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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2004

Retorno sobre la cada del presidente haitiano
Verdugo o Vctima

Maurice Lemoine
Red Voltaire


Al principio estaba "Titid", el cura de los marginados, la voz de los sin voz. Ms adelante -despus de la Iglesia de Don Bosco, en Puerto Prncipe- se convertir en el presidente Jean Bertrand Aristide, representando el espritu de un pueblo crucificado desde 1957 a 1986 por la dictadura de los Duvalier. Sin sorpresas, este pueblo y su movimiento Lavalas (la avalancha) llevan al cura de los pobres al poder en 1990, en el primer escrutinio libre realizado en el pas.

Han mostrado sin embargo mucho entusiasmo? "No hemos tenido el tiempo de reflexionar sobre su personalidad individual" confa uno de aquellos que, despus de haberlo acompaado, haba tomado alguna distancia (pero que no la mantienen hoy?) "no tuvimos el tiempo para comprender como l podra pasar de un discurso de tipo proftico, dnde denunciaba el mal, al ejercicio del poder".

Con cul poder reviste su nuevo hbito? Aristide no tiene la historia en sus manos. Washington ha invadido Grenada en 1984 y acaba de colocar de rodillas a los sandinistas en Nicaragua. Bajo el ojo aprobador de George Bush padre y con la ayuda de la CIA, el general Raoul Cdras no espera ms de siete meses para derribar al jefe de estado haitiano. El 29 de septiembre de 1991, en un caos sistemticamente organizado, marcha sobre los cadveres de los "lavalasistas".

Habr que esperar hasta el 19 de septiembre de 1994 para que el presidente norteamericano Bill Clinton, con el aval del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, enve 20000 soldados para restablecer el poder legtimo y (sobretodo) ponga trmino a la flota de boat people, buscando refugio en las costas de los Estados Unidos.

Sin embargo, si los viejos tiempos vuelven, no lo hacen en la forma imaginada. "No contaba para l, ms que con la fuerza a travs del poder y el dinero", pudo orse el da siguiente al 29 de febrero de 2004 y de la nueva defenestracin del presidente -reelegido el 20 de noviembre de 2000 para un segundo mandato.

Sigue la lista de vilezas del viejo "pequeo cura", acusado de ser responsable o cmplice de todos los crmenes de Hait, desde el narcotrfico hasta el asesinato de sus opositores como perros callejeros.

Se trata verdaderamente de quien el 8 de enero de 1997 recibi el premio 1996 de Educacin de los Derechos del Hombre, o estamos asistiendo a una de estas operaciones de demonizacin puestas en escena cada vez que un lder popular -a la manera de Hugo Chvez en Venezuela- intenta poner patas arriba, en el patio trasero de los Estados Unidos, el desorden establecido?

En esta historia descompuesta, los tres aos de exilio del ex-presidente fueron sin duda desesperantes, seguramente su frustracin fue de todas las medidas. "se fue Aristide y volvi Harry Slide" resume abruptamente Anna Jean Charles, militante del sindicato Batay Ouvriy. De hecho, en Washington se liga estrechamente al partido Demcrata (y particularmente al Congressional Black Caucus), el pitit soyt (hijo del pueblo) descubre a los grandes lderes del establishment americano. Considerado siempre como presidente en ejercicio, disfrutando de los fondos congelados de su gobierno, se convierte en un "grand mangeur" (gran comiln) como se dice en su pas, al cual l hace imponer un embargo devastador para los ms necesitados. En tanto sus nuevos amigos demcratas yanquis, en la enramada del poder, se van a beneficiar abiertamente de las privatizaciones que vendrn, sobre todo en el sector de las telecomunicaciones.

Reinstalado en sus funciones, el ex-"cura de los pobres", aplica efectivamente las polticas neoliberales exigidas por las instituciones financieras internacionales. Y lo hace a su manera. Jean-Claude Bajeux es el ministro de cultura cuando se prepara, en consejo de ministros un primer tren de privatizaciones. El cuenta: "Cuando el primer ministro Michel Smarck expona cmo preparar las condiciones de oferta, el presidente le interrumpi: Por qu no se organiza esto para distribuir estas cosas entre nosotros?"

