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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2008

Sobre la obra social de las Cajas de Ahorro
T eliges, t decides

Miguel Izu
El Debate de Navarra


Seguro que estoy equivocado en mi opinin, ya que se trata de una iniciativa que por lo visto ha tenido mucho xito, no he odo la menor crtica y hasta le han dado algn premio. Me refiero a ese programa de Caja Navarra donde son (somos) los clientes los que deciden el destino que quieren dar a su aportacin a la Obra Social. El caso es que no me gusta nada la idea en s y tampoco que cada ao me obliguen a decidir so pena de no tramitar mis operaciones. Resulta que no han pensado que algunos podramos elegir no tener que decidir, y como mucho nos permiten cada ao elegir que nuestra parte se distribuya equitativamente entre todos los proyectos que compiten entre s.

Hasta ahora yo entenda que la Obra Social de la Caja, como la de todas las cajas, era social, valga la redundancia. Desde el siglo XIX se ha entendido que la cuestin social tiene que ver con el hecho de que en cualquier sociedad hay personas que tienen ms o menos satisfechas sus necesidades vitales (alimento, vivienda, vestido, cultura, etc.) y otras que no. Como esto puede parecer algo injusto o demasiado conflictivo (ya dice el DRAE que social tiene que ver con las contiendas entre unas y otras clases sociales) hay que darle una solucin, que no puede ser otra que ayudar a quienes no tienen sus necesidades resueltas. Lgicamente quienes tienen que ayudar son quienes no padecen la misma situacin de necesidad, quienes s tienen recursos suficientes y los pueden compartir. La cuestin social slo puede abordarse mediante la solidaridad: quienes tienen ms comparten con quienes tienen menos. El Estado Social es precisamente aqul que asume como tarea propia de los poderes pblicos hacer realidad la solidaridad mediante una redistribucin de los recursos, principalmente por va fiscal.

Hasta ahora yo crea que los directivos de las cajas de ahorros se ganaban el sueldo, entre otras cosas, detectando necesidades sociales no satisfechas y tratando de atenderlas con una parte de las ganancias obtenidas. Ya no. En Caja Navarra dejan que sean los clientes los que hagan ese trabajo. Y a mi entender esto desnaturaliza completamente la Obra Social. Es cada cliente el que decide a dnde va la parte correspondiente a las ganancias que han generado sus ahorros. Como dice ese sujeto disfrazado de alce de los anuncios, puede preferir apoyar al equipo de su barrio antes que a la conservacin del patrimonio. Y de hecho, eso sucede; que cada cliente tiende a ayudar a su barrio. Adems de la insistencia de Caja Navarra para que elijamos, los clientes sufrimos tambin la peticin de las diversas entidades o asociaciones a las que pertenecemos para que elijamos precisamente los proyectos sociales que ellas patrocinan. Al final, puede suceder que cada barrio, que cada colectivo, se ayude a s mismo. Los clubs deportivos de barrios ms acomodados y los que tengan ms socios recibirn ms ayuda que los de barrios ms modestos o con menos seguidores. Las asociaciones que abordan aficiones, enfermedades, discapacidades o problemas ms minoritarios o ms desconocidos tendern a recibir menos apoyos que las instituciones ms populares y mejor publicitadas.

De este modo la idea de solidaridad queda debilitada. Los clientes de Caja Navarra no vamos a atender a las necesidades sociales ms apremiantes, no vamos a ayudar a quienes lo necesitan ms, no vamos a contribuir a aquellas causas que hayan quedado inatendidas por otras instituciones pblicas o privadas. Vamos a someter tambin nuestra Obra Social al principio de aydate a ti mismo o a los dictados de los ndices de popularidad. Hemos vuelto a los orgenes; cada cliente decide ms o menos caprichosamente a quien otorga su limosna, es el retorno a la antigua y graciosa beneficencia. Supongo que es signo de unos tiempos rabiosamente individualistas que esto no provoque la menor atencin, que salvo el que esto suscribe nadie encuentre motivos para criticar el t eliges, t decides, que tenga tan buena prensa.

La mayor utilidad de este invento, desde luego, es la publicitaria. Caja Navarra presume de que somos los clientes los que decidimos. Vale, puestos a decidir yo preferira que nos dejaran elegir otras cosas, como los intereses que nos dan por nuestro dinero o los que nos hacen pagar por las hipotecas. Eso s que sera banca cvica.


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