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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2008

Ante el congreso fundacional del PSUV
Por un partido revolucionario, anticapitalista al servicio de los pobres y los trabajadores y no de los empresarios

Ronny Pante
El Militante


Las perspectivas para el 2008 con relacin al partido se incrementan a partir de la propuesta del Presidente que el mismo denomino como el ao de las tres R -y todo lo que esto implica- adems de las elecciones de Alcaldes y Gobernadores que dicho sea de paso los candidatos deben ser elegidos por la base de acuerdo al criterio del Comandante Chvez (que compartimos ampliamente desde la CMR y que hemos manifestado en varios documentos) expresado en el Alo Presidente del 06/01/2008.

El Congreso Fundacional para la construccin del partido ha sido convocado para mediados del mes en curso y all en ese gran debate veremos emerger las propias contradicciones que se expresan en el amplio Movimiento Bolivariano. En el fondo la contradiccin fundamental ser definir si somos un partido reformista o un partido Revolucionario al respecto, desde la Corriente Marxista Revolucionaria consideramos que la cuestin decisiva es qu tipo de partido debemos construir, qu perspectivas, ideas y programa defender, qu mtodos debe emplear y qu estructura organizativa adoptar, cmo se seleccionarn sus cuadros dirigentes, qu relacin habr entre las bases y la direccin, ...

El anlisis de las diferentes experiencias concretas que se han dado en la lucha por acabar con el capitalismo y construir el socialismo ha permitido establecer toda una serie de mtodos, principios y tradiciones en el terreno organizativo que forman parte ya del arsenal terico y prctico del socialismo cientfico, histricamente acumulado, la teora es una gua para la accin, deca Marx. Quien desconoce la historia esta condenado a repetir los mismos errores, de manera que seria un grave error desconocer toda esta experiencia, comenzar de cero, bajo el argumento de que "no debemos copiar modelos o experiencias fracasadas de la Europa Occidental". Este argumento por lo general lo que esconde es el inters de los oportunistas que prefieren el desorden y la confusin para trepar por encima de las masas en procura del beneficio personal sin que esto implique la aprobacin de las mayoras. En muchos lugares del pas el proceso de conformacin de los batallones, la eleccin de voceros y delegados del partido estuvo caracterizada por las mismas practicas antidemocrticas de los adecos en sus mejores tiempos de las que hicieron uso Alcaldes y Gobernadores a travs de sus operadores polticos para asegurarse "apoyo en las bases"

Si el "PSUV" fuese una mera continuacin de lo que fue el MVR pero aumentado, el resultado sern los mismos problemas que hubo en el MVR aumentados. Si la direccin del Partido Socialista Unido de Venezuela no tiene una lnea poltica que responda a la necesidad de la revolucin de expropiar a los capitalistas y sustituir el actual estado por un genuino estado revolucionario el nuevo partido, o movimiento, entrar inevitablemente en crisis. Si su direccin intentase imponer sus concepciones a las bases, si negase a estas los cauces para plantear sus propias opiniones y propuestas veremos las mismas crisis, divisiones, expulsiones, escisiones y conflictos que han llevado a que se hayan formado otros grupos bolivarianos y socialistas al margen del PSUV. La causa fundamental de que falte una organizacin revolucionaria unificada que dirija la revolucin no es organizativa sino poltica. Es la ausencia de una poltica marxista al frente de las organizaciones que hasta el momento forman parte del proceso revolucionario.

Sin embargo no debemos tomar las ideas del marxismo de una manera esquemtica y formalista, llegaramos a la conclusin de que el objetivo de construir una organizacin revolucionaria de cuadros en medio del torbellino revolucionario, resulta prcticamente imposible. Como marxistas sabemos que para llevar la revolucin a la victoria y construir el socialismo necesitamos una organizacin revolucionaria de cuadros marxistas enraizada en las masas. Esto es bsico. Tambin es fundamental comprender que un cuadro se forma a travs de una larga experiencia que puede prolongarse incluso varias dcadas. Pero la caracterstica de una situacin revolucionaria es precisamente la de exacerbar todas las contradicciones sociales y acelerarlas hasta el lmite, y no prolongarse durante dcadas.

Una vez ms: la verdad siempre es concreta. Repitiendo lo que deca el padre de la dialctica, Hegel: "el lmite slo se conoce yendo ms all". La desproporcin entre las tareas que la situacin revolucionaria nos exige llevar a cabo y las fuerzas de las que disponemos para acometer esas tareas parece a primera vista insalvable. Pero el planteamiento del problema es el primer paso hacia su solucin.

La principal caracterstica de la revolucin es que es un poderoso torbellino social. En una situacin de ascenso revolucionario el principal obstculo para construir una organizacin revolucionaria de cuadros no es la inactividad o la apata sino ms bien el activismo y el taresmo: la tendencia de muchos activistas a caer en la impaciencia y saltar de una lucha a otra, de un frente a otro, de una tarea a otra y no comprender que la llave para resolver el problema no es hacer ms cosas sino pensar y debatir mejor qu es lo que se hace y cmo y para qu se hace.

Uno de los principales obstculos que enfrentamos es la dispersin de los activistas y militantes revolucionarios en mil frentes y tareas sin terminar ninguna y en un montn de crculos, equipos, etc. En ltima instancia esto es precisamente el resultado de la ausencia de una organizacin marxista de cuadros con la suficiente fuerza e influencia como para convertirse en un punto de referencia en primer lugar para la vanguardia y, a travs de esta, para las masas.

Pero ese mismo torbellino revolucionario que empuja a las masas, los activistas y los cuadros dirigentes del movimiento a dispersarse en mil frentes, tambin pone en tensin todas las fuerzas sociales y empuja a la vida poltica a nuevos miles de lderes naturales y cuadros potenciales, a millones de personas que del apoliticismo son arrastrada a la cima de la participacin poltica: la revolucin. Al hacerlo, el torbellino revolucionario est generando potencialmente esos militantes y cuadros revolucionarios que necesitamos para solucionar la contradiccin.

Esta situacin se ha vivido en todas las revoluciones. La nica forma de aprovecharla es que el partido sepa ganar a esos luchadores y lderes revolucionarios que va generando la situacin revolucionaria a sus filas e incorporar a los mejores de ellos a sus propios comits y organismos dirigentes desarrollndolos como cuadros.


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