Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2008

La anticooperacin: los problemas del Sur no se resuelven con ayuda internacional

David Llistar i Bosch
Revista Pueblos


Aproximarse a los problemas del Sur Global slo desde la perspectiva de la cooperacin oficial al desarrollo y no considerar los dems tentculos de la actuacin exterior es un error de falta de visin global y una irresponsabilidad cuyos efectos suelen ser criminales. Tentculos como CESCE y los crditos condicionados, la contribucin a las instituciones financieras multilaterales, la responsabilidad ambiental transnacional, el control migratorio, los parasos financieros o el secretismo bancario, la venta de armas o los acuerdos comerciales... deben ser incluidos en el anlisis y en las actuaciones por delante de cualquier filantropa, proceda sta de donde proceda.

En el presente artculo presentaremos la nocin de anticooperacin Norte-Sur y apuntaremos algunos de sus principales mecanismos. Las hiptesis de partida sern tres: que la mayora de contextos en los que viven los habitantes del Sur Global dependen, en gran medida y en grado creciente, de decisiones y actitudes de habitantes del Norte Global; que lo que llamamos ayuda Norte-Sur (o cooperacin al desarrollo) es una contribucin positiva mucho menor que las contribuciones negativas que recibe el Sur Global desde el Norte Global; que la mayora de estas contribuciones negativas se producen como consecuencia de la lgica de empresas y Estados que quieren crecer y asegurarse recursos y mercados.

Conectividad Norte-Sur

Usted y yo estamos realmente muy bien conectados con el Sur. Estamos sutilmente conectados con un campesino sin tierra de Nicaragua a travs de nuestras tazas de caf. Con un nigeriano cuando calentamos la cafetera con gas natural. Con un ecuatoguineano cuando arrancamos nuestro automvil. Con un indgena indonesio al comprar en Ikea. O con un emigrante magreb al votar a un partido que favorece su monarqua totalitaria. La globalizacin no es ninguna broma. Habitantes de distintos continentes interconectados, economas interconectadas, polticas interiores de unos Estados condicionadas por polticas de terceros, guerras contra poblacin civil por intereses geoestratgicos de lobbies lejanos... Un sinfn de relaciones inter y transnacionales definidas principalmente por una dinmica especfica: la del capitalismo expandindose mundialmente. Una expansin que se produce en forma de sucesin de olas que impactan y transforman los pueblos de la periferia a menudo violentamente, y que han sido producidas desde un foco situado en los pases intensivos en capital (Estados Unidos, Unin Europea, Japn).

Cada vez importa menos la distancia. Dada la compleja trama de hilos que atan las distintas realidades a escala planetaria creer que la ayuda al desarrollo pueda contrarrestar la telaraa de hilos de diversa naturaleza que coartan la libertad de los habitantes del Sur pierde total sentido. No deberamos cambiar entonces de paradigma? Trascender estrategias ya obsoletas? Cooperar a travs de no anticooperar puede resultar mucho ms eficaz. Ayudar a travs de no destruir.

La anticooperacin

En este contexto de profunda globalizacin se hace conveniente definir todo aquello que interfiera negativamente sobre los pueblos empobrecidos. Si la cooperacin al desarrollo se refiere a toda actuacin del Norte que comporte (al menos tericamente) un beneficio para el Sur, es lgico definir la anticooperacin como todo lo contrario, como toda aquella actuacin realizada en y desde el Norte cuyos efectos sean directa o indirectamente perniciosos para el Sur. Por ejemplo, el consumo a gran escala de carburantes cuyo origen proceda de enormes plantaciones de palma africana o caa de azcar de pases tropicales, la ocupacin de Iraq por parte de Estados Unidos, el Reino Unido y sus aliados o la emisin de gases de efecto invernadero.

Algunas organizaciones dedicadas al desarrollo han superado el asistencialismo, incluso sustituyendo parte de su actividad como canalizadores de dinero y personal tcnico por actuaciones de sensibilizacin, denuncia y presin hacia algunas causas estructurales del subdesarrollo del Sur (deuda externa [1], comercio internacional desigual, militarizacin, destruccin del medio ambiente...). Algunas agencias de financiacin han empezado a entender tmidamente que tales actuaciones son convenientes. Sin embargo no existe en el ideario de los primeros ni de los segundos un mapa integral de las causas de la pobreza originadas por el Norte ni una evaluacin comparada de la importancia relativa de cada una de estas causas y mucho menos de los mecanismos transnacionales que producen anticooperacin.

