si se le arrancaran las pas al puerco espn. El resultado es el desempleo(Sacado de: Joan Subirats - Pleno empleo, mnimo salario, crtico bienestar. El Pas, 22-2-2007, p.39 (ed Catalunya)). Existen, claro est, otras variaciones que recuerdan la misma meloda. El lector juzgar si estn emparentadas o no con la anterior. sta por ejemplo: Tenemos que ser honrados, leales y amigables con nuestros hermanos de sangre, pero con nadie ms. Lo que a un ruso o a un checoslovaco acontezca, no me importa lo ms mnimo. Lo que puedan ofrecernos las naciones en materia de buena sangre de nuestro tipo, lo haremos nuestro, si es preciso, raptando a su hijos y educndolos aqu con nosotros. Que las naciones vivan en la prosperidad o sufran de un hambre mortal solamente me afecta en la medida en que necesitamos a sus sbditos como esclavos para nuestra KulturLa mayora de ustedes sabrn lo que significan centenares, o quinientos o mil cadveres echados uno junto al otro. El haber pasado este trance y seguir siendo personas decentes, eso es precisamente lo que nos ha endurecido tanto.. Somos producto de la ley de seleccin. Palabras que Heinrich Himmler dirigi a los dirigentes del NSDAP, del Partido NacionalSocialista Alemn del Trabajo reunidos en Posen, en otoo de 1943 (Tomado de Ferran Gallego, Todos los hombres del Fhrer. Debate, Madrid, 2006, pp. 395-396).

57 Dionisio Llamazares Fernndez, Es laico el Estado Espaol?. www.rebelion.org/noticia (El Pas, 23-2-2007, p. 40). Una consecuencia parece inferirse de esta sentencia: si un atropello de esta magnitud es constitucional, o admitimos indignidades o debemos cambiar el marco constitucional y sus prolongaciones y anexos.

58 www.rebelion.org

59 No es el nico desde luego. Karl Marx, en su conocida entrevista con R. Landor New York World, 18 de julio de 1871, reconoca su atesmo:

Landor: Y con respecto a la religin?

Marx: En ese punto yo no puedo hablar en nombre de la Sociedad [AIT]. Yo personalmente soy ateo. Es sorprendente, sin duda, escuchar semejante declaracin en Inglaterra, pero hay cierto consuelo en el pensamiento de que no tiene que hacerse un susurro ni en Alemania ni en Francia.

61 Entrevista con el filsofo italiano Gianni Vattimo: "La Unin Europea existe slo como unidad econmica que obedece a las multinacionales". La Jiribilla. www.rebelion.org.

62 www.sinpermiso.info

63 Enrique Miret Magdalena: "El progresismo catlico de hoy es superficial". Csar Coca (Entrevista publicada originalmente en el diario El Correo). www.rebelion.org

64 Desde posiciones de no creyente, hay otras aproximaciones crticas de inters. Juan Antonio Aguilera Mochn, Iglesia, condones, muerte Los pobres de la tierra.org (2 de febrero de 2005), por ejemplo, ha sealado: Es preciso ser conscientes de que estamos ante una organizacin que posee un Estado que dista de ser un Estado democrtico de derecho, en el que se violan flagrantemente derechos humanos. Saben que el Vaticano -la Santa Sede- no ha firmado la Declaracin Universal de los Derechos Humanos, y que hasta 2002, de 104 convenios de Naciones Unidas en defensa y promocin de los derechos humanos, la Santa Sede haba suscrito solamente 12? () Como reconocen con dolor algunos telogos catlicos, el Vaticano no puede aceptar la igualdad de derechos de hombres y mujeres (stas simplemente no son admitidas en toda la jerarqua), ni la libertad de expresin y enseanza sin sus particulares recortes, ni las garantas jurisdiccionales en el enjuiciamiento y medidas disciplinarias... En definitiva, el Vaticano se asemeja mucho ms a un estado totalitario, a una monarqua absoluta represora y sexista que a un estado de derecho. Sin olvidar, claro est, las numerosas aportaciones y trabajos del admirable Puente Ojea

65 El lector sabr perdonar estas inadmisibles preguntas que, desde luego, presuponen un inverso mundo carroliano. Tambin aqu la carga de la prueba debera estar en otro mbito.

66 Vase: Hauser y Singer: Moralidad sin dios www.sinpermiso.info

67 http://moral.wjh.harvard.edu/

68 Kapitsa recordaba una discusin con Einstein en la que ste le dijo: Pienso que el querido seor dios no pudo crear el mundo de modo tal que el campo magntico no influyera en la velocidad de la luz. El gran Kapitsa vio lo esencial rpidamente: el humor de Einstein y su agudeza (Tomado de Francisco Fernndez Buey, Albert Einstein, Ciencia y conciencia. Retratos del Viejo Topo, Barcelona, 2005, p. 125). Tambin, al referirse crticamente a algunos principios de la mecnica cuntica, Einstein deca metafricamente: Dios no juega a los dados

69 M. Sacristn, Seis conferencias. El Viejo Topo, Barcelona, 2005, p. 179.



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