Es este mismo Aristide que permiti, en 1996, el primer pasaje de poder pacfico entre dos candidatos democrticos. Frente a la imposibilidad constitucional de ser reelecto, permiti ocupar el lugar a Ren Prval, un antiguo primer ministro y amigo. De manera contradictoria, durante ese perodo es que la crisis se desnuda. Ahora que "Titid" se ha convertido en el "Duque de Tabarre" -el nombre de la urbanizacin dnde se hizo construir una suntuosa mansin- numerosas disensiones agitan Lavalas.

Salido de la Organizacin Poltica Lavalas (OPL), que acompa a Aristide en un romance sin amor, en una unin sin pasin, slo por inters, el primer ministro Rosny Smarth renunci en junio de 1997, provocando una parlisis del sistema poltico que durara tres largos meses.

El espacio democrtico sufrira ya mltiples huecos mientras llegaban las elecciones destinadas a proveer 7500 cargos vacantes a nivel local y ms de 2000 a nivel nacional. A pesar de que los observadores internacionales opinaban que todo se desarrollaba normalmente en las elecciones, surgi una fuerte protesta. Siete candidatos a senador, que haban dudado de someterse a una segunda vuelta, se atribuyen los escaos sin otra forma de proceso. Situacin paradojal, que an sin fraude, Fanmi Lavalas (Familia Avalancha, el nuevo partido de Aristide) habra ganado ampliamente. "Solamente -anota Micha Gaillard, ex-portavoz de Aristide en el exilio- necesita controlar la totalidad de las cosas, el quiere el 100% de los escaos en el parlamento". Como dijo durante el golpe de estado: "Yo soy el centro de una rueda de bicicleta, todos los rayos convergen en m"

Algunos dicen que Aristide es sobretodo una vctima de partisanos muy celosos "que han jugado con las urnas y las han desbordado" Su nica culpa:"No dijo nada y dej pudrir la situacin" Puede ser, pero el examen de la situacin de Fanmi Lavalas revela un detalle esclarecedor. "Ha sido elegido Representante Nacional (Dirigente de la organizacin), anuncia el artculo 29, el presidente Jean-Bertrand Aristide" mientras que el art.32 precisa: "El puesto de Representante Nacional queda vacante si el Representante fallece o renuncia(...)"

Ninguna referencia en ninguna parte a elecciones internas. En otros trminos, a menos que por voluntad propia abandone su funcin, Aristide es implcita y explcitamente "presidente vitalicio" de su partido. Devastador. No se ve ninguna diferencia entre su filosofa poltica y la de los Duvalier.

Efecto de boomerang, las elecciones de mayo del 2000 van a ofrecer un argumento de oro a la oposicin en el momento en que se encontraba en posicin de inferioridad. Para deslegitimarlo, la oposicin boicotea las elecciones presidenciales de noviembre de 2000, que Aristide gana, con un apoyo popular jams desmentido. La comunidad internacional no descongela la mayor parte de sus ayudas y sus prstamos, hundiendo al pas en la miseria y el caos.

Mientras tanto, el malentendido tendr dos caras, "Sobre ciertos puntos, manifiesta el padre Frantz Gandoit, cura dominicano llamado a dirigir la campaa de alfabetizacin (que todava dirige), Aristide conserva una visin social y la determinacin de hacerla triunfar en algunos aspectos. El ha logrado, por ejemplo, un real cambio educativo en el pas profundo. Pero en otros puntos, ha practicado la realpolitik, muy maquiavlicamente".

Algunos creen ver todava en l un lider progresista presa del "ogro yanqui". Pero, si l evoca inflamadamente a Toussaint Louverture en sus discursos, Charlemagne Pralte, el hroe anti-americano ha desaparecido. Mientras el pueblo afronta el sufrimiento cotidiano y las grandes fortunas se consolidan, el ministerio de asuntos sociales toma sistemticamente el partido de los patrones contra los trabajadores. Cuando los sindicalistas ligados a Batay Ouvriy son asesinados en Guacimale, el 27 de mayo de 2002, el rgimen se vuelca contra las vctimas, algunas de las cuales son puestas en prisin.