Este artculo adelanta algunos apuntes de un estudio mucho ms amplio sobre la anticooperacin Norte-Sur que ser publicado prximamente por el Observatorio de la Deuda en la Globalizacin y cuyo objetivo ha sido el de mapear dichas relaciones fatales en su justa medida. As pues, en el anlisis integral de las distintas interferencias negativas que ejerce el Norte sobre el Sur, el estudio detecta hasta 9 grandes dimensiones de la anticooperacin. Es decir, 9 esferas a travs de las cuales se transmiten distintas fuerzas que compiten simultnea y antagnicamente contra una supuesta ayuda internacional desinteresada (ver el diagrama). Se trata de las anticooperaciones tecno-productiva, financiera, comercial, militar, diplomtica, migratoria, ambiental, simblica y solidaria. Las definimos a continuacin:

 Anticooperacin tecno-productiva Producida por cualquier mecanismo Norte-Sur que involucre la creacin de tecnologas y redes productivas globales orientadas al consumo y la produccin de la clase consumidora mundial, en lugar de estar orientadas a las necesidades de la mayora de la poblacin mundial (redes de infraestructuras de transporte, de energa, de agua...)

 Anticooperacin financiera Cualquier accin producida por mecanismos de tipo financiero transnacional con origen en el Norte que interfiera negativamente en los sistemas financieros de los pases del Sur, o bien, en otros mbitos de la vida del Sur Global, sean econmicos, polticos, ambientales u otros. Los principales son la deuda externa como aspiradora de capital, la deuda externa como palanca geopoltica, la desviacin de depsitos de las elites del Sur a bancos del Norte y los fondos de inversin especulativos de origen central, que invierten en valores del Sur que a menudo provocan costosas crisis financieras.

 Anticooperacin comercial Se produce mediante aquellos mecanismos controlados desde los centros de decisin del Norte que actan en el comercio internacional y que tienen nefastos impactos en las poblaciones del Sur, por ejemplo en su seguridad alimentaria. Comercio internacional de todo aquello que el capitalismo concibe como mercancia (alimentos, energa, manufacturas, conocimiento, servicios diversos...), incluidos recursos que pueden ser tambin derechos bsicos de las personas (agua, educacin, salud, electricidad...). El dmping, las patentes y el sistema de organizaciones internacionales que obligan a desproteger las economas locales son ejemplos de dichos mecanismos.

 Anticooperacin diplomtica Se produce mediante distintos dispositivos implementados por los Estados (principalmente los del Norte) en su actuacin exterior en el Sur, para influir, condicionar, interceptar y financiar operaciones que puedan beneficiarlos en detrimento de las poblaciones de los pases en que actan. El sistema de embajadas, consulados, oficinas comerciales y de cooperacin, los sistemas de espionaje, por un lado, y por el otro, la participacin en distintos organismos internacionales.

 Anticooperacin ambiental Provocada tanto por actitudes como por decisiones polticas o empresariales en el Norte, que se transmiten al Sur en forma de interferencia ambiental desastrosa, como por ejemplo el calentamiento global. Diferentes fenmenos ambientales Norte-Sur que justamente han estado y son los generadores de la llamada deuda ecolgica (emisin de gases de efecto invernadero, contaminacin y pasivos ambientales, biopiratera, etc).

 Anticooperacin en el movimiento de personas Se la puede definir como el conjunto de todos los mecanismos aplicados desde el Norte para filtrar selectivamente a aquellas personas de pases del Sur que sean funcionales a las sociedades del Norte, al mismo tiempo que se bloquea la entrada al resto, independientemente de que tengan grandes necesidades. As mismo debemos incluir otros fenmenos masivos que tienen que ver con el movimiento de personas del Norte Global por motivos que no son la supervivencia sino el ocio y que empiezan a tener un impacto en todo caso discutible sobre el Sur Global: el turismo internacional.

