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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2004

Cadenas y analistas manipularon informacin
Porqu Kerry "gan el debate" y no supera a Bush en los sondeos

Manuel Freytas
IAR


Periodistas y analistas internacionales, esgrimiendo una lectura interesada de sondeos, anunciaron un resonante "triunfo" de Kerry en el debate televisivo que protagoniz con Bush en Miami. Luego se supo (dos mediciones revelan un "empate tcnico" entre ambos) que Kerry no logr superar a Bush en las encuestas, y que el presidente duplica al demcrata en las preferencias para conducir la seguridad y la guerra. En este informe damos las claves de porqu Bush aventaja claramente a Kerry en el terreno donde se define la eleccin en noviembre: la "guerra contra el terrorismo".

Algunos medios y analistas del mundo no pueden explicarse el fenmeno por el cual Kerry "gan el debate" pero no consigui superar a Bush en los sondeos para las elecciones presidenciales en noviembre.

Un sondeo de intencin de voto de la empresa Gallup, difundido el domingo, muestra a ambos candidatos para la Presidencia de EEUU empatados con el 49% de las preferencias.

"Kerry gan el primer debate a Bush pero no logr cambiar la opinin de los votantes", seala una encuesta citada por la agencia Europa Press en las ltimas horas del domingo.

Citando un sondeo divulgado el domingo en Los Angeles la agencia seala que el candidato demcrata a la Casa Blanca impresion "favorablemente" a los votantes con su actuacin en el primer debate televisivo que se celebr el viernes, pero pocos cambiaron su opinin sobre si votarn por l o por el actual presidente George W. Bush.

Segn la medicin los votantes se mantuvieron divididos respecto al candidato que recibira su apoyo en las urnas. Quienes vieron el debate escogieron a Kerry por un 48 por ciento, frente a un 47 por ciento que opt por Bush antes de la confrontacin televisada, y despus de sta, las preferencias se repartieron un 49-47 por ciento a favor del demcrata.

Pero, y aqu reside la cuestin, el sondeo destaca que la medicin fue realizada con personas que "vieron el debate", es decir una franja inferior a los que no lo vieron y que van a votar en noviembre, cuya opinin todava no se expres en ninguna medicin.

Un encuesta de Newsweek (una publicacin alineada en posturas de simpata con la campaa demcrata) conocida el domingo seala que el 47 por ciento de los votantes registrados votara actualmente por Kerry, mientras que el 45 por ciento lo hara por Bush y el 2 por ciento por el candidato independiente Ralph Nader. Lo que revela 2 puntos de diferencia a favor del demcrata, puntaje que, en trminos de encuestas, se considera un virtual "empate tcnico".

La misma encuesta de Gallup que inform sobre el "triunfo" de Kerry en el debate del jueves, demuestra que Bush casi duplica al candidato demcrata en la preferencias para liderar la "guerra contra el terrorismo", aumentando la diferencia que llevaba.

Antes del debate no eran pocos los que calificaban como "esquizofrnica" la situacin de que Bush encabezara las encuestas considerando que la mayora de los estadounidenses cree que el presidente maneja mal la economa, que est llevando al pas al desastre, en tanto expresaban "temor por el futuro" si Bush contina al mando, pero igual van a votar por l.

El sondeo de Gallup publicado el viernes -y en la mayora de los publicados antes del debate- se muestra que son ms los que desaprueban la manera en que Bush maneja la economa, su poltica exterior, y hasta la reforma del plan que ayuda a los ancianos sin recursos para comprar sus medicinas.

Sin embargo, hay un rea en la que el presidente goza de la aprobacin de la gran mayora de los ciudadanos: la "guerra contra el terrorismo". En ese rubro Bush alcanza una aprobacin del 62 por ciento, en tanto que Kerry slo consigue 36 por ciento de aprobacin, con el cual ms o menos coincidieron otras mediciones que trascendieron el viernes.

El 54 por ciento cree que Bush manejar mejor la situacin de Irak, y el 54 por ciento dijo que Bush es la persona en quien ms confan para que tenga las responsabilidades que le tocan a un comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, segn los sondeos de Gallup despus del debate.

La mayora de los analistas, despus de decir que Kerry "haba renacido de sus cenizas" y ganado el debate tuvieron que dar marcha atrs y reconocer que es "muy difcil" entender esta contradiccin en cualquier otro pas del mundo que no sea Estados Unidos.

Muchos no se atreven a decir que fueron vctimas de los sondeos manipulados a velocidad por tres cadenas internacionales que -sin tener en cuenta lo que mostraban los resultados generales en las mediciones- decretaron que Kerry haba sido el "gran triunfador" en la contienda, sugiriendo que lo haba "puesto en aprietos" a Bush ante las cmaras.

En su primera evaluacin del debate IAR-Noticias haba sealado que tanto Bush como Kerry se haban ajustado, a una estrategia de discurso, sin salirse del libreto y apuntando a un blanco definido con anterioridad.

Bush actu como un "presidente de la guerra", un comandante en jefe, en pleno ejercicio de sus funciones, sin dudas ni vacilaciones, que avanza hacia la realizacin del nuevo "destino manifiesto": derrotar militarmente al "eje del mal" que amenaza la seguridad y los bienes de la sociedad norteamericana.

Kerry se mostr en el papel que lo caracteriza: un analista algo irnico de los "errores" (o las "mentiras") de Bush , una suerte de crtico "moral", casi "tico", de la invasin militar de Bush a Irak, de la cual no cuestiona su legitimidad sino la "forma como se la concret".

Mientras Bush insista sobre los "mensajes contradictorios" y la importancia de ser "firme, resuelto y fuerte", Kerry reiter sus alegatos sobre la necesidad de "fuertes alianzas" y de "empezar de nuevo" con "un presidente que pueda atraer aliados a nuestro lado", o sea l mismo.

Seala el diario ABC de Espaa: "Bien aconsejado de que, en televisin, importa menos lo que se dice que la firmeza con la que se expresa, Kerry se movi con ms seguridad en una posicin menos matizada y ms rotunda sobre los desastres de la guerra y sus orgenes, aunque las contradicciones, en las que volvi hurgar Bush, sigan presentes en su discurso".

En cuanto a los destinatarios del debate televisivo: Kerry pareca hablar para un electorado todava "difuso", supuestamente moldeado y entrenado por las denuncias contra Bush de las grandes cadenas informativas, en tanto que el presidente norteamericano se diriga a lo que l y su equipo de campaa consideran como su clientela cautiva: la derecha conservadora y el fundamentalismo cristiano, tradicional bastin histrico del triunfo republicano en las elecciones estadounidenses.

En el debate de Miami, Bush sigui apostando a lo que ms le gusta a la mayora conservadora que vota y define elecciones en EEUU: un presidente ejecutivo, con liderazgo firme, que conduzca con "mano dura" los asuntos de la seguridad y de la guerra.

Bush, como lo viene haciendo desde el 11-S, se present como un presidente que no dud en invadir Irak sin apoyo de la ONU ni de la comunidad internacional, y a quien no le va a temblar el pulso para anunciar otros "ataques preventivos" contra el "terrorismo internacional" all donde se encuentre.

Los resultados de las mediciones del viernes demostraron que Kerry repunt levemente en las encuestas pero perdi posiciones ante Bush en el rubro militar y de la seguridad, el flanco ms dbil de su campaa.

Bush mantuvo el puntaje en el rubro al que apunt su estrategia en el debate televisivo: la conduccin de la "guerra contra el terrorismo".

Kerry por su parte, descont algn punto de la ventaja que le llevaba Bush antes del debate, y no pudo recuperar posiciones en las preferencias del electorado para conducir la guerra y la seguridad.

Fred Barnes opin en el Weekly Standard que "Kerry logr agitar a quienes ya son sus seguidores, pero su desempeo no fue suficiente para cambiar la dinmica de la campaa", ni el hecho de que "no cuenta con el nmero de personas comprometidas con l que necesita para derrotar a Bush"

La "gran prensa internacional", por complicidad, o falta de capacidad estratgica para analizar el debate objetivamente, decret la victoria del candidato demcrata basada en una encuesta de opinin entre personas que "vieron el debate" y en una lectura subjetiva de las imgenes televisivas.

As, por ejemplo, la mayora de los periodistas y analistas concentraron su atencin en Bush "mordindose los labios" cuando hablaba Kerry, y no analizaron el contenido ni los efectos de su discurso en el marco general del electorado que vota en noviembre en EEUU.

Le dieron ms importancia al supuesto "nerviosismo" de Bush, que a descubrir como impactara su discurso de "guerra contraterrorista" en el sector al que iba dirigido: los sectores conservadores y la derecha fundamentalista cristiana que resultan determinantes para definir cualquier eleccin en EEUU.

En realidad, y por causas todava no determinadas, a nivel individual la gran mayora de los analistas y periodistas internacionales padecen de un compulsivo sndrome "anti-Bush" (al igual que el resto de los "progresistas" del mundo) que los enceguece y les hace perder el hilo de los procesos reales de la poltica estadounidense.

Y convendra, para sanear un poco la mente de la opinin pblica internacional, que estos analistas y periodistas se convencieran -resultados estadsticos mediante- que la sociedad estadounidense no es "progresista", y que no se rige por valores "pacifistas" sino por un cerrado instinto de auto preservacin conservadora.

Quien conoce EEUU y habla regularmente con sus ciudadanos comunes, sabe que a la gran mayora de estadounidenses, despus del 11-S, no le interesa a quien invada Bush mientras proteja sus bienes y sus vidas de la amenaza de Al Qaeda y el "terrorismo islmico".

La guerra contra el terrorismo -segn todos los sondeos realizados hasta ahora- se encuentra dentro de la prioridad nmero uno del votante estadounidense nivel promedio estadstico y se antepone a cualquier otro tema en discusin electoral entre los candidatos, incluida la economa.

En la psicologa del estadounidense abrumado por las amenazas de Al Qaeda, prevalece el "miedo al terrorismo" a cualquier otro tema en discusin.

Y al final, como sostienen en la intimidad la mayora de los ciudadanos comunes, qu importa si el presidente maneja mal la economa mientras tenga el pas a salvo de terroristas? Es mejor -sealan algunos- ser desocupado y estarr vivo a tener un empleo y morir en un atentado.

Cualquier estudio serio que se haga hoy sobre EEUU va a revelar que la psicosis terrorista instalada con los atentados del 11-S contina dominando la emocin y la voluntad del conjunto de la sociedad estadounidense.

Esa es, sencillamente, la lgica que justifica el liderazgo "antiterrorista" de Bush en las encuestas despus de su contienda meditica con el candidato demcrata, a quien la prensa internacional y sus repetidoras por el planeta dieron como "ganador" despus del debate.

Y a esa lgica apunta permanentemente la estrategia de los asesores de Bush, tanto en el terreno de la inteligencia poltica como en el campo de las operaciones de accin psicolgica en los medios de comunicacin.

Mientras Kerry y los demcratas hacen campaa "anti-Bush" con Michael Moore y con la farndula de Hollywood el equipo de Bush traza estrategias y planea operaciones para seguir profundizando el "miedo al terrorismo" en la sociedad estadounidense, y los funcionarios de la Casa Blanca no paran de alertar sobre un "inminente ataque terrorista" de Al Qaeda.

Esa es la nica clave, por ahora, que definir los resultados de las elecciones de noviembre.




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