Las certidumbres se agrietan an ms con el escndalo de las cooperativas, en 2001 y 2002. Todo comienza con un discurso lanzado luego del estadio nacional: el presidente invita a sus conciudadanos a ahorrar, colocando su dinero en las cooperativas. En el mayor desorden, sin estructuras definidas, las cooperativas en cuestin aparecen dirigidas por no se sabe quien. En nombre de la "solidaridad social" se anuncian tasas de inters extraordinarias: 12% mensual (140% anual!). Un entusiasmo irracional gana a las clases medias. Muchos venden sus automviles, sus casitas, esperando duplicar su capital en un ao. Hasta los pobres meten la mano en sus bolsillos para invertir en las cooperativas.

De sbito, de hoy a maana, todas las cooperativas dan quiebra y desaparecen con el dinero de los ahorristas, 170 millones de dlares cambian de mano. nica reaccin del poder: encarcelar a Rosemond Georges, el presidente de la asociacin de vctimas (...) El movimiento anti-Aristide gana puntos.

Teniendo en cuenta la miseria de la crisis, la puesta bajo tutela del pas, si el antiguo cura tiene una enorme responsabilidad, la oposicin tampoco est exenta. Mientras reprocha a Aristide, su complicidad con las polticas del Fondo Monetario Internacional, olvida que cuando ella diriga el gobierno, Rosny Smarth haba tambin firmado un plan de ajustes estructurales. Con una mayora, entre 1995 y 2000 de 36 diputados y 8 senadores, su partido, la OPL (ex-Organizacin Poltica Lavalas, convertida en Organizacin del Pueblo en Lucha), explica ahora que "por cuidar los compromisos, ella no ha puesto su propio programa en marcha".

Las elecciones de mayo del 2000... Desde el momento de su retorno a la presidencia Aristide ha demandado a siete senadores de su partido "elegidos" irregularmente, que renuncien a su cargo. Nadie lo har, la oposicin no aceptar ningn compromiso. Boicoteando el congreso y negndose a participar en toda iniciativa gubernamental, se contenta con denunciar la desastrosa situacin econmica, que agrava el embargo (justificado por la crisis poltica) y ... la ausencia de dilogo del gobierno.

Desprovistos de apoyo real, los partidos polticos, reagrupados en el seno de la Convergencia Democrtica hubieran encallado, si no hubiera llegado al rescate el grupo de los 184, mezcla de asociaciones de todo tipo -la "sociedad civil"- dirigido por Andr Apaid, el mayor empleador industrial haitiano. El hombre explota ms de 4000 trabajadores, a los que paga 68 centavos de dlar por da, aunque el salario mnimo legal es de 1,50 dlares, y se opone a un aumento de ese salario mnimo defendido por Aristide.

En esta alianza contra natura, no se olvidan los partidos de izquierda. "sobre toda una serie de puntos, existe consenso, dice Gerrd Pierre Charles, coordinador de la OPL: la instauracin de la democracia, de las libertades pblicas, la necesidad de cambiar el camino de Hait" Se olvidan la divisiones, las viejas heridas, la ausencia de un proyecto comn. Un solo objetivo: cambiar al jefe de estado.

Nadie pone en duda la probidad personal y la valiente trayectoria de los dirigentes, intelectuales y militantes, tales como Grard Pierre Charles (OPL), Micha Gaillard o Jean Claude Bajeux (Konacom), por no citar otros.

Pero la intransigencia de la ambigua coalicin de la que son parte (Gaillard se ha convertido en el portavoz) va a precipitar la catstrofe. Boicoteado por la oposicin, abandonado por la comunidad internacional, privado de toda ayuda, el viejo cura no cuenta ms que con la masa de desposedos.

Ms all de una deriva personal, que no se percibe como forzosa, se ve en la ofensiva organizada contra "Titid" una tentativa de "eliminar al pueblo del poder".

Mientras la "plataforma democrtica" (Convergencia Democrtica+Grupo de los 184) no ha exhibido nunca la ms modesta reivindicacin social, existe ya un sucedneo de los Tonton Macuotes -los Chimres- que se abate como violencia ciega sobre la oposicin.

Sin duda, se ha hecho portar a Aristide un sombrero muy grande para sus medidas. "Tmese no importa que pueblo", dice Jacques Barros, presineselo, atroplleselo, desespreselo, enfrnteselo a la muerte, y se pasar de la Repblica de Weimar a Hitler, de la Liga de los Justos a Stalin, de los fieles de Don Bosco a los Chimres.

La dictadura del general Cedras ha abatido al movimiento popular -4000 muertos- y ha eliminado lo mejor de sus dirigentes. Todava en 2003, en raids mortales, hieren y matan a militantes de Fanmi Lavalas, entre los cuales se destaca Petit Gove, por no citar ms que este caso. Si agregamos a este contexto un gigantesco vaco de inseguridad (amenazando a todas las familias obligadas a armarse), aquello que algunos nombran como "el romanticismo verbal del pueblo en armas" puede comprenderse aunque no se justifique.

Con los Chimres entramos en otra dimensin, "grupos de choque del presidente". Con la ausencia de un ejrcito (disuelto por Aristide a su retorno del exilio), y con la memoria del golpe de estado de 1991, el rgimen distribuye las armas. A los oficiales del gobierno, en las alcaldas, en los barrios pobres, a los lderes naturales ansiosos de justicia social, a elementos del lumpen proletariat. Slo que una vez armados, se vuelven exigentes y peligrosos.

Comienzan a pedir el poder, se organizan en gangs criminales, en redes de tipo mafioso, estructuras bajo la mano policial, que conduce con ellos operaciones de todo tipo, desde eliminaciones hasta narcotrfico. Controlan con mano de hierro los barrios, atacan manifestaciones de la oposicin, asaltan locales de organizaciones polticas, "para sostener al presidente"

Falta probar que Aristide haya organizado o dirigido personalmente a estos grupos. Sin embargo nunca los combati o conden. "Al contrario, explica uno de sus ex-allegados con un suspiro de amargura, el explicaba que eran producto de la miseria -lo que es cierto- y articulaba su discurso en decir implcitamente: Adelante!" Lo importante para l no estaba en la construccin del movimiento popular y su control, sino en la existencia de una clientela utilizable en caso de necesidad.

De esta manera, el presidente cae en su propia trampa. El levantamiento de Butteur Mtayer, en la ciudad portuaria de Gonaves, comenzando febrero, marcar el comienzo del fin. Miembro del ejrcito canbal, que fue sostenido por la violencia a cambio del control de las aduanas, Mtayer cae en desgracia y cambia de bando. Ser bien recibido por el grupo de ex-militares, criminales, ladrones y narcotraficantes, que venidos de las Repblica Dominicana, controlarn 5 de los 9 departamentos del pas y harn caer a Aristide.

Esta banda mercenaria no ha surgido de la nada. En los Estados Unidos, los republicanos odian a Aristide, pero el tiene la ventaja de mantener una cierta calma y de aplicar las reformas neoliberales. Formalmente, ellos lo apoyaron hasta el final.

Colin Powell haba tenido vivas discusiones con la oposicin, para convencerla que transigiera. Bajo la mesa, el sub-secretario de estado para Amrica Latina, Roger Noriega y la CIA, no estn dispuestos a perder el control ni a correr el riesgo de ver arribar al poder en Port-au-Prince a hombres que ellos no han elegido.

A fines de marzo de 2004, luego que el presidente se refugiara en Sudfrica, se harn pblicos en Santo Domingo (Repblica Dominicana) los resultados preliminares de una Comisin de Encuesta sobre Hait, conducida por el ex -procurador general de los Estados Unidos, Ramsey Clark.

La comisin revel que "los gobiernos de Estados Unidos y Repblica Dominicana han participado en el armamento y entrenamiento, en ste ltimo pas, de los rebeldes haitianos." Ella comprob que 200 soldados de las fuerzas especiales americanas haban llegado a Repblica Dominicana para participar en ejercicios militares en febrero de 2003. Con una autorizacin del presidente Hiplito Meja, ellos se ubicaron "en la proximidad de la frontera, en una zona dnde justamente los ex-militares haitianos lanzan regularmente ataques contra instalaciones del estado haitiano".

Ninguna cosa nueva. En los aos 80 Honduras haba jugado el mismo papel contra los sandinistas en Nicaragua. El avance de estas bandas armadas permitir al embajador de los Estados Unidos, James Foley, el 29 de febrero de 2004, colocar al presidente frente a una salida, ayudada por una fuerza de paz, hacia... Pars. Buscando una reconciliacin frente luego de la crisis iraqu, Francia no permite a Estados Unidos cabalgar solo, al riesgo de despojarse de una isla a la cul la unen vnculos histricos. Por otra parte las demandas de Aristide por ms de 21 millardos de dlares, tienen a Francia sumamente irritada.

Queda una pregunta claramente formulada, entre otros por los dirigentes de los estados del Caribe. Qu legitimidad tienen potencias como Estados Unidos y Francia para disponer de la suerte de un jefe de estado? "Como presidente de la Asamblea Nacional, nos confirma el senador Ivon Feuill (Fanmi Lavalas), yo no he recibido nunca un documento que me diga que el presidente ha renunciado"

Esta intervencin extranjera es un peligroso primer paso que permitir maana a la Casa Blanca, proceder de la misma manera en Cuba, en Venezuela, en Colombia o en Bolivia.

Este aspecto de la cuestin no preocupa a la ex-oposicin haitiana. Justo a ltimo momento ella ha elegido la poltica de lo peor. El 21 de febrero, Aristide acept un plan internacional previendo la finalizacin de su mandato en el 2006, con el nombramiento de un primer ministro "neutro e independiente", as como la formacin de un nuevo gobierno, en consenso con la oposicin.

La Plataforma Democrtica rechaz este plan: ellos no mencionan la dimisin del presidente. Pero el da de fiesta se vuelve ms frustrado que disfrutado. Es un escenario de fin de crisis que ellos no han escrito, que los priva de su victoria. Washington, con una ocupacin de tropas exranjeras, les ha impuesto un "primer ministro importado", Grard Latortue.

El 20 de marzo, no han dudado en calificar a los "rebeldes", autoproclamados miembros del antiguo ejrcito, como "combatientes de la libertad". Se habla de reclutar algunos de ellos para aportar "sangre nueva" a la polica nacional.

En el medio rural, erigidos como autoridad declarada, ellos permiten a los "gran dons" (grandes propietarios) o a otros duvalieristas, comenzar a sembrar los terrenos, buscando robar las tierras de los pequeos campesinos, como en los buenos viejos tiempos. Se habla, en algn momento, de organizar elecciones. Pero cmo comenzar una campaa cuando el Norte (Cap Hatien), el Artibonite (Gonaves) y el Plateau central (Hinche, Mirebalais) permanecen bajo el poder de estos grupos armados?

En todo este tiempo, una caja de sorpresas se instaura contra los seguidores de Aristide: interdicciones a la salida de territorios, medidas restrictivas de libertad, extradiciones ilegales a los Estados Unidos. Algunos se esconden, otros son asesinados. Sin embargo, Fanmi Lavalas queda sin duda, a pesar del nuevo orden, siendo el movimiento poltico ms popular en el terreno...

Negreros del Bicentenario

Noreste de Hait. La ribera Massacre y un puente ruinoso separan Ouanaminthede de Dajabn, en la Repblica Dominicana. Es all, en Ouanaminthede, tomado bajo el gobierno de Aristide, que va a ser colocada una zona franca.

El anuncio provoca vivas resistencias de los propietarios de tierras afectados, pero tambin de aquellos que cultivan, colonos y jornaleros. A quienes sean perjudicados, se les indemnizar (ellos esperan todava). Acompaados de hombres armados, los tractores arrasan con la produccin. Es imposible resistir.

Los pobres miserables permanecen "como pjaros salvajes, sin saber dnde posarse". La firma dominicana encargada, el grupo M, tiene una pesada reputacin. Se la conoce por el maltrato brutal y arbitrario a los obreros, su no respeto a los derechos sindicales en Repblica Dominicana, dnde ella es la mayor firma empleadora (12000 trabajadores) en sus fbricas de segunda clase.

Sin duda mal informada, la Corporacin financiera internacional del Banco Mundial, financia con 20 millones de dlares la instalacin del Grupo M en Ouanaminthede. Sin duda al tanto de estas realidades, es a escondidas que el presidente Jean-Bertrand Aristide viene a colocar la primera piedra, en compaa del jefe de estado dominicano Hiplito Meja, el 8 de abril de 2003. Los haitianos no conocern esta noticia, hasta el da siguiente por la prensa dominicana. "No sabemos nada de zonas francas. Aqu no hay trabajo. Lo hemos buscado."

Abiertas en agosto, las dos unidades de produccin y su millar de trabajadores fabrican los famosos Levis 505 y 555 (fbrica Codevi), as como las T-Shirts (fbrica MD) exportadas va Repblica dominicana. Condiciones de trabajo embrutecedoras, ritmo frentico, salarios indigentes...

Desde el 13 de octubre de 2003, un ensayo de resistencia se manifiesta a partir de la creacin del Sindicato de Obreros de la Codevi en Ouanaminthede (Sokova en creole), afiliado al Intersindicato 1. De mayo-Batay Ouvriy (batalla obrera). Treinta y cuatro trabajadores sindicados, son brutalmente echados el dos de marzo de 2004. El pas atraviesa ahora un vaco de poder creado por la partida del gobierno de Aristide.

Acantonados en Ouanaminthede, milicianos del autonombrado "ejrcito rebelde" del Norte, intervienen para ahogar las protestas.

Antes de iniciar negociaciones, realizadas en presencia de la banca mundial, de una comisin tripartita, del nuevo gobierno haitiano y de la multinacional Levi-Strauss, la direccin acept reintegrar a todos los obreros (13 de abril), pero, precisa Yannik Etienne, de Batay Ouvriy "olvidando que exista todava un acuerdo para que el sindicato pudiese negociar un nuevo contrato colectivo."

Que no sera intil. Cinco das de trabajo, de lunes a viernes -ms el sbado- obligatorio y no pagado (como tampoco las horas extras). "No es posible hacer ningn reclamo. Si alguien se atreve a hacerlo, toman su nombre para despedirlo." Envan regularmente a los recalcitrantes a la "cmara". "Ellos colocan la climatizacin al mximo, de forma de colocarnos en una situacin totalmente inhspita. Caemos enfermos en pocas horas, custodiados por personas armadas." Obligados a someterse cada dos meses a una misteriosa inyeccin, las mujeres se quejan de "reglas negras, muy largas, irregulares" y sealan casos de sospechosos abortos.

Parada parcial de 30 minutos el 7 de junio... Al da siguiente unos cuarenta militares dominicanos, fuertemente armados (en territorio haitiano) reprimen a los trabajadores a golpes de culata. Al da siguiente de una nueva huelga de 24 horas, la patronal cierra la fbrica -lock out ilegal- y 48 horas ms tarde, al volver a abrirla, despide 370 obreros.

Despus, la carga de trabajo es todava aumentada. Cada trabajador deba producir antes 1000 piezas diarias. Ahora le demandan que produzca 1300, con un salario de 1300 gourdes (35 euros) por semana. "Nadie puede llegar a esa cantidad, entonces no cobra ms que 432 gourdes (12 euros) si no llega."

Los militares del pas vecino, vestidos de civil, guardan el orden en las instalaciones. Fernando Capelln, director dominicano del Grupo M, ha amenazado con trasladar sus actividades a otro sitio. "No creemos en el cierre de las fbricas, contesta Yannick Etienne, de Batay Ouvriy [1] (Dos actos han sido realizados en Francia para apoyar a Batay Ouvriy, por el Rseau-Solidarit de la Fdration Peuples Solidaires), pero la amenaza es un signo bien claro de que la guerra est declarada." En Hait, en 1995, Batay Ouvriy ha librado una dura batalla con los concesionarios de la Casa Disney y con la Asociacin de Industriales de Hait (ADHI). Curiosamente, aunque es dominicano, el Sr. Capelln es miembro de esa asociacin. "Creo que las patronales dominicanas y haitianas quieren eliminar nuestro joven sindicato, para crear una situacin de no-derecho que les permita la explotacin mxima de sus obreros."

Traduccin de Miguel Guaglianone

Maurice Lemoine
Jefe de Redaccin de Le Monde Diplomatique, enviado especial a Venezuela.
Ver los artculos de Maurice Lemoine

Ver tambin el artculo: Golpe de Estado en Hait

[1] (Dos actos han sido realizados en Francia para apoyar a Batay Ouvriy, por el Rseau-Solidarit de la Fdration Peuples Solidaires)





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