 Anticooperacin simblica Podemos definirla como el resultado de la manipulacin de todo tipo de smbolos desde el Norte cuando al ser transmitidos al Sur afectan negativamente a su poblacin. Smbolos encapsulados en soportes que van desde pelculas y telenovelas, hasta sistemas educativos, carreras universitarias, doctrinas y/o informes supuestamente cientficos, doctrinas de fe y/o sermones religiosos, noticias manipuladas o en la publicidad.

 Anticooperacin solidaria Se define como el conjunto de aquellas actuaciones de ayuda internacional al desarrollo o simplemente catalogadas retricamente como cooperacin internacional, determinadas por actores del Norte (agencias estatales, ONG, fundaciones empresariales, QUANGOs,..), cuyos resultados sean infaustos para las poblaciones del Sur. Ello sucede por ejemplo en las ayudas condicionadas a Polticas de Ajuste Estructural o a aquellas dirigidas a objetivos comerciales, geopolticos o de imagen del donante [2].

 Anticooperacin militar Es el conjunto de interferencias Norte-Sur que implican el uso de la violencia, o la posibilidad de desencadenarla o acentuarla. Incluye tambin el suministro de medios de todo tipo para el ejercicio de la violencia en el Sur, aunque aparentemente el conflicto no involucre actores del Norte.

Unas y otras formas de anticooperacin estn interrelacionadas, incluso coordinadas bajo una misma lgica de fondo. Se originan principalmente en la necesidad del Norte de controlar nuevos y mayores recursos materiales, hdricos o energticos en el Sur, asegurar los que ya se encuentran bajo su control, y finalmente, acceder y controlar los mercados emergentes como plataforma para expandirse.

Por ejemplo, la generacin de deuda externa tiene su relacin en instrumentos previstos por los gobiernos del Norte para favorecer la internacionalizacin de sus empresas transnacionales ante la competencia capitalista internacional. Por ese lado, deuda externa, inversin extranjera y comercio internacional, estn por lo tanto orgnicamente interrelacionadas.

Otro ejemplo es el de la propia AOD (Ayuda Oficial al Desarrollo), muchas veces condicionada a intereses de mercado o geoestratgicos como los que se ponen en juego para complacer a pases que deben asegurar el suministro de ciertas materias primas estratgicas como el gas, el petrleo o algunos minerales que son clave para la vida de los ricos. Por qu sino existe tanta coincidencia entre los intereses geoestratgicos de los pases del Norte y los flujos de ayuda internacional?

La teora de la vaca

Una parbola resume la suma de nuestras relaciones con las poblaciones del Sur: el granjero industrial que ofrece pienso a la vaca no est precisamente cooperando con la vaca a pesar del pienso que le regala, sino que la explota para vender su leche y su carne con fines econmicos generalmente egostas. Es una relacin de dominacin y de explotacin aunque a la vaca le guste el pienso.

La visin que nosotros tenemos, a menudo inocentemente, se concentra en recoger y desplazar algunos recursos (dinero, tecnologa, alimentos,..) desde un enfoque de solidaridad, pero no ve o no quiere ver otros mecanismos que hacen que la vaca no pueda cambiar su condicin. Cooperar no slo debe significar la creacin de dicho flujo de solidaridad, sino oponernos enrgicamente a flujos mucho ms potentes que paralelamente estn desplegados sobre las desangradas economas del Sur y que perpetan la situacin inmoral de nuestros hermanos africanos, latinoamericanos o asiticos. Es decir, investigar las causas, divulgarlas y presionar a los actores que entre nosotros/as anticooperan.

David Llistar i Bosch es coordinador del Observatorio de la Deuda en la Globalizacin/Ctedra UNESCO de Sostenibilitat de la Universitat Politcnica de Catalunya. Esta artculo ha sido publicado en el n 29 de la revista Pueblos, diciembre de 2007.

Notas

[1] Por ejemplo, si comparamos el servicio de la deuda externa que los pases del Sur enviaron a los del Norte con la ayuda oficial que recibieron de estos, nos damos cuenta de que el Sur enva mucho ms dinero del que recibe. En el ao 2000 por citar una fecha especialmente significativo, la relacin fue 7 a 1.

[2] Ver. D.Llistar, Por qu al Norte le gusta ayudar?, Revista Viento Sur, 90, Febrero 2007: www.vientosur.info